Fabes con angulas

Mira tú por dónde, que tengo la impresión de que no soy el único al que se le hace la boca agua sólo con mencionar el nombre de la receta. He probado las fabes (alubias, en Asturias) acompañadas de muchas cosas –muy recomendables las almejas-. Pero estoy seguro de que difícilmente voy a olvidar haberlas comido con angulas.

Se trata de un plato con ingredientes relativamente fáciles de encontrar en el que la dificultad radica en no comérselo mientras lo estamos elaborando, porque además olerá toda casa a comida deliciosa. Que no siempre iba a provenir de la casa de tu vecina ese olorcillo que despierta el apetito hasta en las estatuas del parque.

Fabes con angulas
Fabes con angulas

Ingredientes:

Vamos a la cocina, donde disponemos 6 cucharadas de oliva con un grado de acidez de 0’4º (ponlas en un cuenco, no dejes seis cucharas encima de la mesa). Coge también 6 dientes de ajo, 1 kilo de alubias blancas, 200 gramos de angulas, 50 de cebolla, una hoja de laurel, un ramito de perejil y una pizca de sal.

¿Ya? Pues vamos.

Preparación

Pon las alubias en remojo toda la noche ¿Cómo que eso se avisa antes? Cualquier legumbre debe pasarse la noche en remojo, hombre. Menos mal que traigo yo unas que ya han estado en agua. Anda. Úsalas.

Quítales el agua del remojo y échalas con el ajo, la cebolla, el perejil, la sal y un chorrito de aceite. Ponlas a cocer, tapadas, a fuego lento… Chup, chup… cuando estén cocidas, bájale aún más el fuego. Vamos con las angulas:

Echa el resto del aceite a una cazuela con 4 dientes de ajo cortados en láminas. Cuando éstos se hayan dorado (que no quemado), añadimos las angulas o, en su defecto, las gulas, ya sazonadas. Fuego medio. Cuchara de madera para revolver constantemente. Cuando las (an)gulas chisporroteen, las retiramos.

Añadimos el producto de mar (así me ahorro decir continuamente “angulas o gulas” sobre las alubias, que están ahí esperando, mirándote con carita de pena, como diciendo “echa ya las gulas porfa, porfa, porfaaaa…”. Revolvemos todo y dejamos que cueza un par de minutos más. Lo sacas, lo dejas reposar un momentito y lo sirves caliente.

Recuerda:

6 dientes de ajo

1 kilo de alubias blancas

6 cucharadas de aceite de oliva de 0.4º

200 gramos de angulas (o gulas)

1 hoja de laurel

50 gramos de cebolla

1 ramito de perejil

1  pizca de sal

En hora y media estará listo este plato de dificultad intermedia con el que probarán, repetirán y querrán más.

Garbanzos con aliño marroquí

Puedes llamar también a este plato ensalada de garbanzos o ensalada marroquí. Es muy fácil de hacer. Una manera sana de comer legumbres y, sobre todo muy barata, dentro de una dieta mediterránea.

Puedes ponerlo como un primer plato o una cena. Además es una solución ahora que estamos en época de cuaresma. No sé muy bien si la gente aún hace lo de no comer carne los viernes… Pero es una solución.

Propiedades de los garbanzos:

La gran aportación que nos dan los garbanzos y su mayor característica es su elevada lecitina, que es un tipo de grasa que controla tanto el colesterol como los triglicéridos. Digamos que lo que hace este tipo de grasa natural es poder mezclar las grasas del organismo con el agua, lo cual favorece eliminarlas.

También ayuda a prevenir enfermedades del hígado, como la hepatitis o cirrosis ya que consigue eliminar las toxinas depositadas. Esto lo consigue por ser gran aportador de vitamina B.

Ingredientes para 4 personas:

40     gr de aceitunas negras

2 ajetes

200 gr de atún en conserva

Canela molida

2 cebolletas

Cominos en grano

Guindilla de cayena

Jengibre

Laurel

Lechuga

Pimentón de la Vera

1 tomate

40 ml de vinagre

1 dl de aceite

Sal

Pimienta

Preparación:

Dejar la noche anterior los garbanzos en agua para que se ablanden en agua fría. Cocer en agua hirviendo con sal y unas hojas de laurel. Una vez que estén tiernos, sacar, escurrir en un escurridor y dejar enfriar. Recuerda que también se pueden utilizar garbanzos ya cocidos, de los que se venden en botes de cristal en cualquier supermercado De esta manera te saltas el proceso de cocerlos y harás tu plato más rápido.

Limpiar la cebolleta y el ajete, picar en juliana, esto es, de forma fina. En un tarro de cristal que tenga tapa echamos el vinagre, el aceite, el comino, el jengibre, la cayena, el pimentón, la canela, la pimienta y la sal. Añadiremos el ajete y la cebolleta y taparemos el tarro. Como una coctelera, agitaremos la mezcla para que la vinagreta emulsione.

Partirnos, lavamos y centrifugamos las hojas de lechuga, rallamos y cortamos el tomate y quitamos el aceite al atún. A continuación ponemos todo en una bandeja. Poniendo también los garbanzos y las aceitunas negras.

Vertemos encima el aliño que hemos creado, dejamos que se macere unos minutos y servimos. Vas a ver qué buenos están estos garbanzos con aliño marroquí.

Precio: 3,5€

Calorías: 500

Dificultad: baja

Arroces domingueros

Arroz húngaro

Ingredientes:

300 gr de arroz

½ vaso de leche evaporada

200 gr de carne magra

2 salchichas de Frankfort

1 cebolla grande

1 repollo mediano

7 cucharadas de aceite

Mantequilla

Paprika

Pimienta

Sal

Preparación:

Para empezar comenzaremos a cortar la carne y la sazonaremos con sal y pimienta al gusto, cogemos una sartén y la freímos con algo de aceite. Cortamos las salchichas y las añadimos con la carne durante unos minutos.

Retiramos la carne y en la misma grasa pochamos la cebolla rallada, una vez que este casi apunto, volvemos a añadir la carne y las salchichas. Mejoramos si lo necesita sal y pimienta junto con la paprika, bañándola con la leche evaporada. Mezclamos todo bien y reservamos.

Cogemos el repollo y separamos sus hojas. Lavamos y las petemos en un cazo, para cocerlas durante unos 30 minutos en abundante agua con sal. Escurrimos. Mientras podemos poner a cocer el arroz en otro cazo durante 20 minutos. Pasado este tiempo lavaremos el arroz con abundante agua fría.

En una fuente especial para el horno, untando mantequilla, vamos colocando una capa de hojas de repollo, otra de arroz, otra de carne y salchichas. Repitiendo el orden hasta terminar de nuevo con otra del repollo. Metemos en el horno durante unos minutos. Solo nos quedara servir.

Arroz negro

Ingredientes:

400 gr de arroz

Doble de caldo

1 sepia

8 gambas

½ conejo

1 cebolla grande

2 tomates

4 cucharadas de aceite

1 pimiento morrón

1 diente de ajo

Vino

Perejil

Sal

Preparación:

Para empezar esta receta comenzaremos por trocear el conejo. Después limpiaremos y cortaremos en tiras la sepia, sin olvidar reservar la tinta para luego. Ponemos una cazuela en el fuego con aceite caliente y doramos el conejo, sazonándolo. Lo sacamos y reservamos.

En esa misma cazuela y con el sabor del conejo pochamos la cebolla picada. Antes de que coja color echamos la sepia y será en este momento donde incorporamos la tinta disuelta en el caldo. Pasamos los tomates por un pasapuré junto al vino, el ajo, perejil muy picadito y dejamos cocer unos 20 minutos, removiéndolo de vez en cuando.

Echamos el arroz junto al conejo, las gambas y el pimiento morrón en tiras. Corregimos de sal y echamos el resto de caldo. Reducimos el nivel del fuego y lo dejamos hervir durante otros 20 minutos. Quitamos del fuego y dejamos que se asiente 10 minutos. Servir.

Cassoulet

La receta que hoy os traemos nos traslada al sur de Francia, concretamente a las regiones de Languedoc y Mediodía-Pirineos. Es un plato gastronómico considerado guiso por el empleo de alubias en su receta, concretamente alubias blancas, y la utilización de carnes.

Ingredientes:

400 gr de alubias cocidas

200 gr de culata de ternera

200 gr de piel de panceta

1 cucharada de manteca de cerdo

½ bote de tomate frito

1 cucharada de harina

2 cucharones de caldo de verdura

3 zanahorias

100 gr de butifarra catalana

1 ramito de hierbas tales como tomillo, laurel y perejil.

7 dientes de ajo

Pan rallado

Pimienta

Sal

Preparación:

Para empezar prepararemos la panceta, la forma de hacerlo es cortándola en tiras o rectángulos, ponerlos en un cuenco añadiéndole agua fría. Los dejaremos en ella unos 30 minutos. Trascurrido ese tiempo los rasparemos y pondremos nuevamente en agua, aunque esta vez será para hervirlos. Dejaremos en el fuego de 25 a 30 minutos.

Seguiremos con la ternera, a la cual cortaremos también, igual que la panceta, en tiras rectangulares. Una vez que tengamos los trozos los doramos en una cazuela de barro con ayuda de la manteca de cerdo. Una vez este dorada, añadimos lo necesario para hacer el sofrito: Las zanahorias, dientes de ajo, la panceta hervida, medio cucharon de caldo de verduras, el tomate frito, el ramito de hierbas, la harina y lo sazonamos con sal y pimienta al gusto.

Lo dejamos hervir a fuego lento y cuando la carne este a medio cocer será el momento de agregarle las alubias sin dejar de remover. Es importante cuidar que el caldo cubra toda la carne.

Cortamos la butifarra en trozos o dados, según prefiramos. Quitamos la cazuela del fuego, añadimos la butifarra, tapamos y metemos al horno, que este previamente caliente, a una temperatura de 180-190ºC, y la dejamos dentro unos 15 minutos.

Trascurrido este tiempo, sacamos del horno. Quitamos el ramito de hierbas y los dientes de ajo. Espolvoreamos pan rallado en la superficie, sin remover y volvemos a meterlo al horno para que se gratine unos minutos. Observaremos para que no se llegue a quemar nuestra receta.

Sugerencia

En esta receta hay que tener cuidado con las alubias, hay que procurar que una vez cocinadas no se deshagan, sino que queden bien enteras y que el grueso no quede seco ni excesivamente caldoso.

Ahora sí: prepérate para saborear una receta que vas a qerer repetir siempre que tengas la ocasión.

Arroz pilav o pilaf

El arroz pilaf, o como siempre le ha llamado mi madre “pilav”,debe su significado simplemente a la palabra “arroz”. No hay mas misterio en el nombre. Pero no sabría decir cuál es el correcto.

Muchos dicen que es la forma de cocinar arroz hindú, otros que es una receta bosnia, rumana o turca…Pero en todas estas recetas que he observado llevan también fideos cabellin, cordero o hígado.

Yo os propongo cocinar el arroz de la forma que siempre he visto en casa. Un arroz simple y sabroso, ideal para comer solo o para ser guarnición de platos combinados, como cerdo y pollo. Ya que es un arroz meloso que da un toque de suavidad a estas carnes hechas a la plancha.

Ingredientes:

400 gr de arroz

Una cebolla

150 gr de mantequilla

1 litro de caldo de carne casero

Sal

Preparación:

  1. Pela y tritura la cebolla. Debe quedar en pedazos muy pequeños, por lo que te recomiendo que utilices una picadora manual o eléctrica. Si lo haces con cuchillo procura que esté bien afilado para que puedas cortar más fino y con mayor comodidad.
  2. Derrite 100 gr de mantequilla en una cazuela de fondo grueso y dora la cebolla picada, a fuego muy suave. Debe quedar muy blanda. Para que te hagas una ideas, su punto perfecto consiste en estar transparente, sin apenas color; es importante que la muevas continuamente y la aplastes con la espumadera.
  3. Echa el arroz y muévelo bien con una cuchara de palo, para que todos los granos se queden impregnados de la grasa y ligeramente transparentes. Esto es importante.
  4. Vierte el caldo, sazona con precaución y deja la cazuela en el fuego hasta que vuelva a hervir. Procura tener cuidado con la sal, ya que el caldo es por sí salado.
  5. Cuando comience a hervir, retira la cazuela del fuego y tápala con papel de barba engrasado, o papel de aluminio, redoblando los bordes alrededor de la cazuela.
  6. Mételo en el horno, previamente encendido y cuando ya esté caliente,unos 20 minutos.
  7. Sacarlo del horno y quitarle el papel. El arroz debe de estar bien seco.
  8. Distribuye sobre la superficie el resto de la mantequilla cortada en pedacitos y remueve el conjunto con dos tenedores para que los granos queden sueltos.

Como ya he dicho al principio, es un arroz que se puede complementar con más ingredientes. Así que os invito a, una vez hayáis probado la receta, experimentar.