Cordero a la escocesa

Hoy te traemos una receta de las que se consideran platos fuertes. Por lo que resulta muy copioso, por lo que normalmente se come más en invierno que en verano. Pero igualmente deliciosa. El secreto está en su caldo, el cual a templanza el cuerpo.

Se puede decir que esta receta se puede considerar el cocido en Escocia, ya que la forma de comerlo y de servirlo se asemeja mucho. Ya que por un lado se toma el caldo a modo de consomé, depositando la carne y la verdura en una bandeja aparte, para que cada uno se sirva al gusto.

Ingredientes para 4 personas:

½ kg de falda de cordero deshuesada

1 ½  l de caldo concentrado

3 puerros

2 zanahorias

600 gr de patatas

4 cucharadas de cebada

2 de menta seca

2 ó 3 terrones de azúcar

2 cucharadas de vinagre

1 ramita de perejil

1 rama de apio

Pimienta

Sal

Preparación:

Cogemos el caldo concentrado y lo vertemos en una cazuela amplia, poniéndolo al fuego hasta que empiece el estado de ebullición. Mientras cortamos la carne en dado. Cuando empiece a hervir introducimos la carne.

Mientras se va cociendo vamos limpiando y cortando la verdura: Raspamos la piel de la zanahoria y la parte verde del apio. Cortamos en rodajas simétricas junto al apio y metemos acompañando al cordero en la cazuela.

Pelamos las patatas  y las lavamos. Y tal cual enteras las metemos también en la cazuela. Sazonamos a nuestro gusto con pimienta y sal y dejamos que vaya cociéndose hasta que empiece a hervir.

En ese momento cogemos la cebada y echamos cucharada a cucharada. Un consejo es, si pesamos que no pueda quedar blanda, dejar la noche anterior remojada en agua, hasta 12 horas, como cualquier legumbre.

Picamos bien la menta seca y la añadimos a la receta junto con lo terrones de azúcar. Removemos constantemente con una cuchara de madera. Cociéndolo muy suave unos 5 minutos. Pasado este tiempo introducimos las cucharadas de vinagre, lo que potenciara su aroma. Dejamos unos segundo más al fuego. Y retiramos.

A la hora de servir normalmente se come separando el cordero y las verduras del caldo, que se sirve en una sopera espolvoreando perejil en su superficie. Aunque eso ya es según las preferencias de cada uno.

Sugerencias:

Si no eres muy fanático de la cebada para cocinar o no encuentras se puede sustituir este ingrediente por arroz normal. Aunque te aconsejamos que sigas utilizando la cebada, pues mejora notablemente no solo el sabor de la receta, sino también su nutrición.

 

Entremeses para cualquier ocasión

Para cuando lleguen invitados a nuestra casa, para pasar una velada agradable ponemos casi siempre para picotear gusanitos, cortezas, jamón serrano (si lo tenemos) queso y demás, pero sería muy agradable que pusiéramos algo hecho por nosotros, que sea fácil, rápido y delicioso, aquí os ofrecemos algunas ideas.

Banderillas con Langostino

Ingredientes:

30 Langostinos medianos

15 aceitunas deshuesadas

2 Huevos duros

4 Cucharadas soperas de Mayonesa

2 Cucharadas soperas de Mostaza

Pinchos medianos

Laurel

Sal

Preparación:

Coge una olla y llénala de agua con dos hojas de laurel, un poco de sal y ponla a hervir a fuego fuerte. Cuando hierva, agrégale los langostinos durante 5 o 6 minutos (sin son langostinos congelados, no los descongeles, hiérvelos durante unos 8 o 9 minutos).

Langostinos gigantes...mmm

Cuando estén hechos pásalos a una escurridera, déjalos que se enfríen un poco y pélalos. Coge un bol y agrégale las 4 cucharadas de mayonesa, las 2 de mostaza y los huevos duros bien picaditos, bátelo con fuerza para que se unan bien y deja reposar en el frigorífico, si quieres que la salsa sea un poco más vistosa agrégale perejil muy picadito por encima.

Coge un pincho e inserta un langostino, más una aceituna, más otro langostino y así sucesivamente hasta que se acaben los langostinos. Coge una fuente plana y pon en el centro el bol con la salsa y coloca los pinchos ya insertados alrededor procurando que quede el palillo del pincho hacia afuera para poder cogerlo con comodidad ¡De rechupete!

Pasta para untar a los tres quesos

Ingredientes:

50 gr. de Mantequilla

50 gr. de Queso roquefort

50 gr. de Queso crema

50 gr. de Queso camembert

1 Paquete de biscotes medianos

½ Cebolla

Perejil

Preparación:

Coge la cebolla, pélala y rállala finamente, coge un poco de perejil y córtalo muy pequeñito. Coge los tres quesos, la mantequilla y échalos en la batidora para que se mezcle bien y quede una pasta fina.

Añade a esta pasta 2 cucharadas soperas de cebolla ya rallada y 1 cucharada sopera de perejil y revuelve bien para que se una perfectamente. Coge un bol y agrega la pasta escurriendo todo el contenido que hay en el vaso de la batidora, coges una fuente plana y colocas en el centro el bol con la pasta y alrededor los biscotes, coloca cucharas planas que sean pequeñas y sirve inmediatamente este entremés para que no pierda el rico aroma que desprende.

Cada uno de los comensales podrá coger los biscotes y untarlos con esta deliciosa pasta.

Menestras muy ricas

La menestra de verduras es un compendio de varias verduras para hacerlas estofadas, solas o con lo que desees añadir.  Aquí te damos unos ejemplos para hacerla fácil, casera, rica y muy nutritiva.

Menestra de Verduras con Chorizo

Ingredientes:

¼ de Guisantes

¼ de Zanahoria babi

¼ de Judías Verdes

¼  de Alcachofas tiernas (Bote)

¼ de Habas tiernas

½ Cebolla

1 Patata

1 Ajo

1 Chorizo

Aceite y Sal

Preparación:

Escoge una patata grande pélala y córtala en tacos, reserva.  Cuando tengas pelada y partida, coges el resto de las verduras y pásalas debajo del agua del grifo y déjalas escurrir, reserva. Coge el chorizo y parte ¼ ( o más si lo deseas) córtalo en rebanadas medianas, reserva.

Escoges una cazuela un poco honda y agregas un poco de aceite y la pones a fuego medio, mientras se calienta corta la cebolla y el ajo muy fino, cuando este caliente agrega la cebolla, el ajo y el chorizo todo junto revuelve un poco y deja que se dore un poco.

Coge todas las verduras ya escurridas y agrégalas a la cazuela, agrégale un poquito de sal y revuelve bien, tápala durante unos 10 minutos (soltaran un poco de líquido) agrega ½ cubito de verduras y revuelve bien, llénalo de agua hasta cubrir las verduras y deja cocinar hasta que las habas estén tiernas, deja que se consuma un poco el caldo.

Si deseas, en vez de comprar cada verdura, puedes encontrar en el supermercado bolsas congeladas de menestra, puedes utilizar la cantidad que desees y hacer el mismo procedimiento del guiso.

Menestra de Verduras con Arroz

Ingredientes:

1 Bolsa de menestra congelada

2 Tazas de arroz

½ Cebolla

½ Limón

1 Ajo

Aceite y Sal

Preparación:

Pela la cebolla y el ajo y córtalos pequeños, reserva. Abre la bolsa de menestra y saca de ella ½ o ¾ de menestra, colócalo en un bol, reserva. Coge una cazuela baja y plana tipo paella vierte un poco de aceite y ponlo a fuego medio.

Cuando esté caliente echa la cebolla y el ajo cortados y deja que se doren durante unos 5 minutos, cuando ya estén dorados échale el arroz revuelve con una cuchara de madera y agrégale el limón, deja que cocine unos 5 o 6 minutos y después le echas la menestra, revuelve bien y déjalo que cocine unos 10 minutos más.

Al cabo de este tiempo agrégale  ½ cubito de verduras y un poco de agua que solo cubra los ingredientes y dejar cocinar, cuando el arroz este en su punto apágalo.

Menestra ribereña

La menestra ribereña se trata de una receta de dificultad media muy agradecida en la mesa que requiere de un tiempo de elaboración de hora y media siendo una opción muy económica por lo ingredientes que se necesitan por su elaboración.

Puede hacerla uno mismo o en compañía de familiares para que resulte más divertido. Y para no perder nada de tiempo no olvides tener todo lo necesario a mano para cogerlo siempre que lo necesites, la buena organización consigue rapidez en el proceso.

Las alcachofas son conocidas por utilizarse mucho en dietas.

Ingredientes necesarios para esta receta:

Cuatro alcachofas, ¼ Kg de guisantes, preferiblemente pelados, unas puntas de espárragos, dos tallos de acelgas, dos o tres zanahorias, en atención al tamaño de las mismas, ¼ de habas, ¼ de judías verdes, una cebolla, ajo, aceite, dos lonchas de jamón serrano, sal , salsa de tomate, un huevo fresco y harina de trigo.


Preparar las alcachofas:

Las alcachofas han de ser limpiadas debidamente con un poco de agua tibia y se le ha de hacer un corte para retirar aquellas hojas que resultan más duras, además de a la punta y al rabo. Después se parten en cuatro trozos junto con los tallos de las acelgas y las zanahorias. Los trozos deben resultar de al menos 5 centímetros cada uno, que resulten más o menos similares entre todos, para luego depositarlos en una olla llena de agua con una pizca de sal. El tiempo de cocción es de 15 a 20 minutos y es necesario que los distintos elementos estén bien lavados antes de ser cocinados para evitar restos o trozos duros al paladar. Cuando estén tiesas, aunque ya cocidas, se retiran a un plato con papel absorbente para que escurran.


La cocción:

Aprovechando esa misma agua podemos proceder a hervir los guisantes, las habas y las judías, bien troceadas, durante 10 minutos aproximadamente. Mientras tanto, en un cuenco con harina de trigo podrás ir rebozando las alcachofas y las acelgas. El proceso es el siguiente; una vuelta en huevo y otra en harina para luego ir directamente a la sartén con el aceite bien caliente, no es preciso mancharse con ayuda de un tenedor y una cuchara es posible realizarlo de forma rápida y sencilla.

Tras la fritura se van retirando a un plato con papel blanco para que absorba los restos de aceite y que se mantengan en una textura y crujiente adecuado. Se reservan en ese mismo plato a la espera de volver a ser utilizadas.

En una cazuela con tres cucharadas soperas de aceite de oliva se sofríe la cebolla y el ajo, todo ello bien picadito, para que los trozos no resulten molestos, incluso se puede llegar a batir en atención a los gustos de cada persona. El fuego deberá estar a potencia alta, por lo que habrá que estar muy pendiente de que la cebolla se dore hasta quedar transparente pero sin pasarse, pues pude quemarse fácilmente.  A continuación se añadirá el jamón serrano, con trozos completos, que no sean especialmente finos, pues esta receta exige consistencia en los elementos. Tras varias vueltas sobre el sofrito se añaden, cuidadosamente, los guisantes, las habas, las judías verdes y las zanahorias para continuar removiendo durante un tiempo.

Se incorpora un vaso lleno de caldo de verduras, que puede ser casero de cualquier otro día, o bien emplear uno de los preparados que podrás encontrar en cualquier supermercado, ahorrando tiempo en ello. En pocos minutos se notará una evaporación progresiva, por lo que hay que estar pendiente de que las legumbres estén siempre cubiertas, si fuera necesario se pude rellenar con un poco de agua tibia.

En este momento habrá que añadir la salsa de tomate frito, lo habitual es que haga poso en el fondo de la tartera o cazuela en el que se está cocinando. Es el momento adecuado para remover de nuevo y probar la salsa, es importante probar todo lo que se cocina en cada fase del proceso para, por ejemplo, rectificar la sal si fuera necesario, incluso para solucionar problemas con la consistencia, más harina de trigo conseguirá espesor y el agua que resulte más líquida.

Pon tu cocina a máxima potencia durante tres minutos para luego apagarla del todo y que termine de cocinarse con el calor residual, ese último hervor conseguirá que el caldo se reduzca por completo y que el alimento se mantenga bien caliente, listo para ser servido en cualquier momento.  


La decoración:

Para adornar la mesa puedes escoger entre una fuente o una bandeja sopera pues se trata de una receta con mucho líquido que requiere de una vajilla con fondo. Para una decoración atractiva las puntas de los espárragos serán suficientes y en lo que a platos individuales se refiere puedes valerte de un molde metálico de cocina para que resulte más sencillo y estéticamente mucho más cuidado.

 

Pollo en pepitoria

Hay muchas formas de cocinar esta receta, pero hoy solo queremos insistir en utilizar alimentos de primera. Por lo cual recomendamos usar para ella una gallina pollo de corral. Lo que hará que la receta mejore considerablemente.

Para distinguir este producto y evitar engaños, podrás reconocerlo por las siguientes características. La más obvia es su color claramente amarillento a diferencia de los otros, que son rosados, esto es debido a su modo de alimentación.

Los pollos de corral son criados en libertad, por lo que sus carnes son magras y su silueta más estilizada debido al movimiento. Mientras los otros son criados de forma rápida intensivamente en pequeños criaderos.

Ingredientes para 6 personas:

2 pollos de 1,5 kg

150 gr de almendras crudas peladas

1 huevo

Azafrán

Aceite de oliva

Vino Blanco

Ajo

Perejil

Sal

Preparación:

Como comienzo procederemos a trocear los pollos. Para ello tenemos que  separar las alas, los muslos y las pechugas troceadas y separadas de su caparazón. Esto podemos hacerlo nosotros mismos o pedírselo a nuestro carnicero.

Una vez tengamos los trozos, cogeremos una sartén y los rehogaremos durante 5 minutos, hasta que se doren, revisando que lo estén por ambos lados. En ese momento los sacaremos y reservaremos para más adelante.

Una vez que terminemos, en ese mismo aceite, añadimos cinco cucharadas de harina, el ajo muy picado, las almendras muy bien picadas y algunas hebras de azafrán, estas dos muy machacadas, con la ayuda de un mortero y un poco de agua caliente.

Freímos lentamente y cuando creamos que ya están, incorporamos nuevamente el pollo. En este momento le añadimos un vaso de vino blanco, sazonamos a nuestro gusto y dejamos cocer a fuego lento hasta que el pollo este hecho.

Mientras podemos poner a cocer un huevo duro. Este nos servirá para decorar la receta una vez que cueza y se termine de hacer. Por lo cual lo penemos a nuestro gusto acompañado con unas ramitas e perejil por encima. Ya solo nos queda servir y saborear esta rica receta.

Consejos:

Siempre es difícil saber cuál es el tiempo de cocción adecuado para distintas recetas, ya que estas cambian según la calidad y características de los alimentos. Por eso insistimos en la importancia de que practicar y no venirnos abajo si una receta no queda como pensábamos. La segunda vez saldrá mejor y cuanto más veces, más mejorara.

Lo que si podemos estipular es que en cuanto a aves, y más en el caso del pollo de corral, el tiempo suele ser alrededor de las 2 horas a fuego lento, mientras un pollo convencional necesitara hasta la mitad de tiempo.

Es importante que cuando trocees el pollo lo hagas sobre todo de forma que rompas por sus articulaciones, esto hará que una vez en la cocción su gelatina salga al exterior y se mezcle con el caldo o salsa, lo que hará que la receta este mucho más suave y melosa.

Cómo hacer un bizcocho de limón

El bizcocho de limón es uno de los postres más clásicos del repertorio de la cocina occidental. Los limones son una fruta que aporta un toque fresco y delicioso a cualquier plato y que en España goza de una gran tradición. Son además una fuente de vitamina C, esencial durante todo el año pero especialmente como refuerzo en el invierno.

vitamina c para el resfriado

Pero no nos vamos a conformar con una receta básica, sino que vamos a realizar un postre algo más especial, con un sabor mucho más intenso y también con todas las propiedades de los mejores limones del país.

Ingredientes para el bizcocho borracho de limón

Para el Bizcocho

250 gr. de mantequilla en pomada

250 gr.  de azúcar

4 huevos

250 gr. de harina

La ralladura de 2 limones

1 cucharadita de levadura en polvo

1 pellizco de sal

Un molde alargado de unos 30 cm.

Para el emborrachar el pastel

100 gr. de azúcar molido

El zumo de 4 limones

Elaboración paso a paso

Se trata de un bizcocho muy sabroso, pero totalmente apto para principiantes. En un cuenco se mezcla la mantequilla, previamente ablandada en el microondas con el azúcar, revolviendo enérgicamente. Se añaden los huevos uno a uno, mezclando de cada vez hasta conseguir un resultado muy espumoso. Se mezcla la harina con la levadura y se añade al cuenco. Un truco que no suele fallar es el de tamizar la harina, ya que hará que el resultado sea mucho más esponjoso y mucho más agradable al paladar y a la vista.

Como siempre que se realiza un postre con levadura, se debe de añadir un pellizquito de sal (aproximadamente media cucharadita rasa de café) a la mezcla. Se bate todo a mano hasta que la masa resultante no tiene ningún tipo de grumos y se vierte en el molde. Es recomendable utilizar un molde de silicona, pero aun siendo de este material se puede pincelar con un poco de mantequilla para retirar el bizcocho con mayor facilidad.

Este bizcocho pide una cocción larga a una temperatura moderada. Se aconsejan 180 grados y el tiempo de cocción va a depender de cada aparato, aunque lo habitual en hornos convencionales es que ronde los 60 minutos.  Si es necesario se abrirá el horno para comprobar que esté hecho pinchándolo con un palillo, pero es preferible evitar la entrada de aire frío. Una vez cocinado se apaga el horno y se deja enfriar el bizcocho en su interior.

En un cuenco pequeño se mezcla el zumo de limón con el azúcar y al retirar el bizcocho del horno lo pincharemos varias veces antes de verter sobre el mismo el zumo azucarado de una forma homogénea. El resultado es un bizcocho delicioso, ideal para las meriendas y desayunos que encantará a los más amantes del limón. Pero para aquellos que no quieran un sabor tan intenso, se puede omitir el emborrachado,  quedándose con el bizcocho clásico. Para decorarlo  se pueden espolvorear con azúcar glasé y  colocarle unas rodajas de limón confitado.

 

 

Berenjenas italianas

Buongiorno! Hoy nos trasladamos a otro punto del Mediterráneo para disfrutar de la cocina italiana. Una forma fácil, rica y original de introducir y comer verduras a nuestras dietas y a la de los más pequeños. En este caso utilizaremos las berenjenas, por su textura y jugosa carne.

Berenjenas a la italiana

1 kg de berenjenas

1 kg de tomates maduros

½ Kg de cebollas

3 dientes de ajo

100 gr de queso rallado

Harina

Sal

Azúcar

Un poco de pimienta

Aceite

Preparación:

Pon un vasito de aceite en una sartén honda y fríe la cebolla y los ajos muy picados. Cuando esté blanda añade los tomates pelados y muy picados, dejándolo cocer hasta que espese. Sazónalo al final con sal, pimienta y azúcar, para quitar la acidez del propio tomate y pásalo por un pasapurés o chino.

Mientras se hace, pela las berenjenas y córtalas en rodajas, espolvoréalas con sal y deja que escurran 30 minutos. Luego pásalas por la harina y fríelas.

Coge una fuente y pon en el fondo un poco de la salsa de tomate. Agrega un tercio de las berenjenas, queso rallado, de nuevo tomate, berenjena… Realizando pisos y concluyendo con la capa de tomate.

Espolvoréalo de nuevo con queso rallado, y gratínalo al horno.

Consejo: Esta receta resulta igual de buena utilizando calabacines.

Berenjenas sicilianas  

Ingredientes:

6 berenjenas

1 pimiento verde, a ser posible, grande  1 cebolla mediana

1 vasito de salsa de tomate

1 cucharadita de orégano

200 gr de queso mozzarella

50 gr de queso parmesano rallado

Un poco de aceite

Una pizca de sal

Preparación:

Lava y corta las berenjenas por la mitad a lo largo. Haz unos cortes profundos en el interior, sin llegar a la cascara, para que se fría bien. Sazónalas con sal y déjalas boca abajo en un plato durante 30 minutos.

Lávalas de nuevo y sécalas con una servilleta o papel de cocina y fríelas con bastante aceite por ambos lados.

Pica menudo el pimiento y la cebolla y fríelos con 3 cucharadas de aceite hasta que se pochen. Añade el tomate frito, orégano, la mitad de la mozzarella en trocitos y la pulpa picada de la berenjena, que sacarás previamente con una cucharilla.

Rellena con ello el casquete de las berenjenas, coloca por encima el resto de la mozzarella y el queso rallado y lo gratinamos al horno.

Sacar los manteles de cuadros rojos. Preparaos para disfrutar de lo lindo de una forma rápida y barata. Al grito de: MAMMA MIA!

 

Lasaña vegetariana

La lasaña es uno de los platos más sencillos de la cocina, puede resultar mucho más sana si en lugar de emplear el clásico relleno de carne y huevo se trata de una opción vegetariana. Es perfecta para emplear como plato único o como primero, por su carácter digestivo y lo fácil que es de realizar. Una opción excelente para todos los miembros de la familia, en especial para los niños pues es una manera divertida de que coman aquellos alimentos que por sí solos menos les gustan.

El tiempo de realización de este plato es de poco más de una hora con un nivel de dificultad media y un coste económico apto para todo tipo de personas, por lo que es perfecto para emplear en el día a día de muchas familias. 

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Ingredientes necesarios:

Se necesitará una caja de láminas de pasta, las precocinadas son las mejores pues permiten ahorrar tiempo, espinacas congeladas, una cebolla, dos diente de ajo, dos vasos de bechamel, aceite de oliva, pimienta, nuez moscada, mantequilla, sal, piñones, y queso parmesano.

Pueden encontrarse fácilmente en las alacenas de la cocina por lo que no contiene elementos extraños o difíciles de encontrar. Una manera de aprovechar aquellos alimentos de que se dispone e igualmente agradar a todos los presentes por su sabor inigualable y tremendamente saludable. En el caso de las espinacas congeladas es preciso acordarse de retirarlas con ciertos minutos de antelación antes de emplearlas.

Preparación paso a paso:

En una olla de tamaño medio con un poco de sal, aceite de oliva y agua llena se pone a fuego fuerte hasta que hierva, momento en el cual se añaden las láminas de pasta y se deja a cocer durante 15 minutos. Transcurridos los mismos se retiran las láminas con sumo cuidado y se colocan sobre un paño de cocina para que absorban los restos de agua.

Mientras tanto las espinacas se cuecen y cortan en trozos para luego escurrirlas. Por otro lado, la bechamel es uno de los puntos fundamentales de este plato, por lo que es importante prestar atención a cada fase del proceso concreto. En el último momento se añade una cucharada pequeña de pimienta y media de nuez moscada, son estas y no otras las porciones adecuadas.

En una sartén grande  a fuego fuerte se añade una cucharada de mantequilla y se sofríe en ella la cebolla, rallada previamente, los ajos picados, las pasas y los piñones. Será necesario remover antes de añadir las espinacas. Cuando esto se produzca se vuelve a remover bien y se salpimienta al gusto del cocinero o de los comensales. Tras ello se retira del fuego, con sumo cuidado de no quemarse o de causar riesgos innecesarios, y, en una fuente, preferiblemente rectangular con fondo y untada de mantequilla se añaden las espinacas y se van colocando, paso a paso las capas de pasta.

Se le puede dar la altura que cada uno desee, para ello simplemente hay que preparar más espinacas y cocer más láminas de pasta, las que fueran necesarias. Es en la última capa donde se ha de verter la bechamel de modo que cubra todo. En la superficie se rociará con queso parmesano rallado y se  coloca en horno en el modo gratinado durante un período de diez minutos.

Es un plato que ha de servirse bien caliente y que es conveniente que al ser cortado resulte muy cremoso pero manteniendo siempre una consistencia estable. No debe estar muy pasada pues puede resecarse en exceso y perder elasticidad en las distintas capas de pasta que la componen.

Presentación del plato:

La lasaña vegetariana se presenta en el propio recipiente que se emplee para el horno, pues de no ser así la complejidad que supone el desmontarla puede causar resultados poco satisfactorios. Hacerlo así resulta extraordinariamente sencillo de modo que, cada uno, pueda cortar y retirar su propia porción.

En el caso de que se quiera realizar una presentación individual para cada uno de los invitados, se realizan cortes rectangulares aprovechando como referencia las formas del propio recipiente. Es muy sencillo de hacer, simplemente hay que tener a mano un cuchillo de punta afilada y una pala para desplazar el trozo seleccionado hacia el plato.

Puede emplearse cualquier tipo de vajilla, tantos blancos como negros son excelente para los platos elegidos. En el caso de a ciertas personas les agrade especialmente el queso puede utilizarse queso rallado fresco sobre la superficie cubriendo el previamente gratinado, o, incluso, reservar en una taza un poco de queso parmesano caliente para que cada uno pueda rociar su propio plato.

Un toque muy sencillo y agradable propio de la cultura gastronómica mediterránea es el orégano, si bien no gusta a todo el mundo, por lo que será adecuado dejarlo en la mesa para que aquellos que lo deseen gradúen su dosis de una manera personal.

 

Como hacer el filete perfecto

Los secretos sobre cómo cocinar el solomillo perfecto para convertirlo en una magnífica comida

Cinco cosas que debe considerar al comprar un filete

1.    Al elegir un filete, solomillo es una buena opción debido a su magnífico sabor. Un buen solomillo tiene la cantidad justa de grasa y bonito veteado. Bistec  es ligeramente más barato que el solomillo pero aun así es un gran asador para cocinar a la plancha o sartén, con más sabor que el solomillo. Sin embargo, tiende a ser ligeramente más masticable, especialmente si no se ha madurado correctamente.
2.    La edad de la carne es importante, ya que el proceso de colgar desarrolla el sabor y ablanda la carne. Así que hay que preguntar al carnicero cuánto tiempo se ha colgado la carne. Por regla general, 21 días como mínimo y 35 días como máximo.
3.    Una buena carne debe ser de color rojo intenso.
4.    Comprobar que la carne tenga un buen marmolado – pequeñas vetas de grasa se ejecutan a través de la carne. Esta se derrite cuando se calienta, lo que ayuda a hilvanar la carne desde dentro mientras se cocina.
5.    Una buena capa de grasa de color blanco crema en la parte superior de los filetes de solomillo es esencial. Nunca debe ser de color amarillo claro o similar ya que esto indica que es carne vieja.

¿Cómo cocinar carne? Cinco pasos para cocinar el filete perfecto en casa.

1.    Calentar la plancha o sartén a fuego fuerte, hasta que esté bien caliente.
2.    Cepillar ligeramente la carne con un poco de aceite de oliva y sazonar con sal y pimienta negra, preferentemente recién molida.
3.    No cocer más de dos filetes a la vez, y mantenerlos bien separados. Si se agrega más de dos filetes en la sartén a la vez, la temperatura bajará y el filete se hará guiso, en lugar de freír.
4.    No girar los filetes hasta que se logren buenas marcas chamuscadas, a continuación, darles la vuelta y cocinar del otro lado.
5.    Se debe dejar la carne durante unos 3 minutos antes de servir, para permitir que los jugos que se han creado hasta la superficie descanse de nuevo en la carne. 

Espero que con estos buenos consejos les salga la carne a la elección de sus familiares o amigos, siempre una vez hecho se puede acompañar con una salsa a elección en una salsera o recipiente para ello, para que se puedan coger la cantidad que ellos deseen.

 

Buñuelos de bacalao

Aunque el bacalao es típico de Semana Santa y esta ya ha pasado, no podemos dejar de disfrutar con este pescado tan sabroso. Hoy lo traemos en una receta que encanta a los grandes y la forma más original para que tus hijos coman pescado (lucha constante de las madres). Algo que tendrán fácil con estos ricos buñuelos de bacalao.

Es muy importante ir introduciéndoles a los niños el consumo de este pescado blanco, ya que tiene una alta dosis de proteínas que consiguen el desarrollo muscular, importantes en  niños y durante la adolescencia. Además se recomienda su consumo a madres durante el embarazo, para mejorar el desarrollo del feto, por su mayor aporte de nutrientes.

Además, contiene yodo, que aporta beneficios para el metabolismo y regula los niveles de energía y el correcto desarrollo de las células.

No sólo ayuda a los niños, ya que es un alimento que ayuda a controlar el colesterol además de tener fósforo e hidratos de carbono, que nos ayuda a vernos mejor, pues favorece la piel, el pelo y las uñas.

Ingredientes para 4 personas:

150 gr de bacalao

3 huevos

250 gr de puré de patatas

2 dientes de ajo

1 cebolla pequeña

1 cucharadita de levadura

Preparación:

Esta receta no se puede hacer in situ, ya que necesita un par de días antes para preparar el bacalao. La forma de hacerlo es desalando el bacalao, poniéndolo en agua e ir cambiándola varias veces al día.

Preparamos un puré con patatas y mantequilla, echándole un poco de leche. Una vez que lo tengamos, desmenuzamos el bacalao, rallamos la cebolla y la introducimos junto al ajo picado, perejil, la levadura y la yema de 3 huevos.

Mezclamos muy bien hasta tener una pasta compacta. Ahora sólo nos queda montar las 3 claras sobrantes a punto de nieve, las cuales iremos vertiendo en la masa poco a poco. Una vez esté todo bien mezclado, comenzamos a hacer con esta masa bolitas.

Ponemos una sartén con abundante aceite, para que se bañen bien las bolas. Cuando esté ya muy caliente iremos echando los buñuelos con cuidado para que se vayan friendo.

Cuando estén ya dorados, los sacamos, dejándolos en un plato cubierto con papel de cocina o servilletas de papel. Esto absorberá todo el aceite sobrante.

Solo nos queda servirlas en una bandeja. Un secreto que mejora la receta y la hace más atractiva es decorar los buñuelos con unos hilos de miel de caña. Os encantará a los ojos y al paladar.