Pasta con pollo a la nata

A continuacion os detallo una receta elaborada con carne de pollo, apta para cualquier persona por sus grandes beneficios que os detallo a continuación.

Beneficios de comer pollo en la dieta

¿Por qué es beneficioso comer pollo?Si queremos llevar una dieta equilibrada debemos tomar alimentos que nos proporcionen las proteinas, vitaminas, minerales y oligoelementos esencialesa y que no tengan muchas grasas.El pollo es el alimento que nos proporciona todo esto, y sin apenas grasas.

Es una buena fuente de proteínas, con aminoácidos esenciales de fácil digestión. si ingerimos un filete pequeño de pechuga de pollo, estaremos aportando a nuestro organismo el 30% de sus necesidades medias de proteínas diarias. 

En cuanto al contenido de grasas, el pollo se caracteriza por el bajo aporte de las mismas, y como consecuencia, el pequeño riesgo de padecer colesterol. Es, por ello, que se considera una carne magra.

En el pollo predomina la “grasa buena”, con efectos positivos en la salud cardiovascular.

Por sus cualidades y los nutrientes que contiene, la carne de pollo está especialmente indicada para el tratamiento de algunas enfermedades como la obesidad, la diabetes, afecciones cardiovasculares, etc.

La característica que más colabora a su uso en estas dolencias es que se trata de un alimento hipocalórico y bajo en grasas.

En el caso de que debamos seguir una dieta blanda, el pollo es lo más indicado, por tratarse de una carne blanda y de fácil masticación. Los expertos recomiendan que se cocine con piel o en guisos no secos, para que pueda conservar su jugosidad.

Está también señalada para celíacos. En este caso, y en cualquier otro en el que se tome carne de pollo como beneficio durante alguna enfermedad, los especialistas en nutrición recuerdan que siempre se tomará un alimento fresco y no derivado. Estos últimos han sido tratados y en la mayoría de los casos han perdido todas sus propiedades y nutrientes.

Las vitaminas que aporta el pollo:

vitamina B1 para un correcto funcionamiento del sistema nervioso, del corazon y del cerebro.

Vitamina B2 que cuida aspectos como el pelo , las uñas y la piel.

Acido folico imprescindible en el embarazo o para evitar problemas cardiovasculares.

Tambien contiene minerales , entre ellos el fósforo que nos ayuda a mantener  sanos los tejidos cerebrales, y nos ayudará a mantener al mismo tiempo unos huesos y dientes sanos.

Otra de las ventajas es que es una carne muy facil de digerir, ni siquiera la carne de pavo, utilizada en dietas, es de tan facil digestión como la de pollo.

En resumen, decir que es una excelente carne al alcance de cualquiera y que tiene unas maravillosas cualidades que van a hacer que dispongamos de muy buena salud.

A continuación os voy a dar una receta que se la podeis hacer a vuestra pareja/marido pero tambien para una ocasión que vengan familiares o amigos.

Ingredientes para dos personas:

Dos pechugas de pollo (o cortes tiernos)

2-3 dientes de ajo

Aceite de oliva (virgen extra)

Perejil italiano (fresco)

5 porciones de espinaca descongelada (hoja entera – el tipo congelado (por supuesto se puede utilizar fresca)

Nata (las botellas más pequeñas que se obtiene de la súper)

Caldo de Pollo o de verduras en polvo

Un puñado de queso parmesano rallado (el mejor es el mejor)

Tomates cherry – dos grandes puñados

Sal y pimienta negro

400gr Fettuccine fresco

Instrucciones

Preparar los dientes de ajo y picar finamente. Cortar dados de pollo en trozos pequeños sobre una pulgada de largo.

En una sartén, colocar a temperatura de baja a medio el pollo. Dorar el pollo a un nivel seguro en un poco de aceite de oliva.

Calentar el agua para la pasta fresca, agregar una cuchara de aceite de oliva al agua y un poco de sal.

Añadir los dientes de ajo picado a la sartén cuando el pollo esté casi cocido. No dejar que el ajo tome color marrón.

Añadir un frasco de nata y una pizca de pimienta de gran tamaño o negro. Más de lo que normalmente pondría ya que la nata suaviza.

Cocinar a fuego lento esta justo por debajo del punto de ebullición de la nata mientras se agregan los próximos ingredientes.

Con las porciones de espinacas descongeladas y romper por arriba un poco, luego tirarlas a la preparación.

Comienza con la cocción de la pasta (sólo debe tomar 3 o 4 minutos). Ahora se puede agregar el queso parmesano.

La salsa debe espesar. Cuando la pasta esté casi hecha, se apaga el fuego para el pollo y la salsa y añadir los tomates cherry (estos son los mejores caliente, pero no cocidos).

Probar la salsa de sal (generalmente no necesita añadir ningún pero dependiendo del queso y de los valores que se ha utilizado, es posible que tenga que añadir un toque)

Escurrir la pasta una vez que esté al dente y en dos platos, verter el contenido de la sartén sobre la pasta.
Terminar con un poco de queso parmesano, una rutina de pimienta molida y una ramita de perejil italiano.

 

Solomillo con hojaldre

Ingredientes

1 solomillo de ternera

½ kg de hojaldre

2 higadillos de pollo

50 gr de foie-gras

1 pastilla de caldo

1 cebolla

1 zanahoria

1 cucharada de mantequilla

1 copa de Jerez seco

1 huevo

Perejil

Sal

Pimienta

Preparación:

Salpimentar el solomillo con sal y pimienta (es recomendable prepararlo el día anterior para que coja bien la sustancias) y meterlo al horno a una temperatura media de 180-190ºC hasta que veamos que se ha hecho, pero procurando que no quede muy seco.

Mientras, picamos a estilo juliana tanto la cebolla como la zanahoria. Picamos el perejil y troceamos los higadillos en dados pequeños y reservamos todo.

Cogemos una sartén profunda y fundimos la mantequilla a fuego lento. Una vez que esté fundida rehogaremos las verduras que hemos picado. Junto a ellas el perejil. Poco a poco vamos añadiendo el resto de elementos, primero los trocitos de higadillo, friéndolos durante  unos minutos.

Una vez estén sellados, los rehogamos en la sartén con el jerez que tenemos preparado y desmenuzamos en su interior la pastilla de caldo. Tas unos minutos, retiramos del fuego.

Ahora llegara el turno de verter el foie-gras y el huevo, que lo echaremos batido. Ponemos en el fuego unos minutos para que reduzca un poco y espese.

Extendemos la masa de hojaldre encima de nuestra superficie plana de trabajo, intentando que se quede una lámina no muy gruesa. Cogemos la sartén y volcamos en el centro de forma alargada el contenido realizado. Encima de ello colocaremos el solomillo.

Ahora será el momento de enrollarlo. Primero en las partes del ancho y después cubriremos con un lateral y luego con el otro hasta que quede similar a un rollito de primavera, pero muchísimo más grande.

Pintaremos la superficie superior con huevo batido. Pincharemos después varias veces la superficie con un tenedor de tal forma que se haga bien por dentro pero también salga el calor al cocer.

Lo metemos al horno y dejamos cocer durante 30 minutos a una temperatura media, 180-190º. Esta receta es deliciosa tanto en caliente como en frío.

Sugerencias:

Se puede realizar el hojaldre, aunque te parecerá mucho más rápida y fácil si lo compras ya hecho en grandes superficies.

Con las partes sobrantes de la masa del hojaldre puedes decorar la superficie de este, en forma de rejado, flores o escribiendo algo. Todo lo que puedas imaginar. Lo que lo hará visualmente más bonito y elegante.

 

Receta de tallarines frutti di mare

Frutti Di Mare

Hoy quiero enseñarte a elaborar un plato que une pasta y marisco y que está buenísimo, además de ser muy sano e ideal para aquellos a quienes os guste el marisco, ya que este es su ingrediente principal.

Además, los tallarines frutti di mare son muy fáciles de preparar y, si no te gusta este tipo de pasta, puedes utilizar macarrones o espaguetis. ¡Elige la que más te guste y disfruta de este riquísimo plato!

Ingredientes: 100 gramos de chirlas, unos 20 mejillones, 100 gramos de calamar a rodajas, 100 gramos de gambón, 500 gramos de tallarines, 2 dientes de ajo, 4 tomates maduros, 3 cucharadas de aceite de oliva y perejil.

Preparación: ¿te apetece elaborar este rico plato de tallarines frutti di mare? ¡Pues vamos allá! En primer lugar, limpiaremos muy bien los mejillones y las chirlas. Para que estas últimas expulsen toda la arena, las dejaremos en remojo dentro de un cuenco con agua y sal durante toda la noche y, por la mañana, las enjuagaremos varias veces para que se desprendan de la arena que haya podido quedar en su interior.

Acto seguido, cogeremos una sartén, le añadiremos el aceite de oliva y freiremos los gambones. Cuando estén dorados, los apartaremos del fuego. Después, haremos lo mismo con el calamar y, una vez que se haya dorado, también lo apartaremos para, acto seguido, freír el ajo.

Una vez que los dos dientes de ajo también se hayan dorado, introduciremos los tomates pelados, sin pepitas y cortados a trozos en la sartén. Cuando estos se hayan convertido en una especie de salsa, verteremos las chirlas y los mejillones en el interior de la sartén y la taparemos para que ambos se vayan abriendo.

Mientras las chirlas y los mejillones se abren, cogeremos una olla, la llenaremos de agua hasta algo más de la mitad y, cuando hierva, introduciremos los tallarines, que deberán cocerse durante unos ocho minutos, aproximadamente. Una vez que estén al dente, los colaremos para eliminar el agua y los rociaremos con agua fría para que no se queden pegados.

Una vez que los mejillones y las chirlas se hayan abierto por completo, introduciremos en el interior de la sartén donde hemos metido todos estos ingredientes los gambones y el calamar que hemos dorado previamente, para después verter los tallarines. Acto seguido, lo sazonaremos todo con perejil al gusto y ya habremos terminado de preparar esta deliciosa receta. ¡A comer!

Sopa de pescado y marisco, ¡qué manjar!

Para a los que el pescado nos gusta más que a un tonto un lápiz, esta receta nos gusta muchísimo. Si os hablo sinceramente, es uno de los platos que más me gustan junto con los chipirones en su tinta y las cocochas. A los carnívoros, os invitaría a probar este plato de rechupete que seguro os hará cambiar de opinión sobre los platos del mar.

Según la región de España, cada sopa tendrá una característica distinta. En el País Vasco por ejemplo se le añade pan de «sopako«. Como su nombre indica en euskera es pan para la sopa. Es una pistola de pan muy tostada que intensifica ese color amarronado que le dan otros ingredientes.

Continue Reading

Receta de berenjenas rellenas

 Berenjenas rellenas

Las berenjenas rellenas son un plato sano y rico que además lleva un poco de todo, ya que la carne y la verdura están presentes entre sus ingredientes.

Para elaborarlas, no es necesario poseer una gran maña en la cocina, pero sí tener algo de tiempo para que tus berenjenas rellenas queden perfectas y disfrutes de este exquisito plato.

Ingredientes: 6 berenjenas pequeñas, un quilo de carne picada, 2 dientes de ajo, una cebolla, el zumo de un limón, 2 latas de tomate triturado, 2 cucharadas de pan rallado, harina y perejil.

Preparación: para elaborar las berenjenas, en primer lugar las limpiaremos y las partiremos por la mitad. Después, las introduciremos en la olla exprés rápida, las cubriremos con agua, las taparemos y las pondremos al fuego. Cuando el agua empiece a hervir, las dejaremos dentro de la olla durante 2 minutos.

Una vez que están hechas, hay que colarlas para eliminar el exceso de agua y dejar que se enfríen.

Mientras las berenjenas reposan, procederemos a elaborar el relleno. Para ello, meteremos la carne picada en una sartén y le añadiremos el ajo y la cebolla muy picados, el perejil, la sal, la pimienta, el zumo de limón y las dos cucharadas de pan rallado. Acto seguido, dejaremos que se vaya haciendo a fuego y lento y, mientras tanto, cogeremos las berenjenas que habíamos dejado reposando hace un rato y las vaciaremos para, acto seguido, verter su contenido en la sartén donde se están haciendo la carne y el resto de ingredientes para mezclarlo todo.

Cuando el relleno ya esté hecho, volveremos a meterlo todo dentro de las berenjenas que hemos vaciado y, una vez que todas estén rellenadas, las pasaremos por harina y las comprimiremos un poco con la ayuda de las manos para que no se deshagan. Después, las freiremos en una sartén por ambos lados.

Una vez que estén hechas, las retiraremos del fuego y las dejaremos reposar en un plato sobre una servilleta de papel para que absorban el exceso de aceite.

Ahora, pasaremos a preparar el tomate. Para ello, cogeremos otra sartén, pondremos un poco de aceite y verteremos las dos latas de tomate triturado para que se vaya friendo durante unos diez o quince minutos. Una vez que esté hecho, lo untaremos por encima de las berenjenas y ¡ya tendremos el plato listo!

Suculentas recetas con el Microondas

A veces no tenemos tiempo de cocinar o simplemente no nos apetece. Aquí os daremos unos pasos sencillos para cocinar con el microondas unos suculentos platos que no nos llevaran mucho tiempo y quedaran muy sabrosos.

Patatas rellenas

Ingredientes:

4 patatas medianas

8 loncha de bacón

8 lonchas de tranchetes

Mantequilla

Pimienta

Sal

Preparación:

Lava muy bien las patatas con su piel, pínchalas con un tenedor por varias partes y ponlas en una fuente especial para microondas durante 10 minutos a temperatura medio alta.

Micro

Cámbialas de posición y ponlas 5 minutos más.  Al terminar sácalas de la fuente. Deja enfriar un poco y coge las patatas y córtalas por la mitad para poder vaciar su pulpa y que queden en forma de cuenco. Reserva la pulpa para más adelante. Dentro de ese vacío échale sal y pimienta a gusto y unas virutas de mantequilla, coloca enrollada una loncha de queso y otra de bacón también enrollada, has este proceso en todas las patatas.

Mete la fuente al microondas con las patatas rellenas durante unos 5 minutos a temperatura media.  Retira la fuente y aplica la pulpa reservada sobre cada patata, a forma de sombrero y vuélvelo a meter en el microondas en posición de grill durante 2 o 3 minutos y tendrás el sombrerito tostado.  Listo.

Arroz a la milanesa

Ingredientes:

200 gr. de arroz

100 gr. de panceta

100 gr. de jamón york

1 lata pequeña de guisantes

1 pimiento rojo

Queso rallado

1 diente de Ajo

Sal

Preparación:

Trocea la panceta, el jamón y el pimiento rojo en cuadrados muy pequeños.  Ponlos en una cazuela para microondas junto con un diente de ajo picado muy fino e introduce todo al microondas durante 3 minutos a temperatura medio alta.

Al terminar agrega el arroz previamente lavado bajo el chorro de agua y ponlo en el microondas 2 minutos más.  Mientras tanto pon a hervir medio litro de agua y abre la lata de guisantes, lávalos bajo el grifo y escúrrelos.

Retira la cazuela del microondas y agrégale el agua y los guisantes y vuélvelo a meter durante 15 minutos a temperatura media, probar el arroz, cuando esté al dente, retíralo del microondas y espolvorea el arroz con una cuchara sopera de queso rallado y vuélvelo a meter en el microondas unos 4 minutos más.  Servir calentito.  Si prefieres el arroz amarillo añade al agua colorante o dos hilitos de azafrán.

Como ves, se trata de dos recetas muy facilitas y en las que no vas emplear casi nada tiempo ¡Ah! Y muy sabrosas… No esperarías otra cosa, ¿verdad?

Bullabesa

La receta de hoy para algunos tiene su origen en el recetario catalán. Aunque se relaciona más con la comida francesa. Y es prima hermana de la sopa caldeirada portuguesa. Aunque es un plato más típico hoy en día en le provincia Provenza y en la ciudad de Marsella.

Se compone de una sopa de diversos pescados, normalmente servidos enteros y según los sitios donde se haga, puede llevar patatas o no.

Ingredientes para 4 personas:

2 kg de pescado variado (puede ser gallo de mar, rape, bacalao, atún…)

200 g de galeras y cigalas

1 cebolla grande

400 g de tomates

3 dl de aceite

2 dientes de ajo

3 ramitas de perejil

1 ramita de hinojo

Un poco de cascara de naranja

Azafrán

Unos picatostes

Sal

Pimienta

Para la salsa rouille:

3 dientes de ajo

1 pimiento morrón

3 cucharadas de aceite de oliva

1 rebanada gruesa de pan del día anterior

1 taza de caldo de pescado

Preparación:

Para empezar, deberemos limpiar minuciosamente el pescado, quitarle las espinas, las escamas y salarlo.

Cortar fina la cebolla y los ajos. Pelar y picar seguidamente el tomate.

Calentar una cazuela ancha con la mitad del aceite, echar los ingredientes ajo y cebolla hasta rehogar y después añadir los tomates. Dejar a fuego lento hasta que reduzca el agua.

Le añadiremos posterior mente 3 litros de agua caliente. Le agregaremos el hinojo, el laurel, el perejil, el tomillo y el trozo de cascara de naranja con un clavo de especia. Mezclar todo muy bien.

Sazonar con sal y pimienta el resultado. Añadir el resto del aceite mientras seguimos mezclando.

Poner azafrán sobre los pescados y los cocemos a fuego lento. Es importante cocinar antes los que necesiten más tiempo para hacerse y reservar los que tengan que estar con menos tiempo.

Coceremos todos los pescados juntos durante 15 minutos.

Mientras, podemos untar un diente de ajo al pan y después calentarlo al horno.

Sacar con cuidado el pescado, para que no se desmorone y colocarlo en una fuente.

Para servir el caldo en los platos colocaremos las tostadas de pan encima.

El pescado lo serviremos con la salsa rouille.

Preparación salsa rouille:

Lavar bien el pimiento morrón, retirándole las semillas. Pelar los dientes de ajo.

Poner la miga del pan en remojo, la corteza no.

Majar en un mortero los dientes del ajo y el pimiento hasta obtener una pasta fina. Añadir la miga de pan bien escurrida.

Seguiremos manejando esta masa en el mortero vertiendo aceite poco a poco hasta conseguir que la masa espese.

Desleírla con el caldo de pescado y poner en una salsera.

Perdiz con col

La receta de hoy no resulta altamente complicada, lo que hace que aunque parezca un plato complicado se pueda realizar por cualquiera. No sé si os habéis fijado, pero la perdiz, a diferencia de otras aves, siempre se sirve cocido con algún tipo de caldo, crema o escabeche. Esto es debido a que tiene una carne muy seca. Aun así, resulta un alimento delicioso ideal para cualquier celebración.

Ingredientes:

4 perdices

1 col

100 gr de tocino

½ kg de tomates maduros

2 zanahorias

2 cebollas

1 pastilla de caldo

1 cucharada de harina

Vino de cocina

Laurel

Aceite

Sal

Preparación:

Empezaremos por limpiar las perdices, recuerda que si se lo pides al carnicero lo podrá hacer por ti. Una vez abiertas sazonaremos con sal su interior, acompañándolo con 25 gramos de tocino en un trozo dentro de cada una. Comenzamos a freírlas en aceite hasta que estén doradas por ambos lados.

Cogemos una cazuela de barro, a poder ser. Verteremos el aceite de las perdices y echaremos sobre él la cebolla y zanahorias ralladas, doramos un poco antes de añadirle también los tomates pelados y sin pepitas, el vino y una hoja de laurel. Dejamos que se haga un poco unos 15 minutos. Pasado este tiempo espesaremos la salsa con un poco de harina y una pastilla de caldo concentrado durante unos minutos más.

Ahora será el momento en el que meteremos en la cazuela las perdices y bajamos el fuego a lento. Las dejaremos ahí cociéndose durante aproximadamente una hora.

Mientras prepararemos el resto su guarnición, las coles. El modo será hirviéndolas hasta que se ablanden, unos 10, 15 minutos. Las escurrimos y separamos sus hojas en grupos de dos o tres, exprimiéndolas hasta darle forma redondeada. Las embarramos en harina y las echamos a freír en abundante aceite caliente.

Una vez fritas las escurrimos y quitamos el exceso de aceite depositándolas en un papel de cocina. El momento de añadirlas al guiso será 5 minutos antes de que se acabe el tiempo de cocción. Esto hará que el rebozado se ablande.

Sugerencias:

Esta clase de plato entra en el grupo de los estofados. Por lo cual existe una norma no escrita de que son alimentos que mejoran mucho más de un día para otro. Así que te recomendamos que lo cocines la noche anterior a servirlo

Fajitas mexicanas

Hoy te traigo una receta ideal para cuando tienes poco tiempo para cocinar y precisas algo rápido. Esta receta es de mis preferidas, por su sabor, su toque picante y porque me recuerda a las fiestas mexicanas con sombreros de mariachi, tequila, “¡¡Ayayayyyy!!” y todos los tópicos.

Se conoce como fajitas a un delicioso plato que nació en México, allá por 1930, cuando los trabajadores de la zona de Texas (EE.UU.) preparaban de almuerzo una combinación de carnes y vegetales servidos en tortillas.

Vamos, pues, a  ver, a modo de ejemplo, cómo hacer Fajitas de pollo, sencillita y fenomenal para los amigos del picante.

Ingredientes:

Una cebolla mediana

Un pimiento verde

Un pimiento rojo

Dos pechugas de pollo sin piel y deshuesadas

Dos limones

Comino molido

Sal

Pimienta

Aceite de oliva

Cuatro tortillas de trigo

Un yogur natural

Queso rallado

Para la salsa:

Siete tomatitos pequeños

Perejil

Elaboración:

Vas a empezar por corta las pechugas de pollo, la cebolla y el pimiento en tiras pequeñas; las colocas en un bol y, al mismo recipiente, le añades medio limón, comino, pimentón y, para culminarlo, sal, pimienta y aceite de oliva. Tómate un ratito para mezclarlo todo muy bien.

Acto seguido, mientras reposa la carne ya condimentada, preparas la salsa, para lo que vas a cortar los tomatitos y a picar el perejil. Pon los tomates en un bol, junto con medio limón, sal, aceite de oliva, pimienta y una pizca de perejil.

Una vez que ha reposado la carne, calentamos aceite en una sartén, añadimos las tiras de pollo junto con el pimiento y la cebolla. Fríelo durante siete minutos, removiendo a menudo.

Mientras se va haciendo el pollo, puedes seguir con la salsa, a la que añadirás, a tu gusto, cebollino, limón, pimienta y yogur natural. También quedará estupendo un poco de queso rallado que le añadas.

Una vez dorado el pollo, calienta as tortillas en el microondas, ponlas junto a las salsas y que cada cual decida cómo comerse su fajita.

¡Te chuparás los dedos! y nunca mejor dicho, ya que estas fajitas se comen con las manos y seguramente se te escape un poco de salsa. A propósito, puedes encontrar los productos mexicanos cualquier supermercado sin problema, bien de marca comercial, bien de marca blanca.

Por supuesto, las fajitas, que también se conocen como “tacos mexicanos” permiten una variedad de rellenos sólo limitada por la imaginación del cocinero.

Ajoblanco, una receta con historia

Hoy traemos una receta que muchos conoceréis de oídas y otras habréis probado, pero quizás no sabéis de su origen. El ajoblanco es una sopa fría que se hizo muy popular en la cocina andaluza y la extremeña. Pudiéndose comer acompañado de uvas o trocitos de melón.

Esta receta podía haber tenido su origen en la gastronomía romana. Sus ingredientes son muy comunes a los que abastecían a la sociedad en la Antigüedad. Lo que explicaría también por qué se ha popularizado en estas zonas de la Península Ibérica, ya que los romanos construyeron sus posiciones más importantes en Extremadura y Andalucía.

Aunque creada en pleno resplandor romano, esta comida siempre se ha considerado un plato humilde. Tanto que sirvió de abastecimiento a las familias durante la Guerra Civil y posterior Pos-Guerra Española. Algo que no eclipsa que sea un plato rico y muy nutritivo.

Siendo platos típicos en fiestas como en Almáchar (Málaga) y Herrera del Duque (Badajoz).

Ingredientes:

150 gr de almendras crudas

3 dientes de ajo

300 g de miga de pan

¼ l de aceite de oliva refinado

Vinagre

Sal

(Estos dos últimos ingredientes variaran según si lo queremos la sopa más flojo o más fuerte)

Preparación:

Remoja la miga de pan con agua y luego ponla en el vaso de la batidora con las almendras, el aceite, vinagre y sal al gusto. Añade un poco de agua y tritúralo todo hasta conseguir una crema fina.

Cuélalo, añádele hielo y mételo en la nevera varias horas para que se ponga bien frio.

Acompañarlo:

Siendo una receta que se toma en tantos lugares, cada sitio tiene sus costumbres para comerlo.

Por ejemplo en Málaga se toma añadiendo pequeños cuadradillos de pan tostado y con uvas de moscatel peladas. Ambas cosas se sirven aparte y lo cierto es que así resulta delicioso.

Si tienes prisa y no te da tiempo de enfriarlo en la nevera, puedes añadirle hielos. Poniendo menos agua al hacerlo. Cuidado con este punto, ya que es muy fácil que por este resultado el plato de quede aguado o, como se dice “como aguachirle”.

Estos son los típicos platos que cuanto más veces se hagan mejoraran especialmente. Dándole cada tú propio gusto personal. Como ya le pasa a platos parecidos, como el gazpacho o salmorejo.

Recuerda que:

No debe quedar muy espeso, para que no resulte muy pesado, pero tampoco muy líquido.