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Rollo de carne y champiñones con frutos secos

Hoy vamos a comer fuerte. Pero lo que se entiende por fuerte… fuerte. Eso sí: con una mezcla de sabores y texturas como pocas veces habrás probado: carne, champiñones, pasas y frutos secos. Espectacular.

Ingredientes:

Esta es una receta que lleva una buena cantidad de componentes, de modo que prepárate para dejar la despensa y la nevera bajo mínimos: vas a empezar disponiendo de cinco láminas de pasta filo, medio kilo de carne picada, trescientos gramos de champiñones laminados, dos yemas de huevo ¿Ya estás cansado? Pues espérate, que aún hay más.

También precisas de seis orejones, tres dátiles, cien gramos de uvas pasas, otros tantos de nueces peladas, una cebolla y un puerro pochado, dos cucharadas de mostaza de Dijon, yema de huevo batida y mantequilla derretida –que usarás para pintar-, hojas de escarola y lollo rossa como acompañamiento, agua, aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, perejil picado y vinagreta.

Tiene tela, lo sé.

Preparación

Si tienes todos los ingredientes, ahora viene la parte fácil: empieza por limpiar los champiñones en un bol con agua fría y luego los salteas en un sartén con un chorrito de aceite. Sálalos y échales un poco de perejil picado.

Siguiente paso: pon la carne picada en un bol y agrégale la mostaza, la cebolla y el puerro pochados, las yemas de huevo y las uvas pasas. Añade también las nueces, junto con los orejones y los dátiles, todos ellos picados y deshuesados. Mézclalo todo muy bien.

Llega el momento de estirar dos láminas de pasta filo en una superficie lisa. Las pintas con mantequilla derretida y las espolvoreas con un poquito de pimienta. Repite el proceso con otras dos láminas encima de estas primeras y tápalo todo con una última lámina.

Sigue pintando con la mantequilla y añade en el borde –para envolver más fácilmente- los champiñones. Por encima, la carne picada, estíralo y envuélvelo todo para que te quede en forma de rollo.

Ya sé que te va a entrar complejo de pintor, pero es lo que toca: pinta la superficie del rollo, usando de nuevo la mantequilla derretida y luego sigue pintando, pero con la yema de huevo. Ponlo en la bandeja para el horna cocínalo a 180º durante unos 25 o 30 minutos. Sácalo cuando esté listo y trocéalo.

Para acompañar a la carne, prepara una ensalada con escarola y lollo rossa aderezados con vinagreta y sal gorda. Ahora, cundo te lo comas, me dices si ha valido la pena o no el esfuerzo

Recuerda:

Cinco láminas de pasta filo

Medio kilo de carne picada

Trecientos gramos de champiñones laminados

Dos yemas de huevo

Dos orejones

Tres dátiles

Cien gramos de uvas pasas

Cien gramos de nueces peladas

Un puerro pochado

Una cebolla pochada

Dos cucharadas de mostaza de Dijon

Yema de huevo batida y mantequilla derretida (para pintar)

Hojas de escarola y lollo rossa (para una ensalada de guarnición)

Agua

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Pimienta

Perejil picado

Vinagreta

No nos engañemos: es una receta difícil y, además, te ocupará más de una hora en la cocina, pero el resultado es… Bueno. Pruébalo tú mismo.

 

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Marmitako

El Marmitako es uno de los paltos más tradicionales de la cocina vasca. En muchas fiestas de pueblos y ciudades se ha convertido en un plato de concurso, al igual que en otros lugares se hacen de manjares como la tortilla de patata o la paella. El secreto está como en todos los platos, en el mimo y el cariño que le pongamos al hacerlo. Seguro que nuestro público lo notará en el paladar.

No se necesita ser un gran experto en cocina, ni tener grandes ingredientes a nuestro alcance, el siguiente plato es sencillo y barato de hacer. Lo más importante de todo es que este marmitako se convierta en una gran excusa para reunirse con la familia o los amigos.

Ingredientes

Medio kilo de atún o bonito

Un kilo de patatas

Una cebolleta

Dos dientes de ajo

Un pimiento rojo y verde

Dos cucharadas de carne de pimiento choricero

Caldo de pescado

Aceite de oliva

Sal o pimienta

Elaboración

El primer paso para ganar un concurso de marmitako, es conseguir una buena rodaja de atún o bonito. Como va a ser el principal ingrediente junto a la patata, es importante que sea de buena calidad, así no estropearemos el plato y disfrutaremos mucho más.

En una cazuela, pondremos la cebolla y el ajo a sofreír. Cuando veamos que la cebolla se ha quedado transparente, añadiremos el pimiento. Lo dejaremos pochando unos 10 minutos.

Por otra parte, pelaremos, lavaremos y trocearemos las patatas. Es importarte que cortemos las patatas cascándolas porque de esta manera verteremos el almidón que contiene en la mezcla del ajo, cebolla y pimiento.

Después, pondremos en esa misma cazuela, la carne del pimiento choricero y una hoja de laurel. La hoja de laurel es opcional, según el gusto del comensal, pero nos ayudará a hacer mejor la digestión y quitarnos la posible pesadez.

El último toque

Una vez hemos revuelto bien los ingredientes, entonces, le añadiremos el caldo de pescado. También podemos ponerle un poco de vino blanco al gusto, en este caso también es algo que dejo en manos del gusto de cada comensal. Entonces, dejaremos que la mezcla hierva durante 20-25 minutos.

Para finalizar, añadiremos el atún o bonito que hemos sazonado anteriormente y dejaremos hervir otros 3 minutos. Cuando pase este tiempo, lo apartaremos del fuego y lo presentaremos al público. Lo importante de todas maneras, vendrá más tarde, exactamente cuando degustemos nuestro plato acompañado de un buen vino. ¡Buen provecho!

 

 

 

 

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Calabacines a la italiana

Confiésalo: has llegado hasta aquí porque no sabías qué prepararte para comer o cenar. Pues has llegado al lugar correcto. Te voy a acompañar mientras la preparas, para que veas qué facilito es preparar esta receta sana y tan sabrosa que, en cuanto anuncies que la vas a preparar, se te va a invitar un montón de gente.

¿Cómo que no sueles tener invitados? Eso vamos a comprobarlo ahora mismo. Toma el mandil y entra en la cocina.

Calabacines a la italiana

Calabacines a la italiana

Ingredientes:

Vamos a ver: dispón cuatro calabacines grandes, uno por persona; cien gramos de salami, otros tantos de queso rallado y cincuenta de mantequilla. Por ahora, ¿lo tienes todo? Bien, seguimos.

Ahora coloca sobre la mesa una cebolla, tomillo, romero y sal ¿Cómo, que no dispones de sal? Bueno, te espero, que para eso están los vecinos, y no sólo para llamar a la policía cuando pones la música algo alta a las cuatro de la mañana (“algo alta” significa que sólo reverberan los cristales). ¿Ahora lo tienes todo? Pues vamos allá.

Preparación:

Empieza por cortar los calabacines por la mitad y vaciarlos con un cuchillo largo y afilado… ¡Cuidado! La idea es comer calabacines rellenos, pero no de tus dedos. Cuando tu chica te dice que estás bueno, no lo hace para que te conviertas en comida.

Ahora, corta la pulpa en trocitos pequeños, fríe la cebolla rallada en la mantequilla y, acto seguido, añade a pulpa del calabacín y el salami también cortado en trocitos. Sí: vas a necesitar afilar los cuchillos cuando termines. Rehógalo todo junto durante unos minutos. Cuanto esté listo, lo espolvoreas con las hierbas y lo sazonas, lógicamente, con sal.

Ya tienes el relleno, que vas a poner dentro de las mitades de calabacín, lo cubres todo con una buena cantidad de queso rallado y lo metes al horno fuerte durante media hora, de las de treinta minutos. Si ves que el queso se dora demasiado, puedes cubrir con papel de aluminio.

Un pequeño “por cierto”, mientras preparas la mesa: como ves, los italianos ponen los calabacines rellenos crudos al meterlos al horno, pero si quieres que se hagan antes, puedes hervirlos un momento en agua y sal ¿Que por qué no te lo he dicho antes? Pues porque soy así de despistado y porque me gusta verte preparar las recetas de manera tradicional.

Recuerda:

Cuatro calabacines grandes

Cien gramos de salami

Cien gramosa de queso rallado

Cincuenta gramos de mantequilla

Una cebolla

Tomillo

Romero

Sal

Vas a tardar como una horita en preparar esta facilísima receta.

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Pasta con pollo a la nata

A continuacion os detallo una receta elaborada con carne de pollo, apta para cualquier persona por sus grandes beneficios que os detallo a continuación.

Beneficios de comer pollo en la dieta

¿Por qué es beneficioso comer pollo?Si queremos llevar una dieta equilibrada debemos tomar alimentos que nos proporcionen las proteinas, vitaminas, minerales y oligoelementos esencialesa y que no tengan muchas grasas.El pollo es el alimento que nos proporciona todo esto, y sin apenas grasas.

Es una buena fuente de proteínas, con aminoácidos esenciales de fácil digestión. si ingerimos un filete pequeño de pechuga de pollo, estaremos aportando a nuestro organismo el 30% de sus necesidades medias de proteínas diarias. 

En cuanto al contenido de grasas, el pollo se caracteriza por el bajo aporte de las mismas, y como consecuencia, el pequeño riesgo de padecer colesterol. Es, por ello, que se considera una carne magra.

En el pollo predomina la “grasa buena”, con efectos positivos en la salud cardiovascular.

Por sus cualidades y los nutrientes que contiene, la carne de pollo está especialmente indicada para el tratamiento de algunas enfermedades como la obesidad, la diabetes, afecciones cardiovasculares, etc.

La característica que más colabora a su uso en estas dolencias es que se trata de un alimento hipocalórico y bajo en grasas.

En el caso de que debamos seguir una dieta blanda, el pollo es lo más indicado, por tratarse de una carne blanda y de fácil masticación. Los expertos recomiendan que se cocine con piel o en guisos no secos, para que pueda conservar su jugosidad.

Está también señalada para celíacos. En este caso, y en cualquier otro en el que se tome carne de pollo como beneficio durante alguna enfermedad, los especialistas en nutrición recuerdan que siempre se tomará un alimento fresco y no derivado. Estos últimos han sido tratados y en la mayoría de los casos han perdido todas sus propiedades y nutrientes.

Las vitaminas que aporta el pollo:

vitamina B1 para un correcto funcionamiento del sistema nervioso, del corazon y del cerebro.

Vitamina B2 que cuida aspectos como el pelo , las uñas y la piel.

Acido folico imprescindible en el embarazo o para evitar problemas cardiovasculares.

Tambien contiene minerales , entre ellos el fósforo que nos ayuda a mantener  sanos los tejidos cerebrales, y nos ayudará a mantener al mismo tiempo unos huesos y dientes sanos.

Otra de las ventajas es que es una carne muy facil de digerir, ni siquiera la carne de pavo, utilizada en dietas, es de tan facil digestión como la de pollo.

En resumen, decir que es una excelente carne al alcance de cualquiera y que tiene unas maravillosas cualidades que van a hacer que dispongamos de muy buena salud.

A continuación os voy a dar una receta que se la podeis hacer a vuestra pareja/marido pero tambien para una ocasión que vengan familiares o amigos.

Ingredientes para dos personas:

Dos pechugas de pollo (o cortes tiernos)

2-3 dientes de ajo

Aceite de oliva (virgen extra)

Perejil italiano (fresco)

5 porciones de espinaca descongelada (hoja entera – el tipo congelado (por supuesto se puede utilizar fresca)

Nata (las botellas más pequeñas que se obtiene de la súper)

Caldo de Pollo o de verduras en polvo

Un puñado de queso parmesano rallado (el mejor es el mejor)

Tomates cherry – dos grandes puñados

Sal y pimienta negro

400gr Fettuccine fresco

Instrucciones

Preparar los dientes de ajo y picar finamente. Cortar dados de pollo en trozos pequeños sobre una pulgada de largo.

En una sartén, colocar a temperatura de baja a medio el pollo. Dorar el pollo a un nivel seguro en un poco de aceite de oliva.

Calentar el agua para la pasta fresca, agregar una cuchara de aceite de oliva al agua y un poco de sal.

Añadir los dientes de ajo picado a la sartén cuando el pollo esté casi cocido. No dejar que el ajo tome color marrón.

Añadir un frasco de nata y una pizca de pimienta de gran tamaño o negro. Más de lo que normalmente pondría ya que la nata suaviza.

Cocinar a fuego lento esta justo por debajo del punto de ebullición de la nata mientras se agregan los próximos ingredientes.

Con las porciones de espinacas descongeladas y romper por arriba un poco, luego tirarlas a la preparación.

Comienza con la cocción de la pasta (sólo debe tomar 3 o 4 minutos). Ahora se puede agregar el queso parmesano.

La salsa debe espesar. Cuando la pasta esté casi hecha, se apaga el fuego para el pollo y la salsa y añadir los tomates cherry (estos son los mejores caliente, pero no cocidos).

Probar la salsa de sal (generalmente no necesita añadir ningún pero dependiendo del queso y de los valores que se ha utilizado, es posible que tenga que añadir un toque)

Escurrir la pasta una vez que esté al dente y en dos platos, verter el contenido de la sartén sobre la pasta.
Terminar con un poco de queso parmesano, una rutina de pimienta molida y una ramita de perejil italiano.

 

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Tarta de Brownie con crema de menta: la tentación se hizo postre

Hoy vamos a daros la receta de un postre delicioso ya que combina el sabor y textura inconfundibles del Brownie con una sabrosa crema de menta: una explosión de sabor que no os dejará indiferentes. Continue Reading

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Albondigas al azafran

Hoy voy a presentaros esta receta tan rica y que gustará a todos mucho, albondigas al azafrán.

Ingredientes

¼ cucharadita de hebras de azafrán

80 ml (⅓ taza) de vino blanco seco

500 g de carne de cerdo picada

50 g de panceta o jamón, cortado en trozos pequeños

2 huevos

1 rebanada gruesa de pan, picado por el pan rallado

1 cucharadita de pimentón dulce ahumado

¼ cucharadita de nuez moscada rallada

80 ml (⅓ taza) de aceite de oliva virgen extra

1 cebolla roja grande, cortada en rodajas finas

5 dientes de ajo, en rodajas

1 pimiento rojo,

1 pimiento verde

1 pimiento amarillo, sin semillas, cortadas en tiras finas, 3 cm de largo

3 tomates grandes, pelados y picados

Preparación 

Para empezar con la realización de estas albóndigas, remojar el azafrán en el vino blanco durante la noche o durante el mayor tiempo que se pueda.

Mientras tanto, mezclar la carne de cerdo picada con la panceta, huevos, pan rallado, pimentón y nuez moscada.

Añadir 1 cucharadita de sal y mezclar bien para combinar. Cubrir y refrigerar por lo menos 30 minutos.

Durante el enfriamiento, calentar el dos cucharaditas de aceite en una gran sartén de base pesada a fuego medio.

Una vez que se haya calentado cocinar la cebolla durante 5 minutos o hasta que empiecen a ablandarse y a cambiar al marrón. Agregar el ajo y cocinar por 2 minutos más.

Ahora, añadir los pimientos con ½ cucharadita de sal y cocinar durante 7 minutos o hasta que la mezcla comience a secarse.

Mezclar los tomates y cocinar por 8 minutos o hasta que los tomates empiezan a romper un poco.

Añadir el azafrán y vino blanco, reduciendo el fuego a bajo y cocinar a fuego lento. Revolver ocasionalmente, durante 10 minutos o hasta que el pimiento comienza a romperse y la salsa haya espesado.

Añadir un poco de agua si es necesario.

Sazonar con sal y pimienta.

Con las manos húmedas, hacer con la mezcla de cerdo hacer 30 bolas. Calentar 1 cucharada de aceite en una sartén de base pesada a fuego alto. Cocinar las albóndigas en grupos, volteándolos, durante 6 minutos o hasta que se dore por todos lados.

Transferir las albóndigas a la salsa con la 1 cucharada de aceite de oliva. Tapar y cocinar a fuego lento, y revolviendoocasionalmente, durante 12 minutos o hasta que estén cocidas.

Se puede servir caliente o tibio.

Consejo

Para pelar los tomates, lleve una cacerola grande con agua a hervir. Cortar una pequeña cruz en la piel en la base de cada tomate, a continuación, colocarlos en agua el hirviendo durante 20 segundos.

Y por último, colocar inmediatamente en un recipiente con agua helada. Enfriar y quitarles la piel.

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Aguacates en ensalada

Ingredientes:

3 aguacates

5 ramas de apio blanco

1 cogollo de lechuga

3 huevos duros

100 gr de almendras crudas y peladas

3 cucharadas de nata liquida

Limón

Aceite

Pimienta

Sal

Preparación:

Para empezar esta exótica receta procederemos a preparar los aguacates. La forma es pelándolos y cortándoles la pulpa en dados de tamaños lo más similares posibles, reservamos en un recipiente. De la misma forma, separamos las ramas de la lechuga, las limpiamos con agua, cortamos en trozos y vamos colocando sus trozos en  los extremos de una bandeja amplia, que será donde sirvamos la ensalada.

Te recomendamos que metas la fuente en el frigorífico para que este más fresca a la hora de comer. De esta forma, además, la lechuga no pierde frescura y ni se pone fea, siguiendo estando crujiente. Que es lo que con el calor les suele suceder, que se mustia.

Ponemos los huevos a cocer en un cazo al fuego. Mientras iremos preparando el resto de ingredientes, en este caso el apio. Para ello tienes que quitar las partes duras, así como las hebras y cortarlo en bastoncillos. Echamos en el mismo recipiente que el guacamole.

Añadiéndole después el aceite, el limón, la pimienta y por último la sal, estos dos al gusto. De esta forma, si ponemos la tapa al recipiente, podemos gracias a sacudidas enérgicas de arriba y abajo, hacer que se mezcle a la perfección nuestros ingredientes, sin necesidad de darle vueltas en la bandeja y estropear la presentación.

Abrimos y con la ayuda de una cuchara extendemos su interior por la bandeja, que ya habremos sacado del frigorífico, sin tapar la lechuga, por el centro. Con los huevos ya cocidos los pelamos y cortamos. Una vez listo los ponemos encima del resto de esta ensalada y adornamos su presentación.

Solo nos queda servir en la mesa y esperar el entusiasmo de los comensales, ya que es un plato fresco, cómodo y muy rico. Seguro que les encantara.

Consejo:

Cuando cortes aguacates y tengas que conservarlos un tiempo, echarlos en un recipiente junto a su hueso. El ayudara a que no se estropee y se conserve fresco hasta que lo necesitemos.

Si tienes montada la ensalada con anticipación o tienes que esperar para servirla. Puedes guardarla en el frigorífico. Al estar ya aliñada no olvides taparla con papel de aluminio o trasparente. Así no se estropeara.

 

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Escalopas de cerdo rellenas

Que digan lo que quieran de la carne de cerdo: si para estar bien hay que seguir una dieta equilibrada, de esas que incluya de todo, te vamos a presentar una forma espectacular de comer esta carne.

Es cierto que no se puede comer todos los días, pero al menos una vez cada semana o cada diez días, sería buena idea darnos el gusto de comer una receta más o menos como ésta ¡Ah! Que ya has visto la foto, la pinta que tiene y que mejor nos callemos y te expliquemos cómo se hace. Muy bien. Nos callamos y te seguimos a la cocina. Adelante: tú primero.

Escalopas de cerdo rellenas

Escalopas de cerdo rellenas

Ingredientes:

Para elaborar estas escalpas de cerdo rellenas, vete sacando los siguientes ingredientes: saca de la nevera 6 escalopas finas de cerdo, un vaso de leche (250 ml) y 50 gramos de mantequilla Ahora toma del cajón de las frutas y las verduras 4 manzanas, 2 zanahorias y 1 apio pequeño. Ten preparadas también 4 cucharadas de pan rallado, harina, aceite y pimienta en polvo.

Preparación:

¿Lo tienes todo? ¿Seguro? Bien. Vamos allá: para empezar, ralla la parte blanca del apio, juntos con las zanahorias y una de las manzanas (una sola, que te veo y te pones a rallar y no hay forma de pararte). Mezcla lo que obtengas con el pan rallado y añádele la mantequilla, la leche y un poco de sal. “Un poco” no es precisamente una medida exacta, pero no sé cómo te gustan de sal las comidas.

Si te estás preguntando cómo es posible que esta mezcla se convierta en algo apetitoso, te diremos dos cosas. Uno: sigue leyendo. Dos: piensas demasiado.

Salpimenta las escalopas, enharínalas y fríelas ligeramente… ¡Ligeramente!, con aceite. En cuanto las saques, las vas cubriendo con la mezcla de antes, la que no entendías cómo iba a gustarte.

Cocción

Ponlo todo en una fuente para el horno, que habrás untado con mantequilla, pones sobre cada escalopa media manzana sin corazón ni pepitas y dejas cocer todo a horno medio de veinte a treinta minutos.

Sírvelo caliente.

Recuerda:

6 escalopas finas de cerdo
1 vaso de leche
50 g de mantequilla
4 manzanas
4 cucharadas de pan rallado
2 zanahorias
1 apio pequeño
Harina
Aceite
Pimienta en polvo
Sal

Tardarás del orden de una hora en hacer este plato de dificultad media

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Cómo preparar un buen entrecot al queso azul

El entrecot al queso azul es un plato sumamente exquisito, apto para los paladares más exigentes, pues los ingredientes utilizados para su preparación le dan un sabor bien intenso, en especial el roquefort. Básicamente, la salsa de queso azul es el complemento ideal para acompañar este corte, que podemos comprar online a través del sitio online de Carnes Villa María.
Se trata de una propuesta sencilla y rápida, que no caben dudas de que les gustará a tus comensales invitados, por lo que no es necesario ser un gran cocinero para elaborar este sabroso plato. Sólo tienes que seguir los pasos que te daremos a continuación y listo, te lucirás con un sabroso entrecot con salsa de queso azul.
Ingredientes para 4 porciones
4 entrecots de ternera, 100 gramos de nata, 2 cebollas, 6 hojas de albahaca, 50 gramos de queso azul, 50 gramos de queso mascarpone, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra molida a gusto.
Elaboración
Para preparar nuestro entrecot al queso azul, debemos comenzar por pelar las cebollas y cortarlas bien finitas, tipo juliana. Luego, colocamos  una sartén a fuego medio y rehogamos las cebollas con un poco de aceite de oliva virgen.
A continuación, debemos agregar a la sartén el queso azul desmenuzado, la nata y el queso mascarpone. No olvidemos de subir el fuego para que los ingredientes puedan tomar la temperatura necesaria y, por ende, facilitar que el queso se funda, mezclando la preparación con una espátula para evitar que se formen grumos. Salpimentamos a gusto y dejamos cocinar la salsa a fuego lento hasta que espese la nata, logrando así una consistencia cremosa.
Por último, picamos las hojas de albahaca y las agregamos a la preparación, procurando conservar la salsa caliente. Es sugerible probarla para corroborar que esté bien condimentada. Si cuando vayamos a servir la salsa observamos que está demasiado espesa,  entonces la podemos aligerar agregándole un poco de leche.
Para preparar el entrecot, según prefiramos, podemos optar por hacerlo a la parrilla, en una sartén o a la plancha, previamente precalentada y pintada con un poco de aceite de oliva. Lo ideal es que los trozos sean de no más de 2 centímetros,  para facilitar su cocción.
Primero, para poder marcar mejor los trozos de entrecot, debemos pasar ambas caras a fuego fuerte. Una vez hecho esto, es necesario bajar el fuego, echarles sal y pimienta negra, y dejarlos cocer hasta que estén a punto. Para verificar su cocción, antes de retirarlos del fuego es conveniente realizar un pequeño corte en el filete, siempre en la parte más gruesa.
Ahora sí, podemos servir el entrecot y bañarlo con la salsa de queso azul, bien caliente. Acompañarlo con una copa de un rico vino, es una buena opción.
Sugerencias
Para preparar la receta de entrecot al queso azul, las cantidades pueden variar de acuerdo a nuestras preferencias. De este modo, para una salsa más espesa, le podemos agregar más nata, o si nos gusta que sea más ligera sólo basta con añadirle menos nata a la preparación. Lo mismo puede aplicarse a la cantidad de queso azul, de acuerdo a si deseamos una sala de sabor más o menos fuerte.
Para la salsa, además del roquefort, pueden servir cualquiera de los quesos denominados azules, como el queso cabrales, el gorgonzola italiano, el azul danés o el queso stilton inglés. Cualquiera de ellos, puede ser usado para darle consistencia y sabor a la preparación. Por supuesto que cuánto de mejor calidad sea el queso, más intenso será el sabor que tendrá la salsa.
Para darle un toque extra a la receta, aquellos que lo prefieran, tienen la opción de agregarle champiñones. Pero como se trata de un ingrediente que no es del agrado de todos, antes de decidir incorporarlos a la comida es conveniente consultar con los comensales, para que todos puedan disfrutar de este exquisito platillo.

Imagen:

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Pavo relleno

Quien más, quien menos, ha visto en series o películas estadounidenses como en ese país, el cuarto jueves de noviembre, se celebra el día de Acción de Gracias. Y una de las comidas tradicionales de este día es el pavo relleno que, aunque en Europa no se coma para celebrar un festivo puramente americano sí puede disfrutarse como parte de un menú navideño.

Ingredientes:

Si hemos pensado invitar a la familia y algún vecino, de modo que seamos una docena de comensales, aquí van las proporciones (saca la calculadora y adáptalas a la cantidad de personas que vayáis a comer):

Para empezar, para el asado necesitas una pava de como seis kilos, dos manzanas reinetas, una cebolla, cuatro ramitas de apio, sal, pimienta y aceite. El relleno requiere cuatrocientos gramos de pan de maíz, una cebolla, cien gramos de tiras de bacon, treinta pasas de Corinto y seiscientos mililitro de cado de pollo. Finalmente, para el acompañamiento, vas a necesitar puré de patata, boniatos, mermelada de arándanos y mazorcas de maíz.

Elaboración:

Ten en cuenta que para que no se quede seca la carne es conveniente usar una bolsa de asar. Dicho esto, empezamos por untar el pavo en aceite, salpimentarlo y rellenarlo con las manzanas.

Forramos la punta de las patas con papel de aluminio (no sólo queda bonito: evita que se quemen) y metemos el pavo en la bolsa de asar. Junto con él, ponemos el apio y la cebolla picados en trozos grandes. Cerramos y ponemos la bolsa en la bandeja del horno.

Horneamos los ingredientes a ciento setenta y cinco grados un par de horas y media, aunque al alcanzar las dos horas en conveniente poner una lámina de papel de aluminio sobre la pechuga, de modo que no se queme. A las dos horas y media, apagamos el horno y dejamos el asado dentro.

Vamos con el relleno: rehogamos el bacon con la cebolla picada muy fina y, cuando esté transparente, agregamos las migas del pan de maíz y volcamos el caldo. Mezclamos bien durante un ratito, de modo que se quede una masa húmeda. El resto de guarniciones, no requiere explicación alguna.

Recuerda:

Para el asado:

Una pava de unos seis kilos

Dos manzanas reinetas

Una cebolla

Cuatro ramas de apio

Aceite de oliva

Sal

Pimienta

Para el relleno:

Cuatrocientos gramo de pan de maíz

Una cebolla

Cien gramos de bacon en tiras

Treinta pasas de Corinto

Seiscientos mililitros de caldo de pollo

Para acompañar:

Puré de patata

Boniatos

Mazorcas de maíz

Mermelada de arándanos

Reserva tres horas para elaborar esta receta, por lo demás, muy fácil.