Cazuela de Arroz al Horno

Cazuelita de Arroz al Horno de la yaya,

Ingredientes:
Unos trozos de costilla de cerdo
Dos cortes de lomo
1 cabeza de ajos
1 patata
unas verduras crudas: Fabes (Judías blancas) y alcachofas o garrofón (judiones), gisantes y judía verde.
Panceta ibérica curada
Tomates
Pimiento
Arroz
Agua (si puede ser de la font del avellano mejor que de la font del garrofer aunque puedes usar cualquier otra agua tienes que asumir que no quedará igual del todo :D)
Picada de ajo y perejil
Aceite

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Cazuela de arroz al horno

Freír en una sartén y reservar:
– Tocino en trozos pequeños y patatas
– Costilla de cerdo
– Lomo cortado en tiras no demasiado largas.
– Freír también la cabeza de ajos con un corte por medio

Después freír todas las verduras. El tomate también un poco antes de ponerse a la cazuela.

Cuando la verdura esté casi hecha, freír el arroz un poco con la verdura y la picada de ajo y perejil. Así quedará más “suelto”.

Pasar todo a la cazuela que irá al horno. Por cada taza de arroz, el doble de agua, menos un poco al final, para que quede el arroz más seco.

Ponerlo todo a la cazuela con gracia.

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Así queda antes de meter la cazuela al horno

 

El horno debe estar precalentado a unos 225 a 230 grados o máximo posible. Primero pondremos el horno sólo por debajo, y cuando ya esté casi hecho, encenderemos también por arriba para tostarlo un poco. Debe estar aproximadamente unos 30 minutos. Hay que ir vigilando que no se seque antes de hora.

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Albóndigas con tomate y spaguettis

El que os presento hoy es un plato para chuparse los dedos literalmente. Unas buenas albóndigas con un deliciosas salsa y acompañada de spateguettis puede ser un plato fuerte para aquellos que necesitan una gran fuente de energía.

Las albóndigas son un plato muy tradicional, de los de toda la vida, de los que gustan a todo el mundo sin excepción y que nos recuerda a los viejos fogones en los que nuestras abuelas cocinaban delicias culinarias de las que siempre nos acordaremos.

Aunque apetece más en invierno, es un segundo plato del que podemos disfrutar todo el año. Es uno de esas comidas económicas, pero ricas si se sabe cocinar bien. Ya los árabes las hacían, y es que la palabra albóndiga proviene del árabe y significa “la bola”.

Ingredientes:

½ kilo de carne picada de ternera y magro de cerdo mezclada

300 g de espaguetis

1 rama de perejil

1 huevo

1 diente de ajo

50 g de miga de pan

Leche

200 g de tomate natural triturado

1 cebolla

2 zanahorias

1 vaso de caldo de verduras

Queso parmesano rallado

Aceite de oliva

Sal

Elaboración:

Para preparar la carne picada para que más tarde hagamos las bolas, existen varias fórmulas. Cada uno en su casa lo hace de una manera, algunos mojando migan de pan en leche, otros con pan rallado, algunos le añaden un huevo…

En nuestro caso lo haremos de la manera que la carne quede más jugosa. Lo primero que debemos hacer es batir un huevo que añadiremos a la carne picada que hemos puesto en un bol. Después le añadiremos pan del día anterior empapado en leche. Esto le dará cremosidad y conseguiremos una textura mucho más suave.

Una vez hecho esto, le añadiremos perejil, ajo picado y una pizca de sal. Cuando terminemos, y antes de empezar a hacer las albóndigas, lo meteremos en el frigorífico durante más o menos 30 minutos para que se enfríe.

Cuando haya pasado ese tiempo, entonces con algo de paciencia haremos las bolitas de carne. En cuanto al tamaño, es muy importante no hacerlas excesivamente grandes porque a la hora de freírlas, será más fácil que se hagan bien por dentro si son relativamente pequeñas.

Una vez hemos hecho las bolitas, entonces, las pasaremos por harina y las freiremos en aceite de oliva. Con la llegada de la crisis, la gente recurre más al aceite de girasol para freír, pero la verdad es que el sabor final de la comida cambia, se consigue otro gusto. Si os lo podéis permitir, es mejor freírlas en aceite de oliva.

Cuando ya se hayan frito, las retiraremos a un plato con papel de cocina para que absorba el aceite sobrante. Utilizando la misma sartén, pero con menos aceite, sofreiremos la cebolla y la zanahoria cortadas en trozos muy pequeños.

Cuando la cebolla se poche le añadiremos el tomate triturado y si se quiere, caldo de verduras. Una vez haya adquirido cierta consistencia, añadiremos la albóndigas y dejaremos que se hagan durante 20 minutos a fuego muy suave.

Cocinando los espaguetis

Mientras que las albóndigas se terminan de hacer, podemos ir cociendo los espaguetis. Muchos de vosotros sabéis cómo podemos cocer unos buenos espaguetis, por lo tanto no me pararé a explicarlo detenidamente, sólo os ofreceré algunas pinceladas.

En un olla pondremos el agua a hervir a la que añadiremos un poco de sal y un chorritpo de aceite de oliva. En el momento que hierva, echaremos los espaguetis y contaremos unos 8 minutos. El tiempo suele variar según el gusto de cada comensal, si le gusta al dente o más blandita.

Cuando se hayan terminado de hacer y los hayamos escurrido, les añadiremos un poco de salsa de las albóndigas. para que se mezclen los sabores. Cuando hayamos hecho esto, sólo nos faltará presentarlo y degustarlo.

Podéis presentarlo en un plato hondo en el se pueden poner algunas albóndigas, por ejemplo 4, y acompañarla con un montoncito de espaguetis. Para darle un toque italiano, se le puede poner queso rallado y una ramita de albahaca para adornar.

Trucos, recomendaciones y salsas

En el caso de que utilicemos la salsa que he propuesto anteriormente, es muy importante eliminar ese punto de acidez que le da el tomate. Para solucionar eso, sólo tendremos que echarle un poco de azúcar.

Como veis, cocinas una albóndigas es relativamente fácil, y además, esta salsa nos aporta pocas calorías, y muchas vitaminas que repercuten directamente en nuestra salud, como los antioxidantes. Si las albóndigas son ricas en proteínas y bajas en grasas; los espaguetis nos aportarán la energía de los hidratos de carbono.

Salsa de almendras

Aunque la salsa que he propuesto arriba es una de las más tradicionales, también existen otras que podemos ir intercambiando. Si la carne que hemos utilizado es  de pollo o cerdo, le puede venir bien una rica salsa de almendras. Para quien no sepa como hacerla, en las siguientes líneas os explicaré cómo.

Ingredientes:

5 albóndigas de cerdo o pollo por persona

10 almendras crudas

1 cebolla

1 vaso de vino

Media pastilla de caldo

Aceite de oliva

Elaboración:

El proceso de freír las albóndigas es el mismo, no cambia nada, sólo cambia la salsa.

Para hacer la salsa pondremos aceite en una cazuela y echaremos la cebolla cuando el aceite esté bien caliente. Más tarde añadiremos el vino, las almendras y la media pastilla de caldo.

Cuando ya esté todo sofreído, lo trituraremos con la batidora o lo pasaremos por el pasapurés. Es entonces cuando añadiremos la salsa a la cazuela donde tenemos las albóndigas y dejaremos que ligue hasta que coja cierta consistencia.

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Receta de tallarines frutti di mare

Frutti Di Mare

Hoy quiero enseñarte a elaborar un plato que une pasta y marisco y que está buenísimo, además de ser muy sano e ideal para aquellos a quienes os guste el marisco, ya que este es su ingrediente principal.

Además, los tallarines frutti di mare son muy fáciles de preparar y, si no te gusta este tipo de pasta, puedes utilizar macarrones o espaguetis. ¡Elige la que más te guste y disfruta de este riquísimo plato!

Ingredientes: 100 gramos de chirlas, unos 20 mejillones, 100 gramos de calamar a rodajas, 100 gramos de gambón, 500 gramos de tallarines, 2 dientes de ajo, 4 tomates maduros, 3 cucharadas de aceite de oliva y perejil.

Preparación: ¿te apetece elaborar este rico plato de tallarines frutti di mare? ¡Pues vamos allá! En primer lugar, limpiaremos muy bien los mejillones y las chirlas. Para que estas últimas expulsen toda la arena, las dejaremos en remojo dentro de un cuenco con agua y sal durante toda la noche y, por la mañana, las enjuagaremos varias veces para que se desprendan de la arena que haya podido quedar en su interior.

Acto seguido, cogeremos una sartén, le añadiremos el aceite de oliva y freiremos los gambones. Cuando estén dorados, los apartaremos del fuego. Después, haremos lo mismo con el calamar y, una vez que se haya dorado, también lo apartaremos para, acto seguido, freír el ajo.

Una vez que los dos dientes de ajo también se hayan dorado, introduciremos los tomates pelados, sin pepitas y cortados a trozos en la sartén. Cuando estos se hayan convertido en una especie de salsa, verteremos las chirlas y los mejillones en el interior de la sartén y la taparemos para que ambos se vayan abriendo.

Mientras las chirlas y los mejillones se abren, cogeremos una olla, la llenaremos de agua hasta algo más de la mitad y, cuando hierva, introduciremos los tallarines, que deberán cocerse durante unos ocho minutos, aproximadamente. Una vez que estén al dente, los colaremos para eliminar el agua y los rociaremos con agua fría para que no se queden pegados.

Una vez que los mejillones y las chirlas se hayan abierto por completo, introduciremos en el interior de la sartén donde hemos metido todos estos ingredientes los gambones y el calamar que hemos dorado previamente, para después verter los tallarines. Acto seguido, lo sazonaremos todo con perejil al gusto y ya habremos terminado de preparar esta deliciosa receta. ¡A comer!

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Ensalada con mucho color

Es verdad que con el frío que pela, las ensaladas no entran muy bien en nuestra boca. Solemos preferir algo más calentito, o al menos tempado, pero como todo en la vida, existe gente diferente, que le gusta comer sano en todas las estaciones del año, que le gusta cuidar su cuerpo y que además le da igual si es un plato frío o caliente.

Incluso, me atrevería a decir que esta ensalada que os propongo podría ser hasta templada, porque la base es la patata cocida. Aunque le añadamos otros ingredientes para completarla, quizás podríamos optar por dejarla enfriar del todo, comerla templada.

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Cazuela de mejillones y gambas

Los amantes del pescado y el marisco están de suerte hoy. Pues os traemos una rica receta, cazuela de mejillones y gambas, que además de ser un plato muy tradicional nos permite disfrutar de lo mejor del mar todo el año a un precio muy económico. Además de poder disfrutar de ella en cualquier época y momento del año.

Ingredientes para 4 personas:

2 kg de mejillones

500 gr de gambas peladas

2 pimientos morrones

1 cebolla

50 gr de pan rallado

3 dientes de ajo

1 cucharón de salsa de tomate o tomate triturado

1 dl de aceite de oliva

2 vasitos de vino blanco

1 hoja de laurel

Perejil

Pimienta

Sal

Preparación:

Comenzaremos limpiando los mejillones. El proceso es el siguiente: Primero se rallan con un cuchillo para quitar las barbas del mejillón, intentando quitarle todas. Se lavan con agua y sal. Y procedemos a darles un hervor en un cazo. Escurrimos los mejillones y con este caldo resultante de la cocción lo reservamos para después.

Podemos utilizar cualquier tipo de gambas. Podemos comprarlas crudas y cocerlas nosotros, o si lo preferimos comprarlas directamente y solo pelarlas para esta receta. Pudiendo utilizar, siempre que descongelemos, congeladas. Reservamos.

Mientras cuecen podemos aprovechar para trocear los pimientos morrones. Las cebollas las pelaremos y picaremos en trozos muy finos (si lo preferimos podemos rallarla), junto a los dientes de ajo bien laminados y el perejil, también muy picado.

Cogemos una sarten y vertemos algo de aceite. Cuando este este caliente rehogamos la cebolla con el ajo, hasta que se empiecen a dorar. En este momento recuperamos los mejillones que estarán ya bien escurridos, junto a un poco de su caldo. Echamos una hoja de laurel y el vino blanco. Probamos y salpimentamos con sal y pimienta a nuestro gusto.

Dejamos cocer hasta que se abran todos los mejillones. Una vez estén todos abiertos, los retiramos del caldo, quitamos la cascara superior del mejillón y los vamos colocando uno a uno en una cazuela amplia de barro.

En este caldo ahora echaremos los pimientos morrones, la salsa de tomate y algo de pan rallado, para espesar la salsa. Ponemos al fuego y sin dejar de remover dejamos cocer durante 10 minutos. Cuando pase este tiempo pasamos el resultado por la batidora hasta crear una salsa fina.

Echamos esta salsa sobre los mejillones colocados ya en la cazuela de barro, después añadiremos las gambas ya peladas, las que podemos colocar de manera decorativa a modo de presentación. Añadiendo algo de perejil picado, a nuestro gusto. Quedando la receta lista para servir y disfrutar.

 

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Croquetas de espinacas y gambas.

Es una de los elementos más característicos de la cocina nacional, y aunque originaria de Francia, ya no se entienda la cultura culinaria de España sin las croquetas. Lo bueno de éstas, es su flexibilidad a la hora de integrar nuevos elementos.

La receta que os proponemos hoy, son las croquetas de espinacas y gambas, una receta sencilla que puedes usar, bien como plato principal acompañado por una ensalada, o como un entrante para una cena especial.

Ingredientes:

150 gr. de gambas.

150 gr. de hojas de espinaca, o bien un cubo de espinacas congeladas.

1 cebolla mediana.

200 gr. mantequilla.

200 gr. harina.

1 litro de leche templada.

Pimienta blanca.

Sal.

1 huevo.

Pan rallado.

Aceite vegetal.

Preparación:

Lo primero que tienes que ir haciendo, es cortar la cebolla de forma que luego no se haga presente, por lo que la tienes que picar muy bien. Mientras, ve echando la mantequilla a una sartén, ten cuidado de que la sartén no esté muy caliente, y añade la cebolla picada. Es importante que el fuego esté a medio gas, ya que lo que se quiere conseguir es pochar la cebolla. 

Una vez este la cebolla bien pochada, es el momento de verter sobre la sartén la harina, y ve removiendo con cuidado para que no queden grumos. Cuando veas que está bien integrada la harina, agrega el litro de leche (previamente calentado), y no te apartes del fuego, ya que en este paso es muy importante remover bien el contenido.

Echa un poco de sal a la bechamel y ve removiendo hasta que veas que la masa no se queda pegada a la sartén, es opcional, pero siempre le da muy buen gusto, incorporar un poco de nuez moscada. Cuando esté lista, ya puedes añadir las gambas peladas y un poco troceadas, y las espinacas previamente pasadas por la sartén salteadas con ajo.

Engrasa una fuente con un poco de mantequilla, y vierte el contenido anterior, deja reposar hasta que enfríe por completo. Una vez esté la masa fría, llega la hora de ir moldeando las croquetas, puedes ayudarte con una cuchara, luego pásalas por harina, huevo batido  y el pan rallado, y a la sartén.

Trucos

Es muy importante que el aceite esté lo suficientemente caliente, para que no se beban las croquetas todo el aceite y queden poco doradas.

Si quieres unas croquetas con más sabor, puedes hervir las cabezas de las gambas, para mezclar este caldo una vez estés calentando la leche.

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Sopa de ajo y patata

Aun a riesgo de parecer un Stark recién salido de Juego de tronos, tengo que decir que se acerca el invierno. Si no has entendido esta referencia, te recomiendo que leas la novela, o al menos veas (muy inferior) serie de televisión.

Sea como sea, se acerca el invierno, con sus heladas y sus bajo ceros. Es una época en la que más que apetecernos, necesitamos calentar cuerpo y alma, de modo que he pensado que podía compartir contigo una receta tradicional de la Submeseta Norte española, donde en Enero el frío es tal que hasta los lobos están deseando llegar a casa para darse una ducha calentita.

 

Sopa de ajo y patata

Sopa de ajo y patata

Cuando te has puesto encima tres camisetas, dos camisas, seis jerseys, ocho abrigos, una manta eléctrica y a un señor que te has encontrado por la calle y, con todo, sigues tiritando de frío, es el momento de hacerse unas sopas de ajo:

Ingredientes:

Toma de la despensa 3 patatas medianas. Como de puño y medio, salvo que tengas una mano como una raqueta, en cuyo caso basta que sean de medio puño. Necesitas también tres dientes de ajo, de esos que te dejan un aliento como para salir de ligue; pan del día anterior; una cucharada de pimentón, dos hojas de laurel, una punta de manteca de cerdo, aceite de oliva y sal gruesa ¿Ya? Pues manos a la obra.

Preparación:

Toma un cazo y ponlo al fuego con un litro de agua. Dentro, pon el laurel, la sal y las patatas convenientemente peladas y picadas ¿Aún no habías pelado las patatas? Veeenga. Que te espero (¡hay que ver! Si es que hay de decírselo todo) (…) ¿Ya? Pues seguimos.

En el mortero, pones los ajos, la sal gruesa y el pimentón ¡Hala! A machacar con ritmo y alegría… chac chac chac… Cuando lo tengas todo bien triturado, échale un poco de aceite de oliva y mézclalo todo muy bien.

¿Te acuerdas de que hace un par de párrafos has dejado un cazo al fuego? Pues ya estará hirviendo. Cuando las patatas estén blandas, añádele el mejunje que acabas de preparar y deja que hierva todo otro ratito. Como cinco o siete minutos.

Ahora corta el pan en lochas lo más finas posible, ponlo en el fondo de un plato –lo ideal sería que de barro- y echa por encima la ración de sopa. Sírvelo tan caliente como lo tolere tu lengua.

Recuerda:

3 patatas medianas

Una cucharada de pimentón

Una punta de manteca de cerdo

3 dientes de ajo

2 hojas de laurel

Pan del día anterior

Aceite de oliva

Sal

En media hora, más o menos, tendrás lista esta sopa tan fácil de preparar.

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Cordero a la escocesa

Hoy te traemos una receta de las que se consideran platos fuertes. Por lo que resulta muy copioso, por lo que normalmente se come más en invierno que en verano. Pero igualmente deliciosa. El secreto está en su caldo, el cual a templanza el cuerpo.

Se puede decir que esta receta se puede considerar el cocido en Escocia, ya que la forma de comerlo y de servirlo se asemeja mucho. Ya que por un lado se toma el caldo a modo de consomé, depositando la carne y la verdura en una bandeja aparte, para que cada uno se sirva al gusto.

Ingredientes para 4 personas:

½ kg de falda de cordero deshuesada

1 ½  l de caldo concentrado

3 puerros

2 zanahorias

600 gr de patatas

4 cucharadas de cebada

2 de menta seca

2 ó 3 terrones de azúcar

2 cucharadas de vinagre

1 ramita de perejil

1 rama de apio

Pimienta

Sal

Preparación:

Cogemos el caldo concentrado y lo vertemos en una cazuela amplia, poniéndolo al fuego hasta que empiece el estado de ebullición. Mientras cortamos la carne en dado. Cuando empiece a hervir introducimos la carne.

Mientras se va cociendo vamos limpiando y cortando la verdura: Raspamos la piel de la zanahoria y la parte verde del apio. Cortamos en rodajas simétricas junto al apio y metemos acompañando al cordero en la cazuela.

Pelamos las patatas  y las lavamos. Y tal cual enteras las metemos también en la cazuela. Sazonamos a nuestro gusto con pimienta y sal y dejamos que vaya cociéndose hasta que empiece a hervir.

En ese momento cogemos la cebada y echamos cucharada a cucharada. Un consejo es, si pesamos que no pueda quedar blanda, dejar la noche anterior remojada en agua, hasta 12 horas, como cualquier legumbre.

Picamos bien la menta seca y la añadimos a la receta junto con lo terrones de azúcar. Removemos constantemente con una cuchara de madera. Cociéndolo muy suave unos 5 minutos. Pasado este tiempo introducimos las cucharadas de vinagre, lo que potenciara su aroma. Dejamos unos segundo más al fuego. Y retiramos.

A la hora de servir normalmente se come separando el cordero y las verduras del caldo, que se sirve en una sopera espolvoreando perejil en su superficie. Aunque eso ya es según las preferencias de cada uno.

Sugerencias:

Si no eres muy fanático de la cebada para cocinar o no encuentras se puede sustituir este ingrediente por arroz normal. Aunque te aconsejamos que sigas utilizando la cebada, pues mejora notablemente no solo el sabor de la receta, sino también su nutrición.

 

Qué comida se pide más para llevar a casa

Nos encantan las recetas, pero queremos dar a nuestros lectores de http://cocinitas.es/ una alternativa para esos días en los que nos gusta tener las cosas hechas.
Que mejor alternativa que poder llegar a casa, ponerse el pijama más cómodo que tengamos, ponernos una peli y pedir comida a domicilio….y a vivir!.
Nos hemos encontrado un estudio llevado a cabo por Just Eat que se llama el Barómetro de la comida a domicilio donde dan a conocer datos muy curiosos con respecto a la comida a domicilio y hemos pensado que os podrían llamar la atención. Por ejemplo, en España lo que más se pide es comida china con un 40% y lo que menos la comida japonesa con un 7% y oye, la comida española está en segunda posición con un 15% o que un 70% de los pedidos de hacen para cenar. Datos cuando menos curiosos!.
Dicho esto, si esta noche estais en unos de esos días, descansar, disfrutar y que os lleven la comida a casa, eso si las recetas aqui no pararan de llegar!

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Arroz caldoso con bogavante

Delicioso plato que siempre me recuerda al verano, ya que era cuándo solíamos ir a comerlo a un pueblo cercano dónde lo preparaban realmente rico. El marisco todos sabemos que no es precisamente barato, pero siempre se puede recurrir al congelado o a comprar el que viene de Francia, menos sabroso pero que para un caprichito puede valer. Eso si, como el marisco de la tierra, olvídalo que no hay otro.

Un arroz caldoso es mucho más fácil de preparar que un arroz seco, dónde medir el agua es fundamental, así que es una receta ideal para aquellos que no tienen demasiada experiencia en los fogones. Puede ser que preparar el caldo parezca laborioso, pudiendo comprarlo en un brick, pero os aseguro que merece la pena.

Ingredientes para un arroz caldoso con bogavante

4 tazas de café de arroz

2 bogavantes

4 nécoras

Una cabeza de ajo

Una cebolla

Aceite de oliva

Sal y perejil

En muchas recetas no se añade cebolla porque se dice que no se debe de poner cebolla al arroz. Es cierto, pero solo si hablamos de paella. En un arroz seco la cebolla no se debe de agregar porque ablanda el grano, pero ese efecto, perjudicial en la paella, es justo lo que queremos en el arroz caldoso.

Preparación de un arroz caldoso con bogavante

Troceamos las nécoras e inmediatamente las ponemos en una sartén con un poco de aceite, cebolla picada, perejil y un par de dientes de ajo. Le damos un par de vueltas, añadimos agua y dejamos que cueza a fuego medio unos 20 minutos. Separamos las nécoras y colamos el caldo. Lo probamos para ver si está muy concentrado.

En una olla ponemos un poco de aceite y un par de dientes de ajo junto al arroz. Se añade el caldo, tres medidas de caldo por cada una de arroz. Pero si vimos que estaba demasiado fuerte de sabor, entonces ponemos dos medidas de caldo y una de agua por cada taza de arroz. Se deja a fuego medio un cuarto de hora.

Mientras se prepara el arroz troceamos el bogavante y lo sellamos en una sartén con un poco de aceite. Añadimos el bogavante y las nécoras al arroz y dejamos que cueza cinco minutos más con el marisco.

Se puede hacer la misma cantidad de arroz con la mitad de marisco, todo depende de si os gusta o no recargado. Yo suelo cargarlo bastante y hacerlo como plato único, pero hay quien prefiere un plato más ligero y servirlo como primero.