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Curiosidades de la Sal

La sal es unos de los ingredientes más comunes en nuestra gastronomía y en nuestras cocinas, sin ella, nuestros platos quedarían bastante sosos aunque pusiéramos otro tipo de condimentos.

Pero aquí no te hablaremos de la sal como condimento tradicional en cualquier parte del mundo, hablaremos de las curiosidades que presenta y representa este ingrediente.

Sabías que…

** Hay varios tipos de sal, con diferencia en sus sabores según su procedencia y, además, casi todas sirven para el consumo humano como la sal marina (obtenida por  la evaporación de agua de mar, es la mucho más sana); la sal vegetal (obtenida de las plantas del desierto de Kalahari y por concentración al hervirlas).

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Tenemos también la sal maldon (obtenida de la cocción del agua de mar, proviene de Inglaterra siendo de gran pureza); la sal negra (proveniente de la India, poco refinada); sal de apio (obtenida de la mezcla de sal con semillas de apio trituradas y un poco de ajo molido); gomashio (obtenida de la mezcla de sal con semillas de sésamo y muy utilizada en Japón); himalayen (sal mineral obtenida de las montañas del Himalaya, es de color rosa)…

** En la antigua Etiopía (Abisinia), las barras de sal eran la moneda habitual, hasta ya muy entrado el siglo XX.

** En la edad media se le conocía como “Oro Blanco” ya que al ser tan cara, solo los más pudientes podían comprarla.

** Un método de suicidio ritual en la antigua China era comer exceso de sal, exactamente 1 gr., por cada kilogramo de peso del suicida. Sólo se realizaba entre la nobleza, ya que el producto era bastante costoso.

** La sal se utiliza como conservante desde hace más de 3.500 años: los antiguos Egipcios ya la utilizaban para momificar y embalsamar a sus muertos.

** Supuestamente, el Imperio Romano pagaba a sus soldados con sal, fundamentalmente para conservar sus alimentos. De aquí proviene el nombre de Salario.

** La sal es la única roca comestible para todo ser vivo.

** Los recién nacidos no distinguen el sabor salado hasta que haya pasado unos cuatro meses desde su nacimiento.

** La sal que se echa en las carreteras cuando nieva o hiela, es para evitar que se adhiera fuertemente al pavimento.  Esta sal al unirse con la nieve disuelve el hielo y evita que se congele disminuyendo el punto de congelación del agua.

** Cuando salivamos más, es porque tenemos escasez de sal en nuestro organismo.

Como podemos observar hay todo tipo de sales que no sólo sirven para cocinar, sino también para uso industrial y como conservante.  Abusar de sal sería desastroso para nuestro organismo, moderarla es la mejor manera de utilizarla.

 

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Cena para Nochevieja

Ya falta menos para acabar un año y empezar otro nuevo, en el cual depositamos toda nuestra fe para que sea igual o mejor que éste (mejor, si es posible), pero por ahora hay que pensar en la cena que haremos para nuestros familiares y amigos para ese 31 de diciembre.  Aquí os dejo una cena que os hará quedar en el puesto numero uno.

Pechuga de Pavo Rellena

Ingredientes:

1 Pechuga de Pavo de 1 Kg.

½ taza de piñones

½ taza de pasas sultanas (sin semillas)

1 Cebolla grande rallada

1 Huevo

Hilo de algodón para cocinar

Perejil

Pimienta

Mostaza

Harina

Vino aromático

Aceite

Sal

Preparación:

Pide en la pollería que te abran la pechuga por la mitad en forma de libro.  Pon el huevo a cocer hasta que este duro, cuando esté ya hecho, pélalo y córtalo en trozos pequeños. Reservar.

Mientras tanto, salpimienta el interior de la pechuga de pavo y ponle una capa de perejil muy picadito, reservar. Coge un bol y mezcla 1 cucharada sopera de mostaza, los piñones, las pasas y el huevo duro picado y haz una masa con todos estos ingredientes, reservar  (oootrsvez).

Pon al fuego una cacerola de fondo ancho con 4 cucharadas de aceite a fuego moderado, cuando esté el aceite caliente saltea la cebolla rallada, mientras tanto rellena la pechuga con la masa que hiciste antes y enrolla la pechuga y ata la pechuga con el hilo para cocinar.

Cuando la cebolla esté bien doradita, colocas la pechuga y dóralo por todos los lados. Cuando veas que está todo bien dorado agregas ½ vaso de vino y ½ vaso de agua y déjalo cocer durante 1 ½ hora aproximadamente, pincha de vez en cuando la pechuga con un tenedor.

Cuando veas que ya esta hecha la pechuga y quieras espesar la salsa, coge un vaso y llénalo por la mitad de agua y le hechas 1 cucharada de harina dilúyela bien y se la echas a la salsa removiendo para que espese, salpimienta la salsa a tu gusto.  Retiras del fuego y dejas que repose unos 5 minutos.

Sirve este plato bien caliente, pero recuerda quitarle el hilo de cocinar… y puedes presentar este plato cortando en rodajas la pechuga sobre una fuente, regándole por encima la salsa.  Puedes acompañar este plato con un riquísimo puré de patatas.

Nota: Los ingredientes para el relleno pueden variar, escoge los que más te gusten y mézclalos, por ejemplo, en vez de mostaza puedes poner queso en crema; en vez de pasas puedes poner manzanas… según tu imaginación.

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Pastel de calabaza, espinacas y queso de cabra

Este pastel es una alternativa muy nutritiva y sabrosa para los vegetarianos y para los que no lo son. Asimismo, es una práctica receta para tener congelada en la nevera.

Instrucciones de Servir

De 8 a 10 porciones.

Se necesitan 40 minutos para hacer, 1 hora y 15 minutos para cocinar, además del enfriado.

Esta maravillosa receta de la empanada vegetariana es una gran alternativa para una comida de domingo. También se puede congelar.

Se necesitarán varias bandejas de horno, un molde para horno, papel aluminio y papel film transparente. También será necesario un procesador de alimentos.

Ingredientes

2 (alrededor de 1 kg cada uno) calabaza, pelada, sin semillas y cortado en rodajas gruesas.

4 cucharadas de aceite de oliva.

2 cucharadita de semillas de comino tostado.

2 cucharadita de ras el hanout (de la sección de especias de la mayoría de los grandes supermercados)
Una pizca de hojuelas de chile.

2 o 3 cebollas rojas, en rodajas finas.

4 dientes de ajo enteros con piel.

1 kg de Espinaca.

250g de ricota.

50g de piñones tostado.

200 g de queso blando, sin corteza de cabra vegetariana, rebanado.

Para la masa

350 g de harina, y un poco más para espolvorear.

50g de   Polenta grueso (Harina de maíz).

150 g de mantequilla fría, cortada en cubos.

60 g de queso parmesano rallado.

1 huevo mediano.

Instrucciones

Comenzando por la masa, mezclar la harina, la polenta y una pizca de sal en un procesador de alimentos. Añadir la mantequilla fría y procesar hasta que la mezcla parezca pan rallado. Coger un bol y añadir 50 g de queso parmesano rallado y mezclar con un cuchillo hasta que la mezcla se unifique. Medir 4 cucharadas de agua fría y añadir un poco a la vez hasta que la masa sólo se pegue (puede que no necesite toda el agua). Amasar suavemente hasta que se forme una bola, envolver la masa en papel film y refrigerar por 20 minutos en la nevera.

Mientras tanto, precalentar el horno a 200 ° C/fan 180 ° C / gas. Colocar de modo disperso la calabaza en rodajas de 2 o 3 grandes bandejas para asar, rociar con la mitad del aceite de oliva, la dispersión sobre las semillas de comino, ras el hanout y hojuelas de chile, y sazone bien con sal y pimienta negro. Asar en el horno, revolviendo ocasionalmente, durante 40 minutos.

Durante la cocción de la calabaza, añadir las cebollas y el ajo a otra fuente de horno con el resto del aceite de oliva. A mitad de la cocción de la calabaza, añadir la cebolla al horno y hornear por 20 minutos. 

Retirar la calabaza y la cebolla del horno, exprimir el ajo de su piel, triturar el ajo asado en la cebolla y dejar enfriar un poco.

Colocar las espinacas en un colador sobre el fregadero y se vierte sobre una olla de agua hirviendo.

Agregar agua fría, luego apretarla en seco para eliminar el exceso de agua. Picar las espinacas, poner en un bol, sazonar y mezclar con la ricota, dejar a un lado.

En una superficie ligeramente enharinada, extienda las dos terceras partes de la masa y usarla para cubrir la base y los lados en un molde de23cm de estaño. Añadir la mitad de la mezcla de espinacas en una capa, y luego distribuir la mitad de la calabaza asada encima de eso. Dispersar con la mitad de los piñones, luego medio queso de cabra. Repetir con el resto de la mezcla de espinaca, calabaza, piñones y queso de cabra. Por último, añadir la cebolla con ajo en una capa en la parte superior.  

En una superficie ligeramente enharinada, extender el resto de la masa, luego quedó en la parte superior de la tarta, presionando en los bordes para sellar bien. Hacer un agujero en el centro de la tarta y decorar la parte superior con las hojas hechas de cualquier masa sobrante.

Cepille la parte superior de la empanada con huevo batido, y esparcir el resto del queso parmesano por encima y refrigerar por 20 minutos.

En el caso de optar por congelar el pastel:

Cubrir con papel film y papel de aluminio y congelar, sin cocer, hasta por 1 mes.

Cuando esté listo para comer, quitar el papel de aluminio y film transparente y descongelar en el refrigerador. Precalentar el horno a 200 ° C/fan180 ° C / gas y hornear durante 30 o 35 minutos hasta que la masa esté dorada en la parte superior. Dejar enfriar en el molde durante 10 minutos antes de servir.

Información Nutricional

Por porción (basado en 10): 564kcals, 32,2 g de grasa (15,5 g saturada), 19,6 g de proteínas, hidratos de carbono 52.3g, 12,8 g de azúcar, sal 1,1 g

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Rollo de carne y champiñones con frutos secos

Hoy vamos a comer fuerte. Pero lo que se entiende por fuerte… fuerte. Eso sí: con una mezcla de sabores y texturas como pocas veces habrás probado: carne, champiñones, pasas y frutos secos. Espectacular.

Ingredientes:

Esta es una receta que lleva una buena cantidad de componentes, de modo que prepárate para dejar la despensa y la nevera bajo mínimos: vas a empezar disponiendo de cinco láminas de pasta filo, medio kilo de carne picada, trescientos gramos de champiñones laminados, dos yemas de huevo ¿Ya estás cansado? Pues espérate, que aún hay más.

También precisas de seis orejones, tres dátiles, cien gramos de uvas pasas, otros tantos de nueces peladas, una cebolla y un puerro pochado, dos cucharadas de mostaza de Dijon, yema de huevo batida y mantequilla derretida –que usarás para pintar-, hojas de escarola y lollo rossa como acompañamiento, agua, aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, perejil picado y vinagreta.

Tiene tela, lo sé.

Preparación

Si tienes todos los ingredientes, ahora viene la parte fácil: empieza por limpiar los champiñones en un bol con agua fría y luego los salteas en un sartén con un chorrito de aceite. Sálalos y échales un poco de perejil picado.

Siguiente paso: pon la carne picada en un bol y agrégale la mostaza, la cebolla y el puerro pochados, las yemas de huevo y las uvas pasas. Añade también las nueces, junto con los orejones y los dátiles, todos ellos picados y deshuesados. Mézclalo todo muy bien.

Llega el momento de estirar dos láminas de pasta filo en una superficie lisa. Las pintas con mantequilla derretida y las espolvoreas con un poquito de pimienta. Repite el proceso con otras dos láminas encima de estas primeras y tápalo todo con una última lámina.

Sigue pintando con la mantequilla y añade en el borde –para envolver más fácilmente- los champiñones. Por encima, la carne picada, estíralo y envuélvelo todo para que te quede en forma de rollo.

Ya sé que te va a entrar complejo de pintor, pero es lo que toca: pinta la superficie del rollo, usando de nuevo la mantequilla derretida y luego sigue pintando, pero con la yema de huevo. Ponlo en la bandeja para el horna cocínalo a 180º durante unos 25 o 30 minutos. Sácalo cuando esté listo y trocéalo.

Para acompañar a la carne, prepara una ensalada con escarola y lollo rossa aderezados con vinagreta y sal gorda. Ahora, cundo te lo comas, me dices si ha valido la pena o no el esfuerzo

Recuerda:

Cinco láminas de pasta filo

Medio kilo de carne picada

Trecientos gramos de champiñones laminados

Dos yemas de huevo

Dos orejones

Tres dátiles

Cien gramos de uvas pasas

Cien gramos de nueces peladas

Un puerro pochado

Una cebolla pochada

Dos cucharadas de mostaza de Dijon

Yema de huevo batida y mantequilla derretida (para pintar)

Hojas de escarola y lollo rossa (para una ensalada de guarnición)

Agua

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Pimienta

Perejil picado

Vinagreta

No nos engañemos: es una receta difícil y, además, te ocupará más de una hora en la cocina, pero el resultado es… Bueno. Pruébalo tú mismo.

 

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Pollo Kentucky

¿Dónde hay que firmar? ¡Pero qué buena pinta! Hoy vamos a comer un pollo al particular estilo de Kentucky. Sí, el mismo que nos sirven en famosa franquicia, pero hecho en casa. Puede que el sabor no sea idéntico al de KFC, pero, si cambia, es para mejor. Compruébalo.

Ingredientes:

Primero, vamos a comprobar que tengas todos los ingredientes: saca del armario cien centilitros de aceite de oliva (es algo menos de medio vaso, de modo que no parece te vayas a arruinar por usar aceite de calidad). Nos van a hacer falta también dos tazas de harina tamizada.

Por otra parte, dispón también dos huevos, trescientos centilitros de leche (un poquito menos de lo que cabe en una lata de refresco), dos cucharadas de mantequilla, que luego vas a fundir, tres kilos de pollo cortado en octavos y un pellizco de sal.

Preparación

¿Lo tienes todo? Pues manos a la obra. Comienza por lavar los trozos de pollo, operación que incluye quitarle restos de plumas y canutillos que se le hayan quedado incrustados en a piel. Así: bien limpio.

Ahora, vas a mezclar en un bol la sal y la harina y a añadirle los huevos ligeramente batidos, la mantequilla fundida y la leche. Remueve-remueve-remueve. En cuanto tengas una pasta homogénea puedes dejar de remover.

Toma ahora cada trozo de pollo y rebózalo en la masa. Una vez bien rebozados, ve friendo los pedazos de pollo poco a poco: no caigas en la tentación de hacerlos todos juntos o puedes acabar estropeando un plato tan bueno.

Cuando los frías, regula el fuego de modo que las tajadas queden bien hechas por dentro, pero sin cocerse: y doradas por fuera, pero sin quemarse. En cuanto tengas las tajadas listas, retíralas, escúrrelas en una servilleta de papel y guárdalas en el horno caliente para que no pierdan temperatura hasta que esté todo el mundo en la mesa y quieras desvelar qué era esa comida tan especial que ibas a preparar.

Recuerda:

Cien cl de aceite de oliva

Dos tazas de harina tamizada

Dos huevos

Trescientos cl de leche

Dos cucharadas de mantequilla, que luego vas a fundir

Tres kilos de pollo, cortado en octavos

Un pellizco de sal  (mayor o menor según tu afición a este condimento)

Ya verás cómo no tiene ninguna complicación hacer este pollo Kentucky, que además habrás terminado de elaborar en apenas cuarenta minutos y que va hacer que quieras repetir la receta muy a menudo.

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Curry tailandés con arroz al jazmín

Hoy toca cocina exótica. No se trata de un plato típico de ningún país, sino más bien de una receta inspirada en la cocina oriental. Si tuviéramos que situarla geográficamente, vamos a ponerla en… Korea. Eso sí, para no faltar a la honestidad, se la agradeceremos a los autores del blog “Recetas, sabores y pasiones”. Gracias, chicos: estaba muy bueno.

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Marrajo al estilo de Cedeira

Marrajo al estilo de Cedeira

El marrajo es una variedad de tiburón muy abundante en la costa de Galicia. Su carne es parecida a la del cazón (no son lo mismo digan lo que digan) o a la tintoreta y en muchos sitios se le conoce como la ternera del mar. Enla Villa de Cedeira, un pueblo costero de la costa Coruñesa, tienen mucha fama y tradición los platos de marrajo que cocinan en sus mesones.

Cómo suele pasar en estos casos, cada mesón presume de ser el que tiene la mejor receta. Para gustos los colores. Yo transmito una receta que a mi me encanta aunque claro está, no he comido marrajo en todos los mesones.

Ingredientes el marrajo al estilo de Cedeira.

(4 personas más o menos)

1,5 Kgde marrajo sin espina ni piel

Harina

Pimentón picante

Pimienta negra

Comino

Tomillo (mejor fresco)

Vino blanco, un vasito

Ajo

Perejil (mejor fresco)

Sal

Aceite de oliva abundante

Acompañamiento:

Salsa alioli casera

1 diente de ajo (dos si te gusta muy fuerte)

1 huevo y una yema

Sal

Vinagre (al gusto, yo le pongo una cuarta parte del vaso del aceite como mucho)

Aceite de oliva, un vaso grande

Preparación del marrajo al estilo de Cedeira

Preparación del pescado:

En el vaso de la batidora ponemos el vino blanco, el pimentón, la pimienta, un toque de comino y otro de tomillo y lo batimos hasta que todo quede deshecho. Utilizaremos esto como aliño. Cortamos el marrajo en cuadrados y lo ponemos en adobo de un día para otro.

Al día siguiente ponemos el aceite a calentar. El pescado se pasa por la harina y se fríe con el aceite muy caliente para que quede dorado y crujiente por fuera, pero no quede seco por dentro. A veces, para variar, lo rebozo también con huevo. Es conveniente dejarlo escurrir en papel de cocina para que no quede aceitoso. En el mismo aceite freímos las hojas grandes del perejil fresco y las servimos con el pescado. Se puede utilizar una ramita cruda para adornar.

Preparación del alioli

Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y comenzamos a batir sin mover el brazo hasta que emulsione. Subimos despacio el brazo de la batidora para que no se corte. Acabamos subiendo y bajando el brazo hasta que veamos que está listo. La salsa se sirve a parte para que cada cual añada la que quiera.

Se puede acompañar el pescado con una ensalada de lechuga y tomate clásica.

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Escalopas de cerdo rellenas

Que digan lo que quieran de la carne de cerdo: si para estar bien hay que seguir una dieta equilibrada, de esas que incluya de todo, te vamos a presentar una forma espectacular de comer esta carne.

Es cierto que no se puede comer todos los días, pero al menos una vez cada semana o cada diez días, sería buena idea darnos el gusto de comer una receta más o menos como ésta ¡Ah! Que ya has visto la foto, la pinta que tiene y que mejor nos callemos y te expliquemos cómo se hace. Muy bien. Nos callamos y te seguimos a la cocina. Adelante: tú primero.

Escalopas de cerdo rellenas

Escalopas de cerdo rellenas

Ingredientes:

Para elaborar estas escalpas de cerdo rellenas, vete sacando los siguientes ingredientes: saca de la nevera 6 escalopas finas de cerdo, un vaso de leche (250 ml) y 50 gramos de mantequilla Ahora toma del cajón de las frutas y las verduras 4 manzanas, 2 zanahorias y 1 apio pequeño. Ten preparadas también 4 cucharadas de pan rallado, harina, aceite y pimienta en polvo.

Preparación:

¿Lo tienes todo? ¿Seguro? Bien. Vamos allá: para empezar, ralla la parte blanca del apio, juntos con las zanahorias y una de las manzanas (una sola, que te veo y te pones a rallar y no hay forma de pararte). Mezcla lo que obtengas con el pan rallado y añádele la mantequilla, la leche y un poco de sal. “Un poco” no es precisamente una medida exacta, pero no sé cómo te gustan de sal las comidas.

Si te estás preguntando cómo es posible que esta mezcla se convierta en algo apetitoso, te diremos dos cosas. Uno: sigue leyendo. Dos: piensas demasiado.

Salpimenta las escalopas, enharínalas y fríelas ligeramente… ¡Ligeramente!, con aceite. En cuanto las saques, las vas cubriendo con la mezcla de antes, la que no entendías cómo iba a gustarte.

Cocción

Ponlo todo en una fuente para el horno, que habrás untado con mantequilla, pones sobre cada escalopa media manzana sin corazón ni pepitas y dejas cocer todo a horno medio de veinte a treinta minutos.

Sírvelo caliente.

Recuerda:

6 escalopas finas de cerdo
1 vaso de leche
50 g de mantequilla
4 manzanas
4 cucharadas de pan rallado
2 zanahorias
1 apio pequeño
Harina
Aceite
Pimienta en polvo
Sal

Tardarás del orden de una hora en hacer este plato de dificultad media

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Dietéticas Berenjenas

Normalmente, cuando vamos a preparar un plato o vamos a comer fuera de casa, pensamos poco en comer verduras ya que tanto a niños como a adultos, casi no son de nuestro agrado: siempre pensamos en lo que más nos gusta, aunque no siempre es lo que nos favorece.

Aquí os hablaremos de una hortaliza muy conocida pero más bien poco consumida, La Berenjena, llamativa por su color (que pueden ser varios como negro, morado, jaspeado, etc.). Pero lo que la mayoría no sabemos es que está compuesta por un 92% de agua, perfecta para una dieta.

Berenjenas Rellenas con Carne Picada

Ingredientes:

2 Berenjenas grandes

½ Kg. de Carne picada (mitad ternera, mitad cerdo)

½ cebolla

150 gr. Queso rallado (a tu elección)

5 Cucharadas soperas de tomate frito

1 Hoja de laurel

Papel de aluminio o papel vegetal

Aceite

Sal

Pimienta

Preparación:

Limpia bien las berenjenas y pártelas en horizontal, le echas un poco de sal y pimienta (a tu gusto) y las envuelves en papel de aluminio o vegetal y las colocas en el horno a 180º durante 30 minutos. Cuando estén listas, las retiras del horno, que se enfríen a temperatura ambiente.

Cuando ya estén frescas sácalas, del papel que hayas utilizado y retira con una cuchara con mucha suavidad parte de la pulpa de las berenjenas, deja un poco de pulpa para que puedas rellenarlas mejor y reserva.

Mientras, haces un sofrito agregando en una sartén honda un chorrito de aceite, la ½ cebolla bien picadita, la hoja de laurel (previamente lavada) un poquito de sal y un poquito de pimienta, cuando esté pocha la cebolla echas las 5 cucharadas de tomate frito y remueves.

Cuando veas que está casi listo el sofrito agrégale la carne picada y remueve bien para que no se pegue entre sí. En más  o menos en 15 o 20 minutos puedes tener hecha la carne, agrégale la pulpa extraída anteriormente al sofrito y remueve, dejala freír durante unos 10 o 15 minutos.

Cuando ya lo veas listo, apagas el fuego y coges cada una de las berenjenas y las vas rellenando con cuidado. Al terminar, espolvorea por encima de cada berenjena el queso rallado y, si lo deseas, lo gratinas.

Este plato puedes acompañarlo con la guarnición que desees, a tu elección. También puedes hacer este plato sustituyendo las berenjenas por calabacines y el relleno puede ser tan variado como quieras: por ejemplo jamón cocido o jamón serrano, varios tipos de queso, salchichas, atún, etc.

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Torta de zanahoria con glaseado de queso crema

Para la realización de esta original y rica torta de zanahoria con glaseado de queso crema por encima es necesario disponer de 25 minutos para la preparación y 1 hora y 15 minutos para la cocción. Es una receta original que les gusta mucho a los mas pequeños de la casa.

Ingredientes

Para el bizcocho

300 g de zanahorias, peladas y ralladas en el rallador

250 g de nueces, picadas en trozos grandes

2 huevos de corral

1 taza de azúcar en bruto

3/4 taza de aceite de canola

1 cucharadita de extracto de vainilla

1 cucharadita de canela molida

1/2 cucharadita de sal

1 taza de harina normal

1 cucharadita de polvo de levadura

Para el glaseado

1 taza de Azúcar en polvo

100 g de queso blanco, suavizado

45 g de mantequilla sin sal, suavizada

1 cucharadita de jugo de limón

1 limón, la cáscara finamente rallada

Instrucciones para la preparación

Antes de comenzar a realizar la preparación de esta torta, es importante precalentar el horno a 180⁰ C.

Conseguir un molde de pastel de aproximadamente 24x12cm con papel de hornear.
Colocar en un tazón grande los
huevos, el azúcar, el aceite y la vainilla y batir hasta que la mezcla quede unificada.

Por otra parte, tomar un nuevo recipiente y en él, mezclar la canela, la sal, la harina y el polvo de levadura. Revolver bien todos los ingredientes.

Luego, cernir los ingredientes secos y agregarlos a la mezcla de huevo y revolver para unificar.
Una vez que se haya obtenido una mezcla amalgamada, agregar las zanahorias y las nueces y mezclar nuevamente hasta que esté todo unido.

A continuación, verter la preparación en el molde preparado. Dejar  hornear el pan por 1 ¼ horas o hasta que un palillo insertado en el medio del pastel, y éste salga limpio


Sacar la tarta del horno y dejar enfriar sobre una rejilla. Mientras que la torta se va enfriando, preparar el glaseado.

El glaseado se hace colocando el azúcar en polvo, el queso blanco, la mantequilla sin sal, el de jugo y la ralladura de limón en un procesador de alimentos. En el caso de no tener procesador de alimentos, colocar los ingredientes en un tazón mediano y revolver bien hasta que la preparación se vea cremosa


Dejar el glasé a un lado y reservarlo. Una vez que el pastel de zanahoria se haya enfriado por completo, quitar con mucho cuidado el molde del pan. Y, a continuación, retirar el papel de hornear.

Ahora,  extender el glaseado generosamente sobre la parte superior de la tarta de zanahoria.

Cortar, servir y disfrutar.