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Menestra ribereña

La menestra ribereña se trata de una receta de dificultad media muy agradecida en la mesa que requiere de un tiempo de elaboración de hora y media siendo una opción muy económica por lo ingredientes que se necesitan por su elaboración.

Puede hacerla uno mismo o en compañía de familiares para que resulte más divertido. Y para no perder nada de tiempo no olvides tener todo lo necesario a mano para cogerlo siempre que lo necesites, la buena organización consigue rapidez en el proceso.

Las alcachofas son conocidas por utilizarse mucho en dietas.

Ingredientes necesarios para esta receta:

Cuatro alcachofas, ¼ Kg de guisantes, preferiblemente pelados, unas puntas de espárragos, dos tallos de acelgas, dos o tres zanahorias, en atención al tamaño de las mismas, ¼ de habas, ¼ de judías verdes, una cebolla, ajo, aceite, dos lonchas de jamón serrano, sal , salsa de tomate, un huevo fresco y harina de trigo.


Preparar las alcachofas:

Las alcachofas han de ser limpiadas debidamente con un poco de agua tibia y se le ha de hacer un corte para retirar aquellas hojas que resultan más duras, además de a la punta y al rabo. Después se parten en cuatro trozos junto con los tallos de las acelgas y las zanahorias. Los trozos deben resultar de al menos 5 centímetros cada uno, que resulten más o menos similares entre todos, para luego depositarlos en una olla llena de agua con una pizca de sal. El tiempo de cocción es de 15 a 20 minutos y es necesario que los distintos elementos estén bien lavados antes de ser cocinados para evitar restos o trozos duros al paladar. Cuando estén tiesas, aunque ya cocidas, se retiran a un plato con papel absorbente para que escurran.


La cocción:

Aprovechando esa misma agua podemos proceder a hervir los guisantes, las habas y las judías, bien troceadas, durante 10 minutos aproximadamente. Mientras tanto, en un cuenco con harina de trigo podrás ir rebozando las alcachofas y las acelgas. El proceso es el siguiente; una vuelta en huevo y otra en harina para luego ir directamente a la sartén con el aceite bien caliente, no es preciso mancharse con ayuda de un tenedor y una cuchara es posible realizarlo de forma rápida y sencilla.

Tras la fritura se van retirando a un plato con papel blanco para que absorba los restos de aceite y que se mantengan en una textura y crujiente adecuado. Se reservan en ese mismo plato a la espera de volver a ser utilizadas.

En una cazuela con tres cucharadas soperas de aceite de oliva se sofríe la cebolla y el ajo, todo ello bien picadito, para que los trozos no resulten molestos, incluso se puede llegar a batir en atención a los gustos de cada persona. El fuego deberá estar a potencia alta, por lo que habrá que estar muy pendiente de que la cebolla se dore hasta quedar transparente pero sin pasarse, pues pude quemarse fácilmente.  A continuación se añadirá el jamón serrano, con trozos completos, que no sean especialmente finos, pues esta receta exige consistencia en los elementos. Tras varias vueltas sobre el sofrito se añaden, cuidadosamente, los guisantes, las habas, las judías verdes y las zanahorias para continuar removiendo durante un tiempo.

Se incorpora un vaso lleno de caldo de verduras, que puede ser casero de cualquier otro día, o bien emplear uno de los preparados que podrás encontrar en cualquier supermercado, ahorrando tiempo en ello. En pocos minutos se notará una evaporación progresiva, por lo que hay que estar pendiente de que las legumbres estén siempre cubiertas, si fuera necesario se pude rellenar con un poco de agua tibia.

En este momento habrá que añadir la salsa de tomate frito, lo habitual es que haga poso en el fondo de la tartera o cazuela en el que se está cocinando. Es el momento adecuado para remover de nuevo y probar la salsa, es importante probar todo lo que se cocina en cada fase del proceso para, por ejemplo, rectificar la sal si fuera necesario, incluso para solucionar problemas con la consistencia, más harina de trigo conseguirá espesor y el agua que resulte más líquida.

Pon tu cocina a máxima potencia durante tres minutos para luego apagarla del todo y que termine de cocinarse con el calor residual, ese último hervor conseguirá que el caldo se reduzca por completo y que el alimento se mantenga bien caliente, listo para ser servido en cualquier momento.  


La decoración:

Para adornar la mesa puedes escoger entre una fuente o una bandeja sopera pues se trata de una receta con mucho líquido que requiere de una vajilla con fondo. Para una decoración atractiva las puntas de los espárragos serán suficientes y en lo que a platos individuales se refiere puedes valerte de un molde metálico de cocina para que resulte más sencillo y estéticamente mucho más cuidado.

 

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Pollo en pepitoria

Hay muchas formas de cocinar esta receta, pero hoy solo queremos insistir en utilizar alimentos de primera. Por lo cual recomendamos usar para ella una gallina pollo de corral. Lo que hará que la receta mejore considerablemente.

Para distinguir este producto y evitar engaños, podrás reconocerlo por las siguientes características. La más obvia es su color claramente amarillento a diferencia de los otros, que son rosados, esto es debido a su modo de alimentación.

Los pollos de corral son criados en libertad, por lo que sus carnes son magras y su silueta más estilizada debido al movimiento. Mientras los otros son criados de forma rápida intensivamente en pequeños criaderos.

Ingredientes para 6 personas:

2 pollos de 1,5 kg

150 gr de almendras crudas peladas

1 huevo

Azafrán

Aceite de oliva

Vino Blanco

Ajo

Perejil

Sal

Preparación:

Como comienzo procederemos a trocear los pollos. Para ello tenemos que  separar las alas, los muslos y las pechugas troceadas y separadas de su caparazón. Esto podemos hacerlo nosotros mismos o pedírselo a nuestro carnicero.

Una vez tengamos los trozos, cogeremos una sartén y los rehogaremos durante 5 minutos, hasta que se doren, revisando que lo estén por ambos lados. En ese momento los sacaremos y reservaremos para más adelante.

Una vez que terminemos, en ese mismo aceite, añadimos cinco cucharadas de harina, el ajo muy picado, las almendras muy bien picadas y algunas hebras de azafrán, estas dos muy machacadas, con la ayuda de un mortero y un poco de agua caliente.

Freímos lentamente y cuando creamos que ya están, incorporamos nuevamente el pollo. En este momento le añadimos un vaso de vino blanco, sazonamos a nuestro gusto y dejamos cocer a fuego lento hasta que el pollo este hecho.

Mientras podemos poner a cocer un huevo duro. Este nos servirá para decorar la receta una vez que cueza y se termine de hacer. Por lo cual lo penemos a nuestro gusto acompañado con unas ramitas e perejil por encima. Ya solo nos queda servir y saborear esta rica receta.

Consejos:

Siempre es difícil saber cuál es el tiempo de cocción adecuado para distintas recetas, ya que estas cambian según la calidad y características de los alimentos. Por eso insistimos en la importancia de que practicar y no venirnos abajo si una receta no queda como pensábamos. La segunda vez saldrá mejor y cuanto más veces, más mejorara.

Lo que si podemos estipular es que en cuanto a aves, y más en el caso del pollo de corral, el tiempo suele ser alrededor de las 2 horas a fuego lento, mientras un pollo convencional necesitara hasta la mitad de tiempo.

Es importante que cuando trocees el pollo lo hagas sobre todo de forma que rompas por sus articulaciones, esto hará que una vez en la cocción su gelatina salga al exterior y se mezcle con el caldo o salsa, lo que hará que la receta este mucho más suave y melosa.

bizcocho de limon

Cómo hacer un bizcocho de limón

El bizcocho de limón es uno de los postres más clásicos del repertorio de la cocina occidental. Los limones son una fruta que aporta un toque fresco y delicioso a cualquier plato y que en España goza de una gran tradición. Son además una fuente de vitamina C, esencial durante todo el año pero especialmente como refuerzo en el invierno.

vitamina c para el resfriado

Pero no nos vamos a conformar con una receta básica, sino que vamos a realizar un postre algo más especial, con un sabor mucho más intenso y también con todas las propiedades de los mejores limones del país.

Ingredientes para el bizcocho borracho de limón

Para el Bizcocho

250 gr. de mantequilla en pomada

250 gr.  de azúcar

4 huevos

250 gr. de harina

La ralladura de 2 limones

1 cucharadita de levadura en polvo

1 pellizco de sal

Un molde alargado de unos 30 cm.

Para el emborrachar el pastel

100 gr. de azúcar molido

El zumo de 4 limones

Elaboración paso a paso

Se trata de un bizcocho muy sabroso, pero totalmente apto para principiantes. En un cuenco se mezcla la mantequilla, previamente ablandada en el microondas con el azúcar, revolviendo enérgicamente. Se añaden los huevos uno a uno, mezclando de cada vez hasta conseguir un resultado muy espumoso. Se mezcla la harina con la levadura y se añade al cuenco. Un truco que no suele fallar es el de tamizar la harina, ya que hará que el resultado sea mucho más esponjoso y mucho más agradable al paladar y a la vista.

Como siempre que se realiza un postre con levadura, se debe de añadir un pellizquito de sal (aproximadamente media cucharadita rasa de café) a la mezcla. Se bate todo a mano hasta que la masa resultante no tiene ningún tipo de grumos y se vierte en el molde. Es recomendable utilizar un molde de silicona, pero aun siendo de este material se puede pincelar con un poco de mantequilla para retirar el bizcocho con mayor facilidad.

Este bizcocho pide una cocción larga a una temperatura moderada. Se aconsejan 180 grados y el tiempo de cocción va a depender de cada aparato, aunque lo habitual en hornos convencionales es que ronde los 60 minutos.  Si es necesario se abrirá el horno para comprobar que esté hecho pinchándolo con un palillo, pero es preferible evitar la entrada de aire frío. Una vez cocinado se apaga el horno y se deja enfriar el bizcocho en su interior.

En un cuenco pequeño se mezcla el zumo de limón con el azúcar y al retirar el bizcocho del horno lo pincharemos varias veces antes de verter sobre el mismo el zumo azucarado de una forma homogénea. El resultado es un bizcocho delicioso, ideal para las meriendas y desayunos que encantará a los más amantes del limón. Pero para aquellos que no quieran un sabor tan intenso, se puede omitir el emborrachado,  quedándose con el bizcocho clásico. Para decorarlo  se pueden espolvorear con azúcar glasé y  colocarle unas rodajas de limón confitado.

 

 

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Buñuelos de bacalao

Aunque el bacalao es típico de Semana Santa y esta ya ha pasado, no podemos dejar de disfrutar con este pescado tan sabroso. Hoy lo traemos en una receta que encanta a los grandes y la forma más original para que tus hijos coman pescado (lucha constante de las madres). Algo que tendrán fácil con estos ricos buñuelos de bacalao.

Es muy importante ir introduciéndoles a los niños el consumo de este pescado blanco, ya que tiene una alta dosis de proteínas que consiguen el desarrollo muscular, importantes en  niños y durante la adolescencia. Además se recomienda su consumo a madres durante el embarazo, para mejorar el desarrollo del feto, por su mayor aporte de nutrientes.

Además, contiene yodo, que aporta beneficios para el metabolismo y regula los niveles de energía y el correcto desarrollo de las células.

No sólo ayuda a los niños, ya que es un alimento que ayuda a controlar el colesterol además de tener fósforo e hidratos de carbono, que nos ayuda a vernos mejor, pues favorece la piel, el pelo y las uñas.

Ingredientes para 4 personas:

150 gr de bacalao

3 huevos

250 gr de puré de patatas

2 dientes de ajo

1 cebolla pequeña

1 cucharadita de levadura

Preparación:

Esta receta no se puede hacer in situ, ya que necesita un par de días antes para preparar el bacalao. La forma de hacerlo es desalando el bacalao, poniéndolo en agua e ir cambiándola varias veces al día.

Preparamos un puré con patatas y mantequilla, echándole un poco de leche. Una vez que lo tengamos, desmenuzamos el bacalao, rallamos la cebolla y la introducimos junto al ajo picado, perejil, la levadura y la yema de 3 huevos.

Mezclamos muy bien hasta tener una pasta compacta. Ahora sólo nos queda montar las 3 claras sobrantes a punto de nieve, las cuales iremos vertiendo en la masa poco a poco. Una vez esté todo bien mezclado, comenzamos a hacer con esta masa bolitas.

Ponemos una sartén con abundante aceite, para que se bañen bien las bolas. Cuando esté ya muy caliente iremos echando los buñuelos con cuidado para que se vayan friendo.

Cuando estén ya dorados, los sacamos, dejándolos en un plato cubierto con papel de cocina o servilletas de papel. Esto absorberá todo el aceite sobrante.

Solo nos queda servirlas en una bandeja. Un secreto que mejora la receta y la hace más atractiva es decorar los buñuelos con unos hilos de miel de caña. Os encantará a los ojos y al paladar.

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Menú para frioleros

Os propongo un menú de invierno, muy apropiado para este frío que hace, en primer lugar una sopita poco conocida,  El Golgorito, (esta receta me la agencié de un viaje que hice a Jaén) y para terminar unos deliciosos Buñuelos de Alcachofa. Menú más sano , fácil y sobretodo muy económico y además de esto, tremendamente original, ya que no lo vais a encontrar por ningún lado. Espero que os guste y que os haga entrar en calor, que con las temperaturas que están haciendo petece mucho.

“Golgorito”

Ingredientes para dos personas:

– Aceite de Oliva Virgen Extra.

– 1 cebolla.

– Pan rallado.

– Pimentón.

– 1 hoja de laurel.

– 1 ajo.

– 2 huevos.

– Agua.

– Sal.

– Colorante alimenticio.

Elaboración

–          Batimos los huevos con el pan rallado y los reservamos.

–          En una olla se echa un litro de agua con el aceite de oliva crudo, la cebolla picada, el laurel, el ajo picado,el pimentón y la sal y ahora a cocer.

–          Incorporamos el huevo batido con el pan rallado para que termine de cocer, quedando en la sopa como granos de arroz. Depende lo espeso que lo quiera se le añade más o menos agua.

–          Sal al gusto y recordad que antes de apartarla se le echa el colorante alimenticio.

“Buñuelos de alcachofa”

Ingredientes para dos personas:

– 8 alcachofas.

– Perejil.

– 100 gr. de harina.

– 1 vaso de cerveza.

– 2 huevos.

– Aceite de Oliva Virgen Extra.

– Sal.

– Pimienta.

Elaboración

– Retiramos las hojas exteriores de las alcachofas, cortamos las puntas y las partimos por la mitad.

–  Las cocemos en agua y sal de 15 a 20 minutos y escurrimos.

–  En un recipiente ponemos harina, la cerveza, un chorro de aceite, el perejil, sal, las dos yemas de huevo y una pizca de pimienta. Amasa bien, dejándolas reposar 20 minutos.

– Batimos las claras a punto de nieve,incorporamos a la masa y mezclamos todo bien. Añadimos las alcachofas cuidando que se cubran bien con la masa.

– Con abundante aceite de oliva en la sartén y  se fríen las alcachofas.

Sugerencias

 Hay que cuidar que no se quemen ya que si no el sabor a quemado se apoderará de toda la sopa y cuando se saque del fuego los colocaremos en  una fuente con papel absorbente.

Para beber recomendamos un vino tinto, un crianza le vendría bien y si tiene un poco de barrica, mejor. Le va muy bien a la sopa y ni os cuento a los buñuelos.Otra recomendación, si a la sopa le añadimos unas virutas de jamón tostado le dará un toque muy especial.  ¡Que os aproveche cocinitas!

 

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Salmón marinado

Mi suegro es un auténtico cocinillas. Hace la mejor tortilla de patata que he probado en mi vida, de esas gruesas pero cuajadas por dentro y que queda esponjosa y con cierta cremosidad. Mmm… La boca se hace agua ¿verdad? Pues hoy no vamos a probar esta exquisitez, pero sí que vamos a ver, paso a paso, cómo realizar un salmón marinado muy, muy rico.

Lo primero que hay que hacer es acercarse al mercado y comprar una hermosa cola de salmón. Es muy importante, para evitar el contagio con el anisakis que congelemos los lomos de salmón entre 48 y 72 horas.

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Pularda de convento rellena con reducción de Pedro Ximénez

Vale: esta receta no es mía, pero es que quería variar un poquito, de modo que he tomado la idea de un “colega de la tecla” que escribe en “Recetas de rechupete”. Espero que no le moleste y, de ser así, que me perdone, pero es que este plato tiene una pinta espectacular.

Ingredientes:

Vamos a ver qué necesitamos: para empezar, una pularda de unos tres kilos, un par de cebollas grandes, un puerro de buen tamaño, trescientos gramos de lacón o jamón picado, doscientos de champiñones o setas, tres manzanas grandes (¡uf! Y aún vamos por la mitad).

Más cosas: cincuenta gramos de champiñones pelados, otros cincuenta de uvas sultanas, ciruelas sin hueso y frutos del bosque deshidratados, respectivamente, cien mililitros de aceite de oliva virgen extra, pimienta negra y sal fina (como tres cucharaditas de café llenas para salpimentar bien el ave). Te harán falta también un par de hojas de laurel, dos vasos de Pedro Ximénez y, si quieres, algo como la calabaza, zanahoria, pimiento… para que todo esté más jugoso.

Preparación

En cuanto hayas limpiado del todo la pularda, elige el licor que más te guste. Como vamos a hacer honor al nombre de la receta, yo me haré con un vaso de Pedro Ximénez. Con una jeringuilla de las que tienen aguja fina –de venta en cualquier farmacia- inyecta el licor en la pularda. Sin miedo, que ya no le duele. Pon un poco más de líquido en las pechugas que en el resto.

Con el pájaro bien borracho (lástima que no esté aquí para disfrutarlo), salpiméntalo por dentro y por fuera. Éste es un plato que “pide” bastante sal. Una vez aderezado vamos a preparar el relleno:

Pon una sartén grande al fuego donde vas a pochar la cebolla y el puerro, cortados previamente en trozos grandes. Con diez minutos a fuego medio es suficiente. Mientras, corta los champiñones o setas, ya limpios, en cuartos y añádelos a la sartén, a la que también echaremos el lacón o jamón picado muy fino. Remuévelo todo y, al salarlo, ten en cuenta que la carne que estás usando ya tiene sal de por sí. Lo suyo es que pruebes y corrijas.

Añade a la sartén las uvas, las ciruelas picaditas, los frutos del bosque, los piñones y otro vaso de Pedro Ximénez. Que se reduzca al fuego durante diez minutos más y ya se acabará de hacer en el horno, dentro del ave.

Remueve muy bien el relleno y mételo a presión hasta que te quede un hueco como la mitad de un limón. Para cerrar el agujero, puedes meter en él un limón, coserlo o taparlo con la grasa de la propia pularda.

Ahora, divide el vino con el que piensas bañar el asado: la mitad para la bandeja del horno; la otra parte para el recipiente con el que vas a rociar la carne. El líquido que nos sobre después, hace una salsa espectacular.

Mientras tanto, habremos precalentado el horno a 150 grados durante un cuarto de hora. Añadimos al vino que cubre el fondo de la bandeja unas hojas de laurel y el aceite de oliva. Untamos el ave con otro poco de aceite. Colocamos la bandeja el riel inferior y la rejilla en el que va justo encima.

Horneamos la comida calculando unos 45 minutos por kilo más otra media hora-tres cuartos de dorado al final (con cuidado de que no se nos queme). Es importante regar las carne con el vino que tenemos reservado cada 30 minutos, más o menos. Como vienen siendo de tres a cuatro horas, te va a dar mucho tiempo para preparar la guarnición que más te apetezca.

Cuando esté lista la gallina, déjala en el horno y retira la salsa, cuélela y redúcela durante 10 minutos a fuego muy fuerte. Hala, a servirla antes de que se enfríe y a escuchar las alabanzas, que son muy buenas para el ego.

Recuerda:

Una pularda de 3 kilos aproximadamente

Dos cebollas grandes

Un puerro grande

Trescientos gramos de lacón o jamón picado

Doscientos gramos de champiñones o setas

Tres manzanas grandes

Cincuenta gramos de piñones pelados

Cincuenta gramos de uvas sultanas

Cincuenta gramos de ciruelas sin hueso

Cincuenta gramos de frutos del bosque deshidratados.

Cien mililitros de aceite de oliva virgen extra

Pimienta negra recién molida

Sal (mejor fina)

Una botella de Pedro Ximénez o cualquier licor que te guste (coñac, oporto…)

Dos hojas de laurel

Si te apetece: calabaza, zanahoria, pimiento rojo y verde (las verduras y hortalizas hacen que la carne sea más jugosa).

Lo cierto es que no es que resulta un pequeño reto preparar bien este plato, que te llevará toda una mañana –o una tarde, si lo que preparas es la cena-, pero la recompensa es muy grande como para no tenerla en cuenta. Tú pruébalo, y luego me cuentas…

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Pimientos Rellenos

Los pimientos rellenos son un plato exquisito que se hace en muchas partes del mundo, la versatilidad en el relleno puede ser única dependiendo de cada uno de nosotros y de nuestros gustos. Aquí os ofrecemos alguna que otra idea.

Pimientos Rellenos de Queso y Gambas

Ingredientes:

5 Pimientos grandes para asar

300 gr. de Requesón

150 gr. de Queso para untar

1 Huevo duro

¼ gr. de Gambas cocinas

¼ litro de Leche descremada

50 gr. de Láminas de almendras

Aceite

Sal y Pimienta

Preparación:

Lava los pimientos y embadúrnalos con aceite de oliva, espolvoréalos con sal marina y coge una bandeja para hornos y colócalos dentro del horno a 200º durante unos 40 minutos.

Dales la vuelta de vez en cuando para que se hagan completos. Ya terminados de asar, coge un bol y llénalo de agua con hielo y ve metiendo uno a uno los pimientos durante unos segundos, de esta manera con el contraste brusco de temperatura se pelaran más fácilmente, cuando los peles procura que no se te rompan.

Cuando ya estén pelados, ábrelos por un lado y retira las semillas y el tallo, que queden de una sola pieza, reserva. Guarda unas cuantas láminas de almendras para decorar y en el vaso de la batidora agrega el resto de las almendras, el queso para untar, el requesón, la leche y salpimienta a tu gusto, tiene que quedar una mezcla un poco espesa, si ves que te queda muy liquida ponle un poco más de requesón.

Coge una cazuela y hierve durante unos 5 minutos las gambas, cuando estén listas apagas el fuego y las escurres. Prepara un bol y agregas en él, las gambas, el huevo duro (partido muy pequeñito) y uno de los pimientos asados, cortándolo muy finamente, revuelve para que todo se una y agregas la mezcla anterior, vuelve a revolver para que todo se una perfectamente.

Coges uno de los pimientos, extiéndelo bien y con la ayuda de una cuchara ve agregando la mezcla y enróllalo como si fuera un canelón (pasta) y así sucesivamente con el resto de los pimientos, hazlo con sumo cuidado para que no se rompa, si quieres, al final de rellenarlo prénsalo con un palillo. Al finalizar agrega algunas láminas encima de cada pimiento. Hay que servirlos frescos.

El sabor del pimiento se acopla perfectamente con otros sabores y por este motivo sus rellenos son muy variados, puedes rellenarlos de carne, pescado, verduras, etc., como será que hasta combina perfectamente con ciertos dulces. ¡¡Pruébalo!!

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Bacalao a la portuguesa

El bacalao es uno de los platos fuertes de la gastronomía del vecino Portugal. Aunque su cocina es mucho más rica y va más allá del bacalao, el pollo y el arroz caldoso que todos conocemos, lo cierto es que es un plato delicioso que vale la pena preparar. Lo más recomendable para este plato es conseguir buenos lomos de auténtico y sabroso bacalao. Recuerda que aunque hay que desalarlo no se debe de hacer en exceso o nos quedará totalmente soso y sin gracia. Si los lomos son muy gruesos deben de estar dos días sumergidos en agua fría que debemos de cambiar a menudo. Un truco para saber si el bacalao está en su punto es pellizcar un pedacito y probarlo. Te sorprenderá descubrir que incluso crudo está bueno.

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© MIMOHE – Fotolia.com

Ingredientes para cuatro personas

4 trozos grandes de lomo de bacalao 4 patatas grandes 4 cebollas 1 vaso de vino blanco Laurel Pimentón dulce Harina Aceite de oliva

Preparación

Se cortan las patatas en rodajas  y las cebollas a la juliana. En una sartén freímos las patatas con aceite abundante mientras que en otra ponemos las cebollas a pochar a fuego lento. La cebolla tarda aproximadamente media hora en hacerse, con lo que nos dará tiempo de tener las patatas bien doradas y de sellar el bacalao a continuación. Cuándo la cebolla lleve diez o quince minutos al fuego añadimos el vino blanco, el pimentón y el laurel y dejamos que acabe de hacerse. Una vez patatas están listas las ponemos sobre una bandeja de horno en una capa. El bacalao se sella en una sartén con poco aceite tras enharinarlo. Se trata de que esté muy caliente y el pescado quede dorado por fuera, pero sin acabar de hacerse por dentro. Este paso nos permite que al hornea a continuación el bacalao el jugo no se pierda y quede mucho más sabroso y además no se seque. Coloca el pescado sobre las patatas y cubre todo con la cebolla. Es el momento de meterlo al horno que debemos de encender diez minutos antes para que se precaliente a 180 grados. En veinte minutos tendremos listo este fantástico plato que es muy sencillo de hacer y tremendamente sencillo de hacer.

Trucos a tener en cuenta

Cuidado con las cebollas. Si son demasiado ácidas pueden estropear el plato, es preferible escoger cebollas de una variedad dulce que darán mejor gusto a la receta. No cortes las patatas demasiado finas o se romperán o se desharán. Mejor unas rodajas algo gruesas que permitan disfrutar de las mismas en un plato bien presentado.

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Ensaladas y ensaladillas del mundo

No todas las ensaladas son lechuga y tomate ni todas las ensaladillas la rusa. Hay una gran variedad de estos entrantes, fáciles y rápidas de hacer. Y sobre todo muy apetitosa. Únete a nosotros para descubrir estas recetas ideales para disfrutar en cualquier ocasión. En este caso, hemos seleccionado las algunas con un país “denominación de origen”.

Ensaladilla Americana (o ensalada de col)

Aunque esta ensalada es de origen alemán. Se popularizó en Inglaterra, donde los colonos la  exportaron a Norteamérica, donde la introdujeron a su dieta nacional. Aunque hay diferentes variantes, nosotros haremos la más común.

Ingredientes:

500 gr de col blanca

3 zanahorias

1 cebolla mediana

1 manzana

1 vaso de mayonesa

Zumo de medio limón

Una cucharada de azúcar

Sal

Pimienta

Preparación:

Lavamos bien las hojas de col, las zanahoria y la manzana. Después las cortamos finamente junto a la cebolla.

Nos preparamos para hacer la salsa: en un bol echamos el zumo de limón y la mayonesa. Ligamos bien y añadimos el azúcar, la sal y la pimienta. Una vez mezclado, vertemos el resultado en la ensalada.

Dejamos reposar en la nevera un par de horas para que se adapten bien los productos.

Ensaladilla española

Esta receta se suele mezclar con la ensaladilla rusa o confundir. Pero aunque sólo sea para diferenciarla, hablaremos de ella.

Ingredientes:

500 gr de patatas

Guisantes

Zanahorias

2 latas de atún

Maíz

2 huevos cocidos

1 Pimiento morrón

Gambas cocidas y peladas

Sal

Mayonesa

Preparación:

Pelar y cortar en dados patatas y zanahorias. Echar a cocer en abundante agua, con un chorro de aceite y sal. Cogemos otro cazo y pondremos a hervir los dos huevos simultáneamente.

Mientras tanto, colocaremos el resto de ensaladilla en una fuente.

Una vez que estén cocidos el resto de ingredientes los uniremos al resto de ensaladilla y ligaremos con mayonesa. Metiéndola en el frigorífico para tomar fresca.

Decorar al gusto.

Ensalada china

Hay una gran variedad de recetas. En este caso nos centraremos más en cómo hacer la salsa blanca agridulce.

Ingredientes:

Lechuga iceberg

Jamón cocido

Zanahoria

Algas agar-agar en hebras

Maíz dulce

Brotes de soja

Salsa blanca dulce

Ingredientes y preparación salsa blanca agridulce:

100 gr de vinagre

100 gr de azúcar

20 gr de aceite de girasol

Una cucharada de sal.

Unir todos los ingredientes con batidora y durante 5 minutos comprobarás como se vuelve blanquecina y densa.

Conviene prepararla unas horas antes para que repose. Puedes conservarla en el frigorífico para que esté bien fresca.