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Como hacer el filete perfecto

Los secretos sobre cómo cocinar el solomillo perfecto para convertirlo en una magnífica comida

Cinco cosas que debe considerar al comprar un filete

1.    Al elegir un filete, solomillo es una buena opción debido a su magnífico sabor. Un buen solomillo tiene la cantidad justa de grasa y bonito veteado. Bistec  es ligeramente más barato que el solomillo pero aun así es un gran asador para cocinar a la plancha o sartén, con más sabor que el solomillo. Sin embargo, tiende a ser ligeramente más masticable, especialmente si no se ha madurado correctamente.
2.    La edad de la carne es importante, ya que el proceso de colgar desarrolla el sabor y ablanda la carne. Así que hay que preguntar al carnicero cuánto tiempo se ha colgado la carne. Por regla general, 21 días como mínimo y 35 días como máximo.
3.    Una buena carne debe ser de color rojo intenso.
4.    Comprobar que la carne tenga un buen marmolado – pequeñas vetas de grasa se ejecutan a través de la carne. Esta se derrite cuando se calienta, lo que ayuda a hilvanar la carne desde dentro mientras se cocina.
5.    Una buena capa de grasa de color blanco crema en la parte superior de los filetes de solomillo es esencial. Nunca debe ser de color amarillo claro o similar ya que esto indica que es carne vieja.

¿Cómo cocinar carne? Cinco pasos para cocinar el filete perfecto en casa.

1.    Calentar la plancha o sartén a fuego fuerte, hasta que esté bien caliente.
2.    Cepillar ligeramente la carne con un poco de aceite de oliva y sazonar con sal y pimienta negra, preferentemente recién molida.
3.    No cocer más de dos filetes a la vez, y mantenerlos bien separados. Si se agrega más de dos filetes en la sartén a la vez, la temperatura bajará y el filete se hará guiso, en lugar de freír.
4.    No girar los filetes hasta que se logren buenas marcas chamuscadas, a continuación, darles la vuelta y cocinar del otro lado.
5.    Se debe dejar la carne durante unos 3 minutos antes de servir, para permitir que los jugos que se han creado hasta la superficie descanse de nuevo en la carne. 

Espero que con estos buenos consejos les salga la carne a la elección de sus familiares o amigos, siempre una vez hecho se puede acompañar con una salsa a elección en una salsera o recipiente para ello, para que se puedan coger la cantidad que ellos deseen.

 

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Sergio Bastard

Si de cocina se trata, es inevitable que hablemos de Sergio BastardRepresenta la juventud, la seriedad, el buen hacer y una creatividad que roza lo magistral y todo ello hacen de un chef imprescindible en este proyecto gastronómico. Desde hace tan solo un mes el nuevo proyecto que lidera es solo-cocina.com

Es originario de Barcelona, se formó como cocinero en la escuela donostiarra de Luis Irizar y realizó varios stages que le dieron la oportundad de trabajar junto a Juanmari Arzak, y Paco Torreblanca.

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Comenzó como su carrera profesional en algunos de los más importantes restaurantes del País Vasco y después decidió trasladarse a Navarra lugar en el que, mientras estaba trabajando en el Sierra de Loquiz (Galdeano) empezó su pasión por las plantas y los vegetales a los después ha dedicado buena parte de sus investigaciones. Después desarrollaría su labor en La Casona de Llerana (Cantabria).

En medio de un proyecto personal

Actualmente se encuentra centrado en su proyecto personal, Restaurante by Sergio Bastard, un nuevo local que se inaugurará en Bilbao y también, como complemento, centrado en una página web donde además de poder aprender recetas de cocina, podremos conocer las últimas noticias sobre la gastronomía.

Profundizando un poco más en el sitio, podemos ver los diferentes cursos que ofrece y vídeo tutoriales donde nos anima a cocinar de manera rápida y sencilla con un toque verdaderamente profesional.

Información

Desde como realizar una sabrosa crema a realizar una estupenda carne o pescado. Además, dispone de un apartado donde nos informa de las ferias gastronómicas que existen en la actualidad y de la enología:

Un divertido e interesante panel donde recoge todo tipo de información sobre el maridaje y nos explica que la mayoría de vinos se producen precisamente para el acompañamiento de una buena comida.

El vino, clave en el buen comer

Con ello, nos da alguna lección que otra sobre cómo saber escoger un buen vino para que haga de una comida una velada perfecta. Platos de caza, carnes asadas y guisos de carne necesitan un vino con mucho cuerpo.Otra punto interesante a destacar es el hecho de evitar tomar con un plato principal de pescado un vino tinto, ya que el resultado puede ser algo indigesto.

Bueno, con este post espero que os haya picado la curiosidad sobre este gran chef de la gastronomía y que os animéis a cocinar grandes cosas con pequeños consejos. Espero que navegando por esta web, puedan ver la gastronomía desde otro punto de vista.

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Lomo de cerdo a la cerveza

Es fácil… Corrijo… Basta con que sepas diferenciar un fogón de una mesilla de noche para que te salga espectacularmente esta receta de lomo de cerdo a la cerveza. Los ingredientes son de lo más habitual en cualquier cocina; la elaboración, ya lo verás, puede hacerse con los ojos cerrados.

Ingredientes:

Para empezar, asegúrate de que tienes un kilo de chuletas de cerdo, medio litro de cerveza, medio kilo de cebollitas, pimienta blanca, aceite y sal ¿Qué? ¿Son o no son de lo más habitual estos ingredientes en cualquier casa?

Preparación:

Lo primero que vas a hacer es salpimentar la carne y dorarla en una cazuela con un chorrito de aceite. Que el aceite está calentito, para que se selle el exterior sin que se haga el centro de las tajadas, de modo que luego se “beban” la cerveza, a la vez que sueltan la esencia en la salsa.

Ahora, saca la carne a un plato (fuente, bol, tazón… tú mismo, pero sácala un momentito de la cazuela). En el aceite en el que has dorado la carne, echas las cebollitas, para que se doren también (reconoce que la cocina huele como si los ángeles se echaran perfume y se hubieran pasado por la estancia).

Ya doradas las cebollitas, incorpora de nuevo la carne y añade la cerveza. Baja el fuego y tapa la cazuela. Deja que se vaya cociendo durante una horita, tiempo en el que puedes darte una vuelta, tomarte un vino, relajarte, ver la tele, leer un libro… vivir.

Pasada la hora, retira la carne, pon cada ración de en un plato, rodeada de cebollitas y reduce la cerveza que queda. Reparte la salsa que se te queda una vez reducida la cerveza. Hala. Ya ves que es materialmente imposible que sea más fácil.

Recuerda:

Un kilo de chuletas de cerdo

Medio litro de cerveza

Medio Kilo de cebollitas

Pimienta blanca

Aceite

Sal

Como ves, es una receta facilísima que te llevará apenas unos minutos preparar, si no cuentas la hora de cocción.

Un detalle: Esta misma receta puede hacerse con pollo, carne de ternera para guisar… y sustituyendo la cerveza por vino, por Coca-Cola o, yo lo he probado y está buenísimo, con refresco de limón. Se trata de la prueba evidente de que en la cocina casi todo vale, de que es la imaginación la que debe mandar. Se trata, en fin, de una invitación a la creatividad, que es lo que hace de la cocina un arte.

 

 

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Prepara una rica salsa carbonara casera

Con el gran placer que nos produce comer y disfrutar de los mejores placeres gastronómicos, no es de extrañar que cada vez busquemos un mayor número de recetas para disfrutar de los mejores sabores caseros. En los últimos años, los platos procedentes de otros países han tenido un gran impacto y una gran influencia en nosotros mismos y en nuestra forma de cocinar.
Cada vez somos más los que dejamos un poco de lado los platos más tradicionales para pasar a elaborar platos, postres y salsas con sabor a otra cultura y a otro país. Y aunque pueda ya resultarnos familiar, la cocina italiana es una de las más comunes en nuestra cocina. Hoy aprenderemos una nueva receta sobre cómo hacer la mejor salsa carbonara casera, especial para todo tipo de pastas y carnes.

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Jardinera de hortalizas

Quizás estés buscando una forma agradable y colorida de que tus hijos coman hortalizas, ya que tienen muchos nutrientes que favorecen a su crecimiento. Hoy te ofrecemos una receta que además de ser muy sana da mucho juego a la hora de servir, ya que se puede combinar con muchas salsas.

Ideal para cenas, dietas (siempre que no se utilicen salsas) o guarnición tanto para carnes como para pescados. Una forma distinta de comer un plato de verduras que no sea del típico braseado y que está igualmente riquísimo. Prepárate porque este verano está lleno de colores y sabores que encantaran a grandes y pequeños de una manera verdaderamente fácil.

Ingredientes para 6 personas:

2 berenjenas medianas

2 calabacines medianos

2 zanahorias medianas

2 nabos

2 chalotes

2 puerros

1 diente de ajo

1 pimiento rojo mediano

1 pimiento verde mediano

500 gr de patatas

1 rama de apio

Berros

Perejil

Sal

Preparación:

Para empezar comenzaremos por ir lavando, limpiando y cortando las hortalizas anteriores en trozos similares en tamaño. Esto es debido a que, puesto que tienen más o menos la misma dureza, así tardaran el mismo tiempo en hacerse y no tendremos sorpresas de llevarnos a la boca ningún trozo duro o poco hecho.

Cogemos una olla amplia y con la ayuda de un suplemento especial, empezamos a cocer al vapor las patatas, el apio, las zanahorias y los nabos, que requieren un tiempo similar de unos 20 minutos, aproximados. Añadimos sal al agua.

Mientras o después, en otra olla o en la anterior, pondremos a cocer el resto de verduras: los calabacines, los ajos, los chalotes, las berenjenas, los puerros y los pimientos. Ya que también son similares en el proceso y tiempo de cocción. Salamos también el agua al gusto.

Con ya todas las hortalizas al dente, las colocamos en una fuente para servir. Podemos decorarla a nuestro gusto colocando las hortalizas por colores o composiciones llamativas, que hagan aun más apetitoso el plato. Enseguida espolvoreamos encima el perejil picado y los berros. Si lo precisa corregimos la sal o añadimos pimienta molida.

Ya solo tendremos que servir, la forma será aún caliente. Esta receta adquiere muchas formas de aliñarla, con aceite, vinagre de vino, manzana o molerá, o bien haciendo una vinagreta especial. Tanto con cualquier tipo de salsa, como mayonesas o salsas de tomate aromatizado, por ejemplo, con orégano.

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Hamburguesa de arroz y lentejas

No me preguntes en qué programa, pues no estoy seguro, pero sí sé que aprendí a cocinar esta receta gracias a la televisión y tengo que reconocer que es de las pocas cosas que he de agradecerle a la “caja tonta”. Y cuando, no hace mucho, la he probado. He decidido que tenía que compartirla contigo. Vamos a ver qué necesitamos:

Ingredientes:

Para empezar, y puesto que la hamburguesa será a base de arroz (redondo) y lentejas, pesaremos doscientos gramos de cada uno. También vamos a utilizar una cebolla, un puerro, una cebolleta, una zanahoria (espera, que respiro).

Hamburguesa de arroz y lentejas

Hamburguesa de arroz y lentejas

Sigo: un diente de ajo, un vaso de salsa de tomate, una cucharada de salsa de soja y otra de salsa inglesa, agua, aceite de oliva virgen extra, sal y una hoja de laurel. Vale, sí: son muchas cosas, pero verás lo fáciles que encontrar que son todas en el súper.

Preparación

Comenzamos introduciendo en una cazuela las lentejas, la cebolla, una hoja de laurel y el puerro. Lo cubrimos todo con agua y dejamos que se cueza durante media hora, más o menos, tiempo tras el cual lo sazonaremos todo. Cuando estén blandos, retiramos la cebolla, el puerro y el laurel. Ahora, escurrimos y reservamos, por un lado, el caldo; por el otro, las lentejas.

Es el momento de pelar y picar la cebolleta y la zanahoria muy finitas y las ponemos a pochar con un poco de aceite de oliva. Sazonamos y reservamos.

Ponemos el diente de ajo machacado y pelado en una cazuela, al que también añadimos un chorro de aceite. Agregamos el arroz, lo rehogamos un poco. Vertemos el doble de agua que de arroz, más una “propinilla”. Lo dejamos cocerse durante un cuarto de hora, más o menos.

Llega el momento de mezclar lentejas, arroz y verduras pochadas. Amasamos hasta que se quede una masa homogénea (si queda muy suelta, podemos añadirle un poco de pan rallado). Ahora, nos mojamos las manos para que no se nos peque la masa y formamos 8 hamburguesas, que disponemos sobre un plato untado de aceite. Las freímos en una sartén con otro chorrito de aceite, como cuatro minutos por lado.

Para la salsa, podemos reducir en un cazo el caldo de las lentejas con la salsa de tomate, la de soja y la inglesa. La ración normal, para estas cantidades, es de dos hamburguesas por persona y lo ideal acompañarlas de salsa de tomate para decorar.

Recuerda:

Doscientos gramos de lentejas

Doscientos gramos de arroz redondo

Una cebolla

Un puerro

Una cebolleta

Una zanahoria

Un diente de ajo

Un vaso de salsa de tomate

Una cucharada de salsa de soja

Una cucharada de salsa inglesa

Agua

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Una hoja de laurel

Se trata de una receta de dificultad media en la que emplearas sobre 45 minutos.

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Pescados: muy rico

El mar nos da una gran variedad de alimentos muy ricos y muy saludables, pueden ser preparados de mil formas y siempre quedaran exquisitos, este artículo tratará de darte algunas ideas fáciles de preparar.

Sardinas en Vinagre

Ingredientes:

1 kg. de sardinas

1 Ajo

Perejil

Vinagre blanco

Aceite de oliva

Sal

Preparación:

Primero que nada, si lo deseas, pídele a tu pescadero que te limpie todas las sardinas quitándole la espina central, pero si quieres hacerlo tú, te indicamos como hacerlo ya que es bastante sencillo, pero un poco laborioso.

Coges una tabla de cocina y a una de las sardinas y le quitas la cabeza, a continuación utilizas un chuchillo pequeño y muy afilado y haces un corte a lo largo y un poco profundo en la parte de la barriga. Con mucho cuidado, retira las tripas y coges la espina central con los dedos y vas retirando la espina con cuidado, ayudada con el cuchillo, ten cuidado -insisto- de no cortarte.

Al no tener espina, el pez quedará aplanado. Haz el proceso igual con todas las sardinas.  Cuando las tengas limpias del todo, pásalas debajo del grifo y déjalas escurrir.Mientras escurren, coge un recipiente un poco profundo, pones las sardinas ya escurridas y le agregas un poco de sal (no mucha), 1 cucharada sopera de perejil bien picadito, el ajo picado bien pequeñito, una cucharada y media sopera de aceite y cinco cucharadas soperas de vinagre.

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Déjalas macerar durante un día y medio en el frigorífico.  Puedes acompañarlas con aceitunas como aperitivo o un bocadillo de sardinas en vinagre está exquisito.

Calamares Rellenos

Ingredientes:

9 Calamares

1 Cebolla

½ Cerveza

Salsa de tomate casera

Pimienta

Perejil

Aceite y sal

Preparación:

Coge uno de los calamares, más los tentáculos y las aletas de los otro ocho y pícalos bien pequeños; agrégales un poco de perejil muy picadito, sal y pimienta y reserva. Coge la cebolla, la pelas y la cortas bien pequeño y calienta en una sartén con un poco de aceite y cuando este caliente agrega la preparación.

Cuando lo veas dorado agrégale 3 cucharadas soperas de salsa de tomate para hacer un sofrito. Cuando esté listo, apaga el fuego y deja que esté a temperatura ambiente y reserva.

Coges el resto de los calamares y los rellenas con el contenido de la sartén y os cierras con un palillo.  A un wok, le hechas un poquito de aceite y fríes los calamares rellenos. Deja que se vayan dorando y cuando estén un poco dorados échale ½ cerveza y déjalos cocinar hasta que se consuma un poco el caldo. Salpimenta a tu gusto.

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Croquetas de espinacas y gambas.

Es una de los elementos más característicos de la cocina nacional, y aunque originaria de Francia, ya no se entienda la cultura culinaria de España sin las croquetas. Lo bueno de éstas, es su flexibilidad a la hora de integrar nuevos elementos.

La receta que os proponemos hoy, son las croquetas de espinacas y gambas, una receta sencilla que puedes usar, bien como plato principal acompañado por una ensalada, o como un entrante para una cena especial.

Ingredientes:

150 gr. de gambas.

150 gr. de hojas de espinaca, o bien un cubo de espinacas congeladas.

1 cebolla mediana.

200 gr. mantequilla.

200 gr. harina.

1 litro de leche templada.

Pimienta blanca.

Sal.

1 huevo.

Pan rallado.

Aceite vegetal.

Preparación:

Lo primero que tienes que ir haciendo, es cortar la cebolla de forma que luego no se haga presente, por lo que la tienes que picar muy bien. Mientras, ve echando la mantequilla a una sartén, ten cuidado de que la sartén no esté muy caliente, y añade la cebolla picada. Es importante que el fuego esté a medio gas, ya que lo que se quiere conseguir es pochar la cebolla. 

Una vez este la cebolla bien pochada, es el momento de verter sobre la sartén la harina, y ve removiendo con cuidado para que no queden grumos. Cuando veas que está bien integrada la harina, agrega el litro de leche (previamente calentado), y no te apartes del fuego, ya que en este paso es muy importante remover bien el contenido.

Echa un poco de sal a la bechamel y ve removiendo hasta que veas que la masa no se queda pegada a la sartén, es opcional, pero siempre le da muy buen gusto, incorporar un poco de nuez moscada. Cuando esté lista, ya puedes añadir las gambas peladas y un poco troceadas, y las espinacas previamente pasadas por la sartén salteadas con ajo.

Engrasa una fuente con un poco de mantequilla, y vierte el contenido anterior, deja reposar hasta que enfríe por completo. Una vez esté la masa fría, llega la hora de ir moldeando las croquetas, puedes ayudarte con una cuchara, luego pásalas por harina, huevo batido  y el pan rallado, y a la sartén.

Trucos

Es muy importante que el aceite esté lo suficientemente caliente, para que no se beban las croquetas todo el aceite y queden poco doradas.

Si quieres unas croquetas con más sabor, puedes hervir las cabezas de las gambas, para mezclar este caldo una vez estés calentando la leche.

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El botillo: para saciar al más exigente

Discutía –es un decir- no hace mucho con un amigo sobre qué es y qué lleva un botillo.  Claro que, gracias a las peripecias de la vida, yo jugaba con ventaja (mi vida es mía: no voy a contar nada más). El caso es que este producto, sólo apto para paladares duros y estómagos revestidos de amianto se hizo un hueco entre mis platos favoritos nada más probarlo.

Bien: la mitad de la discusión rondaba en torno a qué lleva el botillo. Y aquí la dejo zanjada tras consultar a la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de Botillo del Bierzo: según la institución, éste ha de llevar al menos un 65% de costilla de cerdo y un 10% de rabo del mismo animal.

Queda al criterio de cada fabricante el añadirle lengua, carrilleras, paleta y espinazo en la proporción que quieran, siempre y cuando estos ingredientes no superen el 20% del producto final y ninguno de los cuatro suponga más del 50% de la “carne extra”.

Con sabor

A todos los componentes se le añade sal, pimentón, ajo, aditivos autorizados y otras especias naturales. Una vez embutido, tenemos esta bomba de sabor –y calorías-, orgullo de la comarca leonesa del Bierzo.

La segunda mitad de la discusión giraba en torno a cómo cocinar el botillo. Y, mira, ahí nos equivocábamos los dos al creernos ambos únicos poseedores de la verdad: el embutido en cuestión puede prepararse de diversas formas, aunque existe una tradicional que, por cierto, ninguno de los dos recitaba con exactitud:

Una receta de muchos siglos

Empezamos por poner a cocer el botillo, de unos 800 gramos, durante un par de horas con agua suficiente para que lo cubra. A media hora de que se cumplan las dos, agregamos cuatro patatas medianas, peladas y enteras, medio kilo de berza –puede valer repollo- y cuatro chorizos. Como se habrá evaporado buena parte del agua, añade de nuevo hasta que se cubra el embutido.

Para comprobar que está listo, pincha las patatas: si estas dejan entrar el tenedor con facilidad o se rompen casi con el roce, el plato está listo.

Existen, por lo que he podido ver, una buena cantidad de recetas, aunque, también por lo visto en mis investigaciones, esta que aquí te he dejado es la que se considera “tradicional”. En cualquier caso, se trata de un plato para satisfacer al más glotón, aunque, eso sí conviene comerlo con cuidado: ya ves que es muy fuerte.

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Salmón en salsa de cabrales con puerro y cebolla

Hoy toca salmón. Porque lo digo yo y porque hace tiempo que no comemos pescado, que es muy importante para mantener un dieta equilibrada. Eso sí: como sé que no te acaban de gustar los platos sencillos, hoy vamos a currarnos una receta espectacular.

Y es que la preparación del pescado va más allá del frito – a la plancha – rebozado – cocido. Un tipo de comida tan variado, la incontable cantidad de sabores provenientes del mar, tenían que poder cocinarse de una buena cantidad de formas. Ponte el mandil, que te lo voy a demostrar.

Ingredientes:

Para empezar, y como vas a cocinar para cuatro personas –si sois menos, una simple regla de tres te dará las proporciones; si sois más, usa la misma regla de tres y vete pensando en pedir las ayudas por familia numerosa- ten a mano cuatro lomos de salmón.

Dispón también de doscientos gramos de cebolla cortada en juliana, perejil picado, cincuenta gramos de pimienta negra molida, un puerro, cincuenta gramos de queso de Cabrales, cien mililitros de nata líquida, tres cucharadas de aceite de oliva y sal (si es yodada, mejor).

Preparación:

Doy por supuesto que has dejado anoche los lomos de salmón descongelándose en la nevera, en una fuente con rejilla. Si no es así, deja esta receta para mañana y fríete un huevo (o hazte cualquier otra cosa: tú mismo)

En cuanto al puerro, debes eliminar la parte verde y las raíces (esas “barbas” que tiene debajo del bulbo). Hecho esto, córtalo en rodajas muy finas. Cuidado con los dedos, que no acaban de quedar bien si los troceas en este plato. Lava el puerro ya cortado.

Ahora, vas a calentar dos cucharadas de aceite y a añadir la cebolla en juliana y el puerro. Salpimienta y deja que se vayan cocinando a fuego suave, con la sartén tapada, durante 12 minutos. Pasado este tiempo, retira la sartén del fuego y resérvala.

Por otra parte, vas a introducir el queso de Cabrales y la nata en un cazo y vas a aplastar el cabrales con furia malaya y con un tenedor. Hecho esto, calientas la mezcla hasta que te quede una salsa homogénea, que condimentarás con perejil y un poquito de pimienta.

Para terminar, unta una plancha con el aceite que te ha sobrado y cocina en ella el salmón que habrás salpimentado previamente. Dale como dos minutos por cada uno de los lados de la rodaja.

A la hora de servir, prepara en cada plato una cama de cebolla y puerro, pon el salmón encima y, sobre éste, la salsa de queso.

Recuerda:

Cuatro lomos de salmón

Doscientos gramos de cebolla cortada en juliana

Perejil troceado

Pimienta negra molida

Un puerro

Cincuenta gramos de queso de Cabrales

Cien mililitros de nata líquida

Tres cucharadas de aceite de oliva

Sal (yodada si es posible)

En menos de media hora habrás terminado un plato de salmón, por lo demás, muy fácil de cocinar.