Albondiga de carne con macarrones

Si buscas realizar platos para tu familia que resulten ser una opción económica, apetecible y fácil sin duda una de las mejores que podrás encontrar son las albóndigas de carne con macarrones.

Es uno de los platos estrella para los más pequeños de la casa, pues disfrutan con la pasta y el tomate, además la carne les aporta las restantes vitaminas y nutrientes que necesitan para su desarrollo. Un plato proteico que permite afrontar el resto del día con vitalidad y buena cara.

Ingredientes necesarios:

Es un plato muy sencillo que requiere para 5 personas;

100 gramos de macarrones,

600 gramos de carne picada mixta, o en su defecto, un paquete de albóndigas de 16,

sal,

1 cebolla,

1 tomate,

tomate frito,

harina,

aceite de girasol,

aceite de oliva y laurel.

Consejo especial:

Si dispones de poco tiempo para dedicar a la cocina en cualquier supermercado puedes hacerte con albóndigas de carne ya elaboradas,  por el contrario si te gusta el contacto directo con los alimentos puedes aprovechar la carne de ternera y de cerdo de que dispongas en tu nevera, mezclarla con sal, un poco de perejil picado y migas de pan, todo ello bien revuelto para posteriormente y, simplemente con las manos, realizar bolas de tamaño medio.  

 Preparación:

Cuando tengas listas tus albóndigas es necesario enharinarlas con una fina capa para posteriormente freír en una sartén con aceite de girasol a fuego medio hasta que se doren.

Cuando esta situación se produzca se retiran a un plato con papel absorbente para retirar los excesos.

Mientras tanto, en una tartera puedes poner a cocer tus macarrones, a penas necesitas 8 minutos para su cocción con un poco de sal  y otra tartera en la que depositar dos cucharadas de aceite de oliva un poco de tomate natural y cebolla, todo ello bien troceado y 20 ml de tomate frito,  envasado o hecho de modo artesanal.

Las albóndigas, previamente doradas, se colocan cuidadosamente, de modo que el tomate las cubra un poco más de la mitad, se deposita una hoja de laurel y, tras cerrarla, son necesarios 18 minutos de cocinado.  

La mejor presentación

Para presentarlas se recomienda depositar una media de dos a tres albóndigas por plato junto con los macarrones y el tomate de la propia tartera, para finalizar, una ligera capa de orégano es un toque especial y muy sabroso que lo diferencia de la elaboración tradicional.

Y como siempre…

Espero que este plato sea de tu agrado y se lo hagas a tu familia y amigos cuando quieras

Potaje de garbanzos con espinacas

Uno de los platos que más me gustan en la actualidad, e incluso de cuando era una niña es este: Potaje de garbanzos con espinacas, recuerdo cada verano en un pueblo que iba yo de niña, pedía este plato «siempre» que iba al restaurante.

Las legumbres son indispensables en una dieta equilibrada. Combinándola con verdura, como las espinacas en este plato por ejemplo, y con el aporte de proteínas y grasas del bacon forman un plato muy completo que admite muchas variaciones. 

Prueba a condimentarlo con pimentón, comino o cualquier hierba aromática, añadiéndolo al final de la cocción del sofrito de verduras.

Para la realización de este plato puedes utilizar espinacas congeladas, y si tienes poco tiempo, garbanzos cocidos en conserva, lavándolos con abundante agua fría antes de utilizarlos.

El caldo de este plato es bastante ligero, si te gustase más espeso deshaz una cucharada de harina en un poco de agua para la cocción de los garbanzos, y añadela al sofrito cuando esté casi terminado, mantén la cocción unos minutos.

Si estás bajo alguna dieta y el bacon esta fuera de tus posibilidades, no te preocupes, puedes eliminarlo. El plato seguirá siendo igual de bueno y más saludable.

También puedes cambiar las espinacas por acelgas o el bacon por bacalao, y lograr otro tipo de potaje también muy rico.

Ingredientes

300 g de garbanzos

200 g de espinacas

150 g de bacon

1 cebolla

1 zanahoria

1 diente de ajo

1 dl de aceite de oliva

sal

Preparación  

Deja los garbanzos a remojo 24 horas antes en abundante agua salada. Pasado este tiempo, escúrrelos y ponlos en agua templada.

Hierve los garbanzos con un buen chorro de aceite de oliva, déjalos cocer lentamente hasta que estén tiernos.

Pica la zanahoria, la cebolla y el diente de ajo.

Añade el bacon cortado a trocitos no muy gruesos. Rehoga todo en una cazuela con aceite hasta que las verduras ablanden.

Añade las espinacas y remueve hasta que esté todo bien mezclado. Añade agua hasta que quede cubierto.

Cuece durante 10 minutos a fuego suave y después incluye los garbanzos. Añade un poco más de agua, si fuera necesario. Agrega sal y deja hervir unos 5 minutos.

Deja reposar, a servir y a comer!!  

Consejo para una dieta

Si estáis haciendo dieta lo que podéis hacer es cambiar el bacon por carne de pavo, cortada en dados dará un sabor exquisito y saldrá un plato de lo más sano.

Espero que os guste mi receta y se la hagáis a toda la familia.

 

Potaje de garbanzos con espinacas

Uno de los platos que más me gustan en la actualidad, e incluso de cuando era una niña es este: Potaje de garbanzos con espinacas, recuerdo cada verano en un pueblo que iba yo de niña, pedia este plato «siempre» que iba al restaurante.

Sobre este plato

Las legumbres son indispensables en una dieta equilibrada. Combinandola con verdura, como las espinacas en este plato por ejemplo, y con el aporte de proteínas y grasas del bacon forman un plato muy completo que admite muchas variaciones.

Prueba a condimentarlo con pimentón, comino o cualquier hierba aromática, añadiendolo al final de la cocción del sofrito de verduras.

Para la realización de este plato puedes utilizar espinacas congeladas, y si tienes poco tiempo, garbanzos cocidos en conserva, lavándolos con abundante agua fría antes de utilizarlos.   

El caldo de este plato es bastante ligero, si te gustase más espeso deshaz una cucharada de harina en un poco de agua para la cocción de los garbanzos, y añadela al sofrito cuando esté casi terminado, mantén la cocción unos minutos.

Si estás bajo alguna dieta y el bacon esta fuera de sus posibilidades en estos momentos, puedes eliminarlo. Tambien puedes sustituirlo por algo de carne de pavo que seguro le dará gusto y será más sano para esa dieta que estás haciendo.

También puedes cambiar las espinacas por acelgas o el bacon por bacalao y lograr un estupendo y sencillo potaje de cuaresma pero esta ya seria otra receta.

Ingredientes

300 g de garbanzos

200 g de espinacas

150 g de bacon o pavo(regimen)

1 cebolla

1 zanahoria

1 diente de ajo

1 dl de aceite de oliva

sal

Preparación  

Deje los garbanzos en remojo 24 horas antes en abundante agua salada. Pasado este tiempo, escurrálos y pongalos en agua templada.

Hierbe los garbanzos con un buen chorro de aceite de oliva, dejalos cocer lentamente hasta que esten tiernos.

Pique la zanahoria, la cebolla y el diente de ajo. Añade el bacon cortado a trocitos no muy gruesos. Rehoga todo en una cazuela con aceite hasta que las verduras se ablanden.

Añade las espinacas y remueve hasta que esté todo bien mezclado. Añade agua hasta que quede cubierto.

Cuece durante 10 minutos a fuego suave y después incluye los garbanzos. Añade un poco más de agua, si fuera necesario. Agrega sal y deja hervir durante 5 minutos más.

Deja reposar y pon en el plato listo para servir y comer!!

 

Gazpacho andaluz

El gazpacho andaluz es seguramente uno de los platos más conocidos en el extranjero. Como en la mayoria de recetas tradicionales, «cada maestrillo tiene su librillo», y las proporciones e ingredientes dependen del gusto del cocinero, unos no ponen cebolla, otros añade ajo, etc.

El color del gazpacho depende de los ingredientes que le pongamos. El pimiento verde hace que la mezcla tenga un color rojo anaranjado más sugerente. 

Para reducir el efecto ácido del tomate, puede añadir un par de zanahorias en el momento de batir los ingredientes, además mejorará el aspecto visual del gazpacho.

No olvides pasar la mezcla, una vez triturada por el chino para eliminar el pimiento. Al haberlo triturado con piel ésta queda flotando y es desagradable al paladar.

Una vez finalizado puede sazonar el gazpacho con un pellizco de comino molido.

 Ingredientes:

6 tomates maduros grandes

2 pimientos verdes

1 pimiento rojo

1 pepino

1 corazón de cebolla grande

2 rebanadas del pan del día anterior sin corteza

Sal

Aceite de oliva virgen

Vinagre de vino

Agua

Preparación  

Pon a remojo las rebanadas de pan en un cuenco con agua hasta cubrirlas, añade un poco de sal y un chorrito de aceite.

Pela y trocea los tomates, los pimientos sin semillas, el pepino y la cebolla.

Coloca los ingredientes en un bol. Añade el pan con el agua, un chorrito de aceite y de vinagre. Añade algo más de agua.

Tritura con la batidora eléctrica hasta conseguir que emulsione. Añade agua fría y mezcla bien. Comprueba el punto de sal y vinagre,  y añade si hace falta.  

Añade más agua si fuera necesario, hasta obtener una textura de crema líquida. Después una vez ya tengamos la crema líquida será el momento de pasarlo por el chino para eliminar la piel de pimiento verde, pero eso ya al gusto de cada uno.

Introduce lo en la nevera hasta conseguir la temperatura deseada.

En el momento de servir, rocia un chorrito de aceite de oliva virgen si puede ser.  

Mezcla con una cuchara de madera.

Sirve con una guarnición de pepino crudo cortado a dados, cuadraditos de pan (normal o tostado), pimiento cortado en cuadraditos, y cebolla picada.

Cada elemento lo pondremos en un recipiente aparte para servirse cada uno a su gusto.   

En definitiva…

Un plato muy rico ahora que viene el verano, a parte de muy rico en nutrientes también es un plato muy refrescante para toda la familia.

En el mediterráneo y zonas de Andalucía es donde más toman este gran plato por sus altas temperaturas, y en general en toda España pues como digo es muy refrescante y muy fácil de realizar.

“Pie” de pollo

Aunque nos suene a una receta un poco rara lo de “pie” hace referencia a que es una receta que se hace sobre un soporte o pie. Se puede considerar el pie de pollo de la misma rama de alimentos que lo son las empanadas o el hornazo típico del norte.

Ingredientes:

Pasta quebrada

Pollo cortado en trocitos y deshuesado

200 gr de champiñones

100 gr de carne picada, ½ cerdo ½ ternera

100 gr de bacon

1 pastilla de caldo de carne

2 tomates

2 huevos duros

1 yema de huevo

1 cebolla

1 puerro

Harina

Sal

Pimienta

Preparación:

Calentamos un vaso con 100 cl de agua y disolvemos en su interior la pastilla de caldo. Lo dejamos reservado para usarlo después.

Limpiamos y cortamos los champiñones en láminas finas junto los tomates y las cebollas, en dados pequeños y por último el bacon, cortado en tiras; después le añadimos la carne picada. Reservamos todo esto. Cogemos el pollo y lo vamos embarrando en harina.

Seleccionamos un recipiente apto para que aguante el calor del horno y que sea con un poco de hondo. En él colocaremos la mitad del pollo que teníamos cortado y enharinado y lo colocamos en su interior. Encima de él pondremos la mitad del picadillo de elementos que cortamos antes, extendiéndolo bien. Cortaremos en rodajas los huevos duros y haremos otra capa de ellos sobre el molde.

Ahora repetiremos otra vez las capas. Primero la última mitad del pollo sobre los huevos, la segunda mitad del picadillo sobre el pollo y la última mitad de las rodajas de huevo al final. Ahora rehogaremos toda esta especie de tarta con el caldo que teníamos desde el principio, intentando que llegue a todas partes.

Cogemos la pasta quebrada y con la ayuda de un rodillo, tiene que tener un grosor de ½  centímetro.  La extendemos por encima de esta receta montada, de tal forma que tape todo y solape el molde, presionando los bordes para que quede bien cerrado.

Sólo nos queda con un trozo de aluminio plegado varias veces para hacer un tubito que nos servirá de chimenea para que pueda salir el vapor de los ingredientes de dentro, el cual lo clavaremos en el medio de la receta.

Separaremos de un huevo la yema y la batiremos, con ella pintaremos la masa para conseguir que brille después de cocinarlo. Sólo nos queda meterlo en el horno y cocinarlo a una temperatura media de 180 a 190ºC sobre unos 45 minutos aproximadamente.

Se puede servir tanto caliente como en frío, según los gustos.

Sugerencias:

Es importante poner la chimenea, pues si no la ponemos el vapor de dentro haría que la pasta se quebrase y se rompiera el pie.