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Risotto al curry

Hoy he querido aprovechar varias cosas que tenía en la nevera para hacerme algo para comer mañana. Y me ha salido este curioso risotto al curry.

1º he frito unos trozos de pollo con un puntito de ajo en laminas

1º he frito unos trozos de pollo con un puntito de ajo en laminas

cuando está hecho el pollo añadimos un poco de nata y unos trozos de queso cortados muy finos para que se funda

cuando está hecho el pollo añadimos un poco de nata y unos trozos de queso cortados muy finos para que se funda

En que el queso se ha fundido ponemos una cucharada de curry en polvo.

En que el queso se ha fundido ponemos una cucharada de curry en polvo.

Removemos hasta que queda uniformemente disuelto el curry y fundido el queso

Removemos hasta que queda uniformemente disuelto el curry y fundido el queso

Añadimos el arroz ya hervido y mezclamos.

Añadimos el arroz ya hervido y mezclamos.

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Ya está listo para emplatar y comer. Si, la forma es la del tupper en el que me lo llevaré mañana para comer 😀

 

 

 

 

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Menú para frioleros

Os propongo un menú de invierno, muy apropiado para este frío que hace, en primer lugar una sopita poco conocida,  El Golgorito, (esta receta me la agencié de un viaje que hice a Jaén) y para terminar unos deliciosos Buñuelos de Alcachofa. Menú más sano , fácil y sobretodo muy económico y además de esto, tremendamente original, ya que no lo vais a encontrar por ningún lado. Espero que os guste y que os haga entrar en calor, que con las temperaturas que están haciendo petece mucho.

“Golgorito”

Ingredientes para dos personas:

– Aceite de Oliva Virgen Extra.

– 1 cebolla.

– Pan rallado.

– Pimentón.

– 1 hoja de laurel.

– 1 ajo.

– 2 huevos.

– Agua.

– Sal.

– Colorante alimenticio.

Elaboración

–          Batimos los huevos con el pan rallado y los reservamos.

–          En una olla se echa un litro de agua con el aceite de oliva crudo, la cebolla picada, el laurel, el ajo picado,el pimentón y la sal y ahora a cocer.

–          Incorporamos el huevo batido con el pan rallado para que termine de cocer, quedando en la sopa como granos de arroz. Depende lo espeso que lo quiera se le añade más o menos agua.

–          Sal al gusto y recordad que antes de apartarla se le echa el colorante alimenticio.

“Buñuelos de alcachofa”

Ingredientes para dos personas:

– 8 alcachofas.

– Perejil.

– 100 gr. de harina.

– 1 vaso de cerveza.

– 2 huevos.

– Aceite de Oliva Virgen Extra.

– Sal.

– Pimienta.

Elaboración

– Retiramos las hojas exteriores de las alcachofas, cortamos las puntas y las partimos por la mitad.

–  Las cocemos en agua y sal de 15 a 20 minutos y escurrimos.

–  En un recipiente ponemos harina, la cerveza, un chorro de aceite, el perejil, sal, las dos yemas de huevo y una pizca de pimienta. Amasa bien, dejándolas reposar 20 minutos.

– Batimos las claras a punto de nieve,incorporamos a la masa y mezclamos todo bien. Añadimos las alcachofas cuidando que se cubran bien con la masa.

– Con abundante aceite de oliva en la sartén y  se fríen las alcachofas.

Sugerencias

 Hay que cuidar que no se quemen ya que si no el sabor a quemado se apoderará de toda la sopa y cuando se saque del fuego los colocaremos en  una fuente con papel absorbente.

Para beber recomendamos un vino tinto, un crianza le vendría bien y si tiene un poco de barrica, mejor. Le va muy bien a la sopa y ni os cuento a los buñuelos.Otra recomendación, si a la sopa le añadimos unas virutas de jamón tostado le dará un toque muy especial.  ¡Que os aproveche cocinitas!

 

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Salmón marinado

Mi suegro es un auténtico cocinillas. Hace la mejor tortilla de patata que he probado en mi vida, de esas gruesas pero cuajadas por dentro y que queda esponjosa y con cierta cremosidad. Mmm… La boca se hace agua ¿verdad? Pues hoy no vamos a probar esta exquisitez, pero sí que vamos a ver, paso a paso, cómo realizar un salmón marinado muy, muy rico.

Lo primero que hay que hacer es acercarse al mercado y comprar una hermosa cola de salmón. Es muy importante, para evitar el contagio con el anisakis que congelemos los lomos de salmón entre 48 y 72 horas.

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Truchas a la cazuela

A veces la vida es cruelmente irónica: cuando tenía tiempo de sobras para pasarme la tarde en el río, pescando, era un verdadero incapaz en la cocina. Y ahora que he aprendido la diferencia entre una lavadora y un horno, no puedo sacar un par de horas para irme a pescar.

Por suerte, conservo las amistades de aquellos tiempos (no debo ser un mal tipo del todo). Y a alguna de ellas la enseñé a pescar. Tan bien la enseñé que ha sacado cuatro truchas de buen tamaño que ahora se supone que debo cocinar yo mismo para los cuatro de la pandilla. En fin: si hay que hacerlo, hagámoslo bien. Hoy, truchas a la cazuela.

¡Aaaa la cazuela!

 

Ingredientes:

 

Para empezar, claro, las cuatro truchas, qué ricas, así, fresquitas, que no saben lo que es el pienso. Dispongo también en la mesa un vaso de vino blando (de cuya botella no me resisto a echar un traguito, ya que nadie me ve); una hoja de laurel y una cucharada de perejil picado.

¡La sal! ¿Dónde he puesto la sal? ¡Ah! Aquí estaba. Si es que no pierdo la cabeza porque el pegamento que me pusieron en el cuello es del bueno ¿Qué más? Tres dientes de ajo, dos patatas, una cebolla y una pizca de azafrán.

Preparación:

Venga: manos a la obra: comienzo por limpiar y sazonar las truchas. Hecho esto, corto los ajos en láminas y los doro en una sartén. Así, sin que se quemen. Muy bien. Los paso a una cazuela. Acto seguido, corto y frío las patatas en la misma sartén. A la cazuela, a hacerles compañía a los ajos. Que se entiendan entre tubérculos.

Sin cambiar de sartén, frío la cebolla picada, la hoja de laurel y el azafrán… ¿Adivinas? ¡Aaaa la cazuela! Que es a donde van a ir a parar las truchas, ya troceadas y fritas (creo que empiezo a entender por qué se le llama trucha a la cazuela.

Con todos los ingredientes en la cazuela, dejo caer el vaso de vino blanco sobre ellos y permito que hiervan durante cinco minutos. Rectifico de sal, espolvoreo con el perejil y por fin dejo que mis amigos descubran qué es eso que huele tan bien.

Recuerda:

Cuatro truchas

Un vaso de vino blanco

Un chorrito de aceite

Una hoja de laurel

Una cucharada de perejil picado

Una pizca de sal

Tres dientes de ajo

Dos patatas

Una cebolla

Una pizca de azafrán

En poco más de media hora, estará lista esta sencilla receta.

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Helado de almendras 

Probando nuevos helados sin leche de vaca hoy voy con el de almendras.

INGREDIENTES

  • 125gr de almendras trituradas
  • 250ml de leche
  • 60gr de azúcar
  • 3 yemas de huevo

Trituramos las avellanas en la thermomix 15 segundos a velocidad 7 o en una picadora

Añadimos las yemas y el azúcar y batimos 20 segundos a velocidad 4.

Añadimos la leche y primero batimos 15 segundos a velocidad 5. A continuación programamos 8 minutos, 90º, velocidad 4. Podemos hacerlo calentando la mezcla en un cazo a fuego suave hasta que empiece a espesar, sin hervir.

 

 

 

 

El resultado ha sido bastante bueno aunque creo llevaba muchas almendras, igual hay que reducir la cantidad de almendra… bueno si lo pruebas ya me cuentas.

 

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Pimientos Rellenos

Los pimientos rellenos son un plato exquisito que se hace en muchas partes del mundo, la versatilidad en el relleno puede ser única dependiendo de cada uno de nosotros y de nuestros gustos. Aquí os ofrecemos alguna que otra idea.

Pimientos Rellenos de Queso y Gambas

Ingredientes:

5 Pimientos grandes para asar

300 gr. de Requesón

150 gr. de Queso para untar

1 Huevo duro

¼ gr. de Gambas cocinas

¼ litro de Leche descremada

50 gr. de Láminas de almendras

Aceite

Sal y Pimienta

Preparación:

Lava los pimientos y embadúrnalos con aceite de oliva, espolvoréalos con sal marina y coge una bandeja para hornos y colócalos dentro del horno a 200º durante unos 40 minutos.

Dales la vuelta de vez en cuando para que se hagan completos. Ya terminados de asar, coge un bol y llénalo de agua con hielo y ve metiendo uno a uno los pimientos durante unos segundos, de esta manera con el contraste brusco de temperatura se pelaran más fácilmente, cuando los peles procura que no se te rompan.

Cuando ya estén pelados, ábrelos por un lado y retira las semillas y el tallo, que queden de una sola pieza, reserva. Guarda unas cuantas láminas de almendras para decorar y en el vaso de la batidora agrega el resto de las almendras, el queso para untar, el requesón, la leche y salpimienta a tu gusto, tiene que quedar una mezcla un poco espesa, si ves que te queda muy liquida ponle un poco más de requesón.

Coge una cazuela y hierve durante unos 5 minutos las gambas, cuando estén listas apagas el fuego y las escurres. Prepara un bol y agregas en él, las gambas, el huevo duro (partido muy pequeñito) y uno de los pimientos asados, cortándolo muy finamente, revuelve para que todo se una y agregas la mezcla anterior, vuelve a revolver para que todo se una perfectamente.

Coges uno de los pimientos, extiéndelo bien y con la ayuda de una cuchara ve agregando la mezcla y enróllalo como si fuera un canelón (pasta) y así sucesivamente con el resto de los pimientos, hazlo con sumo cuidado para que no se rompa, si quieres, al final de rellenarlo prénsalo con un palillo. Al finalizar agrega algunas láminas encima de cada pimiento. Hay que servirlos frescos.

El sabor del pimiento se acopla perfectamente con otros sabores y por este motivo sus rellenos son muy variados, puedes rellenarlos de carne, pescado, verduras, etc., como será que hasta combina perfectamente con ciertos dulces. ¡¡Pruébalo!!

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Escalopas de cerdo rellenas

Que digan lo que quieran de la carne de cerdo: si para estar bien hay que seguir una dieta equilibrada, de esas que incluya de todo, te vamos a presentar una forma espectacular de comer esta carne.

Es cierto que no se puede comer todos los días, pero al menos una vez cada semana o cada diez días, sería buena idea darnos el gusto de comer una receta más o menos como ésta ¡Ah! Que ya has visto la foto, la pinta que tiene y que mejor nos callemos y te expliquemos cómo se hace. Muy bien. Nos callamos y te seguimos a la cocina. Adelante: tú primero.

Escalopas de cerdo rellenas

Escalopas de cerdo rellenas

Ingredientes:

Para elaborar estas escalpas de cerdo rellenas, vete sacando los siguientes ingredientes: saca de la nevera 6 escalopas finas de cerdo, un vaso de leche (250 ml) y 50 gramos de mantequilla Ahora toma del cajón de las frutas y las verduras 4 manzanas, 2 zanahorias y 1 apio pequeño. Ten preparadas también 4 cucharadas de pan rallado, harina, aceite y pimienta en polvo.

Preparación:

¿Lo tienes todo? ¿Seguro? Bien. Vamos allá: para empezar, ralla la parte blanca del apio, juntos con las zanahorias y una de las manzanas (una sola, que te veo y te pones a rallar y no hay forma de pararte). Mezcla lo que obtengas con el pan rallado y añádele la mantequilla, la leche y un poco de sal. “Un poco” no es precisamente una medida exacta, pero no sé cómo te gustan de sal las comidas.

Si te estás preguntando cómo es posible que esta mezcla se convierta en algo apetitoso, te diremos dos cosas. Uno: sigue leyendo. Dos: piensas demasiado.

Salpimenta las escalopas, enharínalas y fríelas ligeramente… ¡Ligeramente!, con aceite. En cuanto las saques, las vas cubriendo con la mezcla de antes, la que no entendías cómo iba a gustarte.

Cocción

Ponlo todo en una fuente para el horno, que habrás untado con mantequilla, pones sobre cada escalopa media manzana sin corazón ni pepitas y dejas cocer todo a horno medio de veinte a treinta minutos.

Sírvelo caliente.

Recuerda:

6 escalopas finas de cerdo
1 vaso de leche
50 g de mantequilla
4 manzanas
4 cucharadas de pan rallado
2 zanahorias
1 apio pequeño
Harina
Aceite
Pimienta en polvo
Sal

Tardarás del orden de una hora en hacer este plato de dificultad media

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Pularda de convento rellena con reducción de Pedro Ximénez

Vale: esta receta no es mía, pero es que quería variar un poquito, de modo que he tomado la idea de un “colega de la tecla” que escribe en “Recetas de rechupete”. Espero que no le moleste y, de ser así, que me perdone, pero es que este plato tiene una pinta espectacular.

Ingredientes:

Vamos a ver qué necesitamos: para empezar, una pularda de unos tres kilos, un par de cebollas grandes, un puerro de buen tamaño, trescientos gramos de lacón o jamón picado, doscientos de champiñones o setas, tres manzanas grandes (¡uf! Y aún vamos por la mitad).

Más cosas: cincuenta gramos de champiñones pelados, otros cincuenta de uvas sultanas, ciruelas sin hueso y frutos del bosque deshidratados, respectivamente, cien mililitros de aceite de oliva virgen extra, pimienta negra y sal fina (como tres cucharaditas de café llenas para salpimentar bien el ave). Te harán falta también un par de hojas de laurel, dos vasos de Pedro Ximénez y, si quieres, algo como la calabaza, zanahoria, pimiento… para que todo esté más jugoso.

Preparación

En cuanto hayas limpiado del todo la pularda, elige el licor que más te guste. Como vamos a hacer honor al nombre de la receta, yo me haré con un vaso de Pedro Ximénez. Con una jeringuilla de las que tienen aguja fina –de venta en cualquier farmacia- inyecta el licor en la pularda. Sin miedo, que ya no le duele. Pon un poco más de líquido en las pechugas que en el resto.

Con el pájaro bien borracho (lástima que no esté aquí para disfrutarlo), salpiméntalo por dentro y por fuera. Éste es un plato que “pide” bastante sal. Una vez aderezado vamos a preparar el relleno:

Pon una sartén grande al fuego donde vas a pochar la cebolla y el puerro, cortados previamente en trozos grandes. Con diez minutos a fuego medio es suficiente. Mientras, corta los champiñones o setas, ya limpios, en cuartos y añádelos a la sartén, a la que también echaremos el lacón o jamón picado muy fino. Remuévelo todo y, al salarlo, ten en cuenta que la carne que estás usando ya tiene sal de por sí. Lo suyo es que pruebes y corrijas.

Añade a la sartén las uvas, las ciruelas picaditas, los frutos del bosque, los piñones y otro vaso de Pedro Ximénez. Que se reduzca al fuego durante diez minutos más y ya se acabará de hacer en el horno, dentro del ave.

Remueve muy bien el relleno y mételo a presión hasta que te quede un hueco como la mitad de un limón. Para cerrar el agujero, puedes meter en él un limón, coserlo o taparlo con la grasa de la propia pularda.

Ahora, divide el vino con el que piensas bañar el asado: la mitad para la bandeja del horno; la otra parte para el recipiente con el que vas a rociar la carne. El líquido que nos sobre después, hace una salsa espectacular.

Mientras tanto, habremos precalentado el horno a 150 grados durante un cuarto de hora. Añadimos al vino que cubre el fondo de la bandeja unas hojas de laurel y el aceite de oliva. Untamos el ave con otro poco de aceite. Colocamos la bandeja el riel inferior y la rejilla en el que va justo encima.

Horneamos la comida calculando unos 45 minutos por kilo más otra media hora-tres cuartos de dorado al final (con cuidado de que no se nos queme). Es importante regar las carne con el vino que tenemos reservado cada 30 minutos, más o menos. Como vienen siendo de tres a cuatro horas, te va a dar mucho tiempo para preparar la guarnición que más te apetezca.

Cuando esté lista la gallina, déjala en el horno y retira la salsa, cuélela y redúcela durante 10 minutos a fuego muy fuerte. Hala, a servirla antes de que se enfríe y a escuchar las alabanzas, que son muy buenas para el ego.

Recuerda:

Una pularda de 3 kilos aproximadamente

Dos cebollas grandes

Un puerro grande

Trescientos gramos de lacón o jamón picado

Doscientos gramos de champiñones o setas

Tres manzanas grandes

Cincuenta gramos de piñones pelados

Cincuenta gramos de uvas sultanas

Cincuenta gramos de ciruelas sin hueso

Cincuenta gramos de frutos del bosque deshidratados.

Cien mililitros de aceite de oliva virgen extra

Pimienta negra recién molida

Sal (mejor fina)

Una botella de Pedro Ximénez o cualquier licor que te guste (coñac, oporto…)

Dos hojas de laurel

Si te apetece: calabaza, zanahoria, pimiento rojo y verde (las verduras y hortalizas hacen que la carne sea más jugosa).

Lo cierto es que no es que resulta un pequeño reto preparar bien este plato, que te llevará toda una mañana –o una tarde, si lo que preparas es la cena-, pero la recompensa es muy grande como para no tenerla en cuenta. Tú pruébalo, y luego me cuentas…

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Langostinos dos salsas

Un plato ideal como aperitivo, para festivos o simplemente para darle el gusto un día a familiares, amigos o, por qué no, a ti mismo. Puede hacerse en cualquier época del año siendo una receta  riquísima y muy práctica para hacer en épocas como la navidad, donde los mariscos nunca faltan.  O en épocas como en verano, siendo muy apetecible por ser un aperitivo fresquito y ligero.

Ingredientes para 4 personas:

1 kg de langostinos

½ l de aceite de oliva

2 huevos

1 limón

Sal

Vinagre

1 cebolla

1 cucharada de tomate concentrado

Una copita de brandy

1 copita de jerez

Pimienta negra recién molida

Pimienta verde

1 hoja de laurel

Preparación:

Cocer los langostinos en una olla con abundante agua, la cebolla pelada y cortada en rodajas, el laurel, los granos de pimienta verde, chorrito de vinagre y sal. Dejar enfriar los langostinos en la misma agua donde ya se han cocido.

Una vez que ya tenemos los langostinos cocidos, prepararemos las salsas.

Salsa de mayonesa al jerez: En un recipiente para batidora vertemos el huevo, el zumo de medio limón, un chorrillo de jerez, sal y pimienta al gusto. Iremos añadiendo el aceite mientras removemos hasta montar la mayonesa. Colocaremos en una salsera hasta dejar enfriar en la nevera.

Salsa de mayonesa al brandy: De la misma forma que la anterior pero cambiando el jerez por el brandy y añadiéndole el tomate concentrado. Lo colocaremos en otra salsera y dejaremos enfriar también en el frigorífico espolvoreándole pimienta negra al gusto.

Por último colocaremos lechuga en una bandeja, cortada previamente al estilo juliana. Pondremos encima los langostinos y al lado de la bandeja las dos salseras.

Consejos:

Los langostinos puedes comprarlos ya cocidos y así ahorrar tiempo. O si bien lo prefieres, en vez de ser cocidos también quedan riquísimos a la plancha, en ese caso solo tendrás que echar aceite sobre la plancha y una vez depositados los langostinos sazonarlos con sal o escamas de sal. Primero pasándolos por un lado y después sobre el otro. Se hacen en unos 5 minutos.

Conservación:

Los langostinos cocidos suelen aguantar no más de 2 días en la nevera, en un recipiente térmico bien cerrado.

Las salsas aguantan el mismo número de días que una mayonesa normal. Preferiblemente es preferible consumir en un máximo de 4 días.

Si ya sólo con decir “voy a preparar unos langostinos dos salsas” vasa quedar como un rey, imagínate lo que puede pasar cuando tus invitados prueben este plato.

Polvo de aceite de oliva. Cocina molecular básica

polvo de aceite de oliva

fuente: cocinista.es

Muchas personas habrán oído hablar de la cocina o gastronomía molecular. Se define como la aplicación de la ciencia a la práctica culinaria.

Uno de los ingredientes más utilizados en este tipo de cocina es la maltodextrina, un carbohidrato que se extrae de la degradación del almidón que se encuentra en cereales como el arroz y el maíz y en vegetales almidonosos como las patatas. Químicamente, hablando, es una cadena de moléculas de dextrosa (glucosa), extraída de la hidrólisis del almidón.

La maltodextrina tiene la capacidad de transformar el líquido graso en polvo y al ser altamente soluble en agua, cuando se rehidrata con la saliva se consigue un efecto sorpresa en el paladar rompiendo los sabores del producto. El comensal no espera esa sensación de un producto de aparente consistencia seca.
Además, aunque es un producto ligeramente dulce, se puede mezclar con todo tipo de sabores tanto dulces como salados.
Suele ser uno de los ingredientes principales en la industria de comida precocinada para productos como las barritas de desayuno, espesantes para caramelos, reducciones, por sus propiedades estabilizantes y espesantes, y su capacidad para retener granas que después se liberan. También, muchos alimentos deportivos como bebidas isotónicas contienen maltodextrina por su contenido energético y su capacidad para subir el azúcar en sangre.

Ya son muchos los chefs que utilizan esta sustancia para darle un toque original a sus platos. Ferrán Adriá, uno de los chefs expertos en la práctica culinaria de la cocina molecular, utiliza la Maltodextrina para productos estrella como las migas de aceite argana y el polvorón de nueces.

Pero su aplicación no tiene por que estar enfocada únicamente a platos estrella de restaurantes de lujo. Por eso hoy os presentamos una aplicación de cocina molecular que se puede hacer de forma fácil con Maltodextrina, para que puedas sorprender a tus comensales.

Polvo de aceite de oliva

Ingredientes :

200gr de Maltodextrina
100gr de aceite de oliva
Hierbas aromáticas
Sal

Preparación:

Su elaboración es muy sencilla y el resultado no dejará indiferente a tus invitados.
Sólo tienes que mezclar la Maltodextrina con el aceite, añadir la sal y las hierbas aromáticas y remover hasta que se obtenga una textura moldeable. Una vez obtenida la pasta, tostar en la sartén o en el horno hasta obtener una textura crujiente.

Utiliza el polvo de aceite de oliva junto a carne, pescado o aderezar setas o verduras.