Receta super simple de pollo a la cerveza

 

El pollo a la cerveza es una receta deliciosa y muy fácil de hacer. La cerveza le da al pollo un sabor único y delicioso, y cocinarlo en el horno lo hace muy jugoso y tierno. Además, es una receta muy versátil, ya que puedes acompañar el pollo con diferentes verduras al vapor o con tu guarnición preferida. En resumen, se trata de una receta deliciosa y fácil de hacer que te encantará probar.

Para hacer pollo a la cerveza, necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 1 pollo entero
  • 1 lata de cerveza
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 ramita de tomillo
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
  1. Primero, salpimienta el pollo por todos lados y colócalo en una fuente apta para horno. Agrega la cebolla, la zanahoria y el tomillo en trozos alrededor del pollo.
  2. Vierte la cerveza sobre el pollo y asegúrate de que quede bien cubierto por la cerveza.
  3. Calienta el horno a 180 grados Celsius y coloca la fuente con el pollo dentro del horno. Cocina el pollo durante 1 hora y media, o hasta que esté bien cocido y dorado por fuera.
  4. Retira el pollo del horno y deja que se enfríe un poco antes de servir. Sirve el pollo acompañado de verduras al vapor o de tu guarnición preferida. ¡Buen provecho!

 

Espaguetis a la carbonara sin leche

Para hacer espaguetis a la carbonara sin leche, necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 250 gramos de espaguetis
  • 2 huevos
  • 100 gramos de panceta o bacon
  • 50 ml de nata vegetal
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
  • Para aquellos que puedan tomar queso el parmesano es opcional.
  1. Primero, cocina los espaguetis en agua hirviendo con un poco de sal hasta que estén al dente. Mientras tanto, corta la panceta o el bacon en dados pequeños y fríelos en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que estén dorados y crujientes.
  2. En un bol, bate los huevos y sazona con sal y pimienta al gusto.
  3. Cuando los espaguetis estén listos, escúrrelos y agrégalos a la sartén con la panceta o el bacon. Añade los huevos batidos y la nata, mezcla bien para que se incorporen a la mezcla de espaguetis.
  4. Sirve los espaguetis a la carbonara calientes, y para quienes puedan tomar queso espolvoreados con queso parmesano rallado por encima. ¡Buen provecho!

Croquetas de patata sin leche

Para hacer croquetas sin leche, necesitarás los siguientes ingredientes:

      • 250 gramos de patata
      • 1 cebolla
      • 1 diente de ajo
      • Aceite de oliva
      • Sal
      • Pimienta
      • 100 gramos de harina
      • 1 huevo
      • Pan rallado
  1. Primero, pela y corta las patatas en trozos pequeños y cocínalas en agua hirviendo con un poco de sal hasta que estén tiernas.
  2. Mientras tanto, pica la cebolla y el ajo y fríelos en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que estén dorados.
  3. Cuando las patatas estén listas, cáscalas y tritúralas con un tenedor o un pasa patatas.
  4. Añade las patatas trituradas a la sartén con la cebolla y el ajo y mezcla bien. Sazona con sal y pimienta al gusto.
  5. Añade la harina y mezcla bien para que se incorpore a la mezcla de patatas. Deja que se cocine a fuego medio durante unos minutos hasta que la mezcla se seque un poco y quede más compacta.
  6. Retira la mezcla de la sartén y deja que se enfríe un poco. Una vez que esté fría, forma pequeñas bolitas con la mezcla y pásalas por el huevo batido y después por el pan rallado.
  7. Calienta aceite en una sartén a fuego medio y fríe las croquetas hasta que estén doradas por ambos lados. Retira las croquetas del aceite con una espumadera y colócalas en un plato con papel absorbente para que elimine el exceso de aceite.
  8. Sirve las croquetas calientes son una excelente guarnición para la carne.

Brownie sin leche de vaca

Ingredientes

150 g de chocolate puro (yo uso valor)
150 g de azúcar
125 g de nueces
100 g de margarina sin sal a temperatura ambiente
2 huevos
1 cucharadita de extracto de vainilla
70 g de harina de trigo
1 pizca de sal

 

Instrucciones
Machacamos las nueces, no demasiado es conseguir que tengan una textura de tropezones en el brownie.

El chocolate puro puedes hacer dos cosas comprarlo en polvo o triturarlo.

Ahora tenemos que mezclar los ingredientes, primero bate los huevos añade la vainilla y la mantequilla (para facilitarlo yo la fundo en el microondas) mezcla bien.

Vamos añadiendo y mezclando los siguientes ingredientes de uno en uno.

Añade el azúcar, cuando esté mezclado pondremos la harina y el chocolate con la pizca de sal y seguiremos removiendo. Tiene que quedarte una sopa no muy líquida. Añade las nueces y extiende la mezcla en el molde donde quieras hornearlo.

Antes de ponerlo al horno este debe estar precalentado a 180 grados.

Cuando el horno esté a 180 grados,  introduce el brownie y déjalo 25 minutos. Evita que que tueste demasiado por arriba poniéndolo bajo o apagando la parte de arriba del horno a los 10 minutos. Si no tienes control de temperatura verifica mediante un espagueti que está hecho: Pincha el brownie en el centro con el espagueti  y si sale seco ya lo tienes hecho.

Si lo quieres hacer con thermomix estos son los pasos:

Trocea las nueces 5 segundos a velocidad 4.
El chocolate en trozos a velocidad 9 bajando lo que se quede por los lados queda en polvo rápidamente.
Para mezclar usa la mariposa y agrega los ingredientes en el orden indicado antes.

Arroz Negro para 40 personas

Cocinar para 4 no es lo mismo que hacerlo para 40. Cuando tienes que hacer comida para toda esa peña no puedes «perder» el tiempo en detalles. Tengo un gran amigo que para hacer una paella para 8 se pega toda la mañana que si frie una cosa, que si la retira, que si saca el pimiento y lo pasa por la batidora bla bla. Lo hace porque le gusta cocinar y trabajárselo, de hecho convierte el proceso en todo un ritual mesiánico. A mi me pone especialmente nervioso cuando a cada diente de ajo le quita el corazón para que no repita. Lo siento yo no soy capaz de hacerlo así. Así que cada loco con su tema 😀

Ultimamente en las fiestas del pueblo me ha tocado hacer de cocinero y os dejo aquí la receta del arroz negro que modestia aparte queda buenísimo.

La proporción de ingredientes la podéis calcular para cualquier cantidad de personas con este excel.

 

 

El proceso es simple, pon la paella bien nivelada y con el fuego sólo en el centro para hacer el sofrito (si lo pones por toda la paellera es más complejo que no se te queme).

Lo único que tienes que tener preparado antes de encender el fuego es un tarro donde has vaciado todas las bolsitas de tinta que le corresponden al número de personas un poco de vino blanco para diluirlas y opcionalmente pastillas de caldo de pescado a tu discreción.

Vamos al lío, lo primero de todo es ponerte una copa de vino blanco porque de ahora en adelante no vas a tener mucho tiempo para ir a buscar bebida 😀

 

Empezamos haciendo el sofrito de la cebolla y el ajo. El fuego central solamente para que no se nos queme.
Empezamos haciendo el sofrito de la cebolla y el ajo. El fuego central solamente para que no se nos queme. Sirvete una copa del vino blanco para ir abriendo el apetito.

 

Añadimos el tomate triturado para sofreirlo con el ajo y cebolla. ahora empieza a oler bien 😀 no sucumbas a la tentación de untar pan o te quedas sin comer jeje

 

Añadimos el pescado si es posible descongelado ya. si no ha dado tiempo a descongelarlo simplemente estaremos más tiempo mientras se va descongelando y deberías contar que medio litro de agua ya has echado. El pescado se hace muy rápido así que no pares de remover y que alguien te ponga un vino.
Cuando el pescado está descongelado del todo y bien repartido hacemos una montaña de arroz en el centro de la paella.

 

Echamos la tinta encima del arroz. La que habíamos preparado antes de empezar. Para terminar de escurrir la tinta suelo echar vino blanco y agitarlo dentro del bote.
Removemos bien la tinta con el arroz para que todo el arroz que todavía esta seco entre en contacto con la tinta. Acto seguido procedemos a mezclar todo.
Cuando el arroz y el pescado están uniformemente distribuidos añadimos el caldo y la mitad del vino de la receta (la otra mitad te la has ido bebiendo o te la beberás antes de acabar). Ahora es cuando ponemos todos los roscos del fuego en marcha para que empiece a hervir.
Hay quien dice que una paella bien puesta no hay que moverla. Estoy de acuerdo si haces cada día paellas de una medida concreta pero cuando te embarcas en hacer arroz para 40 lo mejor es que no se queme y por ello yo te recomiendo que excepto los últimos minutos mientras haya caldo la vayas moviendo con cuidado para que no se pegue. Durante estos 20 minutos tomate dos copas de vino pues es el momento crítico en que cualquier cosa puede salir mal.

En que veas que está suficientemente seca (la foto anterior es una buena referencia) sácala y pon un mantel o carton encima mientras termina de cocerse, tomate la copa de vino final ¡Te la has ganado! y siéntate en la mesa para comer.

 

OJO no dejes que ningún «zarpas» se acerque a la paellera porque sino puedes acabar así

Los crios que estaban hambrientos se lo comieron igualmente cogiéndolo del suelo.

Espero que te sirva para hacer un buen arroz negro, lo he hecho varias veces y siempre ha salido bueno incluso la que se fue al suelo XD

 

 

Lomo de cerdo a la cerveza

Es fácil… Corrijo… Basta con que sepas diferenciar un fogón de una mesilla de noche para que te salga espectacularmente esta receta de lomo de cerdo a la cerveza. Los ingredientes son de lo más habitual en cualquier cocina; la elaboración, ya lo verás, puede hacerse con los ojos cerrados.

Ingredientes:

Para empezar, asegúrate de que tienes un kilo de chuletas de cerdo, medio litro de cerveza, medio kilo de cebollitas, pimienta blanca, aceite y sal ¿Qué? ¿Son o no son de lo más habitual estos ingredientes en cualquier casa?

Preparación:

Lo primero que vas a hacer es salpimentar la carne y dorarla en una cazuela con un chorrito de aceite. Que el aceite está calentito, para que se selle el exterior sin que se haga el centro de las tajadas, de modo que luego se “beban” la cerveza, a la vez que sueltan la esencia en la salsa.

Ahora, saca la carne a un plato (fuente, bol, tazón… tú mismo, pero sácala un momentito de la cazuela). En el aceite en el que has dorado la carne, echas las cebollitas, para que se doren también (reconoce que la cocina huele como si los ángeles se echaran perfume y se hubieran pasado por la estancia).

Ya doradas las cebollitas, incorpora de nuevo la carne y añade la cerveza. Baja el fuego y tapa la cazuela. Deja que se vaya cociendo durante una horita, tiempo en el que puedes darte una vuelta, tomarte un vino, relajarte, ver la tele, leer un libro… vivir.

Pasada la hora, retira la carne, pon cada ración de en un plato, rodeada de cebollitas y reduce la cerveza que queda. Reparte la salsa que se te queda una vez reducida la cerveza. Hala. Ya ves que es materialmente imposible que sea más fácil.

Recuerda:

Un kilo de chuletas de cerdo

Medio litro de cerveza

Medio Kilo de cebollitas

Pimienta blanca

Aceite

Sal

Como ves, es una receta facilísima que te llevará apenas unos minutos preparar, si no cuentas la hora de cocción.

Un detalle: Esta misma receta puede hacerse con pollo, carne de ternera para guisar… y sustituyendo la cerveza por vino, por Coca-Cola o, yo lo he probado y está buenísimo, con refresco de limón. Se trata de la prueba evidente de que en la cocina casi todo vale, de que es la imaginación la que debe mandar. Se trata, en fin, de una invitación a la creatividad, que es lo que hace de la cocina un arte.

 

 

Otra forma de comer cordero

En muchas casa es típico comer cordero por Navidad, el problema es que ya cansa un poco y tenemos que buscar nuevas fórmulas para que nos siga pareciendo el plato más exquisito del mundo. Creo que esta vez, hasta los incondicionales del cordero al horno se planteen cambiar de receta y además se chupen los dedos y se queden con ganas de más. 

La fórmula que os propongo es la de hacerlo acompañado de rico hojaldre y alguna sorpresa que otra que os explicaré a continuación. Es verdad que en la cocina se necesita un poco de maña y fundamento, pero estoy segura de que os va a salir perfecto y que los invitados querrán repetir y te pedirán la receta.

 

cordero
Cordero

Ingredientes:

– 1 pierna de cordero

– Un huevo o leche

– 50 gr de foie gras

– Un paquete de hojaldre

– Tomillo y romero (para quien el guste)

– Aceite de oliva

– Sal y pimienta

Elaboración:

El primer paso será quitarle la mayor grasa posible a nuestra pata de cordero. Podéis hacerlo vosotros mismos o pedirle a carnicero que os haga el favor de haceros el trabajo. Después doraremos la pierna de cordero para después meterla al horno. Una vez que ya hayamos marcado el cordero, lo sazonaremos con sal y pimienta.

Mientras hacemos este proceso, tendremos que encender el horno y precaletarlo a 200 º. Es muy importante que lo calentemos previamente porque de esa manera el horno ya estará a la temperatura adecuada desde que metemos el cordero.

En un plato pondremos el foie gras, el tomillo y el romero. Lo que tenemos que hacer en este caso es machacar el foie y mezclarlo con las hiervas. Una vez hayamos conseguido ligarlo bien, untaremos toda la pierna de cordero con esa mezcla.

Una vez hecho ese proceso, es la hora de usar el hojaldre. SI el hojaldre es congelado, se recomienda descongelarlo previamente para que después lo podamos manipular bien. Lo pondremos encima de la mesa sin quitarle el papel y envolveremos el cordero con ello. Para que las uniones nos queden bien y no se despegues es recomendable utilizar huevo o leche que podemos aplicar con una brocha.

Para que el hojaldre no se nos pegue a la fuente y lo podamos sacar sin problema, untaremos la bandeja con aceite o mantequilla y le añadiremos, sal, pimienta y un poco de tomillo. Para terminar, meteremos la pata de cordero en el horno ya caliente durante 30 minutos aproximadamente. El tiempo dependerá del tamaño de la pata. Después, solamente queda disfrutar del plato.

 

Pechugas de pollo rellenas

Las pechugas de pollo admiten muchos modos de ser cocinadas, son económicas y muy sabrosas, por eso son tan populares. Esta forma de cocinarlas admite dos versiones, la dietética, baja en calorías y la versión “Full Energy”, no apta para operación bikini. Pero de ambas formas son realmente deliciosas.

Ingredientes

Para dos personas:

Dos pechugas de pollo abiertas totalmente en un solo filete

Versión ligera:

– Una tarrina de queso para untar sin grasa

– Una manzana verde ligeramente ácida.

– Sal y especias al gusto

– Compota dietética para la guarnición

Versión “Full Energy”:

– 4 lonchas de Jamón York

– Queso de untar

– 4 lonchas de queso gruesas

– Pan rayado y huevo para rebozar

– Patatas fritas para la guarnición

Preparación

Versión ligera:

Salamos las pechugas y le ponemos sazonador para pollo. Untamos las pechugas de pollo con el queso sin grasa y sobre el queso podemos espolvorear un toque de orégano o cualquier otra especia que nos guste. Encima ponemos rodajas de manzana y la enrollamos. Una vez hecho el rollo lo envolvemos con plástico de cocina (film) muy apretado, que quede comprimido en el envoltorio y a su vez lo cubrimos nuevamente con papel de aluminio.

Colocamos las pechugas sobre una cesta para cocinar al vapor y cubrimos por encima con papel de plata para mantener mejor el calor. Lo colocamos sobre una olla con agua y dejamos que se haga en su propio jugo. Dependerá de lo que apure la cocina y lo gorda que sea la carne del pollo,  pero tardará aproximadamente 20 minutos.

Se deja enfriar y se desenvuelve. Se corta en rodajas una vez frío y se calienta un poco en el micro antes de servirse. Se le pone por encima una cucharada de compota dietética.

Versión “Full Energy”:

Salpimentamos las pechugas con las especias que más nos gusten o con un sazonador para pollo. Igual que en la primera versión untamos la carne del pollo con queso, aunque no tiene que ser dietético. El queso puede tener sabor o podemos añadirle ajo, finas hierbas etc. Colocamos dos lonchas de jamón York en cada pechuga y otras dos de queso grueso y doblamos las pechugas al medio.

Debemos de dejar el queso metido hacia el centro o al calentarse se irá por fuera. Las rebozamos en pan rayado y huevo y se fríen en aceite muy caliente y abundante hasta que estén doradas.

Almejas a la marinera

Hoy nos vamos a dar un capricho. Hoy toca marisco. Concretamente, vamos a comeros unas almejas. Ya verás qué sencillo es preparar este plato y lo bien que vas a quedar con tus invitados a esa estupenda cena que les has prometido.

Ingredientes:

Vas a necesitar, para cuatro personas –si son más, o menos, haz cuentas-, medio kilo de almejas grandes, tres dientes de ajo de buen tamaño, 50 mililitros (como cinco cucharadas) de aceite de oliva, la misma cantidad de vino blanco y otro tanto de agua. También es precisa una cucharada pequeña de harina de trigo, media de pimentón dulce, un poco de sal y, si te gusta y te apetece algo de perejil.

Preparación:

Para empezar, limpia a fondo las almejas para quitarle toda la arena que puedas. Para ello, ponlas en un tupper mediano cubiertas con agua y un par de cucharadas de sal durante un par de horas.

Cuando haya pasado este tiempo, escurre el agua, enjuaga las almejas en agua del grifo y escúrrelas de nuevo. Aprovecha para observar si hay alguna rota y, si es así, tírala para que no te estropee el plato.

Ahora, en una sartén grande –de modo que no se amontonen las almejas-, pon todos los bivalvos-las almeeejas- y añade los cincuenta mililitros de agua. Caliéntalas a fuego medio, tapadas. Espera hasta que se abran. De nuevo, descarta aquéllas que  se abran, pues estaban muertas y pueden hacerte daño.

Ya abiertas, pásalas a un bol y tápalas con un paño húmedo, que no chorreante, para que no se sequen. Cuela el caldo que se te ha quedado en la sartén con una tela o una gasa de malla muy fina y resérvalo.

Siguiente paso: pela y corta en rodajas los ajos; luego, en una sartén limpia añade el aceite y los ajos cortados para que se hagan a fuego medio. Que se doren, sin quemarse. Ya doradito el ajo, retira la sartén del fuego, esperas como 10 segundos, añade la harina y encima de ésta el pimentón. Remueves bien, añades el vino y vuelves a poner la sartén al fuego medio, donde la dejarás unos minutos (vete probando) hasta que el alcohol del vino se haya evaporado por completo.

Una vez evaporado el alcohol, añade el caldo que habías reservado tras abrir las almejas. Deja que se vaya reduciendo y cuando esté casi a tu gusto de espesor, corrige de sal. Añades las almejas para para que se calienten de nuevo y se mezclen con la salsa y esperas a que ésta acabe de espesar.

Si te apetece, pica un poco de perejil por encima, y listos ¿Qué? ¿Era difícil?

Recuerda:

Medio kilo de almejas grandes

Tres dientes de ajo grandes

50 mililitros de aceite de oliva (unas cinco cucharadas)

50 mililitros de vino blanco

50 mililitros de agua

Una cucharada pequeña de harina de trigo

Media cucharada pequeña con pimentón dulce

Sal

Perejil (sólo si te apetece)

Tardarás menos de una hora en tener esta receta de dificultad media.

El botillo: para saciar al más exigente

Discutía –es un decir- no hace mucho con un amigo sobre qué es y qué lleva un botillo.  Claro que, gracias a las peripecias de la vida, yo jugaba con ventaja (mi vida es mía: no voy a contar nada más). El caso es que este producto, sólo apto para paladares duros y estómagos revestidos de amianto se hizo un hueco entre mis platos favoritos nada más probarlo.

Bien: la mitad de la discusión rondaba en torno a qué lleva el botillo. Y aquí la dejo zanjada tras consultar a la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de Botillo del Bierzo: según la institución, éste ha de llevar al menos un 65% de costilla de cerdo y un 10% de rabo del mismo animal.

Queda al criterio de cada fabricante el añadirle lengua, carrilleras, paleta y espinazo en la proporción que quieran, siempre y cuando estos ingredientes no superen el 20% del producto final y ninguno de los cuatro suponga más del 50% de la “carne extra”.

Con sabor

A todos los componentes se le añade sal, pimentón, ajo, aditivos autorizados y otras especias naturales. Una vez embutido, tenemos esta bomba de sabor –y calorías-, orgullo de la comarca leonesa del Bierzo.

La segunda mitad de la discusión giraba en torno a cómo cocinar el botillo. Y, mira, ahí nos equivocábamos los dos al creernos ambos únicos poseedores de la verdad: el embutido en cuestión puede prepararse de diversas formas, aunque existe una tradicional que, por cierto, ninguno de los dos recitaba con exactitud:

Una receta de muchos siglos

Empezamos por poner a cocer el botillo, de unos 800 gramos, durante un par de horas con agua suficiente para que lo cubra. A media hora de que se cumplan las dos, agregamos cuatro patatas medianas, peladas y enteras, medio kilo de berza –puede valer repollo- y cuatro chorizos. Como se habrá evaporado buena parte del agua, añade de nuevo hasta que se cubra el embutido.

Para comprobar que está listo, pincha las patatas: si estas dejan entrar el tenedor con facilidad o se rompen casi con el roce, el plato está listo.

Existen, por lo que he podido ver, una buena cantidad de recetas, aunque, también por lo visto en mis investigaciones, esta que aquí te he dejado es la que se considera “tradicional”. En cualquier caso, se trata de un plato para satisfacer al más glotón, aunque, eso sí conviene comerlo con cuidado: ya ves que es muy fuerte.