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Receta de crema de calabaza

crema de calabaza

Ahora que por las noches ya empieza a refrescar y que parece que el verano nos ha abandonado por completo, ¿qué mejor que preparar una rica crema de calabaza bien calentita para cenar?

Y es que este plato no solo es perfecto para calentar el cuerpo y olvidar el frío otoñal, sino que, además, es tremendamente sano, por lo que te encantará si estás llevando a cabo una dieta para perder peso o si, simplemente, te gusta alimentarte a base de ingredientes de lo más saludables.

Ingredientes: 400 gramos de calabaza amarilla pelada y cortada en dados, 200 gramos de nata fresca, medio litro de caldo, agua, perejil, pimienta y una pizca de sal.

Preparación:  para empezar a elaborar esta crema de calabaza, en primer lugar cogeremos un recipiente alto y estrecho pero, a la vez, ideal para introducir dentro del microondas, ya que deberá poder soportar altas temperaturas, e introduciremos en su interior los trozos de calabaza y un dedo de agua. Después, lo taparemos con papel transparente.

Acto seguido, lo meteremos en el horno y dejaremos que se cocine durante unos cuatro minutos. Transcurrido este tiempo, dejaremos que repose durante un minuto más y, después, procederemos a pasarlo todo por la batidora.

Una vez que la calabaza se haya convertido en una especie de sopita líquida, introduciremos, en el mismo cuenco, la nata y el caldo para terminar de darle la textura que debe tener esta crema.

A continuación, lo sazonaremos todo con la pimienta y la sal y lo taparemos de nuevo para volverlo a hornear todo a una temperatura media-alta durante unos tres minutos.

Una vez que haya pasado ese tiempo, lo sacaremos del horno y dejaremos que repose durante un minuto para que no esté excesivamente caliente.

Finalmente, para que el plato goce de una excelente presentación, podemos decorar esta rica crema de calabaza con algunas hojas frescas de perejil. ¡Verás qué bien te sienta este plato tan delicioso y fácil de preparar, ya que tan solo te quitará unos minutitos de tu tiempo!

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Lomo de cerdo a la cerveza

Es fácil… Corrijo… Basta con que sepas diferenciar un fogón de una mesilla de noche para que te salga espectacularmente esta receta de lomo de cerdo a la cerveza. Los ingredientes son de lo más habitual en cualquier cocina; la elaboración, ya lo verás, puede hacerse con los ojos cerrados.

Ingredientes:

Para empezar, asegúrate de que tienes un kilo de chuletas de cerdo, medio litro de cerveza, medio kilo de cebollitas, pimienta blanca, aceite y sal ¿Qué? ¿Son o no son de lo más habitual estos ingredientes en cualquier casa?

Preparación:

Lo primero que vas a hacer es salpimentar la carne y dorarla en una cazuela con un chorrito de aceite. Que el aceite está calentito, para que se selle el exterior sin que se haga el centro de las tajadas, de modo que luego se “beban” la cerveza, a la vez que sueltan la esencia en la salsa.

Ahora, saca la carne a un plato (fuente, bol, tazón… tú mismo, pero sácala un momentito de la cazuela). En el aceite en el que has dorado la carne, echas las cebollitas, para que se doren también (reconoce que la cocina huele como si los ángeles se echaran perfume y se hubieran pasado por la estancia).

Ya doradas las cebollitas, incorpora de nuevo la carne y añade la cerveza. Baja el fuego y tapa la cazuela. Deja que se vaya cociendo durante una horita, tiempo en el que puedes darte una vuelta, tomarte un vino, relajarte, ver la tele, leer un libro… vivir.

Pasada la hora, retira la carne, pon cada ración de en un plato, rodeada de cebollitas y reduce la cerveza que queda. Reparte la salsa que se te queda una vez reducida la cerveza. Hala. Ya ves que es materialmente imposible que sea más fácil.

Recuerda:

Un kilo de chuletas de cerdo

Medio litro de cerveza

Medio Kilo de cebollitas

Pimienta blanca

Aceite

Sal

Como ves, es una receta facilísima que te llevará apenas unos minutos preparar, si no cuentas la hora de cocción.

Un detalle: Esta misma receta puede hacerse con pollo, carne de ternera para guisar… y sustituyendo la cerveza por vino, por Coca-Cola o, yo lo he probado y está buenísimo, con refresco de limón. Se trata de la prueba evidente de que en la cocina casi todo vale, de que es la imaginación la que debe mandar. Se trata, en fin, de una invitación a la creatividad, que es lo que hace de la cocina un arte.

 

 

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Sopa de espárragos

Ingredientes para 4 personas:

600 gr de espárragos trigueros verdes

3 puerros

2 patatas

1 casco de cebolla

1 diente de ajo

1 cucharada de harina

1 pastilla de caldo de carne

4 rebanadas de pan

Aceite

Pimienta

Sal

Preparación:

Para empezar le quitamos la piel a las patatas, lavamos y reservamos enteras. De la misma manera lavamos los puerros y cortamos en rodajas. Raspamos los espárragos, los lavamos y les quitamos las yemas y partimos los tallos en trocitos.

En un cazo, con un litro y medio litro de agua sazonada, cocemos las puntas o yemas de los espárragos junto a ¼ de los puerros que tenemos troceados, durante 10 minutos. Pasado este tiempo, retiramos del fuego, quitamos las verduras y escurrimos. Conservamos el caldo de cocción.

En otro cazo mucho más amplio, y nuevamente en otro medio litro de agua con sal, echamos las patatas, el resto de los puerros troceados y los tallos de los espárragos que teníamos. Ponemos al fuego y dejamos cocer hasta que estos estén tiernos. Cuando lo creamos retiramos el cazo y trituramos en un pasapuré su contenido.

Ponemos este puré al fuego, junto con las puntas o yemas de los espárragos, el puerro que teníamos reservado y le añadimos la pastilla de caldo de carne concentrada.

Llegados a este punto, seleccionamos una sartén y junto 2 cucharadas de aceite, pondremos a rehogar la cebolla. Cuando esta empiece a dorarse, añadiremos la harina, removeremos y dejaremos que se rehogue durante unos minutos.

Ahora volvemos a recuperar el caldo del principio, el de las puntas o yemas de los espárragos y los puerros, lo vertemos y removemos hasta conseguir una crema lo más homogénea posible. Unimos esta crema al puré con menestra y ponemos al fuego, removiendo la mezcla, durante unos minutos.

En el horno o la tostadora, ponemos las rebanadas de pan, para que acompañen el plato de cada invitado. Podemos mejorarla regándolas con un fino hilo de aceite y, si lo queremos, colocar para a la hora de servir el plato, está encima de la sopa, a modo de picatoste.

Consejos:

Para ahorrar tanto tiempo como dinero, al consumir menos tiempo de cocción, podemos partir los ingredientes en trozos más pequeños y así se cocerán antes.

Para saber si un trozo de estas hortalizas esta cocida, podemos valernos de un tenedor. Pinchamos un trozo en su cocción, si al levantarlo boca abajo se cae, estará cocido.

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Hoy hablaremos de la Cebolla

Uno de los ingredientes que más utilizamos a la hora de cocinar y que está representada en nuestra gastronomía general es la cebolla, esta hortaliza bulbácea está en nuestros hogares desde hace más de 5.000 años.

Existen varios tipos de cebolla como la cebolla blanca, cebolla amarilla o marrón, cebolla dulce, cebolla roja o morada, cebolla chalota o escalonia, cebolleta, cebollino, cebolla rakkyo, etc., siendo su denominador común su composición que es de un 90% de agua.

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Aporta pocas calorías y contienen una gran variedad de minerales y vitaminas como calcio, potasio, magnesio, fosforo, vitaminas A, C y E y también del grupo B, etc.

Cebollas Rellenas de Requesón

Ingredientes:

5 cebollas blancas medianas

½ kg. de requesón con sal

Queso parmesano

2 huevos duros

1 cucharadita de albahaca fresca

1 Pimiento rojo pequeño

1 Pimiento verde pequeño

Sal y pimienta

Preparación:

Coges  las 5 cebollas y las pelas, solo para quitar la piel externa; calienta el horno a 170ºC y mete las cebollas en el horno enteras durante más o menos ½ hora, observa que la parte externa esté dorada, cuando estén, apaga el horno y déjalas que se enfríen a temperatura ambiente.

Mientras se enfrían las cebollas, pelas los huevos duros en trozos pequeñitos, lava los pimientos y los cortas en cuadraditos muy finos, coge el requesón y desmenúzalo y ponle la cucharadita de albahaca pon todos los ingredientes en un recipiente y reserva.

Ve cogiendo las cebollas y una por una, las vas vaciando por el centro a cierta profundidad para poder rellenarlas, ayudándote con un vaciador o una cuchara, hazlo despacio para que no se te rompan las cebollas.

La parte central que has retirado de las cebollas, pícala bien pequeño y agrégala al recipiente donde has puesto el resto de los ingredientes, revuélvelo bien y salpimenta a tu gusto. Cuando tengas el relleno listo, coge una a una las cebollas y ve rellenándolas.  Cuando estén todas rellenas espolvorea cada una con queso parmesano, llévalas al horno y gratina. ¡Te chuparas los dedos!.

Chips de Cebolla

Ingredientes:

1 Cebolla grande

Ajo en Polvo

Aceite

Sal y pimienta

Preparación:

Limpia la cebolla quitándole la parte externa y la cortas lo más fino que puedas, puedes ayudarte con un cortador de verduras, cuando las tengas ya cortadas, pon las rodajas en un plato y le echas sal, pimienta (poca) y ajo en polvo, reserva un rato para que absorba los condimentos.

Coge una sartén profunda, échale aceite y cando este muy caliente echa las rodajas, cuando las veas bien doradas retiras y las pones en papel absorbente. ¡Rico, pero muy rico!

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Carré de cordero con costra de hierbas y patatas paja

No te asustes. Es más complicado nombrar este plato que elaborarlo. Cualquiera de los pasos para esta receta va poco más allá de lo básico. Y cualquiera de los ingredientes es muy fácil de encontrar (puedes comprar carne aquí, si quieres asegurarte de que esté bien fresca).

Atrévete con un plato que, sin lugar a dudas, va a hacer las delicias de tus comensales y a ser la envidia de todo aquél que te oiga decir: “Me he preparado un carré de cordero con costra de hierbas y patatas paja”. Total, nada.

Ingredientes:

Veamos qué vas a necesitar para que coman dos personas: para empezar, un carré de cordero (lo que vienen siendo ocho costillas), una  patata, medio diente de ajo, una rebanada de pan tostado, un par de cucharadas de mostaza de Dijon, un vaso de txakolí o, en su defecto, de vino blanco, un poco de aceite oliva virgen extra, sal y pimienta. Ten a mano unas cuantas hierbas aromáticas.

¿Te falta algo? ¿No? Pues, ¡al tajo!

Preparación:

Vas a empezar por separar la carne del carré de los huesos, pero evita hacer dos cosas: una, cortar la carne por completo; dos, y más  importante, hacerte un corte en los dedos. Retira la carne que hay entre las costillas, dejándolas tan limpias como sea posible.

Ahora toca salpimentar y untar el carré con una cucharada de mostaza. Atas la pieza con un hilo de bramante o una cuerda de cocina y la dejas sobre una bandeja específica para el horno, junto con una ramita de orégano en la placa. Mojas la carne con un chorro generoso de txakolí y la horneas durante quince minutos a 220º.

Vamos a ir preparando el majado. Para ello, corta en láminas el ajo y machácalo (májalo) en el mortero junto con unos granitos de sal. Añádele unas hojas de orégano, romero, perejil picado y una pizca de tomillo. Deja caer un chorrito de aceite y pon la rebanada de pan tostado hecha pedacitos. Chac, chac, chac… Májalo todo muy bien.

¡La carne! ¡Que ya ha pasado el cuarto de hora! Retira la cuerda y unta el carré con la mostaza que te ha sobrado. Ahora, la embadurnas bien con el majado (vas a tener que lavarte las manos luego. Vaya peste a ajo).

De vuelta a horno, vas a dejar que se gratine la carne durante un par de minutos, hasta que esté dorada. Ahora, cortas la pieza de modo que se queden en cuatro costillas para cada comensal.

Vamos a preparar la guarnición, las patatas paja. Ayudado por la mandolina, corta la patata en tiras muy, muy finas. La fríes en una sartén con una buena cantidad de aceite caliente y la escurres en papel de cocina, para que suelte esa grasa que no nos hace falta para nada.

Sirve este plato. Escucha. Deja que tu ego de chef se dispare a cotas nunca imaginadas.

Recuerda:

Un carré de cordero (como 8 costillas)

Una patata

Medio diente de ajo

Una rebanada de pan tostado

Dos cucharadas de mostaza de Dijon

Un vaso de txakolí o vino blanco

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Pimienta

Hierbas aromáticas, entre las que deben estar el tomillo, orégano, romero y perejil.

Tardarás poco más de media hora en tener listo este plato de dificultad media y sabor superior.

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Patatas a la importancia con almejas

Sin duda, si hay un alimento que ha alimentado durante siglos a la humanidad, es la patata. Baratas y contundentes, han sido protagonistas de las mesas cuando el hambre se ha cebado en distintas sociedades. Por lo que siempre se le ha dotado de un carácter vulgar.

Sin embargo, las patatas son mucho más. Capaces de mejorar un plato, ya sea como acompañante o para hacer espesar sus caldos. Son muchos los trucos que la cocina guarda sobre este tubérculo.

Por ello, hoy queremos hacerle un homenaje. Y no se nos ocurre mejor plato para hoy que el que os traemos. Ya que la esta receta pone en su nombre ya todo un título, hablamos de las patatas a la importancia, acompañadas por almejas.

Ingredientes para 6 personas:

1 kilo de patatas

200 gr de almejas

2 huevos

Harina

Modo de preparación:

Comenzaremos lavando las patatas y dejándolas escurrir. Después las pelaremos y cortaremos en rodajas de aproximadamente 1 centímetro de ancho, procurando que sean todas de la mismo tamaño, para que sean iguales.

En un plato echaremos algo de harina y en otro plato batiremos un huevo con algo de sal. La idea  es rebozar las rodajas de patatas en el plato de harina y después las bañaremos en el plato con el huevo batido.

Cogemos una sartén profunda y le echamos el suficiente aceite para conseguir echar las patatas y que se frían. El truco está en echarlas con el fuego muy fuerte y bajarlo hasta que se terminen de hacer. Esto hará que estén crujientes por fuera y tiernas por dentro.  Reservamos en una fuente con algo de papel de cocina, para que se quite el exceso de aceite.

Picamos en finos trozos el diente de ajo (retirándole el tallo interior verde), depositamos en un bol junto a perejil también picado. Cogemos una sartén pequeña y rehogamos con un poco de aceite hasta que cojan color. Retiramos.

En una cazuela incorporamos las patatas y le incorporamos encima el ajo y el perejil. A continuación añadimos medio vaso de vino blanco y agua hasta cubrir las patatas. Corregimos la sal  y dejamos cocer a fuego lento removiendo de vez en cuando. Lo que hará que la célula de la patata se libere de su cobertura y espese la receta.

Cuando creamos que es el momento, añadimos las almejas a este caldo, dejando que se abran solas sobre las patatas. Este será el momento en que podremos comenzar a servir.

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Recetas con alcachofas

La alcachofa es un alimento rico en fibra que ayuda a favorecer el tránsito intestinal. Es importante incluir esta clase de alimentos en la dieta. Ya que mejora el control de glucemia en personas con diabetes, reduce el colesterol y previene el cáncer de colon.

Pero también es difícil encontrar recetas ricas con las que degustar esta verdura. Aquí te proponemos dos ricas recetas ¡ricas, riquiiiiiiiiiisimas!

Alcachofas rellenas

Ingredientes:

12 alcachofas medianas y tiernas

75 gr de mantequilla

2 cucharadas de harina

½ l de leche

200 gr de jamón de serrano

2 yemas de huevo

Zumo de limón

2 cucharadas de queso rallado

Sal

Pimienta

Preparación:

Quitar las hojas duras externas, cortar las puntas e igualar los tallos de las alcachofas. Frotar con limón y cocer en agua, sal y limón. Escurrir y reservar.

Poner mantequilla en una cazuela, añadir la harina y remover hasta que coja color; mojar con la leche caliente y mover con las varillas para que no se formen grumos; dejar cocer 5 minutos. Separar del fuego y añadir el jamón picado fino y las 2 yemas de huevo.

Abrir un poco la alcachofa y rellenar con la mezcla. Engrasar una fuente, colocar las alcachofas, distribuir el queso rallado y regar con un chorreón de aceite.

Meter en el horno hasta que la superficial se haya dorado, sacar y servir en la misma fuente.

Dato útil:

Se puede utilizar jamón de york o beicon en lugar de jamón.

Alcachofas con bechamel 

Ingredientes:

6 alcachofas

6 lonchas de jamón cocido

150 gr de mantequilla

50 gr de harina

½ l de leche

6 rebanadas de pan de molde

sal

1 limón

Preparación:

Para ir empezando, pela las alcachofas y quita las hojas exteriores. Córtalas por la mitad y mételas durante 15 minutos en un cuenco con agua y zumo de limón. Pon un puchero con agua y sal en el fuego. Cuando empiece a hervir, echa las alcachofas y cuécelas 45 minutos.

Escúrrelas y rehógalas con 100 gr de mantequilla. Tuesta el pan. Derrite 50 gr de mantequilla, incorpora la harina y mezcla rápido para que no salgan grumos; dilúyela pasta con leche caliente, sazónala con sal y, si te gusta con un poco de nuez moscada.

Déjala a fuego 10 minutos removiendo a la vez, sin prisa pero sin demasiada pausa.

Pon las rebanadas de pan en una fuente para el horno, coloca encima una loncha de jamón y dos medias alcachofas. Echar la bechamel y gratinarlo al horno.

Dato útil:

Puedes echar queso encima para fundirlo.

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Almejas a la marinera

Hoy nos vamos a dar un capricho. Hoy toca marisco. Concretamente, vamos a comeros unas almejas. Ya verás qué sencillo es preparar este plato y lo bien que vas a quedar con tus invitados a esa estupenda cena que les has prometido.

Ingredientes:

Vas a necesitar, para cuatro personas –si son más, o menos, haz cuentas-, medio kilo de almejas grandes, tres dientes de ajo de buen tamaño, 50 mililitros (como cinco cucharadas) de aceite de oliva, la misma cantidad de vino blanco y otro tanto de agua. También es precisa una cucharada pequeña de harina de trigo, media de pimentón dulce, un poco de sal y, si te gusta y te apetece algo de perejil.

Preparación:

Para empezar, limpia a fondo las almejas para quitarle toda la arena que puedas. Para ello, ponlas en un tupper mediano cubiertas con agua y un par de cucharadas de sal durante un par de horas.

Cuando haya pasado este tiempo, escurre el agua, enjuaga las almejas en agua del grifo y escúrrelas de nuevo. Aprovecha para observar si hay alguna rota y, si es así, tírala para que no te estropee el plato.

Ahora, en una sartén grande –de modo que no se amontonen las almejas-, pon todos los bivalvos-las almeeejas- y añade los cincuenta mililitros de agua. Caliéntalas a fuego medio, tapadas. Espera hasta que se abran. De nuevo, descarta aquéllas que  se abran, pues estaban muertas y pueden hacerte daño.

Ya abiertas, pásalas a un bol y tápalas con un paño húmedo, que no chorreante, para que no se sequen. Cuela el caldo que se te ha quedado en la sartén con una tela o una gasa de malla muy fina y resérvalo.

Siguiente paso: pela y corta en rodajas los ajos; luego, en una sartén limpia añade el aceite y los ajos cortados para que se hagan a fuego medio. Que se doren, sin quemarse. Ya doradito el ajo, retira la sartén del fuego, esperas como 10 segundos, añade la harina y encima de ésta el pimentón. Remueves bien, añades el vino y vuelves a poner la sartén al fuego medio, donde la dejarás unos minutos (vete probando) hasta que el alcohol del vino se haya evaporado por completo.

Una vez evaporado el alcohol, añade el caldo que habías reservado tras abrir las almejas. Deja que se vaya reduciendo y cuando esté casi a tu gusto de espesor, corrige de sal. Añades las almejas para para que se calienten de nuevo y se mezclen con la salsa y esperas a que ésta acabe de espesar.

Si te apetece, pica un poco de perejil por encima, y listos ¿Qué? ¿Era difícil?

Recuerda:

Medio kilo de almejas grandes

Tres dientes de ajo grandes

50 mililitros de aceite de oliva (unas cinco cucharadas)

50 mililitros de vino blanco

50 mililitros de agua

Una cucharada pequeña de harina de trigo

Media cucharada pequeña con pimentón dulce

Sal

Perejil (sólo si te apetece)

Tardarás menos de una hora en tener esta receta de dificultad media.

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Lentejas con verduras y chorizo

Estos días en los que el fresco (eufemismo con el que quiero decir que hace un frío que corta la piel) parce que ha llegado para quedarse apetece un montón un plato de esos llamados de cuchara. Y éste en concreto, de lentejas con verduras y chorizo, tiene todas las papeletas para convertirse un habitual durante el invierno.

Ingredientes:

Para ser, como es, un plato fácil de elaborar, lleva una buena cantidad de ingredientes, de modo que vamos a hacer una incursión en la despensa y en el frigo tal que se van a quedar ambos (ya que es invierno) tiritando.

Lentejas con pollo y chorizo

Dispón un cuarto de kilo de lenteja pardina seca, tres zanahorias, cuatro patatas pequeñas, cuatro tomates (o cuatrocientos gramos de tomate triturado, si lo prefieres), trescientos gramos de chorizo en aceite, o, si no lo encentras, usa del “de colgar”. También te va a hacer falta una hoja de laurel, una cabeza de ajos entera y sin pelar, sal y agua (¡uf!)

Preparación:

Lo primero que vas a hacer es pelar las patatas y las zanahorias. Acto seguido, las cortas en dados no demasiado grandes –del orden de centímetro y medio o dos centímetros por lado. Más o menos: guárdate la regla, anda-.

Pon las hortalizas ya cortadas en una olla grande, junto con la cabeza de ajo, el laurel y las lentejas.

Ahora, si vas a usar tomates natrales, tritúralos y mételos en la olla. Si ya los has comprado triturados, mételos directamente (sé que sobra esta última frase, pero nunca está de más dejar las cosas claritas).

Siguiente paso: desmenuza los chorizos e intenta quitarle toda la piel. No es que sea imprescindible que vayan pelados por completo, pero se agradece. Ya pelados y desmenuzados, mételos también a la olla.

Con todos los ingredientes en el puchero, cubres el contenido con agua y lo pones a fuego lento sin tapar. Cada poco tiempo vas comprobando la cocción de las lentejas y las verduras, mientras rectificas de sal.

Recuerda:

Un cuarto de kilo de lenteja pardina seca

Tres zanahorias

Cuatro patatas pequeñas

Cuatro tomates o 400 gramos de tomate triturado

Trescientos gramos de chorizo en aceite o “de colgar”

Una hoja de laurel

Una cabeza de ajos entera y sin pelar

Sal

Agua

Si te apetece, puedes añadir a los ingredientes un taco de jamón y un poco de tocino, aunque las calorías de cada ración se van a disparar. Tardarás como dos horas y pico en acabar esta deliciosa y fácil receta.

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Rape en salsa americana

Hoy en día encontrar auténtico rape no es sencillo y es caro. Pero de vez en cuándo merece la pena darse un capricho y tomar este plato clásico que sigue resultando tan sabroso como el primer día.

Es una receta con la que siempre se queda bien cuándo viene a cenar alguien aficionado al pescado, ya que es muy sencillo realizarlo y es una receta muy agradecida, que suele aparentar más trabajo del que realmente lleva.

Ingredientes del rape en salsa americana

– Un rape de tamaño mediano, limpio, sin cabeza ni espinas y con los toros cortados a la mitad.

-12 langostinos gruesos

– 3 tomates medianos muy maduros, en el punto de salsa.

– 2 zanahoria

– ½ cebolla dulce

– 2 dientes de ajo

– ½ vaso de vino blanco

– un chorrito de brandy

– 1 cucharada de maizena

– Aceite de oliva

– Sal, pimienta y un toque de pimentón.

Preparación del rape en salsa americana

En una sartén flambeamos los langostinos con un poco de brandy. Para eso ponemos un poquito de aceite a calentar, los langostinos, las cabezas y las cáscaras. Añadimos el licor y con una cerilla larga y el máximo de cuidado prendemos fuego. Se reduce muy rápido pero si temes un accidente ten a mano una tapa grande para sartén.

Reservamos los langostinos por un lado y por otro cogemos las cabezas y las cáscaras y las batimos con un poco de agua de modo que queden muy desmenuzadas. En una sartén grande y con mucho fondo ponemos el tomate pelado y cortado, la zanahoria en rodajas finas, la cebolla a la juliana y el ajo picado. Cuándo esté rehogado añadimos el agua con los restos del marisco y completamos hasta un litro.

Dejamos que se haga a fuego lento 15 minutos más o menos y añadimos un chorrito de brandy, el pimentón y la maicena y revolvemos bien hasta que espese. Algunas personas pasan por la batidora todo esto antes de añadir el brandy y la maicena, pero a mi me gusta encontrar los trocitos de verdura.

Cocinamos el rape a la plancha y en el momento de emplatarlo se le pone por encima la salsa caliente y se adorna con los langostinos.

Truco: Una variante muy rica es hacer la salsa en una olla y cuándo esté casi lista se añade el pescado que se ha pasado previamente por la sartén vuelta y vuelta. Dejamos que se acabe de hacer en la salsa para que tome todo su sabor.