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Tipos de paella

La palabra paella proviene del valenciano, y una traducción más o menos buena será la de “sartén”. De modo genérico, diremos que hablamos de una receta cuya base es el arroz cocido nacida en el marjal de la Albufera.

A paella nace en el siglo XVIII, tiempo en el que los vecinos de la zona mezclaban los ingredientes que más a mano tenían para prepararse la comida. Se trata, pues, de un plato modesto, con historia en la zona.

Sin embargo, lo popular de la mezcla ha provocado que, a día de hoy, existan una enorme cantidad de variaciones sobre ella, con ingredientes adecuados a cada una de las zonas donde se elabora.

En cualquier caso, la receta que te traigo hoy es la de la tradicional paella valenciana. Para elaborarla, hazte con una paellera de acero esmaltado de un tamaño acorde al número de comensales. Y, claro, los ingredientes para rellenarla:

El arroz será el de grano redondo conocido como “bomba”, que requiere un poco más de agua, pero que no se pasa ni se pega tan fácilmente. La ración rondará los cien gramos por persona.

En cuanto a la verdura, puedes hacerte con ella en cualquier supermercado; y la carne calcula un conejo o pollo por cada ocho personas. Aquí tienes los ingredientes y proporciones para cuatro personas:

Ingredientes:

400 g. de arroz bomba

150 g. de verdura para paella

¼ de pollo de la parte del muslo

¼ de conejo troceado

1 alcachofa

Un pimiento rojo

4 dientes de ajo

200 ml. de tomate triturado

1 cucharadita de pimentón dulce

Azafrán en rama

Colorante para comidas

Sal

8 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

1 limón para adornar

Una paellera de 38 cm de diámetro

Preparación:

Limpia las carnes de grasa y sálalas. Calienta y sala el aceite, al que añadirás el pollo, el conejo y el ajo (sin pelar) cuando esté bien caliente. Deja que se tuesten los ingredientes. Hecho esto, añade el pimiento a tiras junto con el resto de la verdura convenientemente limpia y descongelada.

Una vez esté todo sofrito. Añade el pimentón, macha e azafrán y ponlo también junto con el tomate triturado. Una vez frita la mezcla, añade agua hasta el borde de la paellera y deja que se cueza como media hora, hasta que el líquido esté por el nivel de los remaches (si queda por debajo, echa agua; si sobra, dale un golpe fuerte de fuego).

Es el momento de añadir el colorante y el arroz, que repartirás uniformemente y no volverás a tocar. Comienza con cinco minutos e fuego fuerte y bájalo a medio durante los quince siguientes. Cuando apagues la lumbre, tapa con un paño deja reposar cinco minutos.

Un apunte: el pimiento y la alcachofa no son parte de la paella valenciana original, pero es una variante moderna que me gusta mucho. Porque, al fin y al cabo, buena parte de la gracia de la paella es eso: la variedad, algo que iremos viendo con el paso de los artículos.

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Hojas de col rellenas

La col es una de las hortalizas más ricas en fósforo, que es una sustancia imprescindible en nuestro día a día. Hay muchas personas que no consumen este alimento por no saber cómo o por no gustarles el sabor.

Con la receta de hoy proponemos una forma rica, original y fácil de cocinar un rico plato, que  seguro que le gusta a grandes y pequeños.

Ingredientes para 6 personas:

1 col blanca mediana

400 gr de carne picada

1 huevo

100 gr de cebollas

30 gr de manteca de cerdo

200 gr de tomates triturados

1 vasito de caldo de verduras

50 gr de queso rallado (de la clase que se prefiera)

Perejil

Pimienta

Sal

Preparación:

Se prepara la col, separando hoja a hoja del tronco, sin llegar a romperlas o quitarlas. Relajando los nervios con un cuchillo con cuidado de no partir la col, de manera que se quede abierta.

Se mete la col unos minutos en un cazo de agua hirviendo al toque de sal, para que se ablanden y sean más fáciles de enrollar.

Sobre una superficie limpia y lisa, como puede ser una mesa, encimera o tabla de cortar, extendemos las hojas y espolvoreamos el queso rallado.

Las hojas interiores que no se hayan separado del nervio, las quitaremos y picaremos  muy finas.

En una sartén echamos un poco de aceite y la manteca de cerdo. Rehogaremos la cebolla y la col bien picada. Taparemos con una tapa unos minutos para que se haga mejor y quede bien blanda.

En un bol prepararemos la carne picada. Para eso echaremos encima el huevo, la col y cebolla ya cocinadas, la sal, la pimienta y el perejil (al gusto). Trabajamos bien la mezcla con las manos, amasándolo todo bien.

Ahora colocaremos esta carne sin cocinar encima de casa de cada una de las hojas de col que tenemos colocadas en la superficie plana. Se enrolla y se ata con un hilo o atravesamos con un palillo de madera para que se quede fijado el rollito.

Ponemos un poco de aceite en un cazo o cazuela de barro y doramos estos rollitos por ambos lados. En esta misma cazuela se le añade el tomate triturado y el caldo de verduras y se deja cocer a fuego lento.

Si vemos que el líquido pronto se consume o se queda corto, podemos añadir un poco más de caldo o agua. A la hora de servir, retiraremos el hilo o el palillo y se mantendrá aun enrollado.

 

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Marmitako

El Marmitako es uno de los paltos más tradicionales de la cocina vasca. En muchas fiestas de pueblos y ciudades se ha convertido en un plato de concurso, al igual que en otros lugares se hacen de manjares como la tortilla de patata o la paella. El secreto está como en todos los platos, en el mimo y el cariño que le pongamos al hacerlo. Seguro que nuestro público lo notará en el paladar.

No se necesita ser un gran experto en cocina, ni tener grandes ingredientes a nuestro alcance, el siguiente plato es sencillo y barato de hacer. Lo más importante de todo es que este marmitako se convierta en una gran excusa para reunirse con la familia o los amigos.

Ingredientes

Medio kilo de atún o bonito

Un kilo de patatas

Una cebolleta

Dos dientes de ajo

Un pimiento rojo y verde

Dos cucharadas de carne de pimiento choricero

Caldo de pescado

Aceite de oliva

Sal o pimienta

Elaboración

El primer paso para ganar un concurso de marmitako, es conseguir una buena rodaja de atún o bonito. Como va a ser el principal ingrediente junto a la patata, es importante que sea de buena calidad, así no estropearemos el plato y disfrutaremos mucho más.

En una cazuela, pondremos la cebolla y el ajo a sofreír. Cuando veamos que la cebolla se ha quedado transparente, añadiremos el pimiento. Lo dejaremos pochando unos 10 minutos.

Por otra parte, pelaremos, lavaremos y trocearemos las patatas. Es importarte que cortemos las patatas cascándolas porque de esta manera verteremos el almidón que contiene en la mezcla del ajo, cebolla y pimiento.

Después, pondremos en esa misma cazuela, la carne del pimiento choricero y una hoja de laurel. La hoja de laurel es opcional, según el gusto del comensal, pero nos ayudará a hacer mejor la digestión y quitarnos la posible pesadez.

El último toque

Una vez hemos revuelto bien los ingredientes, entonces, le añadiremos el caldo de pescado. También podemos ponerle un poco de vino blanco al gusto, en este caso también es algo que dejo en manos del gusto de cada comensal. Entonces, dejaremos que la mezcla hierva durante 20-25 minutos.

Para finalizar, añadiremos el atún o bonito que hemos sazonado anteriormente y dejaremos hervir otros 3 minutos. Cuando pase este tiempo, lo apartaremos del fuego y lo presentaremos al público. Lo importante de todas maneras, vendrá más tarde, exactamente cuando degustemos nuestro plato acompañado de un buen vino. ¡Buen provecho!

 

 

 

 

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Milhoja de Bacalao Confitado sobre Piperrada, Aire de Azafrán y calamino de Azúcar

Bueno, como podéis ver, hoy vamos a preparar un plato muy especial. Ya sabes, si tienes algo que celebrar esta es una receta que te vendrá muy bien, tanto si es para comida como para cena. Es fácil y no os restará mucho de vuestro tiempo, normalmente se tardará tres cuartos de hora ¿Comenzamos?

Ingredientes por persona.

– 1 oblea de pasta Filo (la encontraremos en la sección de refrigerados en casi todos los supermercados).
– 150gr de bacalao.
– 30gr de cebolla.
– 30gr de pimiento verde.
– 30gr de pimiento de piquillo.
– 10gr de ajo.
– 100ml de tomate frito.
– Sal fina.
– Aceite de oliva virgen.
– Lecitina de Soja (de venta en Herbolarios).
– Azúcar Isomalt (de venta en Herbolarios).
– Azafrán.

Para esta receta necesitaremos moldes circular para construir la Milhoja.

Preparación

  1. En una sartén, confitamos el bacalao a 90 grados durante 15 minutos. Cuando ya lo tengamos, lo hacemos lajas y lo reservamos.
  2. Hacemos un sofrito con poco aceite, el pimiento verde y la cebollita cortado todo en juliana. Cuando esté pochado, añadimos el pimiento de piquillo también en juliana y el tomate frito, lo sofreímos todo junto y lo reservamos.
  3. Ahora tenemos que cortar la pasta Filo con un molde redondo y lo metemos en el horno a 150 grados durante dos minutos.
  4. Ponemos el azafrán a cocer en agua, añadimos la Lecitina de Soja y lo dejamos diez minutos. Cuando se cumpla el tiempo lo pasamos todo por la túrmix hasta lograr unas burbujas finas que se mantengan.
  5. Para terminar, diluimos el azúcar Isomalt a 150 grados y con ayuda de dos tenedores hacemos figuras con los hilos que se forman sobre un papel grasa, lo dejamos enfriar unos segundos y a continuación, le damos forma de bola con el azúcar.

Presentación.

Disponemos de un molde circular para construir la Milhoja. En capas superpuestas primero colocaremos la Piperrada (el sofrito de pimiento verde, cebolla, pimiento de piquillo y tomate frito), después la pasta Filo (forma circular), bacalao, pasta Filo de nuevo, bacalao otra vez y sellamos con la pasta Filo. A continuación montamos el aire de Azafrán encima de nuestra Milhoja y en un lateral el calamino de azúcar.

No hay palabras para describir esta receta sana y curiosa. Quedaréis como dioses, y mira qué fácil es, no os restará más de tres cuartos de hora de vuestro tiempo. Lo demás lo emplearéis en saborear este plato y sorprender a vuestros comensales. Que la disfrutéis, ¡haciéndola y devorándola! Bon appetit cocinitas.

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Labor del ayudante de cocina

La labor del ayudante de cocina comprende la realización de diversas funciones, siendo la más importante colaborar con el cocinero o jefe de cocina. Se trata de una de las ocupaciones con mayor salida laboral, en especial durante los meses de verano, tal como puede observarse en el gran número de ofertas de trabajo del sector de la gastronomía que son publicadas en el portal Infoempleo.
Desempeña un rol de gran importancia en la cocina, puesto que el ayudante de cocina es quien posee la responsabilidad de colaborar con el cocinero en lo que respecta a la elaboración de las diferentes comidas, facilitándole su trabajo, para lograr que de ese modo el comensal quede satisfecho. Además de la preelaboración de alimentos, se ocupa de la preparación y presentación de comidas sencillas, para lo cual se vale de la aplicación de técnicas y normativas de manipulación de alimentos, prestando especial atención a la conservación de los mismos.
Funciones específicas
La elaboración de platillos constituye una labor  que está sujeta a diversos pasos, que deben realizarse previamente a la degustación de los mismos. Y en dicho proceso de preparación, la figura del Ayudante de Cocina es clave.
El ayudante de cocina se ocupa básicamente de la organización de armarios y refrigeradores, así como de lavar, pelar y cortar verduras y pescados, para la elaboración de salsas, ensaladas y fondos. Al mismo tiempo, debe mantener ordenados los utensilios y demás materiales necesarios para la realización del trabajo, así como limpiar y colaborar en el orden de su puesto de trabajo, siendo siempre supervisado por un cocinero.
Descongelar los alimentos, cocerlos y pesarlos, son otras de las tareas encomendadas al ayudante de cocina para la preparación tanto de comidas como bebidas.
También, es el encargado de controlar el correcto funcionamiento de los congeladores y refrigeradores, verificando que la temperatura de los mismos sea la apropiada para cada tipo de alimento y acomodando los productos para su óptima conservación.
A la vez, debe permanecer atento a la disponibilidad de los diferentes alimentos, para colaborar en el armado de la lista de compras y evitar que se produzcan faltantes. Cada vez que recibe las materias primas necesarias, debe corroborar que se encuentren en buen estado y cuidar de que cumplan con requisitos básicos tales como calidad, temperatura de conservación, fecha de prescripción, óptimo embalaje y registros sanitarios.
Para realización del trabajo de manera ordenada y evitar los descuidos, es preciso que los ayudantes de cocina sean organizados, se encuentren capacitados y sean rápidos en el ejercicio de sus tareas diarias.
En los momentos de mayor concurrencia de clientes, es necesario que posea capacidad de autocontrol, lo que le permitirá mantener la calma y dominar la situación.
Formación
Para poder trabajar como ayudante de cocina es preciso, aunque no imprescindible, contar con formación orientada a la elaboración de alimentos y el manejo de diversas técnicas culinarias. En todos los casos, hay que poseer el permiso para manipular alimentos, puesto que es muy importante respetar las normas de calidad e higiene vigentes en el ejercicio del puesto de trabajo.
En la actualidad, se puede acceder a una amplia oferta formativa, con cursos presenciales o a distancia, para convertirse en ayudante de cocina, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una actividad de gran demanda, en especial en lugares que viven básicamente del turismo. Por eso, es importante aprovecharla y capacitarse para ser un buen ayudante de cocina, ya que este puede ser el puntapié inicial para escalar posiciones y a futuro llegar a ser cocinero o jefe de cocina. Y si bien es una ocupación que puede aprenderse con un poco de práctica, siempre es bueno mantenerse a la orden del día y procurar estar capacitado, para tener mayores posibilidades de conseguir empleo y poder realizar un correcto ejercicio de sus funciones, ya sea en la cocina de un restaurante, un hotel, un crucero o un comedor escolar.

Imagen:

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Aleta rellena

Este plato es de un viejo recetario de mi madre, suele ponerlo en comidas copiosas. Por lo cual es un plato fuerte. Ideal para celebraciones o fiestas varias. Acompañado con varios purés ( de patatas o zanahoria) o salsas. Es un poco elaborado, pero tiene una buena presentación y da para varios comensales. Ideal si quieres ser el anfitrión ideal de tus invitados.

Típica receta que puedes dejarla preparada de un día a otro, de modo que toma nota y, si lo prefieres, tómatelo también con calma..

Ingredientes:

1 kg de aleta

200 gr de carne picada

2 huevos

100 gr de tocino

1 pimiento morrón

50 gr de aceitunas deshuesadas negras

1 cebolla

2 dientes de ajo

1 copita de coñac

Un poco de  sal

Una pizca de pimienta

Preparación:

Pide al carnicero que abra la aleta si no sabes hacerlo tu mismo. Y aprovecha los recortes para el relleno que aquí no se tira nada. Extiende la aleta, salpimiéntala y pon en el centro la carne picada.

Bate con fuerza los dos huevos y prepara una tortilla francesa que quede muy cuajada o seca, que viene a ser lo mismo. Córtala por la mitad en sentido longitudinal y coloca los dos trozos a cada lado de la carne picada.

Añade tocino cortado en tiras. Lo harás mejor si calientas previamente el cuchillo. Incorpora también los pimientos morrones, trocéalos de la misma manera. Si son de lata estrujarlos antes y si son naturales debes pelarlos.

Por ultimo, incorpora las aceitunas. Trocéalas para que el relleno quede más fino y procura que estén bien distribuidas. Si están rellenas de anchoas mucho mejor.

Empieza a enrollar la carne. Apretando fuerte con las manos y cuida que no se desprenda el relleno.

Ata el rollo con hilo de cocina, sujetando bien la pieza para que quede con buena forma.

Pon la carne y la cebolla en una cazuela, 6 cucharadas de aceite; dora los ajos pelados y vierte el conjunto sobre la carne.

Enciende el horno, mete la cazuela, dora la carne y déjala durante 2 horas. A media cocción baña la carne con coñac. No olvides rociarla de vez en cuando con el jugo.

Recuerda:

Te conviene dejar reposar la carne antes de trinchar. Pasa la salsa de la bandeja por el pasapurés o chino. Puedes adornarlo con puré de patatas y/o verduras salteadas.

Cantidad:

Una paleta suele dar para 4 Raciones

Tiempo de preparación:

25 minutos

Tiempo de cocción:

50 minutos

Listo en :

1 hora y 15 minutos

 

 

 

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Civet de jabalí

Como alguno tiene pensado pasar las Navidades en la nieve, y como entre quienes lo van a hacer, más de uno se va a escapar al Valle de Arán, hoy vamos a cocinar un plato típico de tales pagos. Y no: no es necesario que vayas allí para conseguir los ingredientes, aunque en algún caso ayudaría. Vamos a ver qué necesitamos:

Ingredientes:

Para empezar, vamos a utilizar de tres a cuatro kilos de carne de jabalí. Si crees que es demasiado, reduce las cantidades en proporción. También necesitaremos vino negro, dos o tres cabezas de ajo y zanahorias.

Intenta conseguir “semolets”, aunque si no das con ellos, pueden valernos unas cebollas. Además, utilizaremos un cuadrado de chocolate negro, una ramita de tomillo, laurel, perejil y un puñadito (remarco el diminutivo) de mojardón, una pequeña seta de sabor y olor bastante intensos.

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Civet de jabalí

Preparación:

Antes de nada, te diré que lo ideal es que cocines este plato en una cazuela de barro, ya que deja un sabor espectacular a todo y, claro, la carne de caza no iba a ser una excepción. Si no tienes una ni alguien que te la preste… en fin, qué le vamos a hacer. Con lo que tengas, vamos a cocinar.

Empezamos por sofreír la carne de jabalí, pero no demasiado, para que no se nos quede seca ni dura (la carne de caza, al no tener prácticamente grasa, puede presentar este problema). Hecho esto, pon en la cazuela un litro de agua y uno de vino negro y coloca la carne, las zanahorias, las cabezas de ajo, los “semolets” y las hierbas en la olla.

Deja macerar la mezcla un par de días (no pensarías que ibas a comértelo hoy, ¿verdad?). Pasadas las cuarenta y ocho horas, le añadimos a la cazuela el chocolate rallado y la dejamos en el fuego hasta que rompa  hervir.

Una vez que el guiso hierve, lo ideal es ponerle una tapa de estraza con un plato encima, de modo que no salte –en todo caso, si no disponemos de esta tapa, podemos colocar encima la tapa antisalpicaduras de un sartén. No es lo mismo, pero, a falta de pan…-

Reducimos el fuego al mínimo y lo dejamos a fuego leeennnto un mínimo se 4 horas, aunque lo ideal es que sean entre 7 y 8. La sal la añadiremos en el último momento. Según quieras la carne más o menos tierna, así será el tiempo de cocción.

Recuerda:

De tres a cuatro kilos de carne de jabalí

Vino negro

Dos o tres cabezas de ajo

Zanahorias

“Semolets” (cebollas, en su defecto)

Un cuadrado de chocolate negro

Una ramita de tomillo

Laurel

Perejil

Un poco de mojardón

Es cierto que tardarás más de dos días en tener lista esta receta, también es verdad que la elaboración correcta es difícil, pero el resultado es espectacular.

 

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Rollo de carne y champiñones con frutos secos

Hoy vamos a comer fuerte. Pero lo que se entiende por fuerte… fuerte. Eso sí: con una mezcla de sabores y texturas como pocas veces habrás probado: carne, champiñones, pasas y frutos secos. Espectacular.

Ingredientes:

Esta es una receta que lleva una buena cantidad de componentes, de modo que prepárate para dejar la despensa y la nevera bajo mínimos: vas a empezar disponiendo de cinco láminas de pasta filo, medio kilo de carne picada, trescientos gramos de champiñones laminados, dos yemas de huevo ¿Ya estás cansado? Pues espérate, que aún hay más.

También precisas de seis orejones, tres dátiles, cien gramos de uvas pasas, otros tantos de nueces peladas, una cebolla y un puerro pochado, dos cucharadas de mostaza de Dijon, yema de huevo batida y mantequilla derretida –que usarás para pintar-, hojas de escarola y lollo rossa como acompañamiento, agua, aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, perejil picado y vinagreta.

Tiene tela, lo sé.

Preparación

Si tienes todos los ingredientes, ahora viene la parte fácil: empieza por limpiar los champiñones en un bol con agua fría y luego los salteas en un sartén con un chorrito de aceite. Sálalos y échales un poco de perejil picado.

Siguiente paso: pon la carne picada en un bol y agrégale la mostaza, la cebolla y el puerro pochados, las yemas de huevo y las uvas pasas. Añade también las nueces, junto con los orejones y los dátiles, todos ellos picados y deshuesados. Mézclalo todo muy bien.

Llega el momento de estirar dos láminas de pasta filo en una superficie lisa. Las pintas con mantequilla derretida y las espolvoreas con un poquito de pimienta. Repite el proceso con otras dos láminas encima de estas primeras y tápalo todo con una última lámina.

Sigue pintando con la mantequilla y añade en el borde –para envolver más fácilmente- los champiñones. Por encima, la carne picada, estíralo y envuélvelo todo para que te quede en forma de rollo.

Ya sé que te va a entrar complejo de pintor, pero es lo que toca: pinta la superficie del rollo, usando de nuevo la mantequilla derretida y luego sigue pintando, pero con la yema de huevo. Ponlo en la bandeja para el horna cocínalo a 180º durante unos 25 o 30 minutos. Sácalo cuando esté listo y trocéalo.

Para acompañar a la carne, prepara una ensalada con escarola y lollo rossa aderezados con vinagreta y sal gorda. Ahora, cundo te lo comas, me dices si ha valido la pena o no el esfuerzo

Recuerda:

Cinco láminas de pasta filo

Medio kilo de carne picada

Trecientos gramos de champiñones laminados

Dos yemas de huevo

Dos orejones

Tres dátiles

Cien gramos de uvas pasas

Cien gramos de nueces peladas

Un puerro pochado

Una cebolla pochada

Dos cucharadas de mostaza de Dijon

Yema de huevo batida y mantequilla derretida (para pintar)

Hojas de escarola y lollo rossa (para una ensalada de guarnición)

Agua

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Pimienta

Perejil picado

Vinagreta

No nos engañemos: es una receta difícil y, además, te ocupará más de una hora en la cocina, pero el resultado es… Bueno. Pruébalo tú mismo.

 

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Tortilla: Plato para cualquier ocasión

La tortilla es el plato típico español o francés (por lo de la tortilla francesa) que es habitual en los hogares. En mi casa siempre tengo huevos y patatas para hacer una. Pero también existen multitud de recetas con tortilla para innovar en esas ocasiones especiales. 

Para empezar os explicaré mi favorita, “Tortilla de patatas española”:

Ingredientes:

1 kg de patatas

4 huevos

1 cebolla

Aceite de oliva

Sal

Elaboración:

Primero pelamos y picamos la cebolla para ponerla en la sartén con abundante aceite.

A continuación, pelamos las patatas y las troceamos. Las ponemos en la sartén a fuego medio hasta que se ablanden.

Después, escurrimos las patatas y las dejamos en un bol. Le echamos sal al gusto.

Ahora rompemos los huevos en el mismo bol y los mezclamos bien.

Mantenemos parte del aceite de las patatas en la sartén y hacemos la tortilla.

Por último, le daremos la vuelta con un plato para que quede bien doradita por los dos lados.

Otra receta es la de “Tortilla rellena con ensalada”:

Ingredientes:

250 g de bacalao

8 huevos

1 pimiento rojo

1 pimiento verde

1 berenjena

2 tomates

1 lechuga

1 cebolleta

Aceite de oliva virgen extra

Vinagre

Sal

Perejil

Elaboración:

Picamos la berenjena y los pimientos y los ponemos a pochar en la sartén. Cuando estén bien pochados, añadimos el bacalao y lo salteamos. Dejamos reposar.

Mientras batimos 2 huevos y les añadimos perejil. Lo echamos en la sartén y hacemos una tortilla redonda con los huevos.

Después se retira en un plato y colocamos en el centro una porción de verdura con bacalao. Cerramos la tortilla hacia dentro.

A continuación, limpiamos la lechuga y la troceamos en un bol. Añadimos los tomates troceados. Picamos la cebolleta en juliana y la añadimos. Finalmente aliñamos con aceite, vinagre y sal.

Se sirven las tortillas rellenas y acompañadas con la ensalada. Decoramos con una hoja de perejil.

Receta de “Tortilla de calabacín con queso y pimiento”:

Ingredientes:

16 pimientos verdes

8 huevos

200 g de queso

2 calabacines

2 patatas

1 cebolla

3 dientes de ajo

Aceite de oliva

Sal

Perejil

Preparación:

Picamos la cebolla y los dientes de ajo y los ponemos a pochar.

Pelamos las patatas y las troceamos, para añadirlas a la sartén a fuego medio.

Cuando las patatas estén blandas, añadimos un calabacín y medio picado.

Cocinamos hasta que se ablanden las verduras y escurrimos el aceite.

Por otro lado, en un bol batimos los huevos y les añadimos perejil y las verduras pochadas. Dividimos la mezcla en dos y hacemos dos tortillas.

A continuación, cortamos el calabacín restante y lo cocinamos en lonchas a la plancha.

Freímos los pimientos a fuego medio y los guardamos.

Cortamos el queso en lonchas.

Finalmente, colocamos la tortilla en el fondo del plato, sobre ella una capa de queso y sobre él una capa de calabacín a la plancha. Cubrimos con la otra tortilla y terminamos decorando con los pimientos fritos y el perejil.

La siguiente receta me parece muy original y se puede tomar como aperitivo, “Caracolas de tortilla, sobrasada y queso con boniatos”:

Ingredientes:

8 huevos

8 lonchas de queso

75 g de sobrasada

2 boniatos

1 zanahoria

4 rebanadas de pan de hogaza

50 g de paté de aceitunas

Aceite de oliva

Sal

Orégano picado

Preparación:

Para hacer las caracolas, batimos los huevos de 2 en 2. Añadimos cada vez sal y un poco de orégano. Hacemos las tortillas finas en la sartén con poco aceite.

Untamos las tortillas con sobrasada y colocamos encima, un par de lonchas de queso.

Enroscamos para hacer un rollito y lo cortamos en 4 trozos.

Por otro lado, cortamos los boniatos como si fueran patatas fritas. Los freímos en la sartén con mucho aceite templado y los escurrimos en papel de cocina. Añadimos sal al gusto.

Tostamos las rebanadas de pan en el horno y las untamos con el paté de aceitunas.

La presentación final consiste en repartir por encima de cada rebanada de pan las caracolas de tortilla, sobrasada y queso calientes. Espolvoreamos por encima zanahoria rallada y acompañamos con los boniatos.

Esta receta también se puede hacer con patatas fritas en el caso de no tener boniatos.

Por último, os enseñaré una receta que me encanta y que os sorprenderá por su sabor, “Tortilla de anchoas con ensalada de aguacate y tomate”:

Ingredientes para 4 personas:

8 huevos

2 dientes de ajo

12 anchoas

½ pimiento rojo

1 pimiento verde

12 ajos frescos

2 cebolletas

2 tomates

1 aguacate

1 guindilla

Aceite de oliva virgen

Sal

Elaboración:

Primero picamos la cebolleta, los ajos frescos y los pimientos. Pochamos en una sartén y cocinamos todo durante 10 minutos.

Mientras tanto, limpiamos las anchoas, quitándoles la cabeza, tripas y espina central. Les echamos sal y las troceamos.

Picamos los dientes de ajo y los doramos en una sartén junto con la guindilla. Añadimos las anchoas y salteamos.

Batimos los huevos de 2 en 2 y añadimos sal y perejil. Repartimos las verduras, anchoas y ajos y hacemos 4 tortillas.

Para la ensalada, cortamos los tomates y el aguacate. Añadimos la cebolleta cortada en juliana y finalmente, aliñamos con aceite, vinagre y sal.

Es muy sencillo realizar estas recetas con tortilla y muchas de ellas sólo necesitan ingredientes básicos que siempre tenemos en casa. Asique, ¡a innovar con la tortilla!

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Receta de crema de calabaza

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Ahora que por las noches ya empieza a refrescar y que parece que el verano nos ha abandonado por completo, ¿qué mejor que preparar una rica crema de calabaza bien calentita para cenar?

Y es que este plato no solo es perfecto para calentar el cuerpo y olvidar el frío otoñal, sino que, además, es tremendamente sano, por lo que te encantará si estás llevando a cabo una dieta para perder peso o si, simplemente, te gusta alimentarte a base de ingredientes de lo más saludables.

Ingredientes: 400 gramos de calabaza amarilla pelada y cortada en dados, 200 gramos de nata fresca, medio litro de caldo, agua, perejil, pimienta y una pizca de sal.

Preparación:  para empezar a elaborar esta crema de calabaza, en primer lugar cogeremos un recipiente alto y estrecho pero, a la vez, ideal para introducir dentro del microondas, ya que deberá poder soportar altas temperaturas, e introduciremos en su interior los trozos de calabaza y un dedo de agua. Después, lo taparemos con papel transparente.

Acto seguido, lo meteremos en el horno y dejaremos que se cocine durante unos cuatro minutos. Transcurrido este tiempo, dejaremos que repose durante un minuto más y, después, procederemos a pasarlo todo por la batidora.

Una vez que la calabaza se haya convertido en una especie de sopita líquida, introduciremos, en el mismo cuenco, la nata y el caldo para terminar de darle la textura que debe tener esta crema.

A continuación, lo sazonaremos todo con la pimienta y la sal y lo taparemos de nuevo para volverlo a hornear todo a una temperatura media-alta durante unos tres minutos.

Una vez que haya pasado ese tiempo, lo sacaremos del horno y dejaremos que repose durante un minuto para que no esté excesivamente caliente.

Finalmente, para que el plato goce de una excelente presentación, podemos decorar esta rica crema de calabaza con algunas hojas frescas de perejil. ¡Verás qué bien te sienta este plato tan delicioso y fácil de preparar, ya que tan solo te quitará unos minutitos de tu tiempo!