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Sopa de naranja con helado

¿Quién ha dicho que el helado es solo para el verano? En invierno también es un placer disfrutar de un sabroso y cremoso helado, sobre todo tras una comida abundante. El invierno es tiempo de naranjas, así que podemos aprovechar para mezclar ambas cosas en una original, fresca y cítrica sopa.

Hacer helado es muy sencillo, pero si no se tiene una heladera se hace necesario sacar del congelador la crema cada poco tiempo y batirla para evitar que se formen cristales. Aunque no es difícil se trata de un proceso laborioso que nos obliga a estar pendientes cada pocas horas para conseguir un resultado cremoso. Para simplificar la receta vamos a usar un helado comprado de una marca que nos guste.

sopa de naranja con helado

Ingredientes de la sopa de naranja con helado

1 l. zumo de naranja

4  hojas de gelatina

50 gr. azúcar

Unas hojas de menta natural

1/2 copa licor de menta

Una tarrina mediana de helado de yogurt natural

La menta es opcional, ya que si no nos gusta el frescor que da a la sopa de naranja se puede prescindir de ella. Incluso se puede cambiar por otro licor que nos resulte más agradable como el Cointreau. Si la sopa va a ser consumida por niños podemos sustituir el licor por unas gotas de aroma de menta para darle intensidad sin que tenga ningún tipo de alcohol.

Preparación de la sopa

Ponemos a calentar en un cazo un vaso grande de zumo de naranja junto al azúcar. No dejamos que alcance la ebullición retirándolo antes del fuego y añadiéndole las hojas de menta. Lo tapamos para que se concentre.

Hidratamos la gelatina durante unos minutos y cuándo esté totalmente blanda la calentamos en el microondas con una cucharada de agua. En un cuenco ponemos el zumo frío, el zumo caliente bien colado para que no queden trocitos de hojas y el licor de menta. Añadimos la gelatina y revolvemos bien la mezcla dejando que enfríe hasta el día siguiente.

La sopa de naranja, con la gelatina, quedará espesa pero no se solidificará ya que no tiene suficiente cantidad. De este modo resultará muy suave y cremosa. En el momento de servir el postre se vierte en un plato hondo un cucharón de la sopa, se coloca una bola de helado y se adorna con unas hojitas de menta natural.

Una alternativa es servir la sopa con helado de chocolate blanco, lo que sin duda hará las delicias de los más golosos de la casa.