Riquísima y Nutritiva Avena (Salados)

Hace unos días, en otro blog (amasar.es), dimos unas recetas con avena para la preparación de postres, en este post lo haremos para platos salados, ya que la avena se puede utilizar para ambos casos. Os describo a continuación alguna que otra receta.

Croquetas de Atún con Avena

Ingredientes:

300 gr. de Atún (En lata)

½ Litro de bechamel (Brick)

2 Cucharadas soperas de harina

2 Cucharadas soperas de maicena

1 Taza de avena

2 Cucharadas soperas de queso rallado (a elegir)

Pan rallado

2 Huevos

Sal y Pimienta

Preparación:

Primero antes que nada, en el vaso de la licuadora, echas la avena para triturarla lo más fina posible, reserva. Abres la lata de atún y escurres, coges un bol y desmenuzas el atún lo más pequeño que puedas, agrégale sal y pimienta a tu gusto y espolvorea una cucharada sopera de avena en el atún, remueve bien para que se unan y reserva.

Coge un cazo y agrega en el la bechamel, las cucharadas de harina, las cucharadas de maicena y revuelve deja pasar unos 3 minutos y agregas el atún, ve removiendo poco a poco para que no se pegue, tiene que quedar una masa espesa con la cual puedas trabajar.

Una vez terminado apaga el fuego y agrega esta masa a un plato y deja que se enfríe a temperatura ambiente. Mientras tanto en un bol, une el resto de la avena con el queso rallado revuélvelo para que este bien unido.

Cuando ya esté fría la masa y ayudándote con una cuchara sopera ve separando porciones y dale la forma deseada, reserva. En un plato pon el pan rallado, en otro los huevos batidos.

Coge las porciones ya echas y pásalas primero por el huevo, después por el pan rallado, después otra vez por el huevo y por ultimo por la mezcla del queso y la avena.

Ve colocando cada porción en una bandeja para hornos, pincelada previamente con un poco de aceite o manteca vegetal y mételo al horno durante 15 a 20 minutos a 150º, cuando las veas doradas puedes apagar el horno y deja reposar durante unos 5 minutos, después puedes retirarlo del horno y que se enfríen un poco.

En esta receta puedes sustituir el atún por otro tipo de pescado sin espinas, como lomos de bacalao (desmenuzado), o salmón, también puedes hacerlas de pollo, pavo, carne picada, etc., todo está en tu imaginación que puedes plasmarla en los platos que vayas a preparar. ¡¡Buen Provecho!!

Un comida para niños problemáticos

Hace unos días, al dar un paseo con mi perro, estuve observando la salida de los niños de un colegio cercano a mi casa. Vi la cara de desesperación de una madre dándole la merienda a su retoño. Por lo que pude ver, era un sándwich de jamón york, y no me pareció que fuera algo que a los niños no les gustase, pero pensé que posiblemente fuera un niño problemático a la hora de comer.

Hay que tener en cuenta que la comida para los niños debe ser nutritiva, sabrosa y sobre todo muy atractiva.  Es verdad que hay niños que comen hasta lo que no hay, estos niños también son problemáticos a la hora de comer ya que hay que frenarles para que no coman tanto.  Aquí os doy alguna idea para que estos problemas desaparezcan cuando vayan a comer.

Fishburger

Hamburguesa de Pescado

Ingredientes:

¼ de kg. de gambas cocidas pequeñitas

½ Kg. de salmón o merluza

1 huevo

Leche

Sal

Perejil

Queso para fundir

1 rebanada de pan integral de molde

Pan de hamburguesa

Preparación:

En un recipiente coloca un poco de leche e introduce la rebanada de pan integral de molde. Deja que el pan absorba la leche durante un rato y reserva. Mientras, coge un bol e introduce las gambas cocidas ya peladas, reserva.

Limpia el salmón o la merluza y quítale todas las espinas, que quede completamente limpio, desmenúzalo y agrégalo al bol donde ya están las gambas peladas. Agrégales un poco de sal y perejil, de nuevo, reserva.

A este bol donde tienes el pescado y el marisco agrégale el pan de molde y añade el huevo completo, mézclalo bien para que se unan bien todos los ingredientes, formando una masa compacta.  Coge la masa y haz una hamburguesa.

Calienta una sartén a fuego medio y échale un chorrito de aceite. Cuando esté bien caliente, agrega la hamburguesa y cuando esté medio hecha ponle una loncha de queso para fundir para que se vaya deshaciendo y retírala cuando ya esté cocinada.

Prepárala como una hamburguesa normal, añadiendo un poco de mayonesa (no mucha) y salsa de tomate (si es natural, mejor) y acompáñala con una ensalada o patatas fritas.

El pescado es unos de los alimentos que hacen poca gracias a los niños, sin olvidarnos de las verduras que también les cuesta comer.  Si les dices a tus niños que comerán hamburguesas, ya se estarán frotando las manos de la deliciosa comida que van a ingerir, la sorpresa es que no saben que es de pescado.

Fabes con angulas

Mira tú por dónde, que tengo la impresión de que no soy el único al que se le hace la boca agua sólo con mencionar el nombre de la receta. He probado las fabes (alubias, en Asturias) acompañadas de muchas cosas –muy recomendables las almejas-. Pero estoy seguro de que difícilmente voy a olvidar haberlas comido con angulas.

Se trata de un plato con ingredientes relativamente fáciles de encontrar en el que la dificultad radica en no comérselo mientras lo estamos elaborando, porque además olerá toda casa a comida deliciosa. Que no siempre iba a provenir de la casa de tu vecina ese olorcillo que despierta el apetito hasta en las estatuas del parque.

Fabes con angulas

Fabes con angulas

Ingredientes:

Vamos a la cocina, donde disponemos 6 cucharadas de oliva con un grado de acidez de 0’4º (ponlas en un cuenco, no dejes seis cucharas encima de la mesa). Coge también 6 dientes de ajo, 1 kilo de alubias blancas, 200 gramos de angulas, 50 de cebolla, una hoja de laurel, un ramito de perejil y una pizca de sal.

¿Ya? Pues vamos.

Preparación

Pon las alubias en remojo toda la noche ¿Cómo que eso se avisa antes? Cualquier legumbre debe pasarse la noche en remojo, hombre. Menos mal que traigo yo unas que ya han estado en agua. Anda. Úsalas.

Quítales el agua del remojo y échalas con el ajo, la cebolla, el perejil, la sal y un chorrito de aceite. Ponlas a cocer, tapadas, a fuego lento… Chup, chup… cuando estén cocidas, bájale aún más el fuego. Vamos con las angulas:

Echa el resto del aceite a una cazuela con 4 dientes de ajo cortados en láminas. Cuando éstos se hayan dorado (que no quemado), añadimos las angulas o, en su defecto, las gulas, ya sazonadas. Fuego medio. Cuchara de madera para revolver constantemente. Cuando las (an)gulas chisporroteen, las retiramos.

Añadimos el producto de mar (así me ahorro decir continuamente “angulas o gulas” sobre las alubias, que están ahí esperando, mirándote con carita de pena, como diciendo “echa ya las gulas porfa, porfa, porfaaaa…”. Revolvemos todo y dejamos que cueza un par de minutos más. Lo sacas, lo dejas reposar un momentito y lo sirves caliente.

Recuerda:

6 dientes de ajo

1 kilo de alubias blancas

6 cucharadas de aceite de oliva de 0.4º

200 gramos de angulas (o gulas)

1 hoja de laurel

50 gramos de cebolla

1 ramito de perejil

1  pizca de sal

En hora y media estará listo este plato de dificultad intermedia con el que probarán, repetirán y querrán más.

Caldereta: Un buen guiso español

Caldereta es el nombre que reciben diferentes platos en España, guisos basados en una reducción de agua, aceite y vino con carne o pescado, así como verduras.

Tradicionalmente se consideraba una comida de “pobres” por su sencillez. Su nombre se refiere a que, antiguamente se cocinaban en grandes calderos. Solían elaborarse en la calle, al aire libre y en ocasiones de festividades locales, costumbre que aún pervive en muchos pueblos.

Las más conocidas son la asturiana y la manchega, de pescado/marisco y de cordero, respectivamente. En otras zonas la caldereta se prepara con carne de toro, jabalí o novillo.

La receta de Caldereta, es una receta muy característica de nuestra región. La carne que se utiliza puede ser pollo, ternera, cordero, etc.

A continuación, os explicaré una serie de recetas de caldereta, para que elijáis la que más os guste.

Primera receta de Caldereta con ternera:

Se trata de una receta muy económica y adecuada para épocas de frío.

Ingredientes:

Contrariamente a lo que muchos creíamos, no existe un solo tipo de caldereta, sino una ingente cantidad de platos que llevan este nombre. Se trata, en cualquier caso, y por poner un punto de una reducción de aceite agua y vino con pescado o con carne, acompañados de verduras.

Debido a lo sencillo de la receta y, sobre todo, a que los ingredientes son muy baratos la tradición la considera “comida de pobres”. Tradición que también le ha dado nombre a un plato que desde siempre se cocina en calderos. Solía cocinarse en la calle, en las fiestas del pueblo, una costumbre aún viva en muchos lugares.

Si hemos de resaltar dos calderetas reconocidas, estas son la asturiana y a manchega: la primera de pescado y marisco; la segunda de cordero. Aunque, según donde se elabore, se usa carne de caza, vacuno, pollo…

A continuación, te ofrezco una receta de este tipo, elegida poco menos que al azar, para que te sirva de ejemplo de lo que es una caldereta… Y por si te animas a hacerla y comprobar hasta qué punto es una maravilla. Se trata de una caldereta de ternera, baratita y estupenda para cuando lleguen los fríos.

Ingredientes:

Veamos: hazte con medio kilo de magro de ternera, un par de dientes de ajo, un tomate natural, un pimiento verde, un poco de laurel –dos o tres hojitas-, una zanahoria, vino blanco a tu gusto en cantidad y marca, pimienta en grano, tomillo y aceite de oliva.

Ya está lo difícil de la receta: tener los ingredientes a mano.

Preparación:

Para empezar, vas a trocear la carne y rehogarla en una cacerola donde habrás puesto el aceite de oliva con un poco de pimienta, tomillo y las hojas de laurel. Acto seguido haz un sofrito en una sartén aparte, que vas a añadir a la carne. Para ello, pocha, bien cortados, el pimiento, el tomate y el ajo.

Fíjate en la carne: ¿está bien dorada? Si es así, añade a la cazuela el sofrito y un chorro ge-ne-ro-so de vino blanco. Cuando haya reducido el vino, corrige e sal y de pimienta. Ya está. Sólo te falta emplatarlo y servirlo.

Recuerda:

500 g. de magro de ternera

2 dientes de ajo

1 tomate natural

1 pimiento verde

Un poco de laurel

1 zanahoria

Vino blanco

Pimienta en grano

Tomillo

Aceite de oliva

En una hora y media, como mucho, habrás terminado esta delicia, por lo demás, muy fácil de preparar.

 

Preparación:

Lo primero que haremos será trocear muy bien la carne de ternera, para rehogarla en una cacerola con aceite de oliva, pimienta, tomillo y unas hojitas de laurel.

A continuación, en una sartén aparte haremos un sofrito para añadir a la ternera. Cortamos el pimiento, el tomate y el ajo y lo dejamos pochar en la sartén. 

Cuando veamos que la carne está bien dorada,  añadimos a la cacerola el sofrito junto con un buen chorro de vino blanco.

Cuando veamos que se ha reducido, corregimos con un poco de sal y pimienta.

Listo para servir.

 

Receta de Caldereta con Pescado.

Ingredientes:

400 g de  bejel

1 cebolla

4 dientes de ajo

1 pimiento verde

3 tomates maduros

Aceite de oliva

Litro y medio de agua

Una barra de pan

Yema de huevo duro

Pimentón dulce

Perejil

 

Preparación:

Primero cortamos en juliana la cebolla, para ponerla a dorar en una cacerola con aceite de oliva junto con los ajos igualmente laminados.

Cuando pasen unos 5 minutos, añadimos el pimiento troceado, y cuando veamos que la cebolla se ha dorado, añadimos los tomates rallados.

A continuación, añadimos los trozos de pescado muy bien limpios, lo removemos todo para que coja el gusto. Después lo cubrimos de agua y subimos el fuego hasta que hierva. En este momento, bajamos el fuego y lo dejamos durante 20 minutos a fuego lento.

Picamos el perejil y lo añadimos en los últimos 5 minutos junto con un poco de sal.

Por último, tostamos el pan y lo troceamos en partes pequeñas, para acompañar este sabroso plato. Y ya tenemos lista esta estupenda receta.

Receta de Caldereta con Pollo.

Ingredientes:

4 traseros grandes de pollo

8 patatas

2 cebollas

7 dientes de ajo

1 tomate maduro

2 hojas de laurel

Sal

Pimienta

Orégano

Perejil

Romero

Pimentón dulce

2 vasos de agua

Un tercio de coñac

 

Preparación:

Primero limpiamos bien el pollo.

Cogemos una cacerola, en la que se pone la cebolla cortada en juliana, las patatas cortadas en rodajas, los ajos, el tomate troceado, el laurel, la pimienta, orégano, perejil, romero, pimentón y coñac por encima de los trozos de pollo.

Después metemos esta cacerola en el horno a unos 200º hasta que el pollo se haga bien por todos lados. Lo tenemos aproximadamente unas dos horas y listo.

 

Receta de Caldereta con Cordero.

Ingredientes:

1 kilo de carne de cordero

50 g de manteca

3 dientes de ajo

Orégano

Tomillo

100 g de harina

Vino blanco

200 ml de caldo de carne

Laurel

Hierbabuena

3 granos de pimienta

Sal

 

Preparación:

Primero limpiamos y troceamos la carne. Después la aromatizamos con todas sus especias. En una cazuela con aceite de oliva ponemos los ajos cortados y esperamos a que doren.

Después añadimos los trozos de carne, junto con la cebolla picada hasta que ambas se tuesten. Acto seguido, incorporamos la harina y el vino blanco.

Una vez se haya absorbido el vino, lo cubrimos todo bien de agua, subimos el fuego y dejamos que cueza durante 30 minutos.

Para terminar haremos una mezcla de ajo, perejil, pimienta, hierbabuena y sal que le echaremos por encima.

 

Receta de Caldereta con Langosta.

Ingredientes:

Una langosta de 1 kilo

4 tomates

2 cebolletas

3 pimientos verdes

2 ajos machacados

2 copas de coñac

80 g de aceite de oliva

Hinojo

1 cucharada de harina

Perejil

Caldo de pescado

Almendras picadas

2 rebanadas de pan frito

Sal

 

Elaboración:

Lo primero que haremos será poner a pochar en una cacerola las cebolletas, los tomates, los pimientos, los ajos y un poco de hinojo.

Por otro lado, trocearemos la langosta; la cabeza en cuatro partes, separada del cuerpo y éste en medallones.

En una sartén vamos a dorar la langosta flambeándola con el coñac con sumo cuidado. Después sofreímos en una sartén las almendras y las incorporamos a la cazuela junto con un poco de perejil y el pan tostado cortado en trocitos.

Ya está lista esta magnífica y suculenta receta.

Ahora sólo os queda elegir cuál es vuestra preferida para comer. ¡Qué disfrutéis!

Arroz caldoso con bogavante

Delicioso plato que siempre me recuerda al verano, ya que era cuándo solíamos ir a comerlo a un pueblo cercano dónde lo preparaban realmente rico. El marisco todos sabemos que no es precisamente barato, pero siempre se puede recurrir al congelado o a comprar el que viene de Francia, menos sabroso pero que para un caprichito puede valer. Eso si, como el marisco de la tierra, olvídalo que no hay otro.

Un arroz caldoso es mucho más fácil de preparar que un arroz seco, dónde medir el agua es fundamental, así que es una receta ideal para aquellos que no tienen demasiada experiencia en los fogones. Puede ser que preparar el caldo parezca laborioso, pudiendo comprarlo en un brick, pero os aseguro que merece la pena.

Ingredientes para un arroz caldoso con bogavante

4 tazas de café de arroz

2 bogavantes

4 nécoras

Una cabeza de ajo

Una cebolla

Aceite de oliva

Sal y perejil

En muchas recetas no se añade cebolla porque se dice que no se debe de poner cebolla al arroz. Es cierto, pero solo si hablamos de paella. En un arroz seco la cebolla no se debe de agregar porque ablanda el grano, pero ese efecto, perjudicial en la paella, es justo lo que queremos en el arroz caldoso.

Preparación de un arroz caldoso con bogavante

Troceamos las nécoras e inmediatamente las ponemos en una sartén con un poco de aceite, cebolla picada, perejil y un par de dientes de ajo. Le damos un par de vueltas, añadimos agua y dejamos que cueza a fuego medio unos 20 minutos. Separamos las nécoras y colamos el caldo. Lo probamos para ver si está muy concentrado.

En una olla ponemos un poco de aceite y un par de dientes de ajo junto al arroz. Se añade el caldo, tres medidas de caldo por cada una de arroz. Pero si vimos que estaba demasiado fuerte de sabor, entonces ponemos dos medidas de caldo y una de agua por cada taza de arroz. Se deja a fuego medio un cuarto de hora.

Mientras se prepara el arroz troceamos el bogavante y lo sellamos en una sartén con un poco de aceite. Añadimos el bogavante y las nécoras al arroz y dejamos que cueza cinco minutos más con el marisco.

Se puede hacer la misma cantidad de arroz con la mitad de marisco, todo depende de si os gusta o no recargado. Yo suelo cargarlo bastante y hacerlo como plato único, pero hay quien prefiere un plato más ligero y servirlo como primero.

Albóndigas con tomate y spaguettis

El que os presento hoy es un plato para chuparse los dedos literalmente. Unas buenas albóndigas con un deliciosas salsa y acompañada de spateguettis puede ser un plato fuerte para aquellos que necesitan una gran fuente de energía.

Las albóndigas son un plato muy tradicional, de los de toda la vida, de los que gustan a todo el mundo sin excepción y que nos recuerda a los viejos fogones en los que nuestras abuelas cocinaban delicias culinarias de las que siempre nos acordaremos.

Aunque apetece más en invierno, es un segundo plato del que podemos disfrutar todo el año. Es uno de esas comidas económicas, pero ricas si se sabe cocinar bien. Ya los árabes las hacían, y es que la palabra albóndiga proviene del árabe y significa «la bola».

Ingredientes:

½ kilo de carne picada de ternera y magro de cerdo mezclada

300 g de espaguetis

1 rama de perejil

1 huevo

1 diente de ajo

50 g de miga de pan

Leche

200 g de tomate natural triturado

1 cebolla

2 zanahorias

1 vaso de caldo de verduras

Queso parmesano rallado

Aceite de oliva

Sal

Elaboración:

Para preparar la carne picada para que más tarde hagamos las bolas, existen varias fórmulas. Cada uno en su casa lo hace de una manera, algunos mojando migan de pan en leche, otros con pan rallado, algunos le añaden un huevo…

En nuestro caso lo haremos de la manera que la carne quede más jugosa. Lo primero que debemos hacer es batir un huevo que añadiremos a la carne picada que hemos puesto en un bol. Después le añadiremos pan del día anterior empapado en leche. Esto le dará cremosidad y conseguiremos una textura mucho más suave.

Una vez hecho esto, le añadiremos perejil, ajo picado y una pizca de sal. Cuando terminemos, y antes de empezar a hacer las albóndigas, lo meteremos en el frigorífico durante más o menos 30 minutos para que se enfríe.

Cuando haya pasado ese tiempo, entonces con algo de paciencia haremos las bolitas de carne. En cuanto al tamaño, es muy importante no hacerlas excesivamente grandes porque a la hora de freírlas, será más fácil que se hagan bien por dentro si son relativamente pequeñas.

Una vez hemos hecho las bolitas, entonces, las pasaremos por harina y las freiremos en aceite de oliva. Con la llegada de la crisis, la gente recurre más al aceite de girasol para freír, pero la verdad es que el sabor final de la comida cambia, se consigue otro gusto. Si os lo podéis permitir, es mejor freírlas en aceite de oliva.

Cuando ya se hayan frito, las retiraremos a un plato con papel de cocina para que absorba el aceite sobrante. Utilizando la misma sartén, pero con menos aceite, sofreiremos la cebolla y la zanahoria cortadas en trozos muy pequeños.

Cuando la cebolla se poche le añadiremos el tomate triturado y si se quiere, caldo de verduras. Una vez haya adquirido cierta consistencia, añadiremos la albóndigas y dejaremos que se hagan durante 20 minutos a fuego muy suave.

Cocinando los espaguetis

Mientras que las albóndigas se terminan de hacer, podemos ir cociendo los espaguetis. Muchos de vosotros sabéis cómo podemos cocer unos buenos espaguetis, por lo tanto no me pararé a explicarlo detenidamente, sólo os ofreceré algunas pinceladas.

En un olla pondremos el agua a hervir a la que añadiremos un poco de sal y un chorritpo de aceite de oliva. En el momento que hierva, echaremos los espaguetis y contaremos unos 8 minutos. El tiempo suele variar según el gusto de cada comensal, si le gusta al dente o más blandita.

Cuando se hayan terminado de hacer y los hayamos escurrido, les añadiremos un poco de salsa de las albóndigas. para que se mezclen los sabores. Cuando hayamos hecho esto, sólo nos faltará presentarlo y degustarlo.

Podéis presentarlo en un plato hondo en el se pueden poner algunas albóndigas, por ejemplo 4, y acompañarla con un montoncito de espaguetis. Para darle un toque italiano, se le puede poner queso rallado y una ramita de albahaca para adornar.

Trucos, recomendaciones y salsas

En el caso de que utilicemos la salsa que he propuesto anteriormente, es muy importante eliminar ese punto de acidez que le da el tomate. Para solucionar eso, sólo tendremos que echarle un poco de azúcar.

Como veis, cocinas una albóndigas es relativamente fácil, y además, esta salsa nos aporta pocas calorías, y muchas vitaminas que repercuten directamente en nuestra salud, como los antioxidantes. Si las albóndigas son ricas en proteínas y bajas en grasas; los espaguetis nos aportarán la energía de los hidratos de carbono.

Salsa de almendras

Aunque la salsa que he propuesto arriba es una de las más tradicionales, también existen otras que podemos ir intercambiando. Si la carne que hemos utilizado es  de pollo o cerdo, le puede venir bien una rica salsa de almendras. Para quien no sepa como hacerla, en las siguientes líneas os explicaré cómo.

Ingredientes:

5 albóndigas de cerdo o pollo por persona

10 almendras crudas

1 cebolla

1 vaso de vino

Media pastilla de caldo

Aceite de oliva

Elaboración:

El proceso de freír las albóndigas es el mismo, no cambia nada, sólo cambia la salsa.

Para hacer la salsa pondremos aceite en una cazuela y echaremos la cebolla cuando el aceite esté bien caliente. Más tarde añadiremos el vino, las almendras y la media pastilla de caldo.

Cuando ya esté todo sofreído, lo trituraremos con la batidora o lo pasaremos por el pasapurés. Es entonces cuando añadiremos la salsa a la cazuela donde tenemos las albóndigas y dejaremos que ligue hasta que coja cierta consistencia.

Lomos de salmón con salsa de queso a las finas hierbas

Hoy vamos a comer pescado. Que sí, hombre, que ya verás qué bueno. No me vengas con excusas de que tiene espinas, que son lomos de salmón, de modo que van a ser muy poquitas las que te encentres…

Y eso de que no te gusta el pescado es porque aún no has probado el pez que te encanta o porque no lo has cocinado de una manera que te quedes con ganas de repetir la receta. Tú, créeme: con esta receta no sólo quedarás estupendamente si tienes invitados sino que es de las que hacen afición. Al pescado y a cocinarlo. Anda, ponte el mandil y entra en la cocina.

Ingredientes:

Vas a necesitar cuatro lomos de salmón, con su piel y todo, una tarrina de queso a las finas hierbas –del tipo Philedelphia, aunque, si lo prefieres, los supermercados suelen tener marcas blancas y la diferencia no es grande-. Dispón también de un cuarto de litro de leche, eneldo, pimienta y sal.

Preparación:

Lo primero que vas a hacer es la salsa, para lo que pondrás como 200 mililitros de leche en una cazuela y los calentarás a fuego medio hasta que rompan a hervir, momento en el que bajas el fuego al mínimo y añades el queso para que se vaya fundiendo. Entretanto, añade algo de eneldo (a tu gusto) a la salsa.

Cuando haya terminado de fundirse el queso, rectifica de sal y mantén la salsa sobre el fuego al mínimo mientras preparas el salmón. En caso de que el moje te hay quedado espeso, añádele un poquito de leche para que se suelte, pero luego debes rectificar de sal otra vez para que no te quede soso.

El salmón, antes de que se me olvide: salpimienta los lomos y espolvoréalos con un poco de eneldo. Hecho esto, ponlos en un recipiente apto para el microondas. Mételos y déjalos a una potencia normal durante cinco minutos. Luego, vas a ir comprobando cuándo pierden su tono rosado característico de cuando están crudos.

En cuanto veas que el pescado está hecho, ponlo en un plato y medio cúbrelo con la salsa. Acompáñalo con la guarnición que más te apetezca –arroz, ensalada…-, pero lo ideal es que saltees un poquito de trigo tierno con mantequilla.

Rercuerda:

Cuatro lomos de salmón con su piel

Una tarrina de queso a las finas hierbas

250 mililitros leche

Eneldo

Sal

Pimienta

Ya has visto que es muy fácil, que tendrás lista la receta en un cuarto de hora y que está mejor que estupenda.

Sopa de naranja con helado

¿Quién ha dicho que el helado es solo para el verano? En invierno también es un placer disfrutar de un sabroso y cremoso helado, sobre todo tras una comida abundante. El invierno es tiempo de naranjas, así que podemos aprovechar para mezclar ambas cosas en una original, fresca y cítrica sopa.

Hacer helado es muy sencillo, pero si no se tiene una heladera se hace necesario sacar del congelador la crema cada poco tiempo y batirla para evitar que se formen cristales. Aunque no es difícil se trata de un proceso laborioso que nos obliga a estar pendientes cada pocas horas para conseguir un resultado cremoso. Para simplificar la receta vamos a usar un helado comprado de una marca que nos guste.

Continue Reading

Platos de cordero para el frío

Con este frío seguro que te apetece sentarte a la mesa y comer algo con un buen vino y una chimenea calentando la sala. No se vosotros, pero yo cada vez que estoy frente a una chimenea salivo pensando en un buen cordero.

Pero no os preocupéis, aquí os traigo receta fácil y también igual de apetitosas en estos días con el cordero como protagonista.

Cordero a la griega

Ingredientes:

Vas a necesitar una serie de ingredientes muy comunes en cualquier casa o muy fáciles de encontrar:

1 kg de cordero deshuesado

200 gr de arroz

50 gr de mantequilla

10 cebollitas

1 de caldo de carne (pueden ser los precocinados)

4 o 5 tomates

El zumo de un limón

Laurel

Sal

Pimienta

Preparación:

Calienta el caldo. Corta la carne en trozos y pela las cebollitas. Rehoga durante 15 minutos ambos ingredientes sobre la mantequilla a fuego vivo. Vierte el caldo y déjalo cocer 5 minutos más.

Añade los tomates pelados y sin pepitas, el laurel, la sal y la pimienta. Cuécelo otros diez minutos.

Vierte el arroz y remuévelo bien para que se pringue. Una vez lo veas teñido del color del caldo añade agua hasta que cubra toda la carne.

Cuando empiece a hervir tapa la cazuela y déjala 15 minutos al fuego.

Quítalo del fuego y deja posar 10 minutos. Antes de servir echar el zumo de limón.

Recuerda que:

La carne de cordero lechal es sonrosada y pálida, mientras la de pascual es roja clara. Si utilizas este último alarga los tiempos de cocción para que la carne quede más blanda.

Cordero a las hierbas

Ingredientes:

De nuevo, podrás encontrar los componentes con gran facilidad:

1´200kg de silla de cordero en lonchas gruesas

2 cucharadas de aceite

200g nata liquida

1 cucharada de perejil picado

1 cucharadita de estragón

Sal

Pimienta

Preparación:

Calienta el aceite en una sartén grande y dora la carne por ambos lados. Salpimiéntala y ve sacándolas en un plato.

Calienta la nata y añade un vaso de agua. Rascando el fondo con una cuchara de madera para mezclar los jugos.

Agrega el perejil y la carne. Déjalo cocer a fuego a fuego lento hasta que la carne este hecha y la salsa reducida y espesa.

Añade por último el resto de las hierbas, sal y pimienta y sírvelo.

Recuerda que:

La silla de cordero son las chuletas dobles de riñonada. Puedes sustituirlo por filetes gruesos.

Si la salsa queda muy liquida puedes espesar con alguna clase de queso en lonchas.

Un rico Sándwich

Cada vez que preparamos un sándwich queremos hacerlo lo más rápido posible y tener la menor complicación para hacerlo, no siempre debemos prepararlo de jamón y queso (¡Qué aburrimiento!), hay más opciones y puedes hacerlo igual de rápido y sin dificultad, eso sí, si puede tomarse un poquito más de tiempo e imaginación saldrá estupendo.

La gran ventaja de los sándwiches es que pueden hacerse tanto fríos como calientes, a gusto del consumidor –y al tuyo-. En este post te daré algunas versiones para degustar el que se desee.

20071116-0896-2b

Sándwich Clubhouse :

Ingredientes: 4 rodajas de pan blanco o integral de molde sin corteza, 2 lonchas de bacón, 2 lonchas de pavo, 1 huevo duro, 1 tomate, lechuga, mayonesa, kétchup y dos lonchas de queso cheddar.

Preparación: Hierve 1 huevo hasta que esté duro y déjalo enfriar.  En una sartén bien caliente y con un poquito de aceite fríe el bacón, deja que se dore y retíralo.  En la misma sartén, calienta el pavo.  Corta el tomate y el huevo en rodajas y la lechuga en tiras finas (en Juliana, que le dicen). Tuesta ligeramente las rodajas de pan en la sandwichera.

Montar el Clubhouse: Untamos la primera rebanada de pan con mayonesa, colocamos una rodaja de tomate y una loncha de queso, cogemos la segunda rebanada de pan y untamos con kétchup, colocamos una loncha de bacón y otra de huevo, otra rebanada de pan untada con mayonesa, colocamos una loncha de pavo, la lechuga y el tomate y ya por último se coloca la última rebanada de pan untada con kétchup, atravesamos con unos palillos para que al cortarlo en triangulo no se desarme.

Relleno para sándwiches fríos:

Para los rellenos ponemos los ingredientes de cada relleno en el vaso de la batidora hasta que quede una pasta para untar con facilidad.

Relleno de cangrejo: 1 huevo duro (trocear), 1 tetrabrick de nata de 200 gr., 6 o 7 palitos de cangrejo (trocear) y 1 cucharada sopera de mayonesa.

Relleno de paté: 2 huevos duros (trocear), 1 lata pequeña de paté y un tarro pequeño de mayonesa, utilizar medio bote.

Sándwiches calientes:

Sándwich de pollo a las finas hierbas con pepinillo:

Ingredientes: 1 panecillo Kaiser, 1 Pechuga de pollo, 1 tomate, mayonesa, ajo, sal, 1 frasco de pepinillos fileteados y 1 frasco de finas hierbas preparadas.

Preparación: La pechuga de pollo tiene que estar fileteada fina, adóbala con sal, ajo y finas hierbas, deja reposar un rato para que absorba los condimentos. Cuando consideres conveniente, fríe la pechuga en una sartén bien caliente y con poco aceite durante unos 8 minutos, retira y tapa.

Luego, lava el tomate y córtalo en rodajas finas, abre el frasco de pepinillo, saca la cantidad que desees (más el que e vas a comer según lo saques) y escúrrelo.

Ahora, abre el panecillo Kaiser por la mitad y tuéstalo un poco, retira, untar ambas caras del panecillo con mayonesa, coloca la pechuga, el tomate en rodajas y los pepinillos.  ¡Sabrosísimo!

Lo que esta hecho en casa es más sabroso y saludable, solo hay que ponerle cariño, entusiasmo e imaginación.