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Calabacines a la italiana

Confiésalo: has llegado hasta aquí porque no sabías qué prepararte para comer o cenar. Pues has llegado al lugar correcto. Te voy a acompañar mientras la preparas, para que veas qué facilito es preparar esta receta sana y tan sabrosa que, en cuanto anuncies que la vas a preparar, se te va a invitar un montón de gente.

¿Cómo que no sueles tener invitados? Eso vamos a comprobarlo ahora mismo. Toma el mandil y entra en la cocina.

Calabacines a la italiana

Calabacines a la italiana

Ingredientes:

Vamos a ver: dispón cuatro calabacines grandes, uno por persona; cien gramos de salami, otros tantos de queso rallado y cincuenta de mantequilla. Por ahora, ¿lo tienes todo? Bien, seguimos.

Ahora coloca sobre la mesa una cebolla, tomillo, romero y sal ¿Cómo, que no dispones de sal? Bueno, te espero, que para eso están los vecinos, y no sólo para llamar a la policía cuando pones la música algo alta a las cuatro de la mañana (“algo alta” significa que sólo reverberan los cristales). ¿Ahora lo tienes todo? Pues vamos allá.

Preparación:

Empieza por cortar los calabacines por la mitad y vaciarlos con un cuchillo largo y afilado… ¡Cuidado! La idea es comer calabacines rellenos, pero no de tus dedos. Cuando tu chica te dice que estás bueno, no lo hace para que te conviertas en comida.

Ahora, corta la pulpa en trocitos pequeños, fríe la cebolla rallada en la mantequilla y, acto seguido, añade a pulpa del calabacín y el salami también cortado en trocitos. Sí: vas a necesitar afilar los cuchillos cuando termines. Rehógalo todo junto durante unos minutos. Cuanto esté listo, lo espolvoreas con las hierbas y lo sazonas, lógicamente, con sal.

Ya tienes el relleno, que vas a poner dentro de las mitades de calabacín, lo cubres todo con una buena cantidad de queso rallado y lo metes al horno fuerte durante media hora, de las de treinta minutos. Si ves que el queso se dora demasiado, puedes cubrir con papel de aluminio.

Un pequeño “por cierto”, mientras preparas la mesa: como ves, los italianos ponen los calabacines rellenos crudos al meterlos al horno, pero si quieres que se hagan antes, puedes hervirlos un momento en agua y sal ¿Que por qué no te lo he dicho antes? Pues porque soy así de despistado y porque me gusta verte preparar las recetas de manera tradicional.

Recuerda:

Cuatro calabacines grandes

Cien gramos de salami

Cien gramosa de queso rallado

Cincuenta gramos de mantequilla

Una cebolla

Tomillo

Romero

Sal

Vas a tardar como una horita en preparar esta facilísima receta.

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Bacalao a la vizcaína

Pocos pescados admiten tantas maneras de hacerse como el bacalao: al pil pil, a la plancha,  la llauna, frito, con hongos, a la gallega… Si nos paramos a enumerarlas todas se nos va a echar encima la hora de comer y aún no hemos empezado a cocinar.

Baste decir que con tal variedad de recetas es muy difícil que no encuentres al menos una que te guste. Para este artículo, he decidido que vamos a prepararnos este pescado de una de mis formas favoritas: la vizcaína.

Ajústate el gorro y el mandil, que te vas a sentir como Karlos Arguiñano.

Ingredientes:

Vamos a ver qué necesitas: para empezar, dispón ochocientos gramos de bacalao en lomos desalado, una docena de pimientos choriceros, un kilo de cebollas, dos dientes de ajo, un trozo de guindilla (de mayor o menor tamaño según te guste más fuerte o más suave el sabor), aceite y sal.

Preparación:

¡Vamos allá! Empieza por cortar la cebolla en tiras. Ten cuidado con el dedo, que te harán falta los diez. Una vez cortada, pon la cebolla en unan sartén con aceite a fuego lento y déjala hasta que se quede transparente.

Mientras tanto, limpia los pimientos y escáldalos en agua hirviendo, de modo que se queden blanditos. Ahora te será más fácil, de modo que pélalos e incorpóralos a la sartén en la que tienes la cebolla. Añade también la guindilla y un chorrito –como medio vaso- de agua. Que se quede la mezcla unos quince minutos al fuego.

Tic, tac, tic, tac…

¿Han pasado ya los quince minutos? Pues retira la sartén del fuego y tritura su contenido. Corrígelo de sal y resérvalo. No se puede decir que lo que has ido haciendo hasta ahora sea difícil, ¿verdad?

Ya queda poco: sigue adelante, dorando los ajos en otra sartén. Ten cuidado de no quemarlos. Una vez dorados, baja el fuego y añade el bacalao, que se haga durante diez minutos, poco más o menos.

Para terminar, pasas el bacalao y la salsa a la misma olla y le das a todo un hervor de un par de minutos. Hala: ya lo tienes.

Recuerda:

Ochocientos gramos de bacalao en lomos convenientemente desalado

Doce pimientos choriceros

Un kilo de cebollas

Dos dientes de ajo

Un trozo de guindilla

Aceite

Sal

Ya has visto que se trata de un plato de escasa dificultad (vale: vamos a decir de dificultad media, para que puedas presumir). Lo tendrás listo en una hora.

 

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Entrantes de agacates

Hoy vamos a a preparar unas recetas muy fáciles elaboradas con aguacate. De por sí, el aguacate es un fruto muy versátil, que admite componer platos tanto salados, como dulces y picantes.

Esta fruta posee muchas propiedades beneficiosas para el organismo, de hecho, uno de los beneficios mas conocidos del aguacate es la regulación del colesterol gracias a ácido oleico que posee, pero también hay que tener en cuenta que tiene mayor cantidad de calorías que muchas frutas con o cual no es demasiado bueno en las dietas de adelgazamiento.

Y, en mi opinión, el aguacate no es aún muy conocido o popular en nuestro país, aunque, poco a poco, va descubriéndose. Estas recetas te permitirán dar el salto o ¡darte el gusto!.

Aguacates rellenos

Ingredientes:

–        3 aguacates

–        1 lata de atún al natural

–        1 lechuga

–        1 huevo duro

–        aceitunas negras

–        perejil picado

–        sal

 

Preparación:

Corta los aguacates por la mitad quitándoles el hueso. Separa las hojas de lechuga dejándolas enteras, lávalas y utilízalas para cubrir la fuente de servir. Desmiga el atún en un plato y añade un poquito de su jugo. Sazona con sal los aguacates y rellénalos con atún. Adórnalos con el huevo duro muy picadito mézclado con el perejil. Las aceitunas negras le ponen una nota de color.

Recuerda que…

Este entremés se toma en frió y estará mucho mejor dejando los aguacates en la nevera un rato antes de servir. Mejora la receta con hielo picado fino encima, el efecto es impecable.

Aguacates flameados

Ingredientes:

–        3 aguacates grandes

–        150 gr de almendras crudas peladas

–        5 cucharadas de azúcar

–        6 cucharadas de coñac,ron o cualquier licor aromático

Preparación:

Picar las almendras y mezclarlas  con el azúcar. Luego, corta los aguacates por la mitad a lo largo y sacar el hueso y rellena en el centro con la mezcla de almendras y azúcar. En el momento de servir , calienta el coñac, ron o cualquier licor aromático con bastante alcohol, y viértelo sobre los aguacates y préndelos.

Tienen un efecto muy bonito si los sacas ardiendo a la mesa. Aunque los aguacates se sirven como entrantes, en este caso, al tener un sabor bastante dulce, puedes servirlos de postre. Resultan deliciosos. No regatees esfuerzos en la presentación de este plato.

Recuerda que…

Si no dispones de platos hondos, se mantendrán mejor en equilibrio si les quitas una rebanada fina en la parte de abajo. Eso evitara que se muevan y los hará más estables. Sobre todo porque se sirven prendidos en fuego.

 

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Verduras al vapor con salsa de naranja

Las comidas cocinadas al vapor además de ser deliciosas, sanas y están llenas de nutrientes. Y son ideales para gente que desee perder peso o estén a dieta. Normalmente se utilizan utensilios específicos para cocinar al vapor como carnes, pescados o verduras. Las llamadas vaporeras.

En este caso haremos esta receta, que es de origen oriental.

Ingredientes 4 personas:

2 dl de caldo de verduras

8 espárragos trigueros

1 cucharadita de harina de maíz

2 naranjas

120 gr de maíz en conserva

40 gr de mantequilla

1 nabo

1 puerro

Setas enoki

100 gr de setas shiitake

4 zanahorias enanas

Aceite de oliva

150 gr de calabaza

Preparación:

Empieza por pelar el puerro y cortar en tiras largas y finas. Mientras poner una sartén con aceite de oliva en el fuego, esperar que este muy caliente, bajar el fuego y echar las tiras hasta que se frían hasta que tengan aspecto de crujientes. Preparar un plato y poner papel absorbente o de cocina, para depositar el puerro y quitarle el máximo de aceite posible.

Poner otra sartén al fuego, pero esta vez con la mantequilla. Cuando esta empiece a fundirse, añadir la harina de maíz y remover unos segundos.

Añadir mientras removemos,  poco a poco el zumo de naranja y el caldo de verduras. Seguir removiendo hasta que notemos que espesa un poco la salda. Retiramos del fuego y la reservamos hasta más tarde,

Una vez peladas todas las verduras y troceadas, las lavamos y dejamos escurrir en un escurridor. Cogeremos una olla con agua y la pondremos al fuego. Echaremos las verduras a la vez en una vaporera y dejaremos que se hagan al vapor entre cinco y diez minutos.

Volver a escurrir hasta retirar toda el agua.

Para servir pondremos las verduras al vapor como base poniendo encima el puerro crujiente. Terminar vertiendo la salsa reducida regando las verduras.

Recuerda que…

Si no poseéis una vaporera, te damos otra idea para poder vaporizar las verduras, o otras recetas para hacer al vapor. Colocamos una olla de agua y colocamos un colador metálico, con cuidado que no toque el agua. Colocamos la comida dentro del colador que deseamos cocinar. Y tapamos la olla con una tapa.

Para sazonar la comida, esta la opción de echar en el agua la sal y si queremos hierbas aromáticas como tomillo, laurel, etc.

Calorías: 160

Dificultad: Baja

Tiempo: 10 a 20 minutos

Ya veis que realmente os va a llevar muy poco tiempo preparar esta sencilla receta, que es, además, muy sana.

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Solomillo con hojaldre

Ingredientes

1 solomillo de ternera

½ kg de hojaldre

2 higadillos de pollo

50 gr de foie-gras

1 pastilla de caldo

1 cebolla

1 zanahoria

1 cucharada de mantequilla

1 copa de Jerez seco

1 huevo

Perejil

Sal

Pimienta

Preparación:

Salpimentar el solomillo con sal y pimienta (es recomendable prepararlo el día anterior para que coja bien la sustancias) y meterlo al horno a una temperatura media de 180-190ºC hasta que veamos que se ha hecho, pero procurando que no quede muy seco.

Mientras, picamos a estilo juliana tanto la cebolla como la zanahoria. Picamos el perejil y troceamos los higadillos en dados pequeños y reservamos todo.

Cogemos una sartén profunda y fundimos la mantequilla a fuego lento. Una vez que esté fundida rehogaremos las verduras que hemos picado. Junto a ellas el perejil. Poco a poco vamos añadiendo el resto de elementos, primero los trocitos de higadillo, friéndolos durante  unos minutos.

Una vez estén sellados, los rehogamos en la sartén con el jerez que tenemos preparado y desmenuzamos en su interior la pastilla de caldo. Tas unos minutos, retiramos del fuego.

Ahora llegara el turno de verter el foie-gras y el huevo, que lo echaremos batido. Ponemos en el fuego unos minutos para que reduzca un poco y espese.

Extendemos la masa de hojaldre encima de nuestra superficie plana de trabajo, intentando que se quede una lámina no muy gruesa. Cogemos la sartén y volcamos en el centro de forma alargada el contenido realizado. Encima de ello colocaremos el solomillo.

Ahora será el momento de enrollarlo. Primero en las partes del ancho y después cubriremos con un lateral y luego con el otro hasta que quede similar a un rollito de primavera, pero muchísimo más grande.

Pintaremos la superficie superior con huevo batido. Pincharemos después varias veces la superficie con un tenedor de tal forma que se haga bien por dentro pero también salga el calor al cocer.

Lo metemos al horno y dejamos cocer durante 30 minutos a una temperatura media, 180-190º. Esta receta es deliciosa tanto en caliente como en frío.

Sugerencias:

Se puede realizar el hojaldre, aunque te parecerá mucho más rápida y fácil si lo compras ya hecho en grandes superficies.

Con las partes sobrantes de la masa del hojaldre puedes decorar la superficie de este, en forma de rejado, flores o escribiendo algo. Todo lo que puedas imaginar. Lo que lo hará visualmente más bonito y elegante.

 

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Pasta con pollo a la nata

A continuacion os detallo una receta elaborada con carne de pollo, apta para cualquier persona por sus grandes beneficios que os detallo a continuación.

Beneficios de comer pollo en la dieta

¿Por qué es beneficioso comer pollo?Si queremos llevar una dieta equilibrada debemos tomar alimentos que nos proporcionen las proteinas, vitaminas, minerales y oligoelementos esencialesa y que no tengan muchas grasas.El pollo es el alimento que nos proporciona todo esto, y sin apenas grasas.

Es una buena fuente de proteínas, con aminoácidos esenciales de fácil digestión. si ingerimos un filete pequeño de pechuga de pollo, estaremos aportando a nuestro organismo el 30% de sus necesidades medias de proteínas diarias. 

En cuanto al contenido de grasas, el pollo se caracteriza por el bajo aporte de las mismas, y como consecuencia, el pequeño riesgo de padecer colesterol. Es, por ello, que se considera una carne magra.

En el pollo predomina la “grasa buena”, con efectos positivos en la salud cardiovascular.

Por sus cualidades y los nutrientes que contiene, la carne de pollo está especialmente indicada para el tratamiento de algunas enfermedades como la obesidad, la diabetes, afecciones cardiovasculares, etc.

La característica que más colabora a su uso en estas dolencias es que se trata de un alimento hipocalórico y bajo en grasas.

En el caso de que debamos seguir una dieta blanda, el pollo es lo más indicado, por tratarse de una carne blanda y de fácil masticación. Los expertos recomiendan que se cocine con piel o en guisos no secos, para que pueda conservar su jugosidad.

Está también señalada para celíacos. En este caso, y en cualquier otro en el que se tome carne de pollo como beneficio durante alguna enfermedad, los especialistas en nutrición recuerdan que siempre se tomará un alimento fresco y no derivado. Estos últimos han sido tratados y en la mayoría de los casos han perdido todas sus propiedades y nutrientes.

Las vitaminas que aporta el pollo:

vitamina B1 para un correcto funcionamiento del sistema nervioso, del corazon y del cerebro.

Vitamina B2 que cuida aspectos como el pelo , las uñas y la piel.

Acido folico imprescindible en el embarazo o para evitar problemas cardiovasculares.

Tambien contiene minerales , entre ellos el fósforo que nos ayuda a mantener  sanos los tejidos cerebrales, y nos ayudará a mantener al mismo tiempo unos huesos y dientes sanos.

Otra de las ventajas es que es una carne muy facil de digerir, ni siquiera la carne de pavo, utilizada en dietas, es de tan facil digestión como la de pollo.

En resumen, decir que es una excelente carne al alcance de cualquiera y que tiene unas maravillosas cualidades que van a hacer que dispongamos de muy buena salud.

A continuación os voy a dar una receta que se la podeis hacer a vuestra pareja/marido pero tambien para una ocasión que vengan familiares o amigos.

Ingredientes para dos personas:

Dos pechugas de pollo (o cortes tiernos)

2-3 dientes de ajo

Aceite de oliva (virgen extra)

Perejil italiano (fresco)

5 porciones de espinaca descongelada (hoja entera – el tipo congelado (por supuesto se puede utilizar fresca)

Nata (las botellas más pequeñas que se obtiene de la súper)

Caldo de Pollo o de verduras en polvo

Un puñado de queso parmesano rallado (el mejor es el mejor)

Tomates cherry – dos grandes puñados

Sal y pimienta negro

400gr Fettuccine fresco

Instrucciones

Preparar los dientes de ajo y picar finamente. Cortar dados de pollo en trozos pequeños sobre una pulgada de largo.

En una sartén, colocar a temperatura de baja a medio el pollo. Dorar el pollo a un nivel seguro en un poco de aceite de oliva.

Calentar el agua para la pasta fresca, agregar una cuchara de aceite de oliva al agua y un poco de sal.

Añadir los dientes de ajo picado a la sartén cuando el pollo esté casi cocido. No dejar que el ajo tome color marrón.

Añadir un frasco de nata y una pizca de pimienta de gran tamaño o negro. Más de lo que normalmente pondría ya que la nata suaviza.

Cocinar a fuego lento esta justo por debajo del punto de ebullición de la nata mientras se agregan los próximos ingredientes.

Con las porciones de espinacas descongeladas y romper por arriba un poco, luego tirarlas a la preparación.

Comienza con la cocción de la pasta (sólo debe tomar 3 o 4 minutos). Ahora se puede agregar el queso parmesano.

La salsa debe espesar. Cuando la pasta esté casi hecha, se apaga el fuego para el pollo y la salsa y añadir los tomates cherry (estos son los mejores caliente, pero no cocidos).

Probar la salsa de sal (generalmente no necesita añadir ningún pero dependiendo del queso y de los valores que se ha utilizado, es posible que tenga que añadir un toque)

Escurrir la pasta una vez que esté al dente y en dos platos, verter el contenido de la sartén sobre la pasta.
Terminar con un poco de queso parmesano, una rutina de pimienta molida y una ramita de perejil italiano.

 

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Troncos sorpresa

Ahora que se acerca el calor, quizás estés buscando recetas ligeras ideales para mantener la línea y poder lucir ese fantástico bikini que tienes en mente. Pero es verdad que resulta un rollo siempre comer ensaladas y las mismas cosas.

Por ello, hoy te traemos una receta rica y original con puerros, de poder disfrutar de todo el sabor de una forma sana y de un alimento que no es muy consumido, pero es altamente diuréticos, para eliminar todos los líquidos a la vez que las toxinas de nuestro cuerpo. Además de los beneficios de su gran aportación de fibra.

Un alimento recurrente y gran aliado en las dietas para personas preocupadas por su peso, ya que tiene muy pocas calorías.

Ingredientes para 4 personas:

4 puerros grandes

1 cucharada de zumo de limón

2 huevos cocidos

5 filetes de anchoa

50 gr de maíz dulce

1 cucharada de perejil picado

3 cucharadas de aceite

Una cucharada de vinagre de vino

tabasco

pimienta

sal

Preparación:

Cogemos los puerros los lavamos bien, seguidamente los secamos y cortamos quitando las hojas y rebanamos por la mitad a lo largo, dividiendo el puerro en dos.

Cogemos las mitades y las cocemos en agua salpimentada durante 10 minutos. Trascurrido este tiempo, los sacamos y los escurrimos retirando todo el agua. Los dejamos enfriar.

Una vez estén preparados ponemos en una fuente a lo largo las mitades y rociamos con el zumo de limón… ¿No se te está haciendo la boca agua?

Mientras cogen el sabor, coceremos los huevos. Trascurrido el tiempo, los dejamos enfriar y los trocearemos y picaremos en trocitos.

Cogemos una lata de anchoas y las lavamos para desalarlas con abundante agua. Las secamos y después las picamos bien.

El maíz podemos comprarlo en mazorca, pero nos resultara más fácil obteniéndolo en latas ya envasadas en donde ya vienen los granos sueltos y dulces.

Cogemos un bol y echamos los huevos ya cocidos y picados, las anchoas y el perejil, el cual también picaremos bien o usaremos ya picado.

En otro bol prepararemos un aliño con el aceite, el vinagre de vino y el tabasco. Dejándolo a nuestro gusto. Añadiremos esta mezcla al anterior bol.

Rellenamos los puerros con esta mezcla. Los colocamos en una fuente preparándolos y decorando el plato con perejil, para finalmente servir.

Este plato se sirve en temperatura ambiente hasta el momento de servir. Aunque en épocas veraniegas se puede servir fresco ¿Ves por qué se te hacía la boca agua?

 

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Sopa de pescado y marisco, ¡qué manjar!

Para a los que el pescado nos gusta más que a un tonto un lápiz, esta receta nos gusta muchísimo. Si os hablo sinceramente, es uno de los platos que más me gustan junto con los chipirones en su tinta y las cocochas. A los carnívoros, os invitaría a probar este plato de rechupete que seguro os hará cambiar de opinión sobre los platos del mar.

Según la región de España, cada sopa tendrá una característica distinta. En el País Vasco por ejemplo se le añade pan de “sopako“. Como su nombre indica en euskera es pan para la sopa. Es una pistola de pan muy tostada que intensifica ese color amarronado que le dan otros ingredientes.

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Crema de marisco con rape

Hoy te traemos lo mejor del mar a tu mesa. Una receta sabrosa y ligera de esas que  nos sirven para entonar el cuerpo, algo que nos vendrá muy bien para estos primeros días de primavera. Sabemos que las cremas y caldos pueden resultar complicadas, pero te aseguramos que esta te va a resultar más sencilla de lo que piensas.

Ingredientes para 6 personas:

500 g de rape

1 cabeza de merluza

24 gambas

12 almejas

½ cebolla

1 zanahoria

1 puerro

2 dientes de ajo

1 dl de aceite (unas 18 cucharadas)

6 cucharadas de vino blanco

8 cucharadas soperas de harina

1 cucharada sopera de pimentón

½ guindilla

Sal

Preparación:

Pelar y picar los ajos, la cebolla, la parte blanca de los puerros y la zanahoria. Mientras herviremos los tomates 2 minutos hasta que queden escalfados y podamos pelaros. Reservar.

Limpiamos las almejas y empezamos a pelar las gambas, reservaremos la cabeza y las cáscaras para utilizarlos más adelante. Trocear el rape en trozos muy pequeños.

Cogemos la parte verde del puerro y la echamos en un cazo con 2 litros de agua. Lo ponemos a hervir y cuando rompa añadiremos la cabeza de la merluza. Dejamos que hiervan juntos durante 15 minutos.

Freímos la cebolla, el ajo, la zanahoria y la parte blanca del puerro. Cuando este empezando a dorarse los trozos, echamos las cabezas y las cáscaras. Removemos durante unos minutos y añadimos un chorreón de brandy para flamear la mezcla. Después echamos la harina junto con el pimentón.

Ponemos a fuego lento y removemos unos minutos sin dejar de remover. Vertemos el tomate y vino blanco. Una vez mezclado bien añadimos la guindilla. Manteniendo el fuego lento dejamos cocer 20 minutos meneando la cacerola de vez en cuando.

Cogemos el caldo resultado de la cabeza de merluza junto a los puerros y lo añadimos a la cacerola la mitad y dejamos hervir.

Freímos los trocitos de rape durante 3 minutos y los dividimos en dos platos. Batiremos el resto del caldo que nos queda junto a los platos. Lo echamos a la cazuela y lo dejamos hervir 5 minutos. Pasándolo por un pasapurés. Sazonamos mientras hierve.

Freímos ligeramente las gambas junto a las almejas. Cuando estas últimas se abran retiraremos la sartén del fuego.

Por ultimo solo nos quedaría añadir estos dos últimos ingredientes a la mezcla final cociéndolo todo unos 5 minutos. Rectificaremos el punto de sal si lo vemos necesario.

Serviremos caliente.

Ya lo ves: sencillo y delicioso. Claro que, no te esperarías menos, ¿verdad?

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Fajitas mexicanas

Hoy te traigo una receta ideal para cuando tienes poco tiempo para cocinar y precisas algo rápido. Esta receta es de mis preferidas, por su sabor, su toque picante y porque me recuerda a las fiestas mexicanas con sombreros de mariachi, tequila, “¡¡Ayayayyyy!!” y todos los tópicos.

Se conoce como fajitas a un delicioso plato que nació en México, allá por 1930, cuando los trabajadores de la zona de Texas (EE.UU.) preparaban de almuerzo una combinación de carnes y vegetales servidos en tortillas.

Vamos, pues, a  ver, a modo de ejemplo, cómo hacer Fajitas de pollo, sencillita y fenomenal para los amigos del picante.

Ingredientes:

Una cebolla mediana

Un pimiento verde

Un pimiento rojo

Dos pechugas de pollo sin piel y deshuesadas

Dos limones

Comino molido

Sal

Pimienta

Aceite de oliva

Cuatro tortillas de trigo

Un yogur natural

Queso rallado

Para la salsa:

Siete tomatitos pequeños

Perejil

Elaboración:

Vas a empezar por corta las pechugas de pollo, la cebolla y el pimiento en tiras pequeñas; las colocas en un bol y, al mismo recipiente, le añades medio limón, comino, pimentón y, para culminarlo, sal, pimienta y aceite de oliva. Tómate un ratito para mezclarlo todo muy bien.

Acto seguido, mientras reposa la carne ya condimentada, preparas la salsa, para lo que vas a cortar los tomatitos y a picar el perejil. Pon los tomates en un bol, junto con medio limón, sal, aceite de oliva, pimienta y una pizca de perejil.

Una vez que ha reposado la carne, calentamos aceite en una sartén, añadimos las tiras de pollo junto con el pimiento y la cebolla. Fríelo durante siete minutos, removiendo a menudo.

Mientras se va haciendo el pollo, puedes seguir con la salsa, a la que añadirás, a tu gusto, cebollino, limón, pimienta y yogur natural. También quedará estupendo un poco de queso rallado que le añadas.

Una vez dorado el pollo, calienta as tortillas en el microondas, ponlas junto a las salsas y que cada cual decida cómo comerse su fajita.

¡Te chuparás los dedos! y nunca mejor dicho, ya que estas fajitas se comen con las manos y seguramente se te escape un poco de salsa. A propósito, puedes encontrar los productos mexicanos cualquier supermercado sin problema, bien de marca comercial, bien de marca blanca.

Por supuesto, las fajitas, que también se conocen como “tacos mexicanos” permiten una variedad de rellenos sólo limitada por la imaginación del cocinero.