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Los múltiples usos del pollo

Como bien sabemos, el pollo es uno de los alimentos más versátiles que existen, ya que todas sus partes se utilizan en la gastronomía de todo el mundo. Hoy os daremos unas recetas con pollo, claro, unas de las tantas recetas que hay tanto en libros, revistas de cocina o en internet, espero que os guste, son fáciles y muy sanas.

Pollo Encebollado

Ingredientes:

1 Pollo a trozos

2 Cebollas grandes

½ Lata de cerveza (la que más guste)

1 Cucharadita de perejil

1 Cucharadita de hierbabuena o menta

Sal

Aceite

Preparación:

El pollo debe estar limpio de piel y de vísceras, pásalo bajo el grifo del agua y escúrrelo, cuando lo veas bien escurrido échale un poco de sal, espolvorea la cucharadita de perejil y la cucharadita de hierbabuena o menta por todas partes para que vaya adquiriendo sabor, pínchalo con un tenedor o cuchillo para que cuando se vaya haciendo no quede crudo por dentro, reserva.

 

Pela las dos cebollas y córtalas lo más finas posible en rebanadas, reserva. Escoge una sartén profunda o si deseas una cazuela pero que sea honda. Echa 2 o 3 cucharadas soperas y colmadas de aceite y cuando esté bien caliente y con mucho cuidado de que no te salpique el aceite ve introduciendo las piezas del pollo y deja freír, dándole vueltas para que se vaya dorando y no se queme.

Cuando veas el pollo bien dorado, echa las dos cebollas ya rebanadas y remuévelo con cuidado.  Cuando la cebolla está un poco pocha, vierte ½ cerveza y deja hervir a fuego moderado hasta que quede una salsa.  ¡Sabrosísimo!

Higaditos de Pollo Encebollados

Ingredientes:

¾ kg. de Hígados de pollo

1 Cebolla grande

Pimienta

Sal

Aceite

Preparación:

Los hígados de pollo deben estar limpios, pásalos bajo el grifo del agua y escúrrelos, cuando los veas bien escurridos échale sal y pimienta a tu gusto, reserva.  Limpia la cebolla y pártela en rebanadas finas.

Coge una sartén un poco profunda y vierte 2 o 3 cucharadas soperas y colmadas de aceite, cuando esté bien caliente echa los hígados removiendo de vez en cuando durante unos 15 o 20 minutos a fuego moderado, después de este tiempo echa la cebolla remueve un poco y tápalo bajando un poco el fuego. Deja pasar otros 15 o 20 minutos y observa si la cebolla ya está hecha. Si es así, apágalo y listo. Si te queda un poco seco, échale un poquito más de aceite.

Estas dos comidas puedes acompañarlas con puré de patatas, arroz o con la guarnición que desees, al quedar un poco de salsa la puedes echar por encima de la guarnición… ¡De Rechupete!

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Entremeses para cualquier ocasión

Para cuando lleguen invitados a nuestra casa, para pasar una velada agradable ponemos casi siempre para picotear gusanitos, cortezas, jamón serrano (si lo tenemos) queso y demás, pero sería muy agradable que pusiéramos algo hecho por nosotros, que sea fácil, rápido y delicioso, aquí os ofrecemos algunas ideas.

Banderillas con Langostino

Ingredientes:

30 Langostinos medianos

15 aceitunas deshuesadas

2 Huevos duros

4 Cucharadas soperas de Mayonesa

2 Cucharadas soperas de Mostaza

Pinchos medianos

Laurel

Sal

Preparación:

Coge una olla y llénala de agua con dos hojas de laurel, un poco de sal y ponla a hervir a fuego fuerte. Cuando hierva, agrégale los langostinos durante 5 o 6 minutos (sin son langostinos congelados, no los descongeles, hiérvelos durante unos 8 o 9 minutos).

Langostinos gigantes...mmm

Cuando estén hechos pásalos a una escurridera, déjalos que se enfríen un poco y pélalos. Coge un bol y agrégale las 4 cucharadas de mayonesa, las 2 de mostaza y los huevos duros bien picaditos, bátelo con fuerza para que se unan bien y deja reposar en el frigorífico, si quieres que la salsa sea un poco más vistosa agrégale perejil muy picadito por encima.

Coge un pincho e inserta un langostino, más una aceituna, más otro langostino y así sucesivamente hasta que se acaben los langostinos. Coge una fuente plana y pon en el centro el bol con la salsa y coloca los pinchos ya insertados alrededor procurando que quede el palillo del pincho hacia afuera para poder cogerlo con comodidad ¡De rechupete!

Pasta para untar a los tres quesos

Ingredientes:

50 gr. de Mantequilla

50 gr. de Queso roquefort

50 gr. de Queso crema

50 gr. de Queso camembert

1 Paquete de biscotes medianos

½ Cebolla

Perejil

Preparación:

Coge la cebolla, pélala y rállala finamente, coge un poco de perejil y córtalo muy pequeñito. Coge los tres quesos, la mantequilla y échalos en la batidora para que se mezcle bien y quede una pasta fina.

Añade a esta pasta 2 cucharadas soperas de cebolla ya rallada y 1 cucharada sopera de perejil y revuelve bien para que se una perfectamente. Coge un bol y agrega la pasta escurriendo todo el contenido que hay en el vaso de la batidora, coges una fuente plana y colocas en el centro el bol con la pasta y alrededor los biscotes, coloca cucharas planas que sean pequeñas y sirve inmediatamente este entremés para que no pierda el rico aroma que desprende.

Cada uno de los comensales podrá coger los biscotes y untarlos con esta deliciosa pasta.

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Arroz con pescado

Si buscas un plato de gran presencia visual y de sabor tradicional, sin duda alguna, el arroz con pescado es la opción estrella en la cocina española. Se compone de dos elementos fundamentales como son el arroz, imprescindible en cualquier cocina, y el pescado, en concreto bacalao, si bien se puede substituir por cualquier otro en atención a los gustos personales de cada uno, siendo más favorable aquellos que pueden salarse, puesto que el sabor se impregnará mucho más.  

Se trata de un plato muy sano y fácil de realizar apto para el día a día y para todo tipo de celebraciones de cierta relevancia. Tiene un sabor extraordinario y es muy sencillo de digerir, por lo que es recomendable, incluso, para los más pequeños de la casa. No se necesita de mucho tiempo disponible para su elaboración, poco más de treinta minutos y se trata de un plato sumamente accesible.

Ingredientes necesarios para su elaboración

Serán necesarios para un total de cuatro a cinco personas dos tazas de arroz, ¼ de bacalao salado, dos tomates frescos, un pimiento verde, una cebolla pequeña, un ramito de perejil, dos dientes de ajo, azafrán, aceite de oliva y sal.  Todos ellos son productos naturales, que es recomendable tener frescos, y que son muy económicos, por lo que es mucho más apto para el día a día de numerosas familias.

Para una mayor comodidad se recomienda tener a mano cada uno de los elementos sobre un mármol o tabla para que acceder a ello resulte mucho más sencillo y no se pierda tiempo en ello. El orden en la cocina se hace siempre imprescindible para tener agilidad y libertad de movimiento durante la elaboración.

Realización del plato

Es necesario dejar a remojo el bacalao a desalar durante toda la noche previa cambiándole el agua en alguna ocasión.

Mientras tanto, en una cazuela con fondo amplio se depositan tres cucharadas de aceite de oliva.

Se sofríe en ella la cebolla, troceada previamente, los ajos pelados, y el pimiento. Para realizar los trozos es imprescindible disponer de una tabla adecuada, limpiada debidamente, y de un cuchillo muy afilado, para que el corte se haga con mayor rapidez.

Es una combinación de colores extraordinariamente vitales y de belleza innata. A los dos minutos se incorporan los tomates troceados en rodajas muy delgadas y se machacan poco a poco con un tenedor hasta que se deshagan. Para esta tarea no es necesario realizar un exceso de fuerza sino que con un poco de presión y de movimientos en la muñeca será suficiente.

Mientras la salsa se va cociendo se desmiga el bacalao, despreciando siempre las espinas, puesto que no aportan nada al plato y pueden resultar sumamente incómodas. Se une a la salsa con cuidado y se le da unas vueltas con una cuchara de madera para, posteriormente, echar el arroz.  Sobre todo ello se depositan cinco vasos llenos de agua tibia y se pone la cazuela a potencia media sobre la vitrocerámica. El tiempo necesario de cocción es de veinte minutos.

El perejil y el azafrán en el mortero, con un poco de agua caliente, se añade en la cazuela. Es importante comprobar la sal periódicamente para que se encuentre en el punto exacto antes de ser servido.

Sin duda los toques de azafrán y perejil son los que les dan ese sabor tan particular, por lo que habrá que prestar mucha atención a la mezcla realizada en el mortero, con cuidado de no pasarse para que el sabor no resulte especialmente fuerte o, por el contrario, insuficiente.

Es importante decir que el arroz en este caso al encontrarse combinado con el pescado no se mostrará totalmente seco, sino que mantendrá cierta humedad en el plato.

La consistencia del pescado se puede comprobar retirándolo aparte a un plato, con una cuchara se debe desmenuzar de manera inmediata, simplemente con una cuchara, si esto no ocurriera quiere decir que necesita de más minutos de cocción hasta que esté a punto.

Presentación

Para una correcta presentación es adecuado que se emplee un sopero o, incluso una bandeja, de cualquier tipo de diseño, pues, en este caso, la parte más importante de este plato son sus notas aromáticas y el sabor espectacular que ofrece.

En el caso de los platos individuales no se recomienda un plato llano, sino un con fondo para que se pueda conservar la humedad y la salsa bañando el arroz y el pescado, además, de esta manera, es mucho más sencillo de degustar.

Creaciones sencillas y rápidas de realizar que pueden disfrutar mayores y pequeños. Un plato perfecto para emplear como segundo, o para los días de mayor calor por ser muy digestivo y fácil de combinar con todo tipo de elementos; zanahorias, guisantes… Se pueden aportar aquellos elementos de que se dispongan en la cocina.

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Buñuelos de bacalao

Aunque el bacalao es típico de Semana Santa y esta ya ha pasado, no podemos dejar de disfrutar con este pescado tan sabroso. Hoy lo traemos en una receta que encanta a los grandes y la forma más original para que tus hijos coman pescado (lucha constante de las madres). Algo que tendrán fácil con estos ricos buñuelos de bacalao.

Es muy importante ir introduciéndoles a los niños el consumo de este pescado blanco, ya que tiene una alta dosis de proteínas que consiguen el desarrollo muscular, importantes en  niños y durante la adolescencia. Además se recomienda su consumo a madres durante el embarazo, para mejorar el desarrollo del feto, por su mayor aporte de nutrientes.

Además, contiene yodo, que aporta beneficios para el metabolismo y regula los niveles de energía y el correcto desarrollo de las células.

No sólo ayuda a los niños, ya que es un alimento que ayuda a controlar el colesterol además de tener fósforo e hidratos de carbono, que nos ayuda a vernos mejor, pues favorece la piel, el pelo y las uñas.

Ingredientes para 4 personas:

150 gr de bacalao

3 huevos

250 gr de puré de patatas

2 dientes de ajo

1 cebolla pequeña

1 cucharadita de levadura

Preparación:

Esta receta no se puede hacer in situ, ya que necesita un par de días antes para preparar el bacalao. La forma de hacerlo es desalando el bacalao, poniéndolo en agua e ir cambiándola varias veces al día.

Preparamos un puré con patatas y mantequilla, echándole un poco de leche. Una vez que lo tengamos, desmenuzamos el bacalao, rallamos la cebolla y la introducimos junto al ajo picado, perejil, la levadura y la yema de 3 huevos.

Mezclamos muy bien hasta tener una pasta compacta. Ahora sólo nos queda montar las 3 claras sobrantes a punto de nieve, las cuales iremos vertiendo en la masa poco a poco. Una vez esté todo bien mezclado, comenzamos a hacer con esta masa bolitas.

Ponemos una sartén con abundante aceite, para que se bañen bien las bolas. Cuando esté ya muy caliente iremos echando los buñuelos con cuidado para que se vayan friendo.

Cuando estén ya dorados, los sacamos, dejándolos en un plato cubierto con papel de cocina o servilletas de papel. Esto absorberá todo el aceite sobrante.

Solo nos queda servirlas en una bandeja. Un secreto que mejora la receta y la hace más atractiva es decorar los buñuelos con unos hilos de miel de caña. Os encantará a los ojos y al paladar.

Qué comida se pide más para llevar a casa

Nos encantan las recetas, pero queremos dar a nuestros lectores de http://cocinitas.es/ una alternativa para esos días en los que nos gusta tener las cosas hechas.
Que mejor alternativa que poder llegar a casa, ponerse el pijama más cómodo que tengamos, ponernos una peli y pedir comida a domicilio….y a vivir!.
Nos hemos encontrado un estudio llevado a cabo por Just Eat que se llama el Barómetro de la comida a domicilio donde dan a conocer datos muy curiosos con respecto a la comida a domicilio y hemos pensado que os podrían llamar la atención. Por ejemplo, en España lo que más se pide es comida china con un 40% y lo que menos la comida japonesa con un 7% y oye, la comida española está en segunda posición con un 15% o que un 70% de los pedidos de hacen para cenar. Datos cuando menos curiosos!.
Dicho esto, si esta noche estais en unos de esos días, descansar, disfrutar y que os lleven la comida a casa, eso si las recetas aqui no pararan de llegar!

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Canelones con albahacas y aceitunas

Uno de los platos más ricos y consumidos de la cocina italiana es la pasta. Quizás se nos ocurran un gran número de clases de pasta preparadas con un tipo de salsa y con ingredientes totalmente diferentes, a cada cual mucho más exquisito. Hoy aprenderemos a cocinar uno de esos platos más populares, los canelones. Esta vez los haremos rellenos de carne, albahacas y aceitunas.

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Calabacines a la italiana

Confiésalo: has llegado hasta aquí porque no sabías qué prepararte para comer o cenar. Pues has llegado al lugar correcto. Te voy a acompañar mientras la preparas, para que veas qué facilito es preparar esta receta sana y tan sabrosa que, en cuanto anuncies que la vas a preparar, se te va a invitar un montón de gente.

¿Cómo que no sueles tener invitados? Eso vamos a comprobarlo ahora mismo. Toma el mandil y entra en la cocina.

Calabacines a la italiana

Calabacines a la italiana

Ingredientes:

Vamos a ver: dispón cuatro calabacines grandes, uno por persona; cien gramos de salami, otros tantos de queso rallado y cincuenta de mantequilla. Por ahora, ¿lo tienes todo? Bien, seguimos.

Ahora coloca sobre la mesa una cebolla, tomillo, romero y sal ¿Cómo, que no dispones de sal? Bueno, te espero, que para eso están los vecinos, y no sólo para llamar a la policía cuando pones la música algo alta a las cuatro de la mañana (“algo alta” significa que sólo reverberan los cristales). ¿Ahora lo tienes todo? Pues vamos allá.

Preparación:

Empieza por cortar los calabacines por la mitad y vaciarlos con un cuchillo largo y afilado… ¡Cuidado! La idea es comer calabacines rellenos, pero no de tus dedos. Cuando tu chica te dice que estás bueno, no lo hace para que te conviertas en comida.

Ahora, corta la pulpa en trocitos pequeños, fríe la cebolla rallada en la mantequilla y, acto seguido, añade a pulpa del calabacín y el salami también cortado en trocitos. Sí: vas a necesitar afilar los cuchillos cuando termines. Rehógalo todo junto durante unos minutos. Cuanto esté listo, lo espolvoreas con las hierbas y lo sazonas, lógicamente, con sal.

Ya tienes el relleno, que vas a poner dentro de las mitades de calabacín, lo cubres todo con una buena cantidad de queso rallado y lo metes al horno fuerte durante media hora, de las de treinta minutos. Si ves que el queso se dora demasiado, puedes cubrir con papel de aluminio.

Un pequeño “por cierto”, mientras preparas la mesa: como ves, los italianos ponen los calabacines rellenos crudos al meterlos al horno, pero si quieres que se hagan antes, puedes hervirlos un momento en agua y sal ¿Que por qué no te lo he dicho antes? Pues porque soy así de despistado y porque me gusta verte preparar las recetas de manera tradicional.

Recuerda:

Cuatro calabacines grandes

Cien gramos de salami

Cien gramosa de queso rallado

Cincuenta gramos de mantequilla

Una cebolla

Tomillo

Romero

Sal

Vas a tardar como una horita en preparar esta facilísima receta.

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Más recetas en el Microondas (Salados)

El microondas es unos de los electrodomésticos más utilizados en nuestras cocinas, gracias a él, podemos hacer platos fáciles, sabrosos y en poco tiempo, os damos algunas sugerencias.

Crema de Coliflor

Ingredientes:

1 Coliflor mediana

¼ Litro de nata liquida

3 Cucharadas de fécula

Perejil

Sal

Pimienta

Preparación:

Lava la coliflor y pártela a trozos medianos. En una cazuela para microondas, mete la coliflor y llena el recipiente con agua, échale sal (a tu gusto) y mételo en el microondas durante 20 minutos a temperatura media/alta.

Mientras, coge dos ramitas de perejil y córtalas muy finamente y reserva. Cuando ya esté lista la coliflor (pincha un trozo de tronco para saber si ya está cocida) agrégala en el vaso de a batidora, retirando el exceso de agua y mientras se tritura échale la nata primero y después la cucharadas de fécula lentamente. Sin risas, que velocidad y buena cocina no suelen hacer buenas migas.

Viértelo en un recipiente y remuévelo con una cuchara de palo, mejor que con una metálica. Salpimenta lamezcla a tu gusto y espolvorea el perejil picadito anteriormente para adornarlo. Sírvelo calentito. Verás qué bueno.

Nota: Si es que te queda muy líquida, puedes echarle otra cucharada de fécula y si la ves muy espesa puedes echarle un poco más de agua donde herviste la coliflor.

También, si lo deseas, puedes utilizar otra verdura en vez de la coliflor, como zanahorias, guisantes, brócoli, judías verdes, etc., igualmente te quedara estupendo.

Garbanzos con Costillas de Cerdo

Ingredientes:

1 Bote de garbanzos cocidos

6 Costillas de cerdo

Pimentón

Ajo

Perejil

Aceite

Sal

Preparación:

Pídele a tu carnicero que te parta las costillas por la mitad (las del cerdo, claro). Haz una mezcla para adobar las costillas de la siguiente manera: un ajo machacado, perejil picado muy finamente, una cucharadita de pimentón, dos cucharadas de aceite y un poco de sal.

Machaca todos estos ingredientes en un mortero y agrega esta mezcla a las costillas para que vayan adquiriendo sabor durante unos diez minutos, después ponlas en una fuente profunda para microondas durante unos cinco minutos a temperatura media, apaga, dales la vuelta y ponlas otra vez otros cinco minutos.

Cuando ya esté listo, incorpora los garbanzos con una taza de agua o caldo (de cualquier tipo), si lo tienes. Déjalos en el microondas durante unos diez a quince minutos a temperatura media/alta, vigilando de vez en cuando para que no se quede seco.  Cuando ya esté listo apaga. Servir caliente.

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Bacalao a la Vizcaína: Segundo plato marinero

Se dice que los vascos cocinan de lujo, de hecho muchos cocineros vascos son famosos internacionalmente por manejarse bien entre fogones. Unos de los platos estrella de la gastronomía vasca es el bacalao a la vizcaína. Si le preguntásemos a un bilbaíno su opinión al respecto, probablemente le parezca el mejor plato de mundo, junto con los pimientos de Guernica.

En las siguientes líneas intentaremos que el bacalao a la vizcaína nos quede tan rico como a uno del mismo Bilbao. ¿Comenzamos el reto? adelante.

Los ingredientes para dos personas son:

2 lomos grandes de bacalao

2 dientes de ajo

250 g. de cebolla

3 pimientos choriceros

2 tomates bien maduros

1 cucharada de harina

½ cucharada de sal

½ litro de caldo de pescado

Aceite de oliva

Preparación:

Lo primero que debemos hacer es desalar correctamente el bacalao, un pescado salado nos puede estropear el mejor plato. Para desalar bien el bacalao tendremos que poner en un gran recipiente con abundante agua durante 48 horas.

La previsión es un muy importante en este plato porque al igual que tenemos que desalarlo tendremos que poner a remojar los pimientos choriceros. En este caso bastará con dejarlos a remojo la noche antes a cocinarlos. Es recomendable además que le quitemos el rabito y las pepitas para que luego se haga más fácil quitarles la carne.

Una vez transcurrido el tiempo que hemos dicho anteriormente, deberemos sacar el bacalao del recipiente y secarlo bien con papel de cocina. Más tarde lo envolveremos en papel de aluminio para su correcta conservación.

El siguiente paso será picar la cebolla o cebolleta según el gusto de cada uno. En una cazuela pondremos aceite a calentar y añadiremos la cebolla picada y una pizca de sal.

Mientras se pocha la cebolla, en una cacerola podemos dejar calentando el caldo de pescado, de esa manera aprovecharemos el tiempo. Una vez hecho esto, quitaremos la carne a los pimientos choriceros.

El proceso siguen con los tomates que los cortaremos en tacos pequeños para que deshagan más rápido. En este caso es recomendable quitarle las pepitas y pelarlos para que la salsa quede más fina.

A la cacerola en la que está preparada la cebolla, le añadiremos la carne del pimiento choricero y el tomate. Después añadiremos la harina y con un poco de paciencia la removeremos bien para que no se queden grumos. Una vez hecho esto, añadiremos el caldo de pescado.

En otro recipiente pondremos el bacalao cubierto de aceite. Es importante utilizar aceite de calidad, de oliva para que el bacalao sepa a gloria. Más tarde añadiremos el ajo dejaremos que el aceite alcance los 60 º aproximadamente. Una vez alcanzada esa temperatura, introduciremos los lomos y los cocinaremos durante unos 15 aproximadamente.

Para que la salsa nos quede más fina, podemos triturarla en la batidora o pasarla por el pasapurés. Entonces, solamente nos faltará ligar los lomos de bacalao con la salsa para llevarlo a la mesa.

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Estofado de rabo de vacuno

Hoy os traemos una receta que no puede ser más nuestra. Y esto es porque está compuesta por  el famoso rabo de toro, el cual cocinaremos estofado acompañado de unas ricas verduras y, sobretodo, una rica salsa para poder mojar.

Si os dais cuenta, esta receta no especifica que el rabo tenga que ser de toro, sino de vacuno. Esto es debido a que en la actualidad no es fácil de encontrar el rabo de este animal, ya que cada vez hay menos corridas de toros. Por lo cual podemos utilizar tanto de ternera como de buey. Que no tienen por qué variar el sabor de esta receta ni de otras con este ingrediente.

Si algo caracteriza esta zona del animal, es que es muy rica en gelatina. Esto produce que el plato, aunque siempre parezca muy contundentes, siempre acabe siendo especialmente meloso y suave, más que cualquier carne que se conozca.

Trucos al comprarlo:

Recuerda que hablamos de una pieza que tiene gran cantidad de hueso, por lo cual, aunque pensemos que llevamos una pieza grande, la carne que contiene no suele ser mucha. Por lo que es fácil llevarnos a engaño.

Cuando vayas a la carnicería hay que fijarse sobre todo en los cortes que se les suelen dar. Tiene que tener uno en cada cartílago para evitar que los trozos sean demasiado grandes y que facilite la liberación de gelatina en nuestra receta.

Ingredientes para 6 personas:

2 rabos de vacuno

3 cebollas

3 dientes de ajo

1 pimiento verde

4 patatas

2 zanahorias

Vino tinto seco

Aceite de oliva virgen

Caldo de carne o pastilla

Sal

Antes de comenzar:

Es importante comprar esta carne días previos al día que tenemos pensado comerla, por dos razones.

La primera es que esta carne, por desgracia, siempre se pone en la venta antes de que pase el tiempo suficiente para poder comerla, una vez sacrificada. Esto hace que la carne se presente muy rígida.

Para poder comerla se recomienda reservarla en la parte baja del frigorífico durante un tres o cuatro días, envuelta en papel de aluminio. Lo que hará que se reblandezca y se pueda servir tierna.

La segunda razón es que para realizar esta receta es imprescindible comenzarla macerando la carne de vacuno. La forma en la que lo haremos con este tipo de alimento es mediante el vino tinto, cubriendo por completo durante un tiempo estimado de 12 horas.

Preparación:

Trascurrido este tiempo, empezaremos a rehogar los siguientes ingredientes a fuego lento en una cazuela de barro con algo de aceite. Para ello picaremos bien la cebolla, el ajo, los pimientos verdes y la zanahoria. Las cuales echaremos a la vez en una cazuela, sin dejar de remover para evitar que se nos quemen o peguen, pero dejando que el calor haga que se vayan dorando progresivamente.

Cuando veamos que se empiezan a dorar, será el momento en el que incorporemos a la cazuela la carne de rabo de vacuno, la cual habremos dejado escurrir y estará partida en trozos semejantes. Regamos con un poco más de aceite, raspando el fondo de la cazuela para evitar que se queme y se agarre, dejando que vaya cogiendo color.

Cuando veamos que está en ese punto de dorado, vamos echándole por encima los dos vasos de vino que utilizamos cuando comenzamos a almacenar la carne. Dejamos que se consuma y que la carne se tiña de rojo.

Ahora podemos decidir como añadir el caldo de carne, podemos directamente echar caldo precocinado envasado de carne, o bien añadir agua y una pastilla de caldo concentrado. Lo importante es añadir hasta que cubra todos los ingredientes, sazonar y dejar que cueza lentamente. Para que la gelatina de la carne salga.

Cuando este la receta casi terminada, añadiremos las patatas. Recomendamos usar patatas muy pequeñas, para así poder echarlas enteras y se puedan comer de un solo bocado. Probamos, corregimos la sal y dejamos que se cuezan las patatas durante unos minutos.

Dejamos reposar  unos minutos y retiramos de la cazuela, con la ayuda de una cuchara o espumadera, toda la grasa y gelatina que podamos de la superficie. Solo nos queda servir, podemos presentar en la cazuela directamente o emplatando.

Consejos:

Para que esta receta nos salga excepcional, tenemos que hacer hincapié en el punto de cocción, ya que es lo más importante. Sabremos si la carne está en su punto cuando al pincharla con un tenedor se separa de forma limpia del hueso, al igual que le pasa a la carne de morcillo.

En ese momento, deberemos retirar la cazuela, ya que si prolongamos su cocción, puede que la carne se quede demasiado seca o demasiado fibrosa.

Recomendación:

Te recomendamos servir esta receta acompañada de un vino reserva riojano. Ya que se caracterizan por ser vinos con mucho cuerpo y fortaleza. La temperatura ideal para beberlos a una temperatura cercana a los 16º.

Un plato para darte un gran capricho, sin duda.