Las cocinitas de juguete permiten que los niños imiten a los adultos, desarrollen la imaginación y trabajen la motricidad. Elegir una cocina adecuada a la edad y al espacio hará que jueguen con ella durante años.
Qué valorar según la edad
Para los más pequeños, cocinas bajas y con piezas grandes evitan riesgos. A partir de tres o cuatro años se pueden incorporar fogones con sonido, grifo que simula agua o accesorios que encajan. Las cocinas de madera suelen ser más resistentes; las de plástico son ligeras y fáciles de limpiar. Revisa que los materiales cumplan la normativa de seguridad infantil.
Espacio y accesorios
Mide el hueco donde irá la cocina antes de comprar; algunas ocupan bastante. Los accesorios (ollas, alimentos de juguete, menaje) amplían el juego; comprueba que sean compatibles con la cocina y que no tengan piezas desprendibles en edades tempranas.
Conclusión
Una cocinita bien elegida se convierte en uno de los juguetes más usados. Con edad y espacio en mente, acertarás con el modelo.