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Receta de buñuelos de bacalao

buñuelos de bacalao

Hoy me apetece enseñarte a preparar una receta donde el pescado es el protagonista con estos deliciosos buñuelos de bacalao.

Aunque en la actualidad podemos encontrarlos preparados y listos para freír en cualquier supermercado, yo soy una gran amante de la auténtica cocina casera y creo que no hay nada más exquisito que degustar la comida que uno mismo ha elaborado partiendo de cero. Así que, si tú también apuestas por elaborar tus propios buñuelos de bacalao, sigue leyendo y chúpate los dedos con esta riquísima receta.

Ingredientes: 150 gramos de bacalao, 3 huevos, 250 gramos de puré de patatas, una cebolla pequeña, 2 dientes de ajo, perejil y una cucharadita de levadura.

Preparación: ¡empecemos a preparar estos buñuelos de bacalao! Para comenzar, dos días antes de elaborar este plato desalaremos el bacalao poniéndolo en agua y cambiándola varias veces al día.

Pasado este tiempo, prepararemos un puré de patatas con mantequilla y leche, el cual puede adquirirse preparado o elaborarse de forma casera. ¡Yo apuesto por la segunda opción! Una vez que el puré de patatas esté listo, lo introduciremos en un cuenco y añadiremos el bacalao desmenuzado, la cebolla y el ajo muy picados, el perejil, la levadura y las yemas de los tres huevos.

Una vez que todos estos ingredientes hayan sido introducidos en el cuenco, los mezclaremos muy bien hasta obtener una masa compacta.

Después, batiremos las claras que nos han sobrado tras separarlas de las yemas a punto de nieve para, después, añadirlas poco a poco a la masa.

Cuando la masa esté preparada, iremos formando bolitas y las introduciremos en una sartén con aceite caliente para ir friéndolas. A medida que vayan estando listas, las depositaremos sobre un papel absorbente para que eliminen el exceso de aceite y, para acabar, las serviremos en una bonita fuente. ¡Disfruta de este plato de buñuelos de bacalao!

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Pollo Kentucky

¿Dónde hay que firmar? ¡Pero qué buena pinta! Hoy vamos a comer un pollo al particular estilo de Kentucky. Sí, el mismo que nos sirven en famosa franquicia, pero hecho en casa. Puede que el sabor no sea idéntico al de KFC, pero, si cambia, es para mejor. Compruébalo.

Ingredientes:

Primero, vamos a comprobar que tengas todos los ingredientes: saca del armario cien centilitros de aceite de oliva (es algo menos de medio vaso, de modo que no parece te vayas a arruinar por usar aceite de calidad). Nos van a hacer falta también dos tazas de harina tamizada.

Por otra parte, dispón también dos huevos, trescientos centilitros de leche (un poquito menos de lo que cabe en una lata de refresco), dos cucharadas de mantequilla, que luego vas a fundir, tres kilos de pollo cortado en octavos y un pellizco de sal.

Preparación

¿Lo tienes todo? Pues manos a la obra. Comienza por lavar los trozos de pollo, operación que incluye quitarle restos de plumas y canutillos que se le hayan quedado incrustados en a piel. Así: bien limpio.

Ahora, vas a mezclar en un bol la sal y la harina y a añadirle los huevos ligeramente batidos, la mantequilla fundida y la leche. Remueve-remueve-remueve. En cuanto tengas una pasta homogénea puedes dejar de remover.

Toma ahora cada trozo de pollo y rebózalo en la masa. Una vez bien rebozados, ve friendo los pedazos de pollo poco a poco: no caigas en la tentación de hacerlos todos juntos o puedes acabar estropeando un plato tan bueno.

Cuando los frías, regula el fuego de modo que las tajadas queden bien hechas por dentro, pero sin cocerse: y doradas por fuera, pero sin quemarse. En cuanto tengas las tajadas listas, retíralas, escúrrelas en una servilleta de papel y guárdalas en el horno caliente para que no pierdan temperatura hasta que esté todo el mundo en la mesa y quieras desvelar qué era esa comida tan especial que ibas a preparar.

Recuerda:

Cien cl de aceite de oliva

Dos tazas de harina tamizada

Dos huevos

Trescientos cl de leche

Dos cucharadas de mantequilla, que luego vas a fundir

Tres kilos de pollo, cortado en octavos

Un pellizco de sal  (mayor o menor según tu afición a este condimento)

Ya verás cómo no tiene ninguna complicación hacer este pollo Kentucky, que además habrás terminado de elaborar en apenas cuarenta minutos y que va hacer que quieras repetir la receta muy a menudo.

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Estofado de ternera

¡Ay qué nostalgia! ¡Ay qué olores cuando cocinaba la abuela! Ríase usted mucho de los modernos ambientadores y hasta del Channel número 5. Pocos aromas nos hacen sentirnos tan bien como aquello de nuestra niñez.

Y éste, seguro que es uno de ellos: la carne haciéndose en su puchero. Lenta, sin prisas, pues el tiempo era menos importante de lo que es hoy por hoy. La comida de un día gris y frío, que saboreamos ya desde que la noche anterior  nos anuncia el menú. Deja de salivar. Ponte el mandil. Vamos a la cocina.

Estofado de ternera

Estofado de ternera

Ingredientes:

Cuando te recuperes de trance nostálgico, dispón sobre la mesa estos ingredientes, pensados para que coman cuatro personas: 800 gramos de ternera para estofar, un par de patatas medianas, otras tantas zanahorias y una hoja de laurel. Deja de pensar en el pasado y pon laurel, que has cortado dos hojas de eucalipto.

También vas a necesitar harina, una cebolla más bien grande, un cuarto de kilo de tomate natural o dos tomates frescos, eso sí, bien rojos. Que no falte el aceite, la pimienta blanca, 4 dientes de ajo, una copita de cognac del bueno, medio litro de agua (caliente) y sal.

Preparación:

A ver: es muy fácil. Empieza por pasar la carne cortada en filetitos muy finos por la harina, fríela en el aceite –que sea del bueno, ¿eh? Recuerda cómo lo hacía la abuela. Reserva los filetes ya fritos.

Corta la cebolla muy fina y sofríela. Cuando esté bien dorada, añádele el bote de tomate y deja que se cueza la mezcla unos minutos (¿no es relajante ver cómo se forman burbujitas que van explotando, chup, chup?). Añade los ajos, el laurel, la pimienta, la sal, el cognac y, por último, la carne.

Cúbrelo todo con agua caliente y déjalo hacerse. Pasados veinte minutos, más o menos, añade las patatas cortadas en gajos y las zanahorias, que habrás cortado como más te apetezca. Si te gustan los guisantes, echa un puñadito también.

Tapa de nuevo la cazuela y déjala a fuego lento una hora más, removiendo el guiso de vez en cuando con una cuchara… ¿Es cosa mía o se te ha hecho la boca agua?

Recuerda:

800 grs. de ternera para estofado

2 patatas medianas

Harina

Una hoja de laurel

2 zanahorias

Aceite

Una cebolla más bien grande

Un bote de 250 grs. de tomate triturado natural (medio) o dos tomates frescos rojos

Pimienta blanca

Una copita de cognac

4 dientes de ajo

Medio litro de agua caliente

Sal

En hora y media recuperarás esta fácil receta de la abuela.

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Entrecot de buey con berenjenas

¡A ver si te atreves, valiente! A ver si haces a ese plato formar parte de un menú, con sus entrantes, primero, el propio entrecot de buey con berenjenas y luego, para rematarlo, te comes el postre.

Lo cierto es que está pensado para ser un plato único, de modo que el reto del primer párrafo es sólo para verdaderos glotones. Las cantidades que aquí te ofrecemos están pensadas para que dos personas queden muy saciadas. So sí¨: es un plato único que vas a tardar en olvidar: ¡está buenísimo!

Entrecot de buey con berenjenas

Entrecot de buey con berenjenas

Ingredientes:

Vamos a ver, una vez ataviado con el gorro y el mandil, o con lo último de Agatha Ruiz de la Prada, lo que prefieras ponerte para cocinar, dispón sobre la mesa un entrecot de buey, una berenjena, tomillo, romero, pimienta verde en grano, aceite de oliva y sal.

Eso es todo. Como ves, un plato sencillito.

Preparación:

Vamos a empezar cortando la berenjena sin pelar en rodajas finitas. Chacachacachach… ¡¡Ay!! ¡El dedo! ¿Quién te mandaba imitar a Arguiñano? En fin, cúratelo mientras termino yo de cortar la berenjena (…) ¿Ya? Pues fríe la lonchas de la hortaliza en aceite de oliva y resérvalas.

En la misma sartén, marca el entrecot (no te quemes: la carne que queremos comernos es la de la res, no la tuya) por ambos lados. Sácalo y límpialo, quitando la grasa y el nervio lateral. Filetéalo. Así, con cuidado de mantener los diez dedos pegados a sus respectivas manos.

(… Nueve y diez…) ¡Bien! Conservas todos los dedos. Para celebrarlo, vamos a seguir cocinando. Prepara a carne en una bandeja, dejando un par de rodajas de berenjena entre cada tajada.

Ahora echa encima una buena cantidad de pimienta verde, rectifica la sal (esto quiere decir que pruebes la receta y le añade la sal que corresponda, no que cambies los granos de sal de lugar). Añádele también unas ramas de romero y tomillo junto con un chorro de aceite de oliva. Ponlo a gratinar hasta que el plato esté hecho.

¡Atención! Truqui

A la hora de presentar este palto, coloca la carne en el centro del pato y añádele un poco (sólo un poco, por favor) de aceite de oliva.

Recuerda:

Un entrecot de buey

1 berenjena

Tomillo

Romero

Pimienta verde en grano

Aceite de oliva

Sal

Es una receta, como ves, de dificultad media y que te levará como cuarenta minutos preparar.

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Marmitako

El Marmitako es uno de los paltos más tradicionales de la cocina vasca. En muchas fiestas de pueblos y ciudades se ha convertido en un plato de concurso, al igual que en otros lugares se hacen de manjares como la tortilla de patata o la paella. El secreto está como en todos los platos, en el mimo y el cariño que le pongamos al hacerlo. Seguro que nuestro público lo notará en el paladar.

No se necesita ser un gran experto en cocina, ni tener grandes ingredientes a nuestro alcance, el siguiente plato es sencillo y barato de hacer. Lo más importante de todo es que este marmitako se convierta en una gran excusa para reunirse con la familia o los amigos.

Ingredientes

Medio kilo de atún o bonito

Un kilo de patatas

Una cebolleta

Dos dientes de ajo

Un pimiento rojo y verde

Dos cucharadas de carne de pimiento choricero

Caldo de pescado

Aceite de oliva

Sal o pimienta

Elaboración

El primer paso para ganar un concurso de marmitako, es conseguir una buena rodaja de atún o bonito. Como va a ser el principal ingrediente junto a la patata, es importante que sea de buena calidad, así no estropearemos el plato y disfrutaremos mucho más.

En una cazuela, pondremos la cebolla y el ajo a sofreír. Cuando veamos que la cebolla se ha quedado transparente, añadiremos el pimiento. Lo dejaremos pochando unos 10 minutos.

Por otra parte, pelaremos, lavaremos y trocearemos las patatas. Es importarte que cortemos las patatas cascándolas porque de esta manera verteremos el almidón que contiene en la mezcla del ajo, cebolla y pimiento.

Después, pondremos en esa misma cazuela, la carne del pimiento choricero y una hoja de laurel. La hoja de laurel es opcional, según el gusto del comensal, pero nos ayudará a hacer mejor la digestión y quitarnos la posible pesadez.

El último toque

Una vez hemos revuelto bien los ingredientes, entonces, le añadiremos el caldo de pescado. También podemos ponerle un poco de vino blanco al gusto, en este caso también es algo que dejo en manos del gusto de cada comensal. Entonces, dejaremos que la mezcla hierva durante 20-25 minutos.

Para finalizar, añadiremos el atún o bonito que hemos sazonado anteriormente y dejaremos hervir otros 3 minutos. Cuando pase este tiempo, lo apartaremos del fuego y lo presentaremos al público. Lo importante de todas maneras, vendrá más tarde, exactamente cuando degustemos nuestro plato acompañado de un buen vino. ¡Buen provecho!

 

 

 

 

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Nidos de patata

Hacer unos nidos de patata es una forma original y divertida de comer un buen puré de este tubérculo y acompañarlo con lo que más te guste. Vamos a ver cómo se realiza y comprobaréis que es una receta muy sencilla y que encantará a todos, desde el más pequeño de la casa hasta a los abuelos.

Aunque proceda de Sudamérica, la patata se ha convertido en un elemento clave de las dietas europeas por sus propiedades nutritivas y culinarias. Lejos del mito, hay que decir que asadas o cocidas apenas tienen grasas; además, son una fuente de fibra y de potasio. Poseen vitamina C y otras del grupo B.

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Torta de zanahoria con glaseado de queso crema

Para la realización de esta original y rica torta de zanahoria con glaseado de queso crema por encima es necesario disponer de 25 minutos para la preparación y 1 hora y 15 minutos para la cocción. Es una receta original que les gusta mucho a los mas pequeños de la casa.

Ingredientes

Para el bizcocho

300 g de zanahorias, peladas y ralladas en el rallador

250 g de nueces, picadas en trozos grandes

2 huevos de corral

1 taza de azúcar en bruto

3/4 taza de aceite de canola

1 cucharadita de extracto de vainilla

1 cucharadita de canela molida

1/2 cucharadita de sal

1 taza de harina normal

1 cucharadita de polvo de levadura

Para el glaseado

1 taza de Azúcar en polvo

100 g de queso blanco, suavizado

45 g de mantequilla sin sal, suavizada

1 cucharadita de jugo de limón

1 limón, la cáscara finamente rallada

Instrucciones para la preparación

Antes de comenzar a realizar la preparación de esta torta, es importante precalentar el horno a 180⁰ C.

Conseguir un molde de pastel de aproximadamente 24x12cm con papel de hornear.
Colocar en un tazón grande los
huevos, el azúcar, el aceite y la vainilla y batir hasta que la mezcla quede unificada.

Por otra parte, tomar un nuevo recipiente y en él, mezclar la canela, la sal, la harina y el polvo de levadura. Revolver bien todos los ingredientes.

Luego, cernir los ingredientes secos y agregarlos a la mezcla de huevo y revolver para unificar.
Una vez que se haya obtenido una mezcla amalgamada, agregar las zanahorias y las nueces y mezclar nuevamente hasta que esté todo unido.

A continuación, verter la preparación en el molde preparado. Dejar  hornear el pan por 1 ¼ horas o hasta que un palillo insertado en el medio del pastel, y éste salga limpio


Sacar la tarta del horno y dejar enfriar sobre una rejilla. Mientras que la torta se va enfriando, preparar el glaseado.

El glaseado se hace colocando el azúcar en polvo, el queso blanco, la mantequilla sin sal, el de jugo y la ralladura de limón en un procesador de alimentos. En el caso de no tener procesador de alimentos, colocar los ingredientes en un tazón mediano y revolver bien hasta que la preparación se vea cremosa


Dejar el glasé a un lado y reservarlo. Una vez que el pastel de zanahoria se haya enfriado por completo, quitar con mucho cuidado el molde del pan. Y, a continuación, retirar el papel de hornear.

Ahora,  extender el glaseado generosamente sobre la parte superior de la tarta de zanahoria.

Cortar, servir y disfrutar.

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Dietéticas Berenjenas

Normalmente, cuando vamos a preparar un plato o vamos a comer fuera de casa, pensamos poco en comer verduras ya que tanto a niños como a adultos, casi no son de nuestro agrado: siempre pensamos en lo que más nos gusta, aunque no siempre es lo que nos favorece.

Aquí os hablaremos de una hortaliza muy conocida pero más bien poco consumida, La Berenjena, llamativa por su color (que pueden ser varios como negro, morado, jaspeado, etc.). Pero lo que la mayoría no sabemos es que está compuesta por un 92% de agua, perfecta para una dieta.

Berenjenas Rellenas con Carne Picada

Ingredientes:

2 Berenjenas grandes

½ Kg. de Carne picada (mitad ternera, mitad cerdo)

½ cebolla

150 gr. Queso rallado (a tu elección)

5 Cucharadas soperas de tomate frito

1 Hoja de laurel

Papel de aluminio o papel vegetal

Aceite

Sal

Pimienta

Preparación:

Limpia bien las berenjenas y pártelas en horizontal, le echas un poco de sal y pimienta (a tu gusto) y las envuelves en papel de aluminio o vegetal y las colocas en el horno a 180º durante 30 minutos. Cuando estén listas, las retiras del horno, que se enfríen a temperatura ambiente.

Cuando ya estén frescas sácalas, del papel que hayas utilizado y retira con una cuchara con mucha suavidad parte de la pulpa de las berenjenas, deja un poco de pulpa para que puedas rellenarlas mejor y reserva.

Mientras, haces un sofrito agregando en una sartén honda un chorrito de aceite, la ½ cebolla bien picadita, la hoja de laurel (previamente lavada) un poquito de sal y un poquito de pimienta, cuando esté pocha la cebolla echas las 5 cucharadas de tomate frito y remueves.

Cuando veas que está casi listo el sofrito agrégale la carne picada y remueve bien para que no se pegue entre sí. En más  o menos en 15 o 20 minutos puedes tener hecha la carne, agrégale la pulpa extraída anteriormente al sofrito y remueve, dejala freír durante unos 10 o 15 minutos.

Cuando ya lo veas listo, apagas el fuego y coges cada una de las berenjenas y las vas rellenando con cuidado. Al terminar, espolvorea por encima de cada berenjena el queso rallado y, si lo deseas, lo gratinas.

Este plato puedes acompañarlo con la guarnición que desees, a tu elección. También puedes hacer este plato sustituyendo las berenjenas por calabacines y el relleno puede ser tan variado como quieras: por ejemplo jamón cocido o jamón serrano, varios tipos de queso, salchichas, atún, etc.

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Rollo de carne y champiñones con frutos secos

Hoy vamos a comer fuerte. Pero lo que se entiende por fuerte… fuerte. Eso sí: con una mezcla de sabores y texturas como pocas veces habrás probado: carne, champiñones, pasas y frutos secos. Espectacular.

Ingredientes:

Esta es una receta que lleva una buena cantidad de componentes, de modo que prepárate para dejar la despensa y la nevera bajo mínimos: vas a empezar disponiendo de cinco láminas de pasta filo, medio kilo de carne picada, trescientos gramos de champiñones laminados, dos yemas de huevo ¿Ya estás cansado? Pues espérate, que aún hay más.

También precisas de seis orejones, tres dátiles, cien gramos de uvas pasas, otros tantos de nueces peladas, una cebolla y un puerro pochado, dos cucharadas de mostaza de Dijon, yema de huevo batida y mantequilla derretida –que usarás para pintar-, hojas de escarola y lollo rossa como acompañamiento, agua, aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, perejil picado y vinagreta.

Tiene tela, lo sé.

Preparación

Si tienes todos los ingredientes, ahora viene la parte fácil: empieza por limpiar los champiñones en un bol con agua fría y luego los salteas en un sartén con un chorrito de aceite. Sálalos y échales un poco de perejil picado.

Siguiente paso: pon la carne picada en un bol y agrégale la mostaza, la cebolla y el puerro pochados, las yemas de huevo y las uvas pasas. Añade también las nueces, junto con los orejones y los dátiles, todos ellos picados y deshuesados. Mézclalo todo muy bien.

Llega el momento de estirar dos láminas de pasta filo en una superficie lisa. Las pintas con mantequilla derretida y las espolvoreas con un poquito de pimienta. Repite el proceso con otras dos láminas encima de estas primeras y tápalo todo con una última lámina.

Sigue pintando con la mantequilla y añade en el borde –para envolver más fácilmente- los champiñones. Por encima, la carne picada, estíralo y envuélvelo todo para que te quede en forma de rollo.

Ya sé que te va a entrar complejo de pintor, pero es lo que toca: pinta la superficie del rollo, usando de nuevo la mantequilla derretida y luego sigue pintando, pero con la yema de huevo. Ponlo en la bandeja para el horna cocínalo a 180º durante unos 25 o 30 minutos. Sácalo cuando esté listo y trocéalo.

Para acompañar a la carne, prepara una ensalada con escarola y lollo rossa aderezados con vinagreta y sal gorda. Ahora, cundo te lo comas, me dices si ha valido la pena o no el esfuerzo

Recuerda:

Cinco láminas de pasta filo

Medio kilo de carne picada

Trecientos gramos de champiñones laminados

Dos yemas de huevo

Dos orejones

Tres dátiles

Cien gramos de uvas pasas

Cien gramos de nueces peladas

Un puerro pochado

Una cebolla pochada

Dos cucharadas de mostaza de Dijon

Yema de huevo batida y mantequilla derretida (para pintar)

Hojas de escarola y lollo rossa (para una ensalada de guarnición)

Agua

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Pimienta

Perejil picado

Vinagreta

No nos engañemos: es una receta difícil y, además, te ocupará más de una hora en la cocina, pero el resultado es… Bueno. Pruébalo tú mismo.

 

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Tipos de paella

La palabra paella proviene del valenciano, y una traducción más o menos buena será la de “sartén”. De modo genérico, diremos que hablamos de una receta cuya base es el arroz cocido nacida en el marjal de la Albufera.

A paella nace en el siglo XVIII, tiempo en el que los vecinos de la zona mezclaban los ingredientes que más a mano tenían para prepararse la comida. Se trata, pues, de un plato modesto, con historia en la zona.

Sin embargo, lo popular de la mezcla ha provocado que, a día de hoy, existan una enorme cantidad de variaciones sobre ella, con ingredientes adecuados a cada una de las zonas donde se elabora.

En cualquier caso, la receta que te traigo hoy es la de la tradicional paella valenciana. Para elaborarla, hazte con una paellera de acero esmaltado de un tamaño acorde al número de comensales. Y, claro, los ingredientes para rellenarla:

El arroz será el de grano redondo conocido como “bomba”, que requiere un poco más de agua, pero que no se pasa ni se pega tan fácilmente. La ración rondará los cien gramos por persona.

En cuanto a la verdura, puedes hacerte con ella en cualquier supermercado; y la carne calcula un conejo o pollo por cada ocho personas. Aquí tienes los ingredientes y proporciones para cuatro personas:

Ingredientes:

400 g. de arroz bomba

150 g. de verdura para paella

¼ de pollo de la parte del muslo

¼ de conejo troceado

1 alcachofa

Un pimiento rojo

4 dientes de ajo

200 ml. de tomate triturado

1 cucharadita de pimentón dulce

Azafrán en rama

Colorante para comidas

Sal

8 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

1 limón para adornar

Una paellera de 38 cm de diámetro

Preparación:

Limpia las carnes de grasa y sálalas. Calienta y sala el aceite, al que añadirás el pollo, el conejo y el ajo (sin pelar) cuando esté bien caliente. Deja que se tuesten los ingredientes. Hecho esto, añade el pimiento a tiras junto con el resto de la verdura convenientemente limpia y descongelada.

Una vez esté todo sofrito. Añade el pimentón, macha e azafrán y ponlo también junto con el tomate triturado. Una vez frita la mezcla, añade agua hasta el borde de la paellera y deja que se cueza como media hora, hasta que el líquido esté por el nivel de los remaches (si queda por debajo, echa agua; si sobra, dale un golpe fuerte de fuego).

Es el momento de añadir el colorante y el arroz, que repartirás uniformemente y no volverás a tocar. Comienza con cinco minutos e fuego fuerte y bájalo a medio durante los quince siguientes. Cuando apagues la lumbre, tapa con un paño deja reposar cinco minutos.

Un apunte: el pimiento y la alcachofa no son parte de la paella valenciana original, pero es una variante moderna que me gusta mucho. Porque, al fin y al cabo, buena parte de la gracia de la paella es eso: la variedad, algo que iremos viendo con el paso de los artículos.